¿Quién es Jesús?
Francisca Vidal Romero
Profesora de Religión
A lo largo de la historia,
muchos han visto a Jesús
como un “líder”,
“un maestro”,
un “revolucionario,
un “profeta”.
Pero…
¿quién es realmente Jesús?
El Hijo de
Dios
Verdadero
Hombre
Dios perfecto
Jesús
Verdadero
Dios
Liberador
Hombre
perfecto
Salvador
Mt. 16, 13 – 17
Jesús se fue a la región de Cesarea de Filipo.
Estando allí, preguntó a sus discípulos:
«Según el parecer de la gente, ¿quién es este
Hijo del Hombre?» Respondieron: «Unos dicen
que eres Juan el Bautista, otros que eres Elías o
Jeremías, o alguno de los profetas.»
Jesús les preguntó: «Y ustedes, ¿quién dicen
que soy yo?» Pedro contestó: «Tú eres el
Mesías, el Hijo del Dios vivo.» Jesús le replicó:
«Feliz eres, Simón, porque esto no te lo ha
revelado la carne ni la sangre, sino mi Padre que
está en los Cielos”.
El Hijo de Dios
Éste hijo de Dios, no es otro que
Jesucristo, nacido de María, en Belén, durante
el reinado del emperador César Augusto.
Este Jesús “el Mesías, el Hijo del Dios vivo”,
como confirmó Pedro a la pregunta
formulada por Jesús.
La respuesta de Pedro es una confesión de Fe,
que solo Dios, por medio del Espíritu Santo la
pudo revelar.
Verdadero Dios, Verdadero Hombre
Es difícil decir quien es Jesús, porque no
hay palabras adecuadas que abarquen toda la
realidad que él es.
Una de ellas dice: “verdadero Dios,
verdadero Hombre”. Esta expresión no quiere
decir que sea en parte Dios, en parte Hombre,
ni que sea el resultado de una mezcla confusa
entre lo divino y lo humano.
Jesús no deja de ser Dios para ser
Hombre, ni es menos hombre por ser Dios. El
es Dios verdadero y Hombre Verdadero
Salvador y Liberador
Jesús fue enviado por Dios al mundo para
cumplir la voluntad del Padre, o lo que es lo
mismo, para llevar a cabo la salvación de todos
los hombres.
Este Jesús anunció, realizó y llevo a
plenitud el Reino de Dios. Hizo milagros y
prodigios que manifestaban que el Reino de Dios
estaba en él. Para llevar a cabo su misión eligió
el camino del servicio y de la entrega hasta la
muerte.
Jesús manifiesta que él es el Mesías
anunciado por los profetas y enviado por Dios
para liberar a los hombres de la esclavitud del
pecado y de la muerte.
(Al liberar a algunos hombres de los males
terrenos como la enfermedad, la muerte)
Jesús correspondió con su vida y su
muerte en cruz a ese amor de Dios, con ello
obtuvo para todos la salvación, el perdón de los
pecados y la amistad con Dios. Por eso
decimos que en Jesús todos hemos sido
salvados. ( I Cor 15:22,45) “Porque así como en
Adán todos mueren, también en Cristo todos
serán vivificados”. El pecado es no responder
al amor gratuito de Dios.
Dios perfecto y hombre perfecto
Jesús es considerado igual que Dios, en
todo. Es Dios mismo hecho hombre. San
Pablo en la carta a los colosenses afirma
“Cristo es la imagen visible de Dios, que es
invisible, es su hijo primogénito, anterior a
todo lo creado. En él Dios creo todo lo que y
en la tierra y en el cielo” (col. 1,15-16).
Mt. 11, 25-30
En aquel tiempo, exclamó Jesús: «Te doy gracias, Padre,
Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas
cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a
la gente sencilla. SI, Padre, así te ha parecido mejor. Todo
me lo ha entregado mí Padre, y nadie conoce al Hijo más
que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel
a quien el Hijo se lo quiera revelar. Venid a mi todos los
que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré.
Cargad con mi yugo y aprended de mi, que soy manso y
humilde de corazón, y encontraréis vuestro descanso.
Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera.»
1.- El Padre y el Hijo son uno
2.- El da la fuerza “por medio de la gracia”. Él nos ofrece su
amor, su misericordia, su compañía. De esta manera
Jesús nos revela "el verdadero rostro de Dios".
Dios sabe que la carga de responder con plenitud a
nuestra misión como seres humanos e hijos de Dios no
es fácil, y por eso pretende que nuestra fe en él sea una
ayuda y no una carga más.
“Yo soy el buen Pastor:
y conozco a mis ovejas y mis ovejas me conocen a
mí como el Padre me conoce a mí, yo conozco al
Padre y doy mi vida por las ovejas …”
Jn 10,7-11
Durante los primeros años de vida de la Iglesia, los apóstoles se
dedicaban a anunciar lo que sus ojos habían visto y lo que sus
oídos habían escuchado. En definitiva, lo que habían vivido. Con
el paso del tiempo, algunas "mentes pensantes" se dedicaron a
"filosofar", y construyeron la base de una disciplina: la
Teología...
Hoy en día, nos empeñamos en mostrar a un Dios
teológico (valga la redundancia), Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Que si principio creador de todo, que si omnipresente, que si
Uno y Trino, que si Luz de Luz..... vamos, todo lo que
proclamamos con el Credo de Nicea y Constantinopla.
Sin embargo, después de tantos siglos de esfuerzos, de
mentes "estrujadas" para comprender a Dios, o al menos para
acercarse más a Él, sólo unos pocos han conseguido, en vida,
descubrir el rostro de Dios, y no son precisamente los
estudiosos ni los más eruditos.
De esta manera Jesús nos revela
"el verdadero rostro de Dios".
Concilio (del latin concilium) es una reunión o
asamblea de autoridades religiosas (obispos y
otros eclesiásticos) generalmente efectuada por la
iglesia Católica u Ortodoxa, para deliberar o decidir
sobre las materias doctrinales y de disciplina.
El concilio de Nicea (325):señala
"Cristo es verdadero Dios y verdadero hombre".
El concilio de Calcedonia del 451 dice que
En Cristo hay dos naturalezas separadas, unidas
en una sola persona, la del Verbo.