13º Domingo del Tiempo Ordinario – Ciclo B
Jesús entró donde estaba la niña,
la cogió de la mano y le dijo: - Talitha qumi,
(que significa: contigo hablo, niña; levántate).
Mc 5, 38-42
Ante el drama de la muerte,
se pone a prueba nuestra fe.
“Dios no hizo la muerte
ni se recrea en la destrucción
de los vivientes.” (Sab 1,13).
Dios es la fuente y el dueño de la vida.
Una vida recta y justa es semilla de inmortalidad.
Jairo pide a Jesús
que cure a su hija.
La niña muere…
…pero Jesús
sigue aceptando el desafío.
• Un judío practicante,
reconoce el poder de Jesús
sobre la enfermedad.
• Tiene fe en Jesús.
• Su fe es más firme
que la de los discípulos de Jesús.
Jesús habla a la niña muerta
y le devuelve la vida.
La devuelve al amor
de la familia.
Con su palabra
y su acción,
Jesús muestra ser más
que un “maestro”.
TALITA QUMI: “Muchacha, levántate”.
Estas palabras son una llamada a cada uno de los creyentes.
El maestro no quiere la muerte.
Tampoco quiere esa apatía que nos mantiene
inmóviles e inactivos ante el drama del mundo.
TALITA QUMI: “Muchacha, levántate”.
También la Iglesia ha de ponerse en pie.
Señor Jesús, que has aceptado
el desafío de la muerte
para devolver la confianza
a los que creen en ti,
te reconocemos como dueño
de la vida
y te rogamos nos devuelvas
la esperanza y el coraje. Amén.
José Román Flecha Andrés
PALABRA DEL SEÑOR –Salamanca
Presentación: Antonia Castro Panero
Música: Momentos de paz
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