Autoras: Valeria López e Isabel Hernández
Había una vez una princesa muy caprichosa. Un
día estaba jugando con una pelota de oro, y se le
cayó a un poso muy profundo y estaba llorando.
Se encontró a un sapo que le preguntó qué te pasa?
Y la princesa le respondió: se me cayó mi pelota de
oro a ese poso.
El sapo le dijo: te puedo buscar tu pelota sólo con
una condición: si te la devuelvo me tienes que dejar
dormir en tu cama, comer de tu comida y quedarme
en tu casa.
La princesa le respondió: si, esta bien pues. El sapo
fue por la pelota, toma tu pelota
Su padre la llamó: y le dijo: Tu hiciste un trato con éste
sapo y la cumplirás. La princesa pataleó y protestó
hasta el final.
Ese día la princesa no cenó porque el sapo estaba
comiendo de su comida, tampoco durmió porque le
daba asco el sapo en su almohada.
Al día siguiente no aguanto mas y le dijo ¿qué hago
para que te vallas? El sapo le respondió dame un beso.
La princesa aceptó y le dio un beso y el se convirtió
en un apuesto príncipe.
Descargar

Diapositiva 1