UNIDAD 15
Lírica y narrativa hispanoamericanas
del siglo XX
1. La lírica hispanoamericana
(págs. 320-321)
 Poesía intimista tras el Modernismo:
 Gabriela Mistral, Alfonsina Storni, Juana
de Ibarbourou
 Vanguardista
 Poesía social
 Negra
 Poesía de las últimas décadas
Gabriela Mistral , Lucila Godoy
Alcayaga (Vicuña, Chile 1889Nueva York 1957)
Del nicho helado en que los hombres te impusieron,
Te bajaré a la tierra humilde y soleada.
Que he de morirme en ella los hombres no supieron,
Y que hemos de soñar sobre la misma almohada.
Te acostaré en la tierra soleada con una
Dulcedumbre de madre para el hijo dormido,
Y la tierra ha de hacerse suavidades de cuna
Al recibir tu cuerpo de niño dolorido.
Luego iré espolvoreando tierra y polvo de rosas,
Y en la azulada y leve polvareda de luna,
Los despojos livianos irán quedando presos.
Me alejaré cantando mis venganzas hermosas,
¡porque a ese hondor recóndito la mano de ninguna
bajará a disputarme tu puñado de huesos!
“Balada”

Él pasó con otra;
yo le vi pasar.
Siempre dulce el viento
y el camino en paz.
¡Y estos ojos míseros
le vieron pasar!
Él va amando a otra
por la tierra en flor.
Ha abierto el espino;
pasa una canción.
¡Y él va amando a otra
por la tierra en flor!
El besó a la otra
a orillas del mar;
resbaló en las olas
la luna de azahar.
¡Y no untó mi sangre
la extensión del mar!
El irá con otra
por la eternidad.
Habrá cielos dulces.
(Dios quiera callar.)
¡Y él irá con otra
por la eternidad!
 Su dedicación a quehaceres
políticos y culturales le llevó a
viajar por todo el mundo, de
manera que sólo pasó breves
estancias en su país
“Miedo”
Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan ;
se hunde volando en el Cielo
y no baja hasta mi estera ;
en le alero hace nido
y mis manos no la peinan.
Yo no quiero que a mi niña
Golondrina me la vuelvan.
Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.
Con zapatitos de oro
¿cómo juega en las
praderas ?
Y cuando llegue la noche
a mi lado no se acuesta…
Yo no quiero que a mi niña
la vayan a hacer princesa.
Y menos quiero que un día
me la vayan a hacer reina.
La subirían al trono
a donde mis pies no llegan.
Cuando viniese la noche
yo no podría mecerla…
¡Yo no quiero que a mi niña
me la vayan a hacer reina !
Alfonsina Storni, Sala Capriasca
1892 - Buenos Aires 1938
Primera etapa
Yo tengo un hijo, fruto del amor, del amor sin ley,
Que yo no pude ser como las otras, casta de buey
Con yugo al cuello; libre se eleve mi cabeza!
Yo quiero con mis manos apartar la maleza.
Mirad cómo me ríen y cómo me señalan
Porque lo digo así: (Las ovejitas balan
Porque ven que una loba ha entrado en el corral
Y saben que las lobas vienen del matorral).
Primera etapa
las mujeres lloramos sin saber, porque sí […]
Tenemos dentro un mar oculto,
Un mar un poco torpe, ligeramente estulto […]
Nuestro interior es todo sin equilibrio y huero.
Luz de cristalería, fruto de carnaval […]
Así somos, ¿no es cierto? Ya lo dijo el poeta
Movilidad absurda de inconsciente coqueta […]
En el cerebro habemos un poquito de estopa.
Primera etapa
Pero hay otros versos donde su visión de la relación
amorosa cambia radicalmente (Sor Juana “Hombres
necios”):
Tú me quieres alba,
Me quieres de espumas,
Me quieres de nácar [...]
Tú que hubiste todas
Las copas a mano,
De frutos y mieles
Los labios morados [...]
Huye hacia los bosques;
Vete a la montaña;
Límpiate la boca...
“Tú me quieres blanca” (El dulce daño)

Primera etapa
Hombre pequeñito, hombre pequeñito,
Suelta a tu canario, que quiere volar.
Yo soy el canario, hombre pequeñito
Déjame saltar.
Estuve en tu jaula, hombre pequeñito,
Hombre pequeñito que jaula me das.
Digo pequeñito porque no me entiendes,
Ni me entenderás.
Tampoco te entiendo, pero mientras tanto
Ábreme la jaula que quiero escapar.
Juana de Ibarbourou (Juana
Fernández, Uruguay, 1895-1979)
Te doy mi alma
Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.
Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.
De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.
Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!
Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!
LA HORA
Tómame ahora que aún es temprano
y que llevo dalias nuevas en la mano.
Después..., ¡ah, yo sé
que ya nada de eso más tarde tendré!
Tómame ahora que aún es sombría
esta taciturna cabellera mía.
Que entonces inútil será tu deseo,
como ofrenda puesta sobre un mausoleo.
Ahora que tengo la carne olorosa
y los ojos limpios y la piel de rosa.
¡Tómame ahora que aún es temprano
y que tengo rica de nardos la mano!
Ahora que calza mi planta ligera
la sandalia viva de la primavera.
Hoy, y no más tarde. Antes que anochezca
y se vuelva mustia la corola fresca.
Ahora que en mis labios repica la risa
como una campana sacudida aprisa.
Hoy, y no mañana. ¡Oh amante! ¿no ves
que la enredadera crecerá ciprés?
Implacable
Y te di el olor
De todas mis dalias y nardos en flor.
Y te di el tesoro
De las hondas minas de mis sueños de
oro.
Y te di la miel,
Del panal moreno que finge mi piel.
¡Y todo te di!
Y como una fuente generosa y viva
para tu alma fui.
Y tú, dios de piedra
Entre cuyas manos ni la yedra medra;
Y tú, dios de hierro
Ante cuyas plantas velé como un perro,
Desdeñaste el oro, la miel y el olor.
¡Y ahora retornas, mendigo de amor.
A buscar las dalias, a implorar el oro,
A pedir de nuevo todo aquel tesoro!
Oye, pordiosero:
Ahora que tú quieres es que yo no quiero.
Si el rosal florece,
Es ya para otro que en capullos crece.
Vete, dios de piedra,
Sin fuentes, sin dalias, sin mieles, sin yedra.
Igual que una estatua,
A quien Dios bajara del plinto, por fatua.
¡Vete, dios de hierro,
Que junto a otras plantas se ha tendido el
perro!
Mujer
Si yo fuera hombre, ¡que hartazgo de luna,
De sombra y silencio me había de dar!
¡Cómo, noche a noche, sólo ambularía
Por los campos quietos y por frente al mar!
Si yo fuera hombre, ¡qué extraño, qué loco,
Tenaz vagabundo que había de ser!
¡Amigo de todos los largos caminos
Que invitan a ir lejos para no volver!
Cuando así me acosan, ansias andariegas,
¡Qué pena tan honda me da ser mujer!
Altazor o el viaje en paracaídas
(Santiago, 1931)
 Poema visionario o metafísico de más
de dos mil versos.
 Compuesto por un prefacio (prosa
poética) y siete cantos
 Representa un viaje a través del
conocimiento, análogo al descenso a
los infiernos de los héroes clásicos.
 Expresión de fuerzas antagónicas, la
del espíritu del poeta que tiende al
cielo (altura azor), y la tierra que lo
atrae.
LA MUJER Y EL AMOR
(CANTO II)
[...] Se oyen caer lágrimas del cielo
Y borras en el alma adormecida
La amargura de ser vivo
Se hace liviano el orbe en las espaldas
Mi alegría es oír el ruido del viento en tus cabellos
(Reconozco ese ruido desde lejos)
cuando las barcas zozobran y el río arrastra troncos de árbol
Eres una lámpara de carne en la tormenta
Con los cabellos a todo viento
Tus cabellos donde el sol va a buscar sus mejores sueños
LA AVENTURA POÉTICA (CANTOS
III-IV)
Todas las lenguas están muertas
Muertas en manos del vecino trágico
Hay que resucitar las lenguas
Con sonoras risas
Con vagones de carcajadas
Con cortacircuitos en las frases
Y cataclismo en la gramática
LA AVENTURA POÉTICA (CANTOS
III-IV)
[...]Viene gondoleando la golondrina
Al horitaña de la montazonte
La violondrina y el goloncelo
Descolgada esta mañana de la lunala
Se acerca a todo galope
Ya viene viene la golondrina
Ya viene viene la golonfina
Ya viene la golontrina
Ya viene la goloncima
Viene la golonchina
Viene la golonclima
Ya viene la golonrima
Ya viene la golonrisa
La golonniña
La golongira
La golonlira
La golonbrisa
LA DERROTA FINAL
(CANTOS V-VII)
[...]Ululayu
ulayu
ayu yu
Lunatando
Sensorida e infimento
Ululayo ululamento
Plegasuena
Cantasorio ululaciente
Oraneva yu yu yo
Tempovío
Infilero e infinauta zurrosía
Jaurinario ururayú
Montañendo oraranía
Arorasía ululacente
Semperiva
ivarisa tarirá
Campanudio lalalí
Auriciento auronida
Lalalí
Io ia
iiio
Ai a i ai a i i i i o ia
Cesar Vallejo
(Santiago de Chuco, 1892 París, 1938)
“Los heraldos negros”
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!

Es un poema con elementos rítmicos tradicionales, propio
de sus inicios modernistas:






isometría, con versos alejandrinos y endecasílabos
estrofas de cuatro versos con rima consonante en versos pares
salvo en la primera, donde riman el primero y el cuarto
El primer y el último verso se repiten:
Se pone énfasis en el sufrimiento y en la ignorancia de su
sentido, tan difícil de explicar que el discurso se quiebra (los
puntos suspensivos)
Yo no sé es quizás la manera universal de expresar el
desaliento. Abre el poema y lo cierra; el principio y el fin es
el dolor
El concepto de Dios que tiene, repetido en otros poemas,
recuerda al Dios castigador del Antiguo Testamento, ese
Dios a veces impío, que con sus golpes envenena el
sufrimiento pasado.
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.
 El dolor viene…
 de los mismos hombres, atilas
 o del mismo Dios que envía a los
mensajeros de la muerte, quizás el golpe
mayor.
 Talvez manifiesta el poco respeto de
V por las reglas gramaticales.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
 Identificación del sufrimiento con uno
de los motivos cristianos que mejor lo
expresan:
las tres caídas de Cristo
 El hombre pierde su fe por un Destino
que representa a…
Dios, paradójicamente
 El pan que no se come porque se
quema puede representar la miseria.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
 En la penúltima estrofa el hombre es
pobre en todos los sentidos de la
palabra.
 La mirada vuelta parece que atiende
a la llamada de la muerte, y otra vez
el recuerdo, el sinsentido de una vida,
se envenena
“La cena miserable”
 El desaliento y la desesperanza, reflejados
constantemente por el discurso roto por los puntos
suspensivos, son motivados ahora por:
 la sed de justicia social
 o por el deseo de acabar con el sufrimiento y la
miseria que supone la vida;
 Sentimiento provocado también por la pregunta hasta
cuándo prolonga Dios (ni siquiera eso porque es una
Duda) el sufrimiento del hombre.
 Lo más amargo es que ni Él lo sabe, a pesar de que
juega con el hombre como si fuera un muñeco.
“La cena miserable”
Hasta cuándo estaremos esperando lo que
no se nos debe... Y en qué recodo estiraremos
nuestra pobre rodilla para siempre... Hasta cuándo
la cruz que nos alienta no detendrá sus remos.
Hasta cuándo la Duda nos brindará blasones
por haber padecido...
Ya nos hemos sentado
mucho a la mesa, con la amargura de un niño
que a media noche, llora de hambre, desvelado...
Y cuándo nos veremos con los demás, al borde
de una mañana eterna, desayunados todos.
Hasta cuándo este valle de lágrimas, adonde
yo nunca dije que me trajeran.
De codos
todo bañado en llanto, repito cabizbajo
y vencido: hasta cuándo la cena durará.
Hay alguien que ha bebido mucho, y se burla,
Y acerca y aleja de nosotros, como negra cuchara
de amarga esencia humana, la tumba...
Y menos sabe
ese oscuro hasta cuándo la cena durará!
“La cena miserable”






La métrica sigue en la línea comentada del poema anterior, aunque ahora
recurre a una disposición cubista del verso con una determinada función.
Después de tanto sufrimiento Dios le debe algo al hombre.
La muerte no se nombra, como un tabú, y se representa a través de una
perífrasis con la imagen de la rodilla, pobre como el hombre (sinécdoque)
estirada para siempre. Y le pregunta a Dios, al Cristo, a la cruz, hasta
cuándo alentará la vida, esto es, hasta cuando seguirá remando.
En la segunda estrofa Dios ha degenerado en simple duda, que engaña o
alivia con premios o blasones por nuestro sufrimiento. Es posible que la
longitud y disposición del tercer verso tenga que ver con su significado. La
mesa sugiere la última cena como símbolo de la agonía, pero al contrario
que aquella esta no ennoblece, sino que produce más sufrimiento por la
miseria, intensificado todo por la imagen de un niño abandonado.
En la tercera estrofa se contempla la muerte como un alivio, y la palabra
borde no ocupa un lugar arbitrario. El hecho de estar desayunados sugiere
esa sensación de calma. La posición de codos recuerda una postura que
refleja obsesión (quizá fetal), actitud depresiva, a lo que se añade cabizbajo
y vencido.
La última estrofa está dedicada a Dios, identificado con un borracho, que
ebrio juega con el hombre a acercar o alejar la muerte, la tumba que se
llena con el sufrimiento humano vertido por una cuchara. Y la incertidumbre
absoluta representada por un Dios que ni siquiera es omnisciente, al
contrario es oscuro, irracional, que ni sabe cuándo moriremos.
“Los dados eternos”
 Especie de plegaria religiosa donde aparece el hombre
con naturaleza divina y un Dios impío que no gobierna
el destino, sino que juega caprichosamente con él:
“Los dados eternos”
Para Manuel González Prada,
esta emoción bravía y selecta,
una de las que, con más entusiasmo,
me ha aplaudido el gran maestro.
Hoy que en mis ojos brujos hay
candelas,
como en un condenado,
Dios mío, prenderás todas tus velas,
y jugaremos con el viejo dado.
Dios mío, estoy llorando el ser que vivo; Talvez ¡oh jugador! al dar la suerte
me pesa haber tomádote tu pan;
del universo todo,
pero este pobre barro pensativo
surgirán las ojeras de la Muerte,
no es costra fermentada en tu costado: como dos ases fúnebres de lodo.
¡tú no tienes Marías que se van!
Dios mío, si tú hubieras sido hombre,
hoy supieras ser Dios;
pero tú, que estuviste siempre bien,
no sientes nada de tu creación.
¡Y el hombre sí te sufre: el Dios es él!
Dios mío, y esta noche sorda, obscura,
ya no podrás jugar, porque la Tierra
es un dado roído y ya redondo
a fuerza de rodar a la aventura,
que no puede parar sino en un hueco,
en el hueco de inmensa sepultura
“Los dados eternos”

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

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


El poema está dedicado a Manuel González Prada, uno de los principales
representantes del modernismo peruano, movimiento que se manifiesta en algunos
rasgos de sus primeras composiciones
La estrofa es una silva.
De plegaria en realidad sólo le queda la anáfora del Dios mío, porque aparte de esto lo
demás es un constante reproche. Aceptó la fe de Cristo, comulgó su pan y su doctrina.
La fuerza con que lo hizo se pone de manifiesto en...
la ruptura gramatical de tomádote
El motivo bíblico del ser de barro sirve aquí para...
degradar la naturaleza del ser humano, que no es ya un ser racional, sino un barro
pensativo
No es costra fermentada en su costado porque él no ha llevado su fe hasta el final. El
motivo se recoge en el último verso de la estrofa: Dios no tiene Marías, madre y novia,
que lo hayan abandonado.
En la segunda estrofa reprocha a Dios el no haber sufrido por no ser hombre, mientras
que éste sí lo hace, y eso no sólo lo redime, sino que transforma su naturaleza en
divina.
En la tercera Dios se convierte en una especie de tahúr que echa a suertes el destino
final al que el hombre está condenado.
Y en la última Dios no puede ya jugar porque de tanto castigar al hombre sólo queda la
solución de la muerte.
Trilce (1922)
 Libro definitivo. Algunos lo consideran
como el libro más importante de la poesía
hispanoamericana
 Es ya un libro claramente vanguardista,
aunque un tanto heterogénea, porque V
no renuncia a la comunicación de sus
emociones, preocupaciones, etc., pero
poniendo a su servicio todos los recursos
del vanguardismo
 Muchas veces es difícil conceptuar con
lógica, como por ejemplo con el poema
XXXVI (primera estrofa):
Pienso en tu sexo.
Simplificado el corazón, pienso en tu sexo,
ante el ijar maduro del día.
Palpo el botón de dicha, está en sazón.
Y muere un sentimiento antiguo
degenerado en seso.
Pienso en tu sexo, surco más prolífico
y armonioso que el vientre de la Sombra,
aunque la Muerte concibe y pare
de Dios mismo.
Oh Conciencia,
pienso, sí, en el bruto libre
que goza donde quiere, donde puede.
Oh, escándalo de miel de los crepúsculos.
Oh estruendo mudo.
¡Odumodneurtse!
Pablo Neruda (Chile 19041973)
Sitio Fundación Pablo Neruda
Sitio Biblioteca Virtual Cervantes
Veinte poemas de amor y una
canción desesperada (1924)
20






Quizás el poema más conocido de N.
Neorromántico: por el protagonismo de la mujer, la
empatía con la naturaleza, el espacio nocturno, la
imposibilidad del amor.
Supone el final del idilio desarrollado en los poemas
anteriores, y avanza la crisis de la composición final
Se alternan la desesperación y la conformidad por el
amor perdido, siempre dirigido al lector que se convierte en
un confidente que sirve de desahogo al poeta.
La poesía como único alivio (el verso cae al alma como al
pasto el rocío), por eso insiste en las reflexiones
metaliterarias que salpican todo el poema.
Alejandrinos asonantados, en los que, a pesar del
asíndeton, predomina un ritmo lento provocado por las
constantes pausas, en armonía con la actitud del poeta.
20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.

El primer verso se repite tres veces a lo largo del poema (1, 5 y 11),
además de los versos 7 y 19 que se repiten respectivamente en 29 y 30.





Este primer verso también ilustra esa función casi terapéutica que tiene la
reflexión metaliteraria.
La noche es un ámbito constante en el desarrollo del poema, momento
adecuado para la melancolía del amor, herencia romántica que se
manifiesta en esta etapa de la obra de N.
En la primera parte del poema, hasta la repetición del primer verso, se
transmite una impresión de frío y soledad...




Sugiere un sentimiento de angustia y de dolor que ya se expresa en el significado
mismo de los versos.
Estas repeticiones contribuyen también a darle al poema ese ritmo marcado y
lento que magnifica los sentimientos del poeta.
los astros tiritan (intermitencia pero también frialdad)
son azules (también un color que sugiere frialdad).
El adverbio lejos se repite tres veces en el poema, lo que connota ese estado de
soledad.
El viento y el cielo son elementos recurrentes. El primero representa un
sentimiento de desazón, y el cielo, asociado a la inmensidad, refleja la
plenitud del amor.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
5
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.



10
Los versos 6 y 9 presentan una absoluta simetría (ritmo):
relación de amor recíproco del poeta con la amada.
Pero también cabría pensar en que describiera su relación
con las dos mujeres en que se inspiró el poeta.
Los grandes ojos fijos en el verso 10, los ojos infinitos del
26, representan el amor limpio (los ojos son las ventanas
del alma y los amantes se conmueven sólo con mirarse).
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. 15
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
 El pensamiento obsesivo, desesperado, se
manifiesta en el verso 12, donde los dos
hemistiquios expresan la misma idea con
distintas palabras.
 Ese alguien indefinido de los versos 17 y
18 que canta a lo lejos representa a la
amada y su soledad.
 Mientras que algunos versos expresan la
resignación del poeta, como por ejemplo 15
y 16, otros como el 18, que vuelve
repetirse en el 30, manifiestan con
desesperación todo lo contrario
(desesperación o dos mujeres).
20
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
20
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
25
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
30
 Se describe a sí mismo con
la mirada y el corazón,
para…
expresar su ser de la
manera más apasionada.
 Pero pasión también
significa sufrimiento, y
este dolor se acentúa…
al contemplar el mismo
espacio testigo de su
amor y el pensamiento de
que pueda ser de otro
(repetido por cierto dos
veces).
20
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
20
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
25
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
30
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
 El reconocimiento de que
ya no la quiere es la fórmula
para…
dejar de sufrir
 El paralelismo de los
versos 23 y 27 casi llegan
ha representar un sereno
equilibrio
 Al final le asalta una duda
inquietante (ya no la quiero,
es cierto, pero tal vez la
quiero), resuelto al final con
un brillante aforismo (es
tan corto el amor, y es tan
largo el olvido).
 Los dos últimos versos
sirven de conclusión porque
el hecho de haber
compuesto este poema ha
curado definitivamente al
Poesía negra
Nicolás Guillén (Cuba 1902-1989)
imágenes
 Compromiso político. Exilio. Vuelta a Cuba con la
victoria de la Revolución. Fidelidad absoluta hasta el
final de sus días a la Revolución.
 Su condición de mulato determina su fe en una
cultura mestiza.
 Primeros libros. Motivos de son (1930), Sóngoro
cosongo (1931):
 la visión de lo popular no es muy profunda, pero
aparece un nuevo lenguaje rítmico e imaginativo
 usa los esquemas del son (forma afrohispana), una
serie de coplas rematadas por un comentario o
conclusión (montuno) que repite un estribillo de tono
irónico sobre la vida popular de negros, mulatos o
blancos pobres
 Preocupación social en su madurez: desde
West Indies Ltd (1934) hasta El son entero
(1947):
 poesía auténticamente popular que tiene la
categoría estética de la expresión culta.
 Sus siguientes libros, Tengo (1964), El
Gran Zoo (1967) y La rueda dentada
(1972) bajan la tensión poética, que sólo
se alcanza ocasionalmente, e insisten en la
propaganda y el homenaje político.
“Tú no sabe inglé” Motivos de son
(1930)
Con tanto inglé que tú
sabía
Bito Manué
con tanto inglé, no sabe
ahora
desí ye.
La mericana te buca,
y tú le tiene que huí:
tu inglé era de etrái
guan,
de etrái guan y guan tu
tri.
Bito Manué, tú no sabe
inglé,
tú no sabe inglé,
tú no sabe inglé.
No te namore ma nunca,
Bito Manué.
si no sabe inglé,
si no sabe inglé.
“Tú no sabe inglé” Motivos de son
(1930)
 La musicalidad y el humor son las
características principales de este poema
 El habla de los negros se transcribe en la
escritura, lo que le da un neto sabor
popular
 Se trata de un simpático reproche a un
negro cubano que probablemente
alardeaba de saber inglés, pero su
conocimiento no va más allá de la jerga
beisbolera, lo que provoca que pierda el
amor de una americana.
“Ayé me dijeron negro” Motivos de
son (1930)
Ayé me dijeron negro
pa que me fajara yo;
pero e’que me lo desía
era un negro como yo.
Tan blanco como te bé
y tu abuela sé quién é.
Sácala de la cosina,
Mamá Iné.
Mamá Iné, tú bien lo sabe,
Mamá Iné, yo bien lo sé;
Mamá Iné te llama nieto.
Mamá Iné.
“Sensemayá. Canto para matar a una
culebra”, West Indies, Ltd. (1934)
¡Mayombe—bombe—mayombé!
¡Mayombe—bombe—mayombé!
¡Mayombe—bombe—mayombé!
La culebra tiene los ojos de vidrio;
la culebra viene y se enreda en un
palo;
con sus ojos de vidrio, en un palo,
con sus ojos de vidrio.
La culebra camina sin patas;
la culebra se esconde en la yerba;
caminando se esconde en la yerba,
caminando sin patas.
¡Mayombe—bombe—mayombé!
¡Mayombe—bombe—mayombé!
¡Mayombe—bombe—mayombé!
Tú le das con el hacha y se muere:
¡dale ya!
¡No le des con el pie, que te muerde,
no le des con el pie, que se va!
Sensemayá,
sensemayá.
Sensemayá,
sensemayá.
Sensemayá,
sensemayá.
Sensemayá,
sensemayá.
la culebra,
con sus ojos,
con su lengua,
con su boca,
La culebra muerta no puede comer,
la culebra muerta no puede silbar,
no puede caminar,
no puede correr.
La culebra muerta no puede mirar,
la culebra muerta no puede beber,
no puede respirar
no puede morder.
¡Mayombe—bombe—mayombé!
Sensemayá, la culebra...
¡Mayombe—bombe—mayombé!
Sensemayá, no se mueve...
¡Mayombe—bombe—mayombé!
Sensemayá, la culebra...
¡Mayombe—bombe—mayombé!
Sensemayá, se murió.
 El subtítulo da la clave para interpretar el poema: se
trata de un conjuro donde la palabra hechicera, en
forma de jitanjáforas, va a hipnotizar al reptil
hasta dominar su voluntad y llevarlo a la muerte.
 La serpiente representa el misterio en la poesía
antillana. Es un símbolo dual, conjunción del bien y
del mal, del placer y el dolor. Su abrazo puede
significar la muerte, pero sus continuos cambios de
piel puede significar la eternidad.
 Es a un tiempo maligna y seductora, y su
movimiento sensual puede cautivar al que la mira.
 Las repeticiones y el ritmo frenético crean el ritmo
propio de un ritual de brujería.
“La muralla”, La paloma de vuelo
popular (1958)
Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos:
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Ay,
una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el honzonte.
-¡Tun, tun!
-¿Quién es?
-Una rosa y un clavel...
-¡Abre la muralla!
-¡Tun, tun!
-¿Quién es?
-El sable del coronel...
-¡Cierra la muralla!
-¡Tun, tun!
-¿Quién es?
-La paloma y el laurel...
-¡Abre la muralla!
-¡Tun, tun!
-¿Quién es?
-El alacrán y el ciempiés...
-¡Cierra la muralla!
Al corazón del amigo,
abre la muralla;
al veneno y al puñal,
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena,
abre la muralla;
al diente de la serpiente,
cierra la muralla;
al ruiseñor en la flor,
abre la muralla...
Alcemos una muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras,
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte,
desde el monte hasta la playa, bien,
allá sobre el horizonte...
 Se trata de un poema que canta la fraternidad
humana, de todas las razas representados por negros
y blancos, para construir un futuro solidario,
representado aquí por la muralla y por el horizonte
final.
 La onomatopeya reiterada tun tun recuerda la
sonoridad de la poesía afroantillana, a lo que
contribuye también las marcadas rimas agudas
como clavel, coronel, laurel.
 Al mismo marco pertenecen
 los emblemas del bien, la sensualidad de los aromas
en rosas, mirto o hierbabuena, las palomas y los
ruiseñores significan la libertad, la paz, la música y la
poesía
 en el polo del mal se encuentran serpientes y
alacranes, que representan el militarismo y la
opresión.
“Fábula”, Por el mar de las Antillas
anda un barco de papel (1977)
El viejo mono
dijo al monito:
―Vámonos, demos
un paseíto;
de estar colgado
me siento ahíto.
Pero en respuesta
dijo el monito:
―Yo tengo miedo,
pues por poquito
el otro día
me dejan frito
cuatro caimanes
y dos mosquitos,
sin que pudiera
lanzar un grito,
pedir socorro,
tocar un pito.
El viejo mono
dice al monito (no sin
mirarlo
de hito en hito):
―De los cobardes
nada se ha escrito.
¿No te avergüenza,
lindo amiguito,
coger los mangos
siempre bajitos,
sin pena o riesgo,
sin un tirito?
―¿Y si me matan?
(gime el monito).
―Pues si te matan,
ya estaba escrito.
―¿Y si me prenden?
―Será un ratito.
―¿Y si me hieren?
―Un pinchacito...
Después de hablado
todo lo escrito,
miren que miren,
ahí va el monito,
con más candela
que un aerolito,
canta que canta,
ya no bajito.
El bosque es suyo...
¡Mas cuidadito!,
hay otros monos
y otros monitos,
que no se pueden
quedar solitos.
MORALEJA:
Luego de lo leído,
claro habrás
comprendido
que en materia de
monos y de
gentes,
solo pueden triunfar
los más valientes.
 La historia de un monito que es instruido
acerca de la valentía es la historia de esta
fábula.
 Está impregnada de espíritu infantil, de
humor y de ternura, de ahí la abundancia
de diminutivos que expresan afecto.
 Los versos de arte menor, con rima
asonante en los pares, el ritmo rápido, el
diálogo y la narración dan al poema el
tono popular que lo caracteriza.
Nicanor Parra (Chile,
1914)
“La montaña rusa”, Versos de
salón, 1962
Durante medio siglo
la poesía fue
el paraíso del tonto solemne
Hasta que vine yo
y me instalé con mi montaña rusa.
Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
echando sangre por boca y narices.
 Para él la poesía tradicional estaba
agotada, pero también la vanguardia,
que a pesar de sus gestos
experimentales, rupturistas e
iconoclastas persistían en el
endiosamiento del poeta, que es
ridiculizado en estos versos. Parra
propone una poesía directa y
desmitificadora, aunque esto pueda
resultar doloroso.
“Mujeres”, Versos de salón (1962)
La mujer imposible,
La mujer de dos metros de estatura,
La señora de mármol de Carrara
Que no fuma ni bebe,
La mujer que no quiere desnudarse
Por temor a quedar embarazada,
La vestal intocable
Que no quiere ser madre de familia,
La mujer que respira por la boca,
La mujer que camina
Virgen hacia la cámara nupcial
Pero que reacciona como hombre,
La que se desnudó por simpatía
Porque le encanta la música clásica
La pelirroja que se fue de bruces,
La que sólo se entrega por amor
La doncella que mira con un ojo,
La que sólo se deja poseer
En el diván, al borde del abismo,
La que odia los órganos sexuales,
La que se une sólo con su perro,
La mujer que se hace la dormida
(El marido la alumbra con un fósforo)
La mujer que se entrega porque sí
Porque la soledad, porque el olvido...
La que llegó doncella a la vejez,
La profesora miope,
La secretaria de gafas oscuras,
La señorita pálida de lentes
(Ella no quiere nada con el falo)
Todas estas walkirias
Todas estas matronas respetables
Con sus labios mayores y menores
Terminarán sacándome de quicio.
 Desde una perspectiva misógina y
humorística el poeta hace un inventario de
mujeres prototipos según sus actitudes
ante el sexo.
 Poeta de la muerte y del escepticismo, la
mujer o el amor no supondrán en su poesía
ningún tipo de alivio ante la angustia
existencial. En el fondo persiste la
frustración amorosa.
“Padre nuestro”, Canciones rusas
(1967)
Padre nuestro que estás en el cielo
Lleno de toda clase de problemas
Con el ceño fruncido
Como si fueras un hombre vulgar y corriente
No piense más en nosotros.
Comprendemos que sufres
Porque no puedes arreglar las cosas.
Sabemos que el Demonio no te deja tranquilo
Desconstruyendo lo que tú construyes.
El se ríe de ti
Pero nosotros lloramos contigo.
Padre nuestro que estás donde estás
Rodeado de ángeles desleales
Sinceramente
no sufras más por nosotros
Tienes que darte cuenta
De que los dioses no son infalibles
Y que nosotros perdonamos todo.
 La antipoesía tiene con frecuencia como
centro de sus ataques la figura de Dios, la
religión, el Papa y el clero.
 Parra rescribe la oración enseñada por
Cristo para presentar a un Dios patético
rodeado de ángeles traidores y víctima del
demonio, incapaz de resolver los problemas
del hombre, que compasivo le perdona. La
crítica no está exenta de ternura, y utiliza
un lenguaje conversacional alejado de las
ataduras métricas.
“Violación”, Hojas de parra (1985)
Un sillón acusado
De faltarle el respeto a una silla
Alegó que la silla
Había sido la culpable de todo
Se desnudó por propia iniciativa
Mientras yo conversaba por teléfono
Qué quería que hiciera señor juez
Pero la silla dijo violación
Y el acusado fue declarado culpable
 Otra vez por medio de humor
presenta Parra su misoginia, ahora
con una alegoría donde la feminidad y
lo erótico se manifiestan con
connotaciones negativas. El diálogo
insiste en el tono conversacional
propio de su antipoesía, pero a la vez
el conjunto irracional y absurdo lo
vincula a su manera con la
Vanguardia.
“El Anti-Lázaro”, Hojas de parra
(1985)
Muerto no te levantes de la tumba
qué ganarías con resucitar
una hazaña
y después
la rutina de siempre
No te conviene viejo no te conviene
el orgullo la sangre la avaricia
la tiranía del deseo venéreo
los dolores que causa la mujer
el enigma del tiempo
las arbitrariedades del espacio
Recapacita muerto recapacita
¿que no te acuerdas cómo era la cosa?
a la menor dificultad explotabas
en improperios a diestra y siniestra
Todo te molestaba
no resistías ya
ni la presencia de tu propia sombra
Mala memoria viejo mala memoria
tu corazón era un montón de escombros
-estoy citando tus propios escritosy de tu alma no quedaba nada
A qué volver entonces al infierno de Dante
¿para que se repita la comedia?
qué divina comedia ni qué 8/4
voladores de luces-espejismos
cebo para cazar lauchas golosas
ése sí que sería disparate
eres feliz cadáver eres feliz
en tu sepulcro no te falta nada
ríete de los peces de colores
Aló- aló, me estás escuchando
quien no va a preferir
el amor de la tierra
a las caricias de una lóbrega prostituta
nadie que esté en sus cinco sentidos
salvo que tenga pacto con el diablo
Sigue durmiendo hombre sigue durmiendo
sin los aguijonazos de la duda
en la quietud de tu propio ataúd
en la quietud de la noche perfecta
libre de pelo y paja
como si nunca hubieras estado despierto.
No resucites por ningún motivo
no tienes por qué ponerte nervioso
como dijo el poeta
tienes toda la muerte por delante.
 Diálogo entre vivos y muertos con
clara influencia quevedesca, donde se
presenta a la muerte como liberadora
de una existencia que se compara con
el infierno, y donde ni siquiera la
mujer, el amor o el sexo (otra vez la
misoginia) pueden conseguir la
felicidad. Continúa el tono
conversacional y la ausencia
isométrica
La novela hispanoamericana (pág.
323-325)
Novela de la revolución mexicana
Novela de la tierra
Novela indigenista
Superación del Realismo; el Realismo mágico:
Asturias, Carpentier, Borges, Rulfo
 Ambiente urbano, existencialismo
 Irracionalidad
 Técnicas experimentales
 Perfeccionamiento formal
 El boom: Vargas Llosa, Cortazar (“Continuidad de los
parques”), Fuentes, Sábato, García Márquez
 La novela tras el boom: Manuel Puig, Skármeta, Bryce
Echenique, Isabel Allende, Laura Esquivel…




El cuento hispanoamericano (pág.
326)
 Estructura
 Técnica
 Temática
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UNIDAD XI - Salesianos Cadiz