“Yo he venido para que tengan vida, y la tengan
en abundancia” (Jn 10,10)
Necesidad de recuperar el Amor
primero y la escucha a Dios
Respuesta audaz a los
nuevos desafíos
Un nuevo rostro de minoridad y
plenitud en las Hntas.
Generar vida y esperanza en todos
los ámbitos de la realidad
Seguimiento a Jesús como
auténticas discípulas
Revitalización creativa de las
comunidades
Dejarnos “tocar” por la
Palabra y la realidad
Corresponsabilidad en la
formación permanente
RANGO POR EDADES
6
5
4
75- 82
74-65
64-55
3
54-45
44-35
2
34-25
1
0
75- 82
74-65
64-55
54-45
44-35
34-25
RANGO POR EDADES
30
25
86-75
20
74-65
64-55
15
54-45
44-35
34-25
10
24-20
5
0
86-75
74-65
64-55
54-45
44-35
34-25
24-20
RANGO POR EDADES
12
10
8
81-75
74-65
64-55
6
54-45
44-35
34-25
4
24-20
2
0
81-75
74-65
64-55
54-45
44-35
34-25
24-20
3
2
C. RETIRO
DELEGACIÓN
O. SOCIALES
O. SUFRAGIO
1
0
85-75
74-65
64-55
54-45
44-35
 Desde su experiencia de Dios
 Desde su consagración
 Desde la fraternidad
 Desde la animación
 En la cotidianidad
 En la animación vocacional
 En la misión
 En la administración transparente de los bienes
Experiencia
de
Dios
“Sin Mí no
pueden hacer
nada” (Jn 15,5)
Nos llama a:
 Recobrar el Amor primero, centrando
nuestra vida en Jesús y teniéndolo como
el Absoluto de nuestras vidas, porque si
no superamos el activismo que nos
agobia y si no hay
vida espiritual
auténtica, sin Jesús y su Evangelio,
moriríamos de sed o ahogadas por falta
de alma.
Vivir nuestra consagración de una
manera más radical, según el espíritu de
nuestros Fundadores, para ofrecer al
mundo lo que el Señor nos pide en su
Palabra: “practicar la justicia, amar con
ternura y caminar humildemente con
nuestro Dios” (Mi 6,8).
Miren cómo se
aman,
decían de los primeros
cristianos.
Solicitar a Dios constantemente el don
de saber crear comunidades fraternas,
acogedoras y misericordiosas, porque
sólo por nuestro esfuerzo es imposible.
Si así lo hacemos seremos testigos
capaces de contagiar a las nuevas
generaciones de la audacia que implica
el seguimiento de Jesús y nutrir, animar
y sostener la vivencia gozosa de la
vocación de cada hermana.
 Ofrecer un servicio de animación en
nuestras comunidades en el que se
garantice una mejor organización, la
vida en el Espíritu, la comunión entre
hermanas y el anuncio de la Buena
Noticia de Jesús a nuestra gente.
“Vete y haz tú lo mismo”
(Lc 10,37b)
 Escuchar el clamor de la realidad
herida para recrear el carisma recibido,
y como comunidad hacernos presentes,
sin miedo, en favor de los más pobres,
haciéndonos
hermanas de ellos y
sintiendo
compasivamente
sus
carencias, dolores y necesidades, con
el fin de que ellos, los humildes, sean
enaltecidos.
 Valorar y apreciar
el don de la vocación
recibida, de manera
que este don se
comparta
con
nuestras jóvenes y
otras personas, y nos
lancemos con amor y
gozo a acompañarlos
en su proceso de
discernimiento
vocacional.
 Sensibilización y animación vocacional
AD INTRA, como primer paso en la
pastoral vocacional.
 Retomar con responsabilidad nuestro proceso de
crecimiento personal y comunitario, asumiendo con mayor
firmeza nuestra formación permanente.
 Asumir
creativamente
nuestra
cotidianidad, de manera que la rutina no
nos haga perder el brillo y la frescura de
un Dios que amorosamente nos
acompaña día a día.
 Reorganizar nuestra misión con sentido
de comunión, teniendo presente que
desde los orígenes, el Espíritu inspiró la
misión compartida con los Laicos y
actualmente, desde una espiritualidad
renovada, queremos compartir la misión
con ellos y con otros consagrados. Este
proceso implica en nosotras transitar el
sendero de la humildad, el despojo y la
solidaridad para pasar a una nueva
manera de vivir el carisma dentro de la
Iglesia.
 Compartir desde nuestra pobreza y aunar
esfuerzos para ir a otros espacios geográficos
pobres, y para acompañarnos mejor en esta
etapa de desprendimiento, de resurrección y
esperanza para nuestra familia.
Es urgente una conversión que nos impulse al
desprendimiento y a confiar en la Divina
Providencia, para vivir en libertad interior,
austeridad, solidaridad y transparencia en el uso
de los bienes y recursos.
 Acoger con cariño, humildad, sencillez, espíritu de
fe… estos Acuerdos que son un don que nos regala
el Señor para reavivar nuestra consagración.
 Leerlos, rumiarlos, hacerlos propios,
amarlos… tienen un mensaje para ti…
 Estudiarlos en comunidad,
compartirlos, orarlos…
sacarles
orarlos,
provecho,
 Por lo menos una vez al mes, hacer lectura orante de
algún texto, línea generadora de vida, desafío, carta
promulgatoria de la M. Teresa, mensaje final…
 Tomarlos como punto de partida fundamental en la
elaboración del Proyecto comunitario.
 Fortalecer el proyecto personal con aquellas líneas
que ofrecen los Acuerdos con el fin de ir
asimilándolos e interiorizándolos.
 Tomar conciencia de que, sólo así, serán fuente de
vida espiritual, crecimiento personal, comunitario y
congregacional.
 Finalmente, son un libro de oración, meditación y
compromiso personal.
Que la Virgen de Lourdes, San José, nuestros
Fundadores y la Hermanas que nos han precedido,
intercedan por nosotras para que seamos mujeres
de esperanza y demos vida en abundancia.
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