• El sexo fue hecho
para el amor, para el
placer, para la
alegría.
La visión bíblica es que el sexo no es
sólo para la procreación, sino también
es RELACIONAL e, incluso,
recreativo.
Para proteger esa
alegría, Dios nos
dio el séptimo
mandamiento:
“No cometerás
adulterio”
Éxodo 20.14
“Si un hombre comete
adulterio con la mujer de su
prójimo, el adúltero y la
adúltera indefectiblemente
serán muertos”
Levítico 20.10
“… El hombre que traiciona a su
esposa traicionará a cualquier
persona y a cualquier cosa. El
adulterio es una traición contra
la familia, y Dios lo aborrece”
Douglas Wilson
• En el séptimo mandamiento, se
prohíbe todo aquello que
conduzca al adulterio.
• Una mujer u hombre casado
deben mantener una DISTANCIA
SOCIAL prudente en todos los
sentidos.
Este mandamiento se refiere a toda
forma de inmoralidad sexual, o
como lo llama el NT griego,
PORNEIA.
“No cometerás adulterio” también
significa, para usar la terminología
apropiada, “No FORNICARÁS”.
ABARCA:
• Relaciones prematrimoniales
• La prostitución
• Sexo entre personas del mismo sexo,
porque el modelo bíblico expresa que
el sexo fue hecho sólo para ser
compartido entre un hombre y una
mujer.
• Todo tipo de violencia sexual,
incluyendo la violación,
pedofilia, el incesto …
1.Porque ha sido
diseñado para ser una
poderosa fuerza
para el bien.
2. El sexo es como el
PEGAMENTO de contacto.
Cuando se le usa
apropiadamente, SELLA los
lazos matrimoniales. Esta
es la razón por la cual se
exige a los esposos y
esposas que mantengan
relaciones sexuales.
“El marido debe cumplir con su
mujer el deber conyugal, y asi
mismo la mujer con su marido
… No os neguéis el uno al otro”
1 Corintios 7.3
El sexo sólo es
aprobado por Dios
dentro de la seguridad
de un COMPROMISO
TOTAL
de vida, sino es así,
éste pierde su
verdadero propósito y
su mayor gozo.
1. Existe una RELACIÓN cercana
entre nuestra sexualidad y
nuestra espiritualidad. Existe algo
trascendental en ella.
2. En el Antiguo Testamento Dios
compara frecuentemente la relación con
su pueblo con el ROMANCE entre
marido y mujer. El Nuevo Testamento lo
compara con la UNIÓN entre Cristo y la
iglesia. Entonces; cada acto de
inmoralidad sexual es un tipo de
PROFANACIÓN espiritual.
“Pero el cuerpo no es para la
fornicación, sino para el Señor y
el Señor para el cuerpo … ¿No
sabéis que vuestros cuerpos
son miembros de Cristo?”
1 Corintios 6.13b, 15a
“¿Quitaré, pues, los miembros de
Cristo y los haré miembros de una
ramera? ¡De ninguna manera! ¿O no
sabéis que el que se une con una
ramera, es un cuerpo con ella?,
porque ¿no dice la Escritura: Los dos
serán una sola carne? Pero el que se
une al Señor, un espíritu es con él”
1 Corintios 6.15b, 17.
3.Mostramos nuestra lealtad al
pacto con Dios al mantener
nuestra fidelidad sexual a
nuestro cónyuge (o futuro
cónyuge).
4.El pecado sexual deshonra
también al Espíritu Santo.
1 Corintios 6. 18-20
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el
hombre cometa, está fuera del cuerpo; pero el que fornica
contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro
cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en
vosotros, el cual habéis recibido de Dios, y que no sois
vuestros? Pues, habéis sido comprados por precio;
glorificad, pues, a Dios en vuestros cuerpo
y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”
1 Corintios 6. 18-20
La lujuria consiste en mirar a una
mujer o a un hombre e
IMAGINAR las posibilidades
sexuales. El problema es mirar a
alguien de una manera que
conduzca a la excitación sexual.
Este pecado se agrava cuando
nuestra lujuria nos lleva a la
autosatisfacción sexual, es decir,
la masturbación, la cual es una
acto de auto adoración
Cuanto más miramos,
más deseamos; se
convierte en una
OBSESIÓN,
nos volvemos
impotentes para resistir
Entonces, las
mujeres cuidado con
su manera de vestir;
y los hombres,
cuidado con lo que
se ponen a mirar.
Las imágenes pornográficas
“llevan secretamente
VENENO
al corazón”
Tomás Watson.
“Pero fornicación y toda impureza o
avaricia, ni aun se nombre entre
vosotros, como conviene a santos.
Tampoco digáis palabras
deshonestas, ni necedades, ni
groserías que no convienen, sino
antes bien con
acciones de gracias”
Efesios 5. 3-4
La inmoralidad sexual es
común en nuestra cultura.
Pero, el problema no está en
nuestra cultura, incluso con
todas sus tentaciones; el
problema está en nuestros
CORAZONES
PECAMINOSOS
Jesús dijo: “Oísteis que fue
dicho: No cometerás
adulterio. Pero yo os digo que
cualquiera que mira a una
mujer para codiciarla, ya
adulteró con
ella en su corazón”
Mateo 5.27
• Porque la ley gobierna tanto
nuestras ACCIONES como
nuestros PENSAMIENTOS
íntimos.
La lujuria tiene
consecuencias:
1. Le costará a un
hombre su dinero.
2. Y tal vez también
su vida.
No codicies su hermosura en tu
corazón, ni te prenda ella con sus
ojos, porque la ramera solo pretende
del hombre un bocado de pan, pero
la adúltera busca la vida del hombre”
Proverbios 6. 25-26.
“Pondrá el hombre fuego en su
seno sin que ardan sus
vestidos?”
Proverbios 6.27
¿No sabéis que los injustos no
heredarán el reino de Dios? No os
engañéis: ni los fornicarios, ni los
idólatras, ni los adúlteros, ni los
afeminados, ni los homosexuales …
heredarán el reino de Dios”
1 Corintios 6.9-10
“Honroso sea en todos el
matrimonio y el lecho sin
mancilla; pero a los fornicarios y
a los adúlteros los juzgará Dios”
Hebreos 13.4
Misericordiosamente, Dios da
gracia a los pecadores que
se arrepienten de su lujuria y
creen en Jesucristo.
“Y esto erais algunos de vosotros,
pero ya habéis sido lavados, ya
habéis sido santificados, ya habías
sido justificados en el nombre del
Señor Jesús y por el
Espíritu de nuestro Dios”
1 Corintios 6.11
1. A través de su
Espíritu, da GRACIA
en el tiempo
de la TENTACIÓN.
2. También provee
una manera práctica
de preservar nuestra
castidad. Se trata del
MATRIMONIO.
Algunos cristianos tienen el don
de la continencia, llamado
también el celibato. Sin embargo.
la mayoría de los cristianos no
tienen este don, y por lo tanto
sería bueno que se CASARAN.
“Cada uno tiene su propio don de Dios,
uno a la verdad de un modo, y otro de
otro. Digo, pues, a los solteros y a las
viudas, que bueno les sería quedarse
como yo; pero si no tienen don de
continencia, cásense, pues mejor es
casarse que estarse quemando”
1 Corintios 7. 7b-9
Tristemente muchos son
demasiado EGOCÉNTRICOS
como para salir de sí mismos
y amar a otros.
Con frecuencia son ATRAPADOS en
algún pecado sexual secreto,
incluyendo la pornografía y la
masturbación. Hecho esto, caen en la
falsa intimidad y la falsa aceptación de
la autosatisfacción sin siquiera haber
aprendido como amar a una mujer.
La sumisión y el sacrificio son las virtudes que
el matrimonio demanda, y no es de sorprender
que sean estas también las virtudes que traen
ALEGRÍA al sexo.
Cuando las parejas no
encuentran satisfacción,
el problema
frecuentemente no es
sexual sino
RELACIONAL y,
por lo tanto,
ESPIRITUAL.
La clave de la felicidad
matrimonial, en lo sexual y
en todo lo demás, es:
“Maridos, amad a vuestras
mujeres, así como Cristo amó a la
iglesia y se entregó a sí
mismo por ella”
Efesios 5.25
“Llegó la primavera, que era cuando
los reyes salían a la guerra. Ese año
David envió a Joab y a los jefes de
su ejército a pelear contra los
amonitas pero él se quedó en
Jerusalén. Y Joab y todos sus
hombres vencieron a los maonitas y
conquistaron
la ciudad de Rabá...
...Una tarde, después de haber
descansado un poco, David se
levantó y comenzó a pasear por la
azotea de su palacio. De pronto,
vio que una mujer muy hermosa se
estaba bañando...
...David mandó enseguida a uno
de sus sirvientes a preguntar
quién era ella. El sirviente volvió
y le dijo que se llamaba Betsabé,
hija de Eliam, y que estaba
casada con un hitita
llamado Urías...
...Entonces David mandó a
traerla, y cuando se la llevaron,
tuvo relaciones sexuales con
ella…”
2 Samuel 11. 1- 4a
Aquello pareció ser algo sin
importancia, sólo un momento
de debilidad, pero tuvo graves
consecuencias.
Para el momento que David consumó
todo su plan el esposo de Betsabé
estaba muerto y el rey era culpable no
sólo de adulterio sino también de
MENTIR, ROBAR Y ASESINAR.
Dios llamó
a cuentas a David.
Su vida se convirtió en una trágica serie de
desilusiones. Perdió casi todo lo que tanto le
había costado adquirir. El hijo de Betsabé
murió. Su familia quedó desgarrada por la
violación, el incesto y el fratricidio. Su reino
se dividió. Su amado hijo se reveló contra el,
incluso tuvo relaciones sexuales con las
esposas de David en el terrado del palacio
avergonzando así la casa de su padre.
¡¡¡Y todo por unos minutos
en una cama!!!.
Pero en todo esto, hubo algo que
David hizo bien; CONFESAR su
pecado y ARREPENTIRSE.
Dios a través del profeta Natán lo confrontó. De la
conversación que tuvo con él aprendemos:
1. No podemos ESCONDER nuestros
pecados de Dios.
2. El pecado siempre tiene
CONSECUENCIAS.
3. La inmoralidad sexual tiene lugar en lo secreto,
necesitamos la ASISTENCIA abierta de otros
creyentes, especialmente de nuestros líderes,
para ayudarnos a apartar del pecado.
4. Debemos BUSCAR enseguida a Dios y
confesarle nuestras faltas.
ARREPENTIMIENTO genuino. Salmo 51
Cuando rompemos el séptimo mandamiento lo
que debemos hacer es CORRER hacia la cruz y
CONFESAR nuestro pecado. En ella encontramos
el sacrificio por nuestro pecado, limpieza para
nuestra culpa y poder para comenzar a vivir de
nuevo en Cristo. Si nos arrepentimos Dios tendrá
MISERICORDIA.
“Pero escucha las palabras de
nuestro Señor:
Vete y no peques más”
“Dios quiere que ustedes sean
santos, que no tengan relaciones
sexuales prohibidas, y que cada
uno trate a su esposa con mucho
respeto. Deben dominar sus
malos deseos sexuales, y no
portarse como los que no creen
en Dios...
...No engañar a los demás miembros
de la iglesia, ni aprovecharse de
ellos. Ya les hemos advertido que el
Señor castigará duramente a los
que se comportan así. Porque Dios
no nos ha llamado a seguir
pecando, sino a vivir
una vida santa.
...por eso, el que rechaza esta
enseñanza no nos está
rechazando a nosotros sino a
Dios mismo que les ha dado a
ustedes Su Espíritu Santo”
1 Tesalonicenses 4.3-8
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