Creció ante Dios
como un retoño y fue
como raíz en tierra
seca.
Privado de belleza o
apariencia, o aspecto
que pudiera
impresionarnos.
Despreciado,
desecho de la gente.
Hombre de dolores,
sabedor de
sufrimientos…
Y ERA
NUESTRA LA
CULPA QUE
LLEVABA, EL
MAL QUE LO
APLASTABA,
EL PRECIO
QUE PAGÓ
Errantes todos
como ovejas,
marchaba cada
cual por su
camino.
Y descargó el
Señor sobre su
espalda,
…la multitud de
nuestras
rebeldías.
Humillado, calló y
no abrió su boca.
Como un cordero
llevado al
matadero…
Y ERA
NUESTRA LA
CULPA QUE
LLEVABA, EL
MAL QUE LO
APLASTABA,
EL PRECIO
QUE PAGÓ
Lo destrozó tanta
amargura.
Lo quiso Dios
así, y Él se ha
ofrecido.
Siervo inocente,
nos hará
inocentes.
“Verá la luz mi
siervo dolorido y
su herencia será
una
muchedumbre.
Por ella,
entregado.
Para ella,
enaltecido”
SU CASTIGO LA
PAZ NOS HA
ALCANZADO.
¡SUS LLAGAS
NOS CURARON!
¡FELIZ QUIEN LO
CREYÓ!
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