UNA HISTORIA QUE CONTAR
Un día, un grupo de religiosos Agustinos
Recoletos se reunió para buscar una
respuesta de parte de Dios.
Ellos oraban para que de la Tierra
desapareciera la pobreza, las discordias, las
fronteras y que todas las personas vivieran
felices.
Uno de los religiosos
le hacía a Dios esta
pregunta: ¿Cuál es
la clave, Señor, para
desterrar todo
aquello que impide a
las personas vivir
como hermanos?
De pronto, los cielos se abrieron
y en medio de un gran estruendo, la voz de
Dios resonó con fuerza: “COMODIDAD”
Los religiosos se veían entre sí, sorprendidos
y extrañados de escuchar esa palabrita de la
boca de Dios y miraban en sus notas
buscando su significado,
y por más que
buscaban y
buscaban no
podían entender
lo que Dios
quería decirles.
El Prior Provincial tomó la palabra y
preguntó: ¿Comodidad, Señor? ¿Qué quieres
decir con eso?
Dios respondió: “La clave” para ese mundo
que ustedes me piden es:
“COMO DI, DAD”
“ Así como yo les di, dad vosotros a vuestro
prójimo”;
“Como di, dad vosotros fe”;
“Cono di, dad vosotros esperanza”;
“Como di, dad vosotros caridad”,
aunque vuestras acciones no se publiquen
en la Web de su Provincia.
Como di, sin
límites, sin otra
idea más que dar,
dad vosotros y a
ese mundo por el
que me están
pidiendo en su
oración,
y será un PARAÍSO.
Queridos hijos de Agustín, espero que
ahora no tengan más dudas de cómo Dios
quiere que trabajen por el Reino de Dios.
Solamente, siguiendo la clave de COMO DI,
DAD, será posible que en todos sus proyectos
el Reinado de Dios sea una REALIDAD en
la Tierra.
Agustinos Recoletos
Descargar

Document