Parte IV
La conquista de este gran imperio fue
rápida y relativamente fácil, a pesar del
poder y fuerza militar de las civilizaciones
azteca, debido a varios factores
importantes. Uno era la tecnología
europea: los españoles tenían armaduras
de acero, cañones y armas de fuego, y
caballos, todo lo cual no existía en las
Américas.
Aunque esto fue una ventaja, las armas de fuego no
mataron a tanta gente como lo hicieron la viruela y el
sarampión, enfermedades europeas contra las cuales
los indígenas no tenían inmunidad natural. En México
y Perú, más de 90% de la población indígena murió de
estas enfermedades en el primer siglo después del
contacto inicial con los europeos.
Otro factor decisivo
fue las circunstancias
políticas de la
civilización azteca. Si
no fuera por el apoyo
de grupos como los
Tlaxcalas, que querían
rebelarse contra el
dominio azteca, los
españoles no habrían
conquistado el
imperio.
Estos factores fueron también decisivos en la
conquista de las otras civilizaciones indígenas. Aunque
el proceso no siempre fue tan rápido, una por una las
grandes civilizaciones de americanas cayeron ante los
conquistadores españoles. Una vez consolidada la
conquista azteca, los españoles iniciaron
exploraciones hacia el norte y el sur.
En 1524, llegaron por primera vez al imperio inca, en lo que es
actualmente Perú.
El imperio inca era extenso y centralizado, con la capital en la
ciudad de Cuzco.
Así como el imperio azteca, los incas tenían conflictos
internos, y los españoles aprovecharon la situación
para debilitar el imperio. El emperador inca, Huayna
Capac, había muerto en 1527. Sus hijos Huascar y
Atahualpa peleaban entre sí por el control político y
esto había provocado una guerra civil.
La figura principal entre los españoles era Francisco
Pizarro, y a su llegada en 1532 trató de agravar la
situación política para dividir el imperio. Cuando
Atahualpa finalmente venció a su hermano, Pizarro
aprovechó la oportunidad para atacar la cuidad
imperial y tomó como rehén al nuevo emperador.
Tomó el control de Cuzco un año después, lo cual le
dio autoridad sobre el imperio entero. Sin embargo,
Cuzco estaba situado en las montañas, y los españoles
querían un lugar más accesible a la costa.
Pizarro fundó la cuidad de Lima en la costa en 1535,
pero la decisión de cambiar el centro de poder resultó
en la pérdida de control sobre el resto del imperio.
Además, el terreno
montañoso de Cuzco
permitió un gran nivel de
resistencia de parte de
los incas que duró
muchos años.
El último dominio
de los incas no cayó
sino hasta 1572, y la
resistencia contra el
dominio español
continuó por gran
parte de la época
colonial.
Los españoles llegaron a
conquistar las civilizaciones
azteca e inca porque el poder
político estaba bien
centralizado. Así, pudieron
llegar a controlar el imperio
entero al dominar una sola
cuidad.
Por el contrario, la sociedad maya, en la península de
Yucatán y Guatemala, a pesar de ser igualmente
sofisticada como los otros imperios, no tenía tanta
centralización política.
Francisco de Montejo
comenzó la conquista de
Yucatán en 1527, pero no
tuvo mucho éxito.
Incluso después de
muchas décadas, los
españoles no habían
logrado adquirir control
total sobre la península.
Otros grupos indígenas, como los araucanos en Chile
y los Chichimecas en el norte de México, se pusieron
fuertemente a los españoles. Estos grupos pusieron
fin a la expansión del poder español, limitando a los
conquistadores a establecerse en su mayor parte en
las áreas ocupadas por los aztecas y los incas.
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Un vuelo hacia el pasado