Act 4:8 Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:
Gobernantes del pueblo, y ancianos de Israel:
Act 4:9 Puesto que hoy se nos interroga acerca del beneficio
hecho a un hombre enfermo, de qué manera éste haya sido
sanado,
Act 4:10 sea notorio a todos vosotros, y a todo el pueblo de
Israel, que en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien
vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de los muertos,
por él este hombre está en vuestra presencia sano.
Act 4:11 Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los
edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo.
Act 4:12 Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro
nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos
ser salvos.
Rom 3:10 Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno; No hay quien entienda.
No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se
hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni
siquiera uno. Sepulcro abierto es su garganta;
Con su lengua engañan. Veneno de áspides hay debajo de
sus labios; Su boca está llena de maldición y de amargura.
Sus pies se apresuran para derramar sangre; Quebranto y
desventura hay en sus caminos; Y no conocieron camino
de paz.
No hay temor de Dios delante de sus ojos.
Rom 3:23 por cuanto todos pecaron, y están
destituidos de la gloria de Dios,
Rev 21:8 Pero los cobardes e incrédulos, los
abominables y homicidas, los fornicarios y
hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos
tendrán su parte en el lago que arde con fuego y
azufre, que es la muerte segunda.
Rev 20:14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados
al lago de fuego. Esta es la muerte segunda.
Rev 20:15 Y el que no se halló inscrito en el libro
de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Isa 66:24 Y saldrán, y verán los cadáveres de los
hombres que se rebelaron contra mí; porque su
gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y
serán abominables a todo hombre.
Mar 9:43 Si tu mano te fuere ocasión de caer,
córtala; mejor te es entrar en la vida manco, que
teniendo dos manos ir al infierno, al fuego que no
puede ser apagado,
Mar 9:44 donde el gusano de ellos no muere, y el
fuego nunca se apaga.
Luk 23:42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando
vengas en tu reino.
Luk 23:43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo
que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Rom 10:9 que si confesares con tu boca que Jesús
es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le
levantó de los muertos, serás salvo.
Rom 10:10 Porque con el corazón se cree para
justicia, pero con la boca se confiesa para
salvación.
Rom 10:11 Pues la Escritura dice: Todo aquel que
en él creyere, no será avergonzado.
Creyere: G4100 = πιστεύω = pisteúo
confiar (específicamente a Cristo el bienestar
espiritual de uno) encomendar, fiar.
Jas 2:19 Tú crees que Dios es uno; bien haces.
También los demonios creen, y tiemblan.
Joh 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los
que creen en su nombre, les dio potestad de ser
hechos hijos de Dios;
Joh 1:13 los cuales no son engendrados de sangre,
ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón,
sino de Dios.
Joh 3:3 Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de
cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no
puede ver el reino de Dios.
Joh 3:4 Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un
hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar
por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?
Joh 3:10 Respondió Jesús y le dijo: ¿Eres tú
maestro de Israel, y no sabes esto?
1Co 2:14 Pero el hombre natural no percibe las
cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él
son locura, y no las puede entender, porque se han
de discernir espiritualmente.
Joh 3:6 Lo que es nacido de la carne, carne es; y
lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí
todas son hechas nuevas.
Eph 2:1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en
vuestros delitos y pecados,
Eph 2:2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la
corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del
aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia,
Eph 2:3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro
tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la
carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira,
lo mismo que los demás.
Eph 2:4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor
con que nos amó,
Eph 2:5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida
juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
Eph 2:6 y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo
sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús,
Eph 2:7 para mostrar en los siglos venideros las abundantes
riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo
Jesús.
Eph 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio
de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de
Dios;
Eph 2:9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Jas 2:14 Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si
alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá
la fe salvarle?
Jas 2:17 Así también la fe, si no tiene obras, es
muerta en sí misma.
Jas 2:18 Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo
obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré
mi fe por mis obras.
Jas 2:19 Tú crees que Dios es uno; bien haces.
También los demonios creen, y tiemblan.
Jas 2:21 ¿No fue justificado por las obras Abraham
nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el
altar?
Jas 2:22 ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus
obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?
Jas 2:23 Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham
creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue
llamado amigo de Dios.
Jas 2:24 Vosotros veis, pues, que el hombre es
justificado por las obras, y no solamente por la fe.
Gal 2:16 sabiendo que el hombre no es justificado
por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo,
nosotros también hemos creído en Jesucristo, para
ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras
de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será
justificado.
Gal 2:18 Porque si las cosas que destruí, las mismas
vuelvo a edificar, transgresor me hago.
Gal 2:19 Porque yo por la ley soy muerto para la ley,
a fin de vivir para Dios.
Gal 2:20 Con Cristo estoy juntamente crucificado, y
ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora
vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el
cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.
1Co 6:9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el
reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los
idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los
que se echan con varones,
1Co 6:10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los
borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores,
heredarán el reino de Dios.
1Co 6:11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido
lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido
justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el
Espíritu de nuestro Dios.
Eph 4:22 En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre,
que está viciado conforme a los deseos engañosos,
Eph 4:23 y renovaos en el espíritu de vuestra mente,
Eph 4:24 y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y
santidad de la verdad.
Eph 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su
prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
Eph 4:26 Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo,
Eph 4:27 ni deis lugar al diablo.
Eph 4:28 El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos
lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad.
Eph 4:29 Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea
buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.
Eph 4:30 Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis
sellados para el día de la redención.
Eph 4:31 Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y
maledicencia, y toda malicia.
Eph 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos
unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.
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