“Adicciones y Carencias afectivas.
Contextos invalidantes en la niñez y la lógica
enfermiza de la adicción”
Lic. Raúl Ontiveros
Programa Lihue – FONGA
San Juan - Argentina
I
Carencias afectivas
Déficit de atención afectiva, de cuidados y de
contención emocional.
El afecto puede expresarse a través
de amorosas manifestaciones ,
pero también a través de cuidadosas puestas de
límite.
El límite como expresión de afecto
•
•
Pone límites quien cuida, y cuida quien ama. Esta ecuación no
matemática brinda la estructura necesaria para crecer y
madurar saludablemente, y provee de los requisitos necesarios
para una autoestima que pueda permitir enfrentar contextos de
vida riesgosos.
La no puesta de límites de alguna manera es percibida como un
“no cuidarme”, y si continuamos con la ecuación anterior puede
vivenciarse internamente como:
No me pone límites >>>>>
•
•
No me cuida >>>>> No me quiere
Aprendemos a valorarnos a partir de la valoración del otro, esto
en nuestras etapas tempranas de vida donde vamos
configurando nuestra personalidad en base a los aportes
externos y como los vivenciamos.
Las Carencias afectivas suelen producir estados de angustia
caracterizados por gran avidez de afectos difíciles de satisfacer,
quedando de alguna manera cronificado este apetito y en
algunos casos de modo desmedidos; con la consiguiente
inseguridad emocional y miedo a ser abandonado
Situaciones co-existentes
Carencias y excesos
• La vida de excesos que suele caracterizar a las adicciones,
esta directamente relacionada a vivencias de carencias
previas a la vinculación adictiva de la persona que la padece.
• Las sustancias, los objetos y las personas adictógenas ocupan el lugar de
algo que debería estar ahí, y no lo esta. Hay ausencias en donde se enraiza
una adicción, un faltante, un vacío, lo no sucedido.
• Lo traumático no es solo algún hecho que ha sucedido marcando desde su
irrupción un daño, sino también aquello saludable y necesario que no se
ha dado y no ha facilitado el desarrollo. Trauma es también lo sano que no
ha existido.
• A veces también hay excesos que representan de fondo carencias, hay
traumas, agresiones, abusos que vienen a representar el cuidado y el
amor no recibido
La sobreprotección supone una
subestimación
Excesos, carencias y encadenamientos
Lógica enfermiza de la adicción
• Hay una situación altamente angustiante que “debe” ser anestesiada,
olvidada, no sentida, a cualquier precio; y es aquí donde la droga hace su
aparición como un mágico y efectivo elemento que genera un aislamiento
(aunque pasajero) entre su persona y la sensación angustiante del trauma.
• Las consecuencias dolorosas provocadas por el consumo de drogas son a
su manera, preferibles, al dolor de enfrentar aquel dolor traumático.
Subjetivamente la persona adicta parece hacer un juicio comparativo de
graduación de angustias, siendo el del contactar su trauma de mayor
envergadura que cualquiera de las consecuencias lamentables del
drogarse
¿Alternativas preventivo –asistenciales?
• La persona adicta parece no importarle el daño que se hace consumiendo
drogas, al parecer hay un oculto e invisible dolor que importa mas que el
daño que se causa.
• A esto llamo “lógica enfermiza de la adicción”, porque en definitiva la
persona adicta hace una elección a favor del sobrevivir eligiendo el menor
dolor, pero ….
Si aquel dolor se pudiera elaborar …
¿se necesitaría de algo para anestesiarlo?
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Adicciones y Carencias afectivas. Contextos invalidantes