EL ARTE GRIEGO IV
EL ARTE ARCAICO (750-490 A.C.)
1. ARQUITECTURA: EL TEMPLO.
Departamento de Griego (I.E.S. “Francisco Giner de los Ríos” –Segovia-)
MODELO DE TERRACOTA DEL HERAION DE ARGOS
Este pequeño templete votivo de terracota (nº 15471 de la colección del Museo Arqueológico
Nacional de Atenas) fue hallado en el subsuelo del Heraion de Argos, en los estratos
correspondientes al final de la época oscura y comienzos de la arcaica (s. VIII a.C.). Parece
reproducir la planta del propio templo, por lo que se considera un hallazgo importantísimo, pues
nos da idea de cómo serían los templos más primitivos. Un vestíbulo de columnas de madera que
sujetan el entablamento dan paso a una única sala rectangular hecha en adobe. El tejado ya es a
dos aguas y estaría decorado con motivos geométricos. Los triángulos de descarga podrían
utilizarse como salida de humos, pues el interior podría estar ocupado por una schára en que se
hicieran los sacrificios. Cuando esta schára fue sustituida por la estatua del dios y se trasladaron
fuera los sacrificios, pudo cerrarse el frontón e iniciar su decoración.
DIFERENTES MODELOS DE
CASA ARCAICA (¿TEMPLOS?)
EN TERRACOTA
A la izquierda pueden verse los
modelos en terracota de tres casas o
templos votivos hallados en el
subsuelo de diferentes yacimientos en
Grecia:
Arriba, modelo de casa del Heraion
de Argos.
Centro, templo de Hera Acraia en
Perachora (Corintia), en territorio
dorio.
Abajo, hallado en Cnossos (Creta).
A la derecha vemos la misma casa
modelo de Perachora y debajo su
reconstrucción ideal.
Se considera que este tipo de casas
arcaicas que dan lugar a los templos,
son desarrollos del antiguo mégaron
micénico. Parece ser que este tipo de
construcción
no
sería
extraña
tampoco a otros indoeuropeos,
más al norte. Por lo que ambos
tipos
de
construcción
se
consideran precedente inmediato
del templo griego.
CABAÑA DEL LAUREL DE ERETRIA (EUBEA)
Los pueblos inmigrados a Grecia en época oscura, entre los que hallaríamos a los futuros
dorios, parecen haber construido cabañas de madera y adobe con tejados a dos aguas, bastante
similares a la que vemos. Éste es el alzado ideal de la Cabaña del Laurel o Daphnophoreion,
contiguo al templo antiguo de Apolo –hekatompedon- en Eretria (750 a.C.).
PLANTAS DE CASAS –OIKOI- ARCAICAS RECTANGULARES Y ABSIDADAS
De época arcaica (S. VIII) datan las casas cuyas plantas aparecen aquí. Vemos que se combinan casas
absidadas con rectangulares, pero todas ellas disponen de una hilera medianera de columnas. En las de arriba
(Eretria A2 –Daphnephoreion- y Tirinto T2) , que a priori pudieran parecer más sencillas destaca un
desarrollo esencial para el templo griego, el vestíbulo o pronaos con las columnas in antis (dístico y
monóstico respectivamente). En las de abajo (Eretria D -hekatompedon- y Samos H1) puede verse cómo la
prolongación de la hilera de columnas que sujetaba el centro del tejado a dos aguas permitió alargar el
edificio. La división en dos hileras de columnas paralelas, posterior al período geométrico (s. VII),
posibilitaría abrir un cuadrado interno e incluso un segundo piso, para configurar el templo –naos- clásico.
En la nave central así formada se colocará la estatua del dios que preside el templo. Sin embargo, el
hekatómpedon aún no tiene ni columnata exterior –perístasis- pero sí tiene una entrada o vestíbulo con antas
(pilastras en el remate de los muros).
PLANTAS DE CASAS –OIKOS- DE ÉPOCA ARCAICA
En esta diapositiva pueden
verse plantas de casa de
una sola habitación de
época arcaica.
Especialmente relevantes
son las casas dos y tres del
poblado de Iria porque en
ellas puede verse el avance
aludido antes. Para hacer
más ancho el espacio
interior se recurre a nuevas
hileras de columnas (Iria
II), pero cuando
las
columnas se distancian del
centro del tejado a dos
aguas se gana un espacio
intermedio rectangular. Se
supone, eso sí, que eso
conllevaría que el tejado
estuviera menos inclinado.
ELEMENTOS DECORATIVOS INCIPIENTES
DEL ESTILO DORIO
En estas diapositivas vemos dos elementos de estudio muy
antiguos para dilucidar dos aspectos esenciales en el
estudio de la construcción de los templos griegos arcaicos,
esencialmente dóricos. Ambos objetos proceden de
Lacedemonia.
En el primero vemos un fragmento de relieve de un templo
arcaico de Esparta. El interés de la pieza reside en
comprobar que en el friso representado se plantea por vez
primera el problema de las medidas de los triglifos y
metopas. El canon clásico de que el primer triglifo del lado
había de coincidir con el centro lineal de la primera
columna en ambos extremos y a partir de ahí forjar la
simetría, aquí aún no se ha planteado, pues las metopas son
desiguales, siendo la primera mucho mayor que las
siguientes.
En los fragmentos inferiores se dejan ver modelos de
decoración geométrica de un templo. Procede de una
pequeña terracota modelo encontrada en el templo de
Artemis Orthia en Esparta y señala claramente que aún en
esta época (s. VIII), los muros del naos se decoraban con
dibujos geométricos, señalando el vínculo que existe con la
cerámica en esta época. Más tarde se abandonó la
decoración exterior de los templos, especialmente en los
templos perípteros.
PLANTA DEL YACIMIENTO DE ERETRIA (800-700 A.C.)
El yacimiento arcaico de Eretria ha conservado diversos edificios absidados. El más largo
es el llamado Hekatompedon (100 pies = 35 mts.) con columnata central. Es un
verdadero templo con su altar en la fachada. El templo menor junto a él, llamado
Daphnephoreion, conserva sus cimientos y huellas de los postes de madera que lo
sustentaban. Cuando se perdieron estos templos, se levantó un gran templo cuadrado de
piedra, ya en el s. VI.
HEROON DE LEFKANDI
También en la isla de
Eubea, el yacimiento de
Lefkandi conserva un
impresionante templo
en madera y adobe cuyo
alzado tenemos aquí
esquematizado.
Dedicado a los héroes –
heroon- es, como el
hekatompedon
de
Apolo en Eretria un
largo templo absidal,
con
antas
y
un
opistodomos ádyton.
TEMPLO HEKATOMPEDON DE RAKITA (PELOPONESO, S. VII)
Semejante al hekatompedon de Lefkandi que acabamos de ver, debía ser este templo
de Ano Maziraki (Rakita) de época arcaica (principios del siglo VII) cuya planta, en
secciones, aparece abajo. Parece ser un templo casi elíptico, pues está muy destruida
su entrada principal, al este. Pero la disposición circular de los sillares mayores así
parece indicarlo. Tiene un pequeño ádyton. Tiene una perístasis de 40 columnas pero
no se sabe si llegaban a rodear el templo por completo.
Como puede verse en el
caso anterior muchos
templos
arcaicos
y
clásicos se construyeron
sobre
yacimientos
anteriores con casas y
templos
de
época
geométrica.
Bajo
el
imponente templo dórico
de Afaya en la isla de
Egina construido al final
de la época arcaica (500480 a.C.), se conservaron
en parte los restos del
anterior poblado que
incluía, junto con varias
casas,
un
pequeño
templo arcaico con doble
columnata interior de
tres columnas en el naos,
dístico
in
antis
y
opistodomos.
Este templo, en madera y
adobe estaba emplazado
justo bajo el templo
actual.
PLANTA DEL YACIMIENTO ARCAICO DE EGINA
ELEMENTOS DEL TEMPLO DE ORDEN DÓRICO
LISTADO CRONOLÓGICO DE LOS PRINCIPALES TEMPLOS DÓRICOS DE ÉPOCA ARCAICA
Templo de Apolo en Thermon (Etolia)
Templo de Hera en Mon Repos (Corcira)
Templo B 1 en Calydon
Templo arcaico de Micenas
Capitel de Xenvares (Corcira)
Templo de Hera en Olimpia (Élide)
Capitel templo de Hera Argiva C (Argos)
Capitel votivo de Egina (nº 2375 MAN)
Capitel de Tirinto
Tholos antigua de Delfos (Fócide)
Templo E 1 de Selinunte (Sicilia)
Templo de Ártemis (Corcira)
Templo de Apolo 1 en Egina
Templo de Atenea Pronaia en Delfos
Templo antiguo de Afaia en Egina
Templo A de Calydon
Hekatompedon (Partenón antiguo) de Atenas
Templo sur de Kalapodi
Templo norte de Kalapodi
Monopteros de Delfos (Fócide)
Templo de Apolo en Siracusa (Sicilia)
Templo de Hera I en Foce del Sele (Sicilia)
“Basilica” de Poseidonia-Paestum (Campania)
Templo C de Selinunte (Sicilia)
ca. 630-620 a.C.
ca. 610 a.C.
ca. 610-600 a.C.
ca. 600 a.C.
ca. 600-575 a.C.
ca. 600-590 a.C.
ca. 590 a.C.
ca. 580 a.C.
ca. 580 a.C.
ca. 580 a.C.
ca. 580 a.C.
ca. 580-570 a.C.
ca. 580-570 a.C.
ca. 570 a.C.
ca. 570 a.C.
ca. 570 a.C.
ca. 566 a.C.
ca. 570-560 a.C.
ca. 570-560 a.C.
ca. 570-560 a.C.
ca. 570-560 a.C.
ca. 560-550 a.C.
ca. 550 a.C.
ca. 560-530 a.C.
LA EVOLUCIÓN DEL CAPITEL DÓRICO (I)
Junto con el estudio del friso, uno de los aspectos
que más ha llamado la atención de los
historiadores dentro del orden dórico es el
desarrollo y evolución de los capiteles de este
orden. Se han hallados numerosos ejemplos de
capitales dóricos desde época arcaica, incluso
desplazados
de
los
templos
en
que
originariamente fueron dispuestos.
A la izquierda vemos el esquema del capitel
votivo de Xenvares en Corcira (600-575 a.C.) y
abajo el del capitel votivo de Egina (580 a.C.),
ambos contemporáneos.
LA EVOLUCIÓN DEL CAPITEL DÓRICO (II)
A la izquierda, capitel votivo de Tirinto (580 a.C.) y, a la derecha, la reconstrucción del
capitel C (590 a.C.) comparado con los esquemas de los capiteles C, D y E, también del
Heraion de Argos pero algo posteriores. Como puede contemplarse en el caso de los
argivos hay una tendencia doble, a crear cada vez capiteles con equinos menos
panzudos, llegando casi a establecer una línea recta en ellos y, por otra parte, a reducir la
proporción de la altura del ábaco, que pasa de ser la mitad del total del capitel a un
tercio.
TEMPLO DE APOLO EN THERMON (ETOLIA, S. VII)
Además de los mégara A y B de Época Oscura (s. X) de este yacimiento, interesa el templo de Apolo, por sus
innovaciones: La columnata central y las antas del vestíbulo tienen su correspondencia en tres columnas
de una fachada de cinco. Las otras dos son las primeras de la perístasis. Para permitir la simetría el
arquitecto debió alargar los muros más allá de la pared trasera. Creó así una estancia nueva, el opistodomos
y una segunda fachada, la occidental, pero no la dotó de vestíbulo o pronaos. Es, por tanto, el primer caso
de templo anfipróstilo. Ello permite ver el templo como un conjunto entero, exento de otros edificios que
dificulten su visión, y más aún cuando se rodea con la perístasis. Este opistodomos es inaccesible desde el
naos, pero respeta la fila de columnas central. Resulta curioso por ser prácticamente el único templo griego
con un número impar de columnas en la fachada (cinco) –con el de Poseidón en Corinto-. Cuando a finales
del siglo VII los griegos den el paso de suprimir esa columnata central, las columnas de la fachada podrán
ser pares (hexástilo, octástilo, etc.). En el entablamento de madera las caras terminales de las vigas sobre los
arquitrabes dan lugar a los triglifos y los huecos intermedios, las futuras metopas, están rellenas de madera
pintada primero y de terracota después.
TEMPLO DE APOLO EN THERMON (630 A.C.)
En esta planta del templo de Apolo en Thermon pueden contemplarse mejor las características mencionadas.
También se observa claramente cómo el templo pentástilo del s. VII (ca. 630 a.C.) sustituyó al llamado Mégaron
B de época oscura con su planta algo más escorada el norte que el templo actual y su característica perístasis
absidal de madera. Resulta llamativo que aunque ambos templos tengan la canónica orientación al este, el templo
arcaico se levantó a partir del extremo nordeste, de la anta o pilastra del antiguo templo o Megaron B. La fachada
oriental o principal tenía un frontón pero se sabe que el tejado descendía por la parte trasera hasta la cornisa,
adornada con antefijas que representaban monstruos y cabezas humanas.
PLANTA DEL HERAION DE OLIMPIA (600 A.C.)
El Templo de Hera (Heraion) de Olimpia es un templo dórico períptero hexástilo. Tiene dieciséis columnas en el
lado mayor de la perístasis. Asentado sobre un antiguo edificio de época oscura que carecía de pórtico, el templo
del s. VII posee pronaos, cella y el opistodomos más antiguo conocido con el de Thermon. Las fachadas
occidental y oriental son dístilos in antis con lo que se puede decir que, en su planta y a excepción del hecho de
ser demasiado alargado, este edificio es un dórico casi clásico. Y sin embargo, este templo es, por sus
materiales, un templo extraordinariamente especial: sus paredes eran de adobe y descansan en un zócalo de
sillares de piedra de un metro de altura. En su derrumbe se encontró el Hermes de Olimpia de Praxíteles. Las
columnas de madera fueron siendo sustituidas por otras de piedra pero aún en el s. II se conservaban porque
Pausanias señala como curiosidad que había una columna de encina en el opistodomos. En la planta se observa
el distinto grosor de las columnas (en negro las que se conservan fragmentarias en piedra) y la extraña partición
de la cella con muretes que separan espacios a modo de capillas.
COLUMNAS DÓRICAS DEL
HERAION DE OLIMPIA (600
A.C.)
En este detalle del esquinazo
SE del templo de Hera puede
contemplarse
la
base
escalonada del templo y la
limpieza de sus columnas
dóricas: la falta de basa, la
arista viva del fuste y la falta
de collarino. El ábaco muy
plano y el sencillo equino
conforman el tipo esencial del
capitel arcaico.
El entablamento del templo
siempre fue de madera y las
acróteras y antefijas eran
piezas de carpintería. Las
excavaciones han permitido
hallar, sin embargo, restos de
las metopas de terracota que
una vez adornaron sus frisos.
PLANTA DEL TEMPLO DE ARTEMIS EN CORCIRA
(580-570 A.C.)
Desde 600 y en Grecia, más que en Italia, se imponen, debido al éxito que
tuvo el dórico del Heraion de Olimpia, los templos dóricos hexástilos.
Sin embargo, una de las grandes excepciones es este templo de Artemis
(Artemisión) en Corcira (Corfú). Excavado en 1910, es un octástilo
pseudoperíptero canónico (8 x 17 columnas), dístilo in antis y con
opistodomos. El naos tiene una doble hilera de diez columnas menores.
Pero su interés radica sobre todo en las esculturas de los frontones.
DETALLES DECORATIVOS DE LOS
FRONTONES DEL TEMPLO DE
ARTEMIS EN CORCIRA (580-570 A.C.)
El de Ártemis en Corcira es el templo arcaico que
mejores detalles de su decoración exterior ha
conservado. El frontón representaba a Medusa
rodeada de dos grandes panteras y junto a ella sus
dos hijos, el caballo Pegaso y el joven Crisaor.
Hacia los extremos se representaban dos típicos
enemigos de los griegos, los troyanos a un lado y
los gigantes en el otro, pero en miniatura con
respecto a la figura central, sin respetar la escala.
Aquí vemos dos fragmentos importantes: arriba la
Medusa de la parte central del frontón y un
fragmento de uno de los esquinazos del frontón
representando a Zeus en la Gigantomaquia
lanzando sus rayos. Resulta muy relevante la
semejanza que conservan estas esculturas en relieve
de los frontones con la estatuaria exenta de la
escultura de la época.
DETALLES DEL ENTABLAMENTO DEL TEMPLO DE ÁRTEMIS EN CORCIRA
El frontón del templo corcirio quedaba de forma bastante extraña,
ya que representaba diversas historias no relacionadas entre sí.
Pero, si cabe más significativa resulta la resolución de los extremos
del frontón. Los ángulos menores del frontón debían ser rellenados
con figuras también. En ese espacio el templo corcirio representa a
las otras dos gorgonas, las hermanas de Medusa, ya muertas. Su
posición yaciente sirve al arquitecto para resolver el problema de
qué representar en ese pequeño espacio. Inaugura a la vez la lista de
seres yacientes o caídos que ocuparán ese reducido espacio en los
templos arcaicos y cuyo representante más importante es el llamado
Barbazul del Partenón antiguo de Atenas.
PLANO DE SELINUNTE Y PLANTA DEL TEMPLO C
(SICILIA)
Selinunte, la más occidental de las colonias
griegas de Sicilia, fue fundada por colonos
dorios de Mégara Hiblea a finales del s. VIII. La
rica ciudad siciliana elevó sus más importantes
templos, conocidos como E y C, en el siglo VII
en una acrópolis al sur de la ciudad. Las
destrucciones de la ciudad por los cartagineses
en 409 y 250 a.C. y el posterior abandono de la
misma no los arruinaron totalmente. Hoy son,
con los de Paestum y Agrigento los templos
griegos mejor conservados en Italia.
Abajo vemos la planta del templo C (560-530
a.C.). Tiene pronaos, cella y ádyton. Se trata de
un impresionante templo dórico hexástilo (6 x 17
columnas) con doble pórtico de columnas en la
fachada principal, lo que debía aumentar su
magnificencia. Este rasgo no es propio de los
templos dóricos, sino de los jónicos dípteros
(Éfeso, Samos).
En este templo, los triglifos alcanzan casi la
anchura de las metopas, decoradas con temas
muy de gusto siciliano “Perseo da muerte a la
medusa”, con figuras de cabeza grande y frontal.
TEMPLO C DE SELINUNTE
(SICILIA)
Datado hacia 560 o 530 a.C., se desconoce a qué divinidad estaba
consagrado este templo. Lo mejor conservado del templo C de
Selinunte es la fachada lateral. Se trata de un dórico arcaico aún muy
sobrio en que se puede estudiar la evolución del capitel dórico.
TEMPLO DE HERA I, LLAMADO “ LA BASÍLICA” DE PAESTUM (CAMPANIA)
Entre los templos de la ciudad campana de Paestum
(Posidonia), se alza el impresionante templo de Hera I,
conocido como “la Basílica”. Su construcción comenzó hacia
550 a.C. Era casi pseudoperíptero con pronaos de tres
columnas in antis y nueve en la fachada. La cella estaba
dividida en dos naves iguales por una hilera de columnas
iguales a las de los pórticos. Todas las columnas acentúan
demasiado el éntasis y la disminución. Los capiteles, de
equino muy abierto, presentan un surco profundo que no iba
a perdurar. Vemos cómo tiene 9 columnas en la fachada (9 x
18 columnas) y tres en antis en el pronaos, y presenta una
hilera de columnas (8) justo en medio del tejado a dos aguas
y sólo en la cella, a la que se abre el ádyton.
TEMPLO DE APOLO EN CORINTO (550 A.C.)
Las distintas destrucciones que ha sufrido Corinto históricamente, acabaron con la mayor parte de los
monumentos arcaicos de que debía disponer esta ciudad. Corinto era la potencia económica más
activa del mundo griego en época arcaica, además de ser una de las grandes metrópolis
colonizadoras.
Quedan la base y una docena de robustas columnas de fuste monolítico. A pesar de sus carencias,
hemos de considerarlo el mejor templo dórico de época arcaica conservado en Grecia. Y sin embargo,
su planta es bastante irregular. Pseudoperíptero hexástilo (6 x 17 columnas), presenta doble naos. La
cella está partida en dos como en el hekatompedon de Atenas, cada una con su pórtico o pronaos
dístico in antis. Las dos cellas son distintas. Ambas tiene dos hileras de columnas interiores, pero
mientras que las del lado este son dos columnas grandes por cado lado, las de la cella occidental,
trasera, posee cuatro columnas a cada lado y son menores.
TEMPLO DE ATENEA (LLAMADO “DE CERES”)
EN PAESTUM (CAMPANIA, 550 A.C.)
Las
excavaciones
han
demostrado que el llamado
“Templo de Ceres” estaba en
realidad dedicado a Atenea. Se
trata de un dórico hexástilo (6 x
13 columnas) con una curiosa
estructura interna. Se ha
suprimido la sala del llamado
ádyton o del opistodomos y la
gran cella tiene un pronaos
doble. Al comienzo la fachada
es tetrástilo y tras las columnas
externas
hay
otras
dos
columnas. A partir de aquí se
suben tres peldaños que
coinciden con las antas y a la
entrada a la cella se hace
subiendo dos peldaños más y a
través de un pasillo rodeado a
izquierda y derecha de dos
escaleras que permitían acceder
a un plano superior. La cella no
tiene columnas interiores.
TEMPLO DE POSEIDON EN CORINTO.
Así es la planta del templo de Poseidón en Istmia
(Corinto) y la reconstrucción ideal de la esquina del
alzado del mismo. En el alzado vemos que el centro del
fuste de la columna no coincide con el centro del
triglifo primero, pero sí la segunda columna con el
tercer triglifo, luego esa primera metopa es irregular,
diferente, algo mayor que las demás. Su planta es muy
curiosa porque marca el punto final de la hilera central
de columnas. Es un templo heptástilo (7 x 19) en que la
columna central de la fachada se alinea con las doce de
la fila central que divide el tejado a dos aguas y el
templo en dos naves. A partir de ahora las columnas
interiores podrán dejar un espacio central para la estatua
del dios, pero no dividirán por la mitad la nave. Casi no
volverán a aparecer templos con columnas impares en
la fachada.
TEMPLO G DE SELINUNTE (SICILIA)
Este templo seguramente estuvo dedicado a Zeus, como atestigua la “tabella selinuntina” o “Pilieri
dei
Giganti” (abajo a la izquierda) que se encontró en su interior. Fue uno de los mayores
templos de la antigüedad. Su construcción se prolongó en el tiempo, pues, según
Diodoro Sículo, comenzó hacia 530 a.C. y no estaba terminado en 409 cuando la
ciudad fue destruida. Lo prueba además el hecho de que ofrezca tres tipos de columnas.
Las más antiguas son de mediados del s. VI, presentan un forma esbelata y un capitel
grande, abierto, pero las más modernas son de época clásica (s.V) e incrementan la
anchura del fuste y cierran el equino, sin concavidad en la base del capitel. Las
columnas miden 16,27 mts. de alto y su diámetro es de 3,41 mts. en la base y de 1,91
mts. en la parte alta del fuste. El templo media 113, 35 mts. de largo por 54,05 mts. de
ancho y una altura de más de 30 mts. La cella medía 69 x 18,81 mts. y, como se ve
abajo, estaba adornada por dos filas de diez columnas monolíticas que formaban un
pasillo al cabo del cual se levantaba un templete, seguramente con una estatua de Zeus.
El pronaos está decorado con seis columnas y el opistodomos con dos in antis. Dos
escaleras apoyadas a la pared permitían subir al entrepiso de la cella, pero parece ser
que el templo era a techo descubierto. No queda más que un gran montón de ruinas,
pero se ha podido reconstruir casi por copleto esta columna –a la izquierda-, conocida
popularmente como “el huso de la vieja”.
HEKATOMPEDON DE ATENEA POLIAS O
PARTENÓN ANTIGUO DE ATENAS
Junto al lugar en que sobre la colina sagrada
de Atenas –la Acrópolis- se alza desde el s. V
el templo de Atenea Polias, el Partenón
(templo de la diosa virgen), se levantaba
anteriormente el Partenón antiguo, llamado
Hekatompedon
por
los
textos
e
inscripciones.
El templo tenía un muro transversal que
partía la cella en dos mitades, cada una con
su pórtico in antis, con lo que daba el
aspecto de ser un templo doble. Se realizó en
la roca caliza propia de Atenas (el poros) y
sólo metopas, sima y tejado eran de mármol.
En esa caliza están realizadas las estatuas de
su frontón principal que en parte
conservamos y que representaba la lucha de
Heracles contra el monstruoso Tritón.
Del templo se sabe que fue reformado por el
tirano Pisístrato para convertirlo en
períptero, hexástilo canónico de caliza ática,
con estatuas de mármol en los dos frontones.
Uno
de
ellos
representaba
una
Gigantomaquia –dioses contra gigantes, con
Atenea en medio. Pero la reforma fue
acabada ya en época de su hijo y sucesor
Hiparco (ca. 525 a.C.)
El templo fue destruido en época de la
conquista de Atenas por los persas (480 a.C.)
y su ruina se rehizo dejando espacio también
al Partenón Clásico. Un incendio lo devastó
en 406 a.C. y muchos de sus restos se
esparcieron por la colina y no fueron
reaprovechados
sino
depositados
en
“vertederos” por considerarse antiguos y no
reutilizables. Por ello nos han llegado parte
de ellos, especialmente de la estatuaria de
sus frontones y metopas.
EL TESORO DE LOS ATENIENSES DE DELFOS
Las valiosas ofrendas que los atenienses hacían al santuario de Apolo en Delfos se
recogieron en un templo costeado por la ciudad, el llamado “Tesoro de los atenienses”,
hacia 500 a.C. Es el único templo de su género que hoy se puede admirar casi entero en
un santuario griego. Sus pequeñas dimensiones nos recuerdan al primer dórico, pues
carece de peristilo y su pronaos es dístico in antis. A la izquierda su vista desde la via
sagrada de Delfos, a la derecha su planta vista desde la parte superior, en las colinas del
Parnaso.
VISTA DEL HERAION DE ARGOS
El Heraion de Argos era uno de los
santuarios más venerados de la
antigüedad arcaica. Pero no perteneció a
Argos hasta principio de s. V, pues, de
hecho está más cerca de Micenas.
Anteriores al templo clásico, Sir Charles
Walston el primer excavador, encontró
numerosos
obeloi,
las
primeras
“monedas” griegas en el sitio arcaico,
tanto más relevantes porque se
consideraba que Fidón de Argos fue el
introductor de las monedas en la Hélade.
El culto de Hera en la Argólide tiene
relación con cultos importados de
Egipto, lo que se recordaría en el mito de
las Danaides.
El templo arcaico, sin embargo, fue
destruido por un incendio en 423 a.C.
quedando sólo la terraza que aquí vemos
y el altar exterior. En el centro del nuevo
templo del s. V. se alzó la famosa estatua
Hera Argiva de Policleto.
ELEMENTOS DEL TEMPLO DE ORDEN JÓNICO
PRECURSORES DEL ARTEMISIÓN DE ÉFESO
A comienzos del siglo VI a. C., el rey Creso de Lidia ayudó a los jonios de Éfeso a construir un
templo colosal, el templo a Ártemis o Artemisión de Éfeso, sobre los cimientos de anteriores
templos. El lugar debía ser sagrado desde la propia fundación de la ciudad. El templo previo,
muy arcaico, parece que era tetrástilo (4 x 9) , pero la disposición de sus columnas era irregular.
Sólo tenía una habitación y en su interior 6 columnas soportaban un plano superior.
TEMPLO DE ARTEMIS EN ÉFESO
(ARTEMISIÓN DE ÉFESO)
El templo que construyó el rey Creso de Lidia en
Éfeso es una de las siete maravillas del mundo antiguo, lo
que por sí mismo habla de su magnificencia. Se trataba de un
templo jónico díptero octástilo (8 x 20 columnas) algo
irregular. Las columnas, de base jónica, ofrecen varios rasgos
ajenos al orden clásico: el pie de su fuste se decoró con
relieves y el tronco, surcado por estrías, se hizo con aristas
(entre 40 y 48) vivas al estilo dórico, no jónico. La voluta
jónica del capitel se disfrazó con ornamentos arcaicos. Como
se puede observar en la planta, las dos columnas centrales
están más separadas entre sí que el resto. Si a ello unimos
que la doble hilera de columnas fuera del templo se completa
con un vestíbulo o pronaos enmarcado también con
columnas, una cella con dos hileras de nueve columnas
retraídas de las del vestíbulo para enmarcar la efigie de la
diosa, y un opistodomos abierto por ambas partes,
tendremos que el aspecto era el de un verdadero bosque de
columnas. Este efecto será muy imitado por otros edificios en
época helenística y romana (foros, estoas, basílicas). Las
excavaciones encontraron diseños de su cornisa y de un
parapeto mural con relieves escultóricos pero no son
suficientes para reconstruir el entablamento.
EL TESORO DE LOS SIFNIOS DE
DELFOS (ca. 530-520 A.C.)
Este pequeño tesoro délfico,
ofrendado por los habitantes de la isla de Sifnos
nos ha dejado bastantes restos. Forma parte de
los cuatro tesoros en mármol que enmarcan la
Hierà Odos -Vía Sacra- de Delfos y que
dedicaron los sifnios, los cnidios, los
clazomenios y los masaliotas. Todos eran
dístilos in antis y en los dos primeros se
sustituyeron por vez primera las columnas del
pronaos por cariátides. Los otros dos tesoros
combinaban una basa jónica con una estría viva
dórica y un capitel de hojas de palmita al estilo
egipcio. Y pese a este estilo heterogéneo, los
cuatro templetes tenían algunos rasgos
destinados a perdurar en el jónico clásico: las
bases de las paredes se adornan con molduras,
las ménsulas o consolas refuerzan el dintel de
las puertas, aparece el friso continuo de relieves
escultóricos –una bella Giagantomaquia- y,
finalmente, se recarga de ornamentación
labrada. Ahora bien, las ménsulas sólo
encierran una espiral y no dos como en el
jónico clásico y la cornisa no tiene dentellones.
El Tesoro de los Sifnios, además, adorna su
frontón con esculturas –en este caso la mítica
lucha entre Apolo y Heracles por hacerse con el
trípode délfico-, lo que es infrecuente en el
jónico, y el arquitrabe no aparece dividido en
fasciae. Su fachada principal se conserva
reconstruida en el interior del Museo de Delfos.
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Arte arcaico 1. Arquitectura. - IES FRANCISCO GINER DE LOS RÍOS