Hoy no es un día de Cumpleaños, ni es el día del Padre ni de la Mamá, no es tampoco
el día del Niño ni siquiera es el día de la Mujer y tampoco el del Hombre. No es el
día de la Tierra ni del Agua ni del Sol ni de las Estrellas...hoy es simplemente un día
simple, sencillo, pero no un día como cualquiera día.
Y en este día tan especial en que Tú vienes a mi mente, llena de paz, me habría
gustado tener un inmenso ramillete de las más bellas y multicolores mariposas, cuyos
élitros, como alguien dice por ahí- te regalen un “beso mariposa” en el rostro. O,
quizás, tomar unos rayos de ese arco iris que nace después de la lluvia y entregártelos
como ofrenda de amistad.
Puede ser que, simplemente, desee regalarte el aroma de este café con leche que estoy
paladeando, o la brisa que despeina los árboles de mi añosa alameda, o las gotas de la
lluvia otoñal que canta y canta sobre los tejados y llena de mágicos tintineos esta bella
mañana y colorea el paisaje al hacer florecer por sobre las cabezas esas sombrillas o
paraguas coloridos que también cantan y encantan el paisaje haciendo que la lluvia se
convierta en el regalo más preciado.
También me gustaría regalarte un ramo inmenso de pétalos, pero no de flores sino de
sonrisas, de esperanzas, de fuerza, de voluntad, de espíritu incansable, que llene
vuestra alma y que te lleve en cada uno de ellos toda esta maravillosa sensación que
siento en este momento.
Agradecer a Dios por estar vivos, por este nuevo día que nos regala, por unas horas
más de vida, por esas sonrisas que nos dan los”verdaderos amigos”, por esa mano que
se extiende fraterna en momentos difíciles, por ese silencio que existe entre dos seres y
que así, dulcemente así, lo dice todo, lo llena todo, lo estremece todo....como un
volcán en erupción, como una estruendoso camino, como huellas que nos llevarán al
mejor de los senderos.
Esto es todo lo que hoy tengo, y aunque los bolsillos estén vacíos, mi alma todo lo
llena pues logro reunir entre mis preciados tesoros, una lágrima, un sueño realizado,
una esperanza esperada, un libro de hojas añejas pero valioso, y también quiero
obsequiarte mi sombra, esa misma inquieta como yo y que me
a todos los rincones y te entrego sueños que como versos genuinos anidan aquí...en el alma.
Como te digo, este es un día especial porque simplemente yo llego a ti, sin palabras que me
puedas escuchar pero sí se van introduciendo en tus ojos y en tu sangre y ya sabes lo que
quiero decir.
Que te regalo el baile que una vez bailaste, la música que desde lejos se comparte, el ritmo
pausado o cansado de mi aliento,, te regalo –si lo necesitas-mi mano en tu frente, la mano
amiga que se necesita a veces, te regalo mis oídos cuando necesites ser escuchada(o); mis
brazos para darte el más cálido y protector de los abrazos; te entrego hoy, miles de estrellas
refulgentes, nacientes, enamoradas y te llevo además la luna que se duerme en las nubes
...cansada ya de esperar al sol.
Quiero que recibas este humilde regalo, esos charcos-espejos de la lluvia- que se
adhieren a las veredas y las calles, el vaho que se queda en las ventanas cuando el frío
arrecia afuera y adentro el calor sonríe, con todo eso te estoy regalando las lágrimas de
los vidrios que se escurren ágiles y los niños en su afán de “cazadores innatos” las
persiguen con sus deditos ...bueno ¿y por qué no puedo regalarte un pedacito de niñez?
Para que tú, con tus dedos pintes en esa ventana una sonrisa, bellos amaneceres,
árboles, mariposas y ¡! Hasta tu firma!!
También quiero que recibas el rocío que se duerme en brazos de la escarcha y cuando
despierta llena de collares blancos y de lágrimas transparentes la malla casi invisible
que tejen las arañitas en el patio, en la reja del jardín o en los árboles .
Te regalo si me aceptas, el coro matinal de los zorzales que me reciben cuando
camino por las calles y que nadie, nadie ve ni escucha, salvo los que amamos las
letras y vaciamos en el papel esto hermoso que se llama vida.
Si estás solo a sola, te regalaré un Príncipe azul o una Princesa, de esas de los
cuentos, de esas que sonríen y aman y que besan con labios tibios, esos que
recordamos con placer.
Va también para ti, el ritmo cadencioso de la música que canta en los corazones, en
los ojos y en la tierra húmeda que respira aliviada después de la lluvia porque sus
heridas van sanando y van dando paso a semillas mágicas que más tarde florecerán
en VIDA.
Te regalo mi poesía que canta cuando quiero llorar
y llora cuando quiero reír, miles de versos que como lágrimas se deslizan por mis
venas y te llegan silenciosos, cadenciosos...como una secreto a voces.
No me gustaría que hoy, justamente hoy, estés triste por esto me tienes cerca y te hago
llegar mi verdadero sentimiento, mi amistad sin límites y como te dije al principio no
es una fecha que tenga un objetivo definido, simplemente es una fecha especial, para
ti,
para mí, para todos.
Es el día en que quiero decirte que te quiero, que te recuerdo, que eres muy importante
para mí y que no necesito fechas especiales para decírtelo.
Yo...sólo quería que supieras que siempre te recuerdo.
Sólo quería decirte..:
QUE TU AMISTAD INVISIBLE ME HACE MUY FELIZ.
María Cristina Aliaga Luna/lobamaluna/Chile
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