“El Rosario, a través de la repetición del Ave María, lleva a
contemplar los misterios de la fe. Esta oración sencilla,
alimentando el amor del pueblo cristiano por la Madre de Dios,
ordena más claramente la oración mariana a su objetivo: la
glorificación de Cristo”.
“En efecto, con el trasfondo de las avemarías, pasan ante
los ojos del alma los episodios principales de la vida de Jesucristo.
El rosario, en su conjunto, consta de Misterios gozosos,
luminosos, dolorosos y gloriosos; y nos pone en comunión vital
con Jesucristo a través –se puede decir– del Corazón de su
Madre”.
(Juan Pablo II)
Se recitan los Lunes y Sábados
ANGÉLICO
ANGÉLICO
1er. Misterio: El anuncio del Ángel a María.
El ángel dijo a María: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está
contigo. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por
nombre Jesús”. María dijo: “Aquí está la esclava del Señor”. Y el verbo
se hizo carne y habitó entre nosotros.
(Lc. 1,28.31 38; Jn. 1,14)
GHIRLANDAIO
2do. Misterio: La Visitación de Nuestra Señora.
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su
vientre y, llena del Espíritu Santo, dijo a voz en grito: “¡Bendita tú entre
las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!”
(Lc. 1,41-42)
GIOTTO
3er. Misterio: El Nacimiento de Jesús en Belén.
Mientras María y José se encontraban en Belén, le llegó a ella el
tiempo del parto y dio luz a su hijo primogénito lo envolvió en pañales y
lo acostó en un pesebre.
(Lc. 2, 6-7)
MANTEGNA
4to. Misterio: La Presentación de Jesús en el Templo.
María y José llevaron el niño a Jerusalén para ofrecerlo al Señor.
Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: “Éste está puesto para
que muchos en Israel caigan y se levanten, será como una bandera
discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una
espada te traspasará el alma”.
(Lc. 2, 22.34-35)
DUCIO
5to. Misterio: El Niño perdido y hallado en el Templo.
A los tres días, María y José hallaron a Jesús en el Templo. Le
dijo su madre “Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y
yo te buscábamos angustiados”. Jesús contestó: “¿Por qué me
buscabais? ¿No sabías que yo debía ocuparme de las cosas de mi
Padre?”.
(Lc. 2, 46-48)
Se recitan los jueves
1er Misterio: El Bautismo de
Jesús en el Jordán.
Vino entonces Jesús de Galilea al
Jordán a ver a Juan para que éste lo
bautizara… Luego que Jesús se
bautizó, salió inmediatamente del
agua. Y he aquí que se le abrieron los
cielos y vio al Espíritu de Dios que
venía sobre Él como una paloma. Y
una voz de los cielos dijo: “Este es mi
hijo amado en quien tengo mis
complacencias”
(Mt. 3, 13. 16-17)
GRECO
GIUSTO
2do. Misterio: La Autorevelación de Jesús en las Bodas de
Caná.
Hubo una boda en Caná de Galilea, a la cual asistió la Madre de
Jesús, siendo también invitados a ella Él y sus discípulos. Y como
faltase vino, dijo su Madre a Jesús: “Ya no tienen vino”. Jesús le dijo:
“Déjame en paz, mujer, Mi hora no llega todavía”. Pero su Madre les
dijo a los ayudantes: “Hagan todo lo que Él les diga”.
(Jn. 2, 1-5).
DUCIO
3er. Misterio: Jesús anuncia la llegada del Reino.
Jesús decía: “Ya se cumplió el tiempo, ya llega el reino de Dios:
arrepiéntanse y crean en el Evangelio”. Luego fueron a llevarle un
paralítico que iban cargando entre cuatro… Viendo Jesús la fe de
aquellos hombres, le dijo al paralítico: “Hijo, tus pecados han quedado
perdonados”.
(Mc. 1, 15; 2, 3.5).
DUCIO
4to. Misterio: La Transfiguración de Jesús.
Unos ocho días después de que Jesús les dijo estas palabras,
llevándose a Pedro, a Santiago y a Juan, subió al monte a hacer
oración. Mientras oraba, cambió el aspecto de su rostro, y su vestido
se puso blanco y resplandeciente.
(Lc. 9, 28-29)
JUAN DE JUANES
5to. Misterio: La institución de la Eucaristía.
Mientras estaban comiendo, Jesús tomó pan y lo bendijo, lo partió
y, dándoselo a sus discípulos, dijo: “Tomen y coman, éste es mi
cuerpo”. Tomó luego una copa y, dadas las gracias, se las dio diciendo:
“Beban de ella todos, porque ésta es mi sangre de la Alianza que es
derramada por muchos para perdón de los pecados”
(Mt. 26, 26-28)
Se recitan los Martes y Viernes
1er. Misterio: La Agonía
de Jesús en Getsemaní.
Al llegar al monte de los
Olivos, arrodillado, Jesús
oraba diciendo: “Padre, si
quieres, aparta de mi este
cáliz. Pero no se haga mi
voluntad, sino la tuya”. En
medio de su angustia, oraba
con más insistencia. Y le
bajaba el sudor a goterones,
como de sangre, hasta el
suelo.
(Lc. 22, 42.44)
GRECO
CARAVAGGIO
2do. Misterio: La Flagelación de Jesús.
Pilato les dijo: “¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a
Jesús, a quien llaman el Mesías?”. Pues sabía que se lo habían
entregado por envidia. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús,
después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran.
(Mt. 27, 17-18.26).
CARAVAGGIO
3er. Misterio: Jesús es coronado de espinas.
Los soldados llevaron a Jesús del interior del palacio al pretorio y
reunieron a toda la compañía. Lo vistieron de púrpura, le pusieron una
corona de espinas que habían trenzado, y comenzaron a hacerle el
saludo: “¡Salve, rey de los judíos!”. Le golpearon la cabeza con una
caña y le escupieron.
(Mc. 15, 16-19).
GRECO
4to. Misterio: Jesús con la cruz a cuestas.
Terminada la burla, los soldados le quitaron la púrpura y le
pusieron su ropa. Y lo sacaron para crucificarlo.
Y llevaron a Jesús al Gólgota (que quiere decir lugar de “La
Calavera”)
(Mc. 15, 20.22)
MANTEGNA
5to. Misterio: Jesús muere en la Cruz.
Jesús, al ver a su madre y cerca el discípulo que tanto quería, dijo
a su Madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí
tienes a tu madre”. Después de esto dijo: “Tengo sed” Jesús cuando
tomó el vinagre, dijo: “Todo está cumplido”, e inclinando la cabeza,
entregó el espíritu.
(Jn. 19, 26-30)
Se recitan los Miércoles y Domingos
1er Misterio: Jesús resucita del
sepulcro.
Al entrar en el sepulcro, las mujeres
vieron un joven vestido de blanco. Y se
asustaron. Él les dijo: “No os asustéis.
¿Buscáis a Jesús el Nazareno, el
crucificado? No está aquí, ha resucitado”.
(Mc. 16, 5-6)
GRECO
GIOTTO
2do. Misterio: Jesús asciende al cielo.
Jesús fue elevado a lo alto ante los ojos de los apóstoles y una
nube se lo quitó de la vista. Se les presentaron hombres vestidos de
blanco, que les dijeron: “El mismo Jesús que os ha dejado para subir al
cielo, volverá como le habéis visto marcharse”
(Hechos. 1, 9-11)
GIOTTO
3er Misterio: La venida del Espíritu Santo sobre los
apóstoles.
Los once apóstoles se dedicaban a la oración en común, junto
con algunas mujeres, entre ellas María, la Madre de Jesús. Cuando el
día de Pentecostés llegaba a su término, vino de repente un ruido del
cielo, como de un viento recio, y aparecieron unas lenguas, como
llamaradas. Se llenaron todos del Espíritu Santo.
(Hechos 1, 14;2, 1-4)
MATEO CEREZO
4to. Misterio: La Asunción de la Virgen María al cielo.
En aquel tiempo, dijo María: “Proclama mi alma la grandeza del
Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador, porque ha mirado la
humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las
generaciones, porque el poderoso ha hecho obras grandes por mi: su
nombre es Santo”
(Lc. 1, 46-49)
VELÁZQUEZ
5to. Misterio: La coronación de la Santísima Virgen María
como Reina del cielo y de la tierra.
Se abrió en el cielo el santuario de Dios y en su santuario
apareció el arca de su alianza. Apareció en el cielo una magnífica
señal: una mujer envuelta en el sol, con la luna bajo sus pies y en la
cabeza una corona de doce estrellas.
(Ap. 11, 19-12,1)
¿Cómo rezar el Rosario?... Clic sobre la Imagen “La Virgen y el Niño” de Murillo
¿Te aburre la repetición?... En la oración pasa lo que en el amor… al principio abundan las
palabras, después, se hace el silencio… suficientes son los monosílabos. En las dificultades, basta
con una mirada, una insignificancia… basta amarse. Después , las palabras están de más, es el
tiempo de la oración de simplicidad, tiempo en el que el alma conversa con Dios con una simple
mirada amorosa... En este período florece la llamada oración litánica, es decir, repetición hasta el
infinito de expresiones idénticas, pobres de palabras, pero ricas, riquísimas de contenido. Dios
te salve María… Dios te salve María… Dios te salve María… Ruega por nosotros… ruega por
nosotros… ruega por nosotros… ruega por nosotros… Y es bellamente extraño cómo en esta oración litánica,
monótona, sencilla, el alma se encuentra a gusto, como si fuera acunada en los brazos de
Dios.
(Carlos Carreto, Cartas del Desierto).
Descargar

MEDITANDO LOS MISTERIOS DEL SANTO ROSARIO