LA PALABRA DE DIOS
ARCHIVO #31
ECLESIASTÉS
LA PALABRA DE DIOS
ECLESIASTES (COHÉLET)
En este libro se van exponiendo las reflexiones y las
actitudes de un hombre a partir de su experiencia personal,
misma que le ha hecho descubrir la caducidad de la vida y la
aparente inutilidad de todas las cosas, llevándolo a una
amarga convicción, repetida incansablemente a lo largo del
libro: "¡Vanidad, pura vanidad! ¡Nada más que vanidad! ¿Qué
provecho saca el hombre de todo el esfuerzo que realiza bajo
el sol?"(1. 2-3). Pero aunque el tono dominante del libro es
más bien sombrío y pesimista, también nos enseña que es
posible escuchar la voz de Dios tras la niebla del pesimismo.
Consta de 12 capítulos.
El Espíritu Santo inspiro a un "Sabio" de mediados del
siglo III a. C. para escribir este libro que pone sus reflexiones
en boca del ECLESIASTÉS, palabra griega que significa
"predicador“ o "presidente" de una asamblea religiosa. De ahí
el titulo de la obra, cuyo nombre hebreo, COHÉLET, parece
significar más o menos lo mismo. El hecho de identificar a este
"predicador" con el rey Salomón es un artificio literario
común a todos los escritos sapienciales.
Este Sabio comprueba que nada de lo que tradicionalmente era
considerado una retribución por el cumplimiento de la Ley puede
satisfacer plenamente al corazón humano. El amor, los placeres,
las riquezas y la gloria no dejan más que vacío y desencanto.
La misma sabiduría está acompañada de aflicción. Para colmo
de males, muchas veces los necios oprimen a los sabios.
Más aún, "¡el sabio muere igual que el necio!" y "todo cae en el
olvido" (2. 16). La ausencia de la esperanza en una retribución
después de la muerte explica esta manera de pensar (9. 4-6).
Lo único que vale la pena es gozar moderadamente de las
alegrías y de los pocos bienes que Dios pone a nuestro
alcance. (5. 17-19; 9. 7-10; 11. 7-10).
Cap. 1
Palabras de Cohélet, hijo de David, rey en Jerusalén.
¡Vanidad, pura vanidad!, dice Cohélet. ¡Vanidad, pura vanidad!
¡Nada más que vanidad! ¿Qué provecho saca el hombre de todo
el esfuerzo que realiza bajo el sol?. 1, 1-3
NADA NUEVO BAJO EL SOL.
Una generación se va y la otra
viene, y la tierra siempre
permanece. El sol sale y se pone,
y se dirige afanosamente hacia el
lugar de donde saldrá otra vez.
El viento va hacia el sur y gira
hacia el norte; va dando vueltas
y vueltas, y retorna sobre su
curso. Todos los ríos van al mar
y el mar nunca se llena; al mismo
lugar donde van los ríos, allí
vuelven a ir. 1, 4-7
LA EXPERIENCIA DECEPCIONANTE DE COHELET.
Entonces me dije a mí mismo: Yo acumulé una gran sabiduría,
más que todos mis predecesores en Jerusalén, y mi corazón
ha visto mucha sabiduría y ciencia. Me dediqué a conocer la
sabiduría, la ciencia, la locura y la necedad, y advertí que también
eso es correr tras el viento. Porque mucha sabiduría trae mucha
aflicción, y el que acumula ciencia, acumula dolor. 1, 16-18
Cap. 2
LA BUSQUEDA DEL PLACER, INTENTO ILUSORIO.
Emprendí grandes obras: me construí mansiones y planté
viñedos; me hice jardines y parques, y planté allí toda clase
de árboles frutales;
Pero luego dirigí mi atención a todas las obras que habían
hecho mis manos y a todo el esfuerzo que me había empeñado
en realizar, y ví que todo es vanidad y correr tras el viento:
¡no se obtiene ningún provecho bajo el sol! 2, 4-5.11
EL SABIO Y EL NECIO,
IGUALES ANTE LA MUERTE.
Y ví que la sabiduría aventaja
a la insensatez, como la luz
a las tinieblas: el sabio tiene
los ojos bien puestos,
mientras que el necio
camina en tinieblas. Pero
yo sé también que a los
dos les espera la misma
suerte. 2, 13-14
VANA RECOMPENSA DEL ESFUERZO.
Porque todos sus días son penosos, y su ocupación, un sufrimiento;
ni siquiera de noche descansa su corazón. También esto es vanidad.
2, 23
LOS BIENES RECIBIDOS DE DIOS.
Lo único bueno para el hombre es comer y beber, y pasarla bien
en medio de su trabajo. Yo ví que también esto viene de la mano
de Dios. Porque ¿quién podría comer o gozar si no es gracias a
El? 2, 24-25
Cap. 3
EL MOMENTO OPORTUNO.
Hay un momento para todo y un tiempo para cada cosa bajo el
sol: un tiempo para nacer y un tiempo para morir, un tiempo para
plantar y un tiempo para arrancarlo plantado; 3, 1-2
Ver mensaje #281 de EVANGELIUM
LA INCOMPRENSIBILIDAD DE LA OBRA DE DIOS.
El hizo todas las cosas apropiadas a su tiempo, pero también puso
en el corazón del hombre el sentido del tiempo pasado y futuro, sin
que el hombre pueda descubrir la obra que hace Dios desde el
principio hasta el fin. 3, 11
LA CONDICION HUMANA.
Yo he visto algo más
bajo el sol: en lugar del
derecho, la maldad y en
lugar de la justicia, la
iniquidad. Entonces me
dije a mí mismo: Dios
juzgará al justo y al
malvado, porque allá hay
un tiempo para cada cosa
y para cada acción.
3, 16-17
Cap. 4
LA OPRESION DE LOS DEBILES.
Yo volví mis ojos a todas las opresiones que se cometen bajo
el sol: ahí están las lágrimas de los oprimidos, y no hay quien los
consuele. La fuerza está del lado de los opresores, y no hay nadie
que les dé su merecido. 4, 1
LA RIVALIDAD.
Yo ví que todo el esfuerzo y toda la eficacia de una obra no son
más que rivalidad de unos contra otros. También esto es vanidad
y correr tras el viento. 4, 4
LA AMBICION.
Luego volví mis ojos a
otra cosa vana bajo el
sol: un hombre está
completamente solo,
no tiene hijo ni hermano,
pero nunca pone fin a su
esfuerzo ni se sacia de
ambicionar riquezas. 4, 7-8
DESVENTAJAS
DE LA SOLEDAD.
Y a uno solo se lo
domina, pero los dos
podrán resistir, porque
la cuerda trenzada no
se rompe fácilmente.
4, 12
LA INESTABILIDAD DEL PODER POLITICO.
Más vale un joven pobre y sabio que un rey viejo y necio, que ya no
es capaz de hacerse aconsejar. Aunque aquel salió de la cárcel para
reinar y había sido pobre en su propio reino, yo ví a todos los
vivientes que caminan bajo el sol ponerse de parte del joven
sucesor, que se erigió en lugar del otro. 4, 13-15
ADVERTENCIAS SOBRE EL
CULTO Y LOS VOTOS.
Vigila tus pasos cuando vayas
a la Casa de Dios. Acércate
dispuesto a escuchar, más bien
que a ofrecer el sacrificio de los
insensatos, porque ellos no se
dan cuenta que obran mal. 4, 17
Cap. 5
Si haces un voto a Dios, no tardes en cumplirlo, porque a El no le
agradan los necios: el voto que hayas hecho, cúmplelo. Más te
vale no hacer un voto que hacerlo y no cumplirlo. 5, 3-4
LA TIRANIA DEL PODER.
Si ves que en la provincia se
oprime al pobre y se violan el
derecho y la justicia, no te
sorprendas por eso. Porque
un grande tiene un superior
que lo vigila, y hay otros
grandes por encima
de ellos. 5, 7
VANIDAD DE LAS RIQUEZAS.
El que ama el dinero no se sacia
jamás, y al que ama la opulencia
no le bastan sus ganancias.
También esto es vanidad. El salió
desnudo del vientre de su madre,
y así volverá, como había venido;
de su esfuerzo no saca nada que
pueda llevárselo consigo. 5, 9.14
LO UNICO BUENO PARA EL HOMBRE.
Además, si Dios ha dado a un hombre riquezas y posesiones, y le
permite disfrutar de ellas, tomar la parte que le toca y alegrarse de
su trabajo, ¡eso es un don de Dios! No, él no piensa demasiado en
la brevedad de la vida, cuando Dios lo tiene ocupado con
pensamientos alegres. 5, 18-19
Cap. 6
VANIDAD DE UNA VIDA
INFELIZ.
Si un hombre tiene cien hijos
y vive muchos años, por más
numerosos que sean los
días de sus años, si su alma
no se sacia de felicidad y ni
siquiera le dan sepultura, yo
digo que un aborto es más
feliz que él. 6, 3
MAXIMAS DIVERSAS.
Porque ¿quién sabe lo que es bueno para el hombre en la vida,
durante los contados días de su vida fugaz, que él pasa como una
sombra? ¿Quién puede, en efecto, indicar al hombre lo que habrá
después de él bajo el sol? 6, 12
Cap. 7
SUBVERSION DE LOS
VALORES TRADICIONALES.
Más vale el fin de una cosa
que su comienzo y más vale
ser paciente que pretender
demasiado. No te dejes llevar
por el enojo, porque el enojo
se alberga en el pecho de los
necios. 7, 8-9
EL JUSTO MEDIO.
Yo he visto de todo en mis días vanos: hay justos que perecen a
pesar de su justicia y malvados que sobreviven a pesar de su
maldad. No hay un hombre justo sobre la tierra que haga el bien sin
pecar jamás. Tampoco prestes atención a todo lo que se dice, no
sea que escuches a tu servidor que te maldice. Porque, además, tú
sabes muy bien cuántas veces has maldecido a otros. 7, 15.20-22
REFLEXION SOBRE EL HOMBRE Y LA MUJER.
Y yo encuentro más amarga que la muerte a la mujer,
cuando ella misma es una trampa, su corazón, una red, y
sus brazos, ataduras. Con el favor de Dios, uno puede
librarse, pero el pecador se deja atrapar. 7, 26
Cap. 8
BREVE ELOGIO DEL SABIO.
¿Quién es como el sabio y quién sabe interpretar los hechos?
La sabiduría de un hombre ilumina su rostro, y así se
transforma la aspereza de su semblante. 8, 1
LA ACTITUD FRENTE A LA AUTORIDAD.
Observa la orden del rey, y esto, a causa del juramento hecho a
Dios. No te apresures a retirarte de su presencia ni te obstines
en nada malo, porque él hace lo que quiere: la palabra del rey
es soberana y nadie puede decirle: "¿Qué haces?". 8, 2-4
INCERTIDUMBRE FRENTE AL MOMENTO DEL JUICIO.
El que observa el mandamiento no experimenta ningún mal, y el
corazón del sabio sabe que hay un tiempo y un juicio. Ningún
hombre es dueño del aliento vital, para poder retenerlo, y nadie
tiene dominio sobre el día de la muerte; no hay tregua en este
combate y la maldad no librará al que la comete. 8, 5.8
PARADOJAS DE LA RETRIBUCION.
El pecador que hace cien veces el mal puede, a pesar de todo,
vivir largo tiempo. Sin embargo, yo sé muy bien que la felicidad
es para los que temen a Dios, porque ellos sienten temor en su
presencia. Pero no habrá felicidad para el malvado: él, como una
sombra, no vivirá largamente, porque no tiene temor de Dios. Por
eso, elogié la alegría, ya que lo único bueno para el hombre bajo
el sol es comer, beber y sentirse contento: esto es lo que le sirve
de compañía en sus esfuerzos mientras duran los días de su vida,
que Dios le concede bajo el sol. 8, 12-13.15
EL ENIGMA DE LAS COSAS.
Entonces yo ví toda la obra de Dios. El hombre no puede descubrir
la obra que se hace bajo el sol. Por más que se esfuerce en buscar,
no encuentra; y aunque el sabio diga que conoce,
en realidad, nada puede descubrir. 8, 17
Cap. 9
LA MISMA SUERTE PARA TODOS.
Esto es lo malo en todo lo que sucede bajo el sol: como es
igual la suerte de todos, el corazón de los hombres se llena
de maldad, la locura está dentro de ellos mientras viven,
y después, acaban entre los muertos. 9, 3
EL UNICO CONSUELO PARA EL HOMBRE.
Goza de la vida con la mujer que amas, mientras dure esa vana
existencia que Dios te concede bajo el sol, porque esa es tu
parte en la vida y en el esfuerzo que realizas bajo el sol. 9, 9
LOS CONTRATIEMPOS
IMPREVISIBLES.
El hombre no sabe cuándo
llega su hora: como los
peces atrapados en la red
fatal, como los pájaros
aprisionados por el lazo,
así los hombres se ven
sorprendidos por la
adversidad cuando cae de
improviso sobre ellos. 9, 12
LA SABIDURIA NO RECONOCIDA.
Entonces pensé: "Más vale maña que fuerza", pero la sabiduría del
pobre es despreciada y nadie escucha sus palabras. Las palabras
de los sabios oídas con calma valen más que los gritos del que
gobierna a los necios. 9, 16-17
Cap. 10
MAXIMAS DIVERSAS.
Hay un mal que yo he visto bajo el sol, como error que procede
de la autoridad: el necio es promovido a los puestos más altos
y los nobles rebajados a los puestos inferiores.
10, 5-6
El que cava una fosa cae
en ella y al que derriba
un cerco, lo muerde
una serpiente. 10, 8
El insensato multiplica las palabras. El hombre no sabe lo que va a
suceder: ¿quién puede anunciarle lo que vendrá después de él?
10, 14
Cap. 11
LA AUDACIA Y LA PRUDENCIA,
CONDICIONES DEL EXITO.
El que mira el viento no
siembra y el que mira las
nubes no cosecha. Así como
ignoras cómo llega el aliento
vital a los huesos en el seno
de la mujer embarazada, así
también ignoras la obra de
Dios, que hace todas las
cosas. Siembra tu semilla
por la mañana y no dejes que
tu brazo descanse hasta la
tarde, porque no sabes si es
esto o aquello lo que va a
prosperar, o si ambas cosas
son igualmente buenas. 11, 4-6
EL GOZO MODERADO DE LOS BIENES DE LA VIDA.
Alégrate, muchacho, mientras eres joven, y que tu corazón
sea feliz en tus años juveniles. Sigue los impulsos de tu
corazón y lo que es un incentivo para tus ojos; pero ten
presente que por todo eso Dios te llamará a juicio. 11, 9
Cap. 12
LOS ACHAQUES DE LA VEJEZ.
Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que
lleguen los días penosos y vengan los años en los que dirás:
"No encuentro en ellos ningún placer"; antes que se oscurezcan
el sol y la luz, la luna y las estrellas, y vuelvan las nubes cargadas
de lluvia. En aquel día temblarán los guardianes de la casa y se
encorvarán los hombres vigorosos; 12, 1-3
EPILOGO.
En conclusión: una vez oído todo esto, teme al Señor y observa sus
mandamientos, porque esto es todo para el hombre. Dios llevará a
juicio todas las obras, aun lo que está escondido, sea bueno o malo.
12, 13-14
¿Cómo se puede compaginar el pesimismo del Eclesiastés,
por momentos rayano en el escepticismo, con la fe y la esperanza
de un israelita que se siente heredero de las promesas hechas
por Dios a su Pueblo? El escepticismo existencial del autor del
Eclesiastés no corresponde a un escepticismo religioso.
Al contrario, este pensador desilusionado guarda la serenidad
del creyente y reconoce que todo ha sido dispuesto por la sabia
Providencia divina (3. 10-11). Para él, las cosas buenas son un
don de Dios (2. 24-26), y el hombre tendrá que dar cuenta al
Creador de su conducta sobre la tierra (12. 14).
La enseñanza moral de este "predicador" concuerda muy bien
con la de todo el Antiguo Testamento: "Teme al Señor y observa
sus mandamientos, porque esto es todo para el hombre" ( 12. 13).
AL LLAMAR LA ATENCIÓN SOBRE LA RELATIVIDAD
DE CUANTO HAY "BAJO EL SOL", ESTE SABIO
NOS LLEVA A LA BÚSQUEDA DEL ÚNICO "ABSOLUTO".
Solo en Dios puede el hombre encontrar la paz y la felicidad.
"El Eclesiastés habla de Dios, se ha dicho
con razón, como la sed del agua".
Y el Nuevo Testamento,
al revelarnos la resurrección
de los muertos, viene a colmar
la sensación de vacío que
deja la lectura de este Libro:
"La creación quedó sujeta a la
vanidad, no voluntariamente,
sino por causa de quien la
sometió, pero conservando
una esperanza" Rom. 8. 20
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