La Revolución
Hispanoamericana
1808- 1826
Las guerras de independencia
hispanoamericana fueron un una serie
de conflictos armados que se
desarrollaron en el continente
americano y que enfrentaron a los
partidarios de establecer nuevas
naciones independientes donde se
encontraban las colonias españolas en
América, enfrentando al Rey de España
Fernando VII, las autoridades
virreinales y los partidarios de la
Monarquía española. Las guerras de
independencia tuvieron tanto el carácter
de guerra civil como de guerra
internacional (entre naciones).
El conflicto comenzó en
1808, con la creación de
juntas autodesignadas en
México y Montevideo.
Entre los líderes
independentistas, también
llamados libertadores, se
encuentran la mayor parte
de los "padres de la patria"
de los países
hispanoamericanos, como
Simón Bolívar, José de
San Martín, José Artigas,
Francisco de Paula
Santander, José Miguel
Carrera, Bernardo
O'Higgins, Antonio José de
Sucre, Miguel Hidalgo y
José María Morelos, entre
otros.
Casi todos los países
hispanoamericanos
continentales de la actualidad
(Argentina, Bolivia, Chile,
Colombia, Costa Rica,
Ecuador, El Salvador,
Guatemala, Honduras, México,
Nicaragua, Paraguay, Perú,
Uruguay y Venezuela),
reconocen en este movimiento
sus orígenes como naciones
independientes. Sólo Panamá,
y los países del Caribe de
habla hispana (Cuba, Puerto
Rico y República Dominicana)
reconocen sus orígenes
independientes en otros
procesos históricos.
Causas del proceso independentista
Al ser un proceso tan largo, complejo y
amplio el proceso independizador está
lleno de particularidades, en muchos
casos con causas diferentes. Algunas
causas de influencia mundial reconocida
como la Revolución francesa o la
Independencia de los Estados Unidos de
América actuaron mas como patrón que
como causa directa. Las causas se
suelen dividir en internas, que son las que
se produjeron en España y las colonias y
externas que son las que se produjeron
en países del exterior.
Causas internas
•El deseo de los criollos de independizarse, que querían tener poder político y mayor
libertad económica para poder desarrollar libremente sus actividades económicas (libre
mercado), cuya productividad estaba frenada por el control del comercio por parte de la
metrópoli y el establecimiento de un régimen de monopolios, y trabas. Insistían en tomar el
control de los cabildos y de la administración de las colonias.
•El descontento de los criollos, que querían la independencia para cambiar un sistema
colonial que consideraban injusto al estar excluidos de la política y de las decisiones
económicas.
•La idea de que la Corona española era un patrimonio de la Familia Real hizo que
cuando Fernando VII fue retenido en Francia las colonias no fueran leales a las cortes de
Cádiz ni a la Junta Suprema Central, sino que formasen una Junta de gobierno en cada
país cuyo objetivo fue primero gobernar y posteriormente sustituir al estado español.
•La debilidad de España y Portugal durante este periodo, que habían perdido su
protagonismo en Europa. Esto quedó todavía más claro cuando Napoleón invadió la
Península Ibérica.
•Las enseñanzas impartidas por las universidades, las academias literarias y las
sociedades económicas. Difundían los ideales liberales y revolucionarios (propios de
la Ilustración) contrarios a la actuación de España en sus colonias y que tuvieron gran
influencia en los líderes revolucionarios, tales como el principio de soberanía nacional, el
contrato social de Rousseau y los derechos individuales.
Causas externas
•Las ideas liberales difundidas por todo el mundo gracias a la
Enciclopedia.
•Los encuentros en el exterior de los máximos dirigentes de la
revolución y la participación de algunos en las revoluciones liberales
europeas, así como sus contactos con los gobiernos exteriores que les
proporcionaban la posibilidad de contar con apoyo exterior y las fuentes
de financiación necesarias para sus proyectos independentistas.
•El ejemplo de Estados Unidos de América, que se habían
independizado de Inglaterra (aunque aún distaban mucho de haberse
convertido en una potencia mundial, como ocurrió un siglo más tarde),
así como el ejemplo de Francia, cuya revolución proclamó la igualdad
de todas las personas, y sus derechos fundamentales, cosas que los
indígenas y en menor medida los criollos no poseían con respecto a los
peninsulares.
•El apoyo con el que contaban por parte de Gran Bretaña y Estados
Unidos, interesados en que las colonias se independizaran para poder
comerciar libremente con Iberoamérica.
Antecedentes
Desde décadas anteriores existieron revoluciones de las más diversas
características y finalidades, pero que no forman parte del movimiento
independentista hispanoamericano, entre las que se destacan la Revoluciones de
los Comuneros en Paraguay (1721-1735), la del canario Juan Francisco de León
contra el monopolio de la Compañía Guipuzcoana en Venezuela (1748) y el
levantamiento indígena quechua-aymara conducido por Túpac Amaru II en el
Cuzco (Perú, 1780), el 16 de marzo de 1781 La Revolución de los comuneros en
Socorro (actual Santander, Colombia), además de la guerra de Arauco en que la
nación mapuche había detenido el avance español por más de dos siglos.
La llamada Guerra de la Independencia de los Estados Unidos es otro
antecedente geográficamente cercano. En Europa la Revolución Francesa fue el
ejemplo ideológico para la república de Haití, que generó una verdadera
revolución social de los esclavos. También destacan los fallidos intentos del
Imperio británico para ocupar directamente territorios continentales
sudamericanos como el ataque británico sobre Cuba y Cartagena de Indias en la
Guerra de la oreja de Jenkins (1741) o las Invasiones Inglesas en el Río de la
Plata, en 1806 y 1807, que llevó a generar una conciencia hispanoamericana de
las capacidades y poderes propios, y la creación de varios cuerpos militares
locales, como el Regimiento de Patricios.
Inicio del movimiento: la invasión napoleónica y las juntas de
autogobierno
En Europa con la ocupación napoleónica de España, y la captura de la
familia real española, Napoleón impuso en 1808 las «abdicaciones de
Bayona» por las que el monarca Fernando VII y su padre y predecesor
Carlos IV renunciaban a sus derechos a la la corona de España y de las
Indias, en favor del emperador Napoleón, quien finalmente los otorgó a José
Bonaparte, luego de lo cual Fernando VII quedó cautivo. Todo ello
desencadenó el levantamiento de los pueblos de España conocido como
Guerra de la Independencia Española (1808-1814) contra la ocupación
Napoleónica, y se siguió de la creación de la Constitución española de 1812.
En América comenzaron una serie de movimientos que desconocían los
nombramientos para la administración americana provenientes de España, y
que se justificaban por la renuncia de los herederos legítimos de la
monarquía española. De esta forma, en el año 1808, el Ayuntamiento de
México se erigió en Junta Soberana, con el apoyo inclusive del virrey de
Nueva España José de Iturrigaray. Sin embargo el movimiento fue disuelto y
concluyó con el encarcelamiento de los miembros del ayuntamiento y la
destitución de Iturrigaray. En los años siguientes se sucedieron
levantamientos en todo el continente para formar juntas de gobierno locales:
La Revolución Hispanoamericana
La reacción Realista
Palabras Cruzadas de la Revolución Hispanoamericana
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el crucigrama:
Bibliografía:
HERNÁNDEZ SÁNCHEZ-BARBA, Mario (1988) América Americana 1.
Vol 4 de Historia de América. Ed. Alambra. Madrid.
LYNCH, John (2001) Las revoluciones hispanoamericanas 1808-1826.
Ariel. Barcelona.
LYNCH, John (2001) América Latina, entre colonia y nación. Crítica.
Barcelona.
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