COMENTARIO DE TEXTO
SPANGLISH
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
¿Es el spanglish un idioma?
El spanglish, ese híbrido callejero de español e inglés que se está extendiendo como una plaga entre la
comunidad latina asentada en Norteamérica, constituye un grave peligro para la cultura hispana y para el avance
de los hispanos en la corriente hegemónica de la cultura estadounidense.
Si, como sucede con muchas de las modas de los hispanos en Estados Unidos, el spanglish se extendiera a
Latinoamérica y de allí a España, ello constituiría el golpe definitivo del imperialismo yanqui y la imposición final
de un estilo de vida que aunque es claramente dominante en el plano económico, no es en modo alguno
superior culturalmente.
Me estremezco cuando escucho, cada vez con más frecuencia, que la gente deja de “estar bien” para
“encontrarse o.k.”; no entiendo por qué hay que comprarse un “computer” con lo sencillo que es tener un
“ordenador”; no soporto que me inviten a un “lunch”, que seamos “beautiful people”, que mi vida sea “light” y
que “sea tiempo” cuando para mí simplemente “ya es hora”.
Imagino que mis colegas medievalistas podrán echarme en cara que sin la contaminación del latín por las lenguas
locales no existiría el español ni el francés ni el italiano. Efectivamente, ambas situaciones son semejantes así que
ya sólo nos queda esperar de manera ansiosa a que se publique la primera novela escrita en spanglish,
seguramente la lengua de Cervantes, Lorca, García Márquez y Borges no tendrá nada que envidiar a este “nuevo
idioma”.
Pero, dejémonos de ironías y volvamos a lo que nos ocupa: según la Real Academia de la Lengua Española “una
lengua se hace patente en cada acto de comunicación de los hablantes”, es decir, existe siempre y cuando sirve
para poder establecer una comunicación. Es evidente que en esto estamos todos de acuerdo.
Pues bien, basándome en mi propia experiencia les diré que en un reciente vuelo a Méjico, un sobrecargo, de
origen hispano, tuvo la deferencia de comunicarnos las instrucciones típicas del vuelo en “español” ya que la
inmensa mayoría del pasaje éramos hispanohablantes. Su declaración resultó absolutamente incomprensible para
todos los pasajeros que no pudimos más que mirarnos extrañados ante el cambio tan 30 brusco que había
sufrido nuestra lengua.
El spanglish no es por lo tanto una lengua, ni lo será nunca, más bien se trata de un invasor que poco a poco va
minando nuestro bien más preciado, nuestro vínculo más fuerte: el español, y es vital que lo preservemos.
Revista Letras Libres.
•
•
•
•
•
•
•
El spanglish, ese híbrido callejero de español e inglés que se está extendiendo como una plaga entre la
comunidad latina asentada en Norteamérica, constituye un grave peligro para la cultura hispana y para el avance
de los hispanos en la corriente hegemónica de la cultura estadounidense.
Si, como sucede con muchas de las modas de los hispanos en Estados Unidos, el spanglish se extendiera a
Latinoamérica y de allí a España, ello constituiría el golpe definitivo del imperialismo yanqui y la imposición final
de un estilo de vida que aunque es claramente dominante en el plano económico, no es en modo alguno
superior culturalmente.
Me estremezco cuando escucho, cada vez con más frecuencia, que la gente deja de “estar bien” para
“encontrarse o.k.”; no entiendo por qué hay que comprarse un “computer” con lo sencillo que es tener un
“ordenador”; no soporto que me inviten a un “lunch”, que seamos “beautiful people”, que mi vida sea “light” y
que “sea tiempo” cuando para mí simplemente “ya es hora”.
Imagino que mis colegas medievalistas podrán echarme en cara que sin la contaminación del latín por las lenguas
locales no existiría el español ni el francés ni el italiano. Efectivamente, ambas situaciones son semejantes así que
ya sólo nos queda esperar de manera ansiosa a que se publique la primera novela escrita en spanglish,
seguramente la lengua de Cervantes, Lorca, García Márquez y Borges no tendrá nada que envidiar a este “nuevo
idioma”.
Pero, dejémonos de ironías y volvamos a lo que nos ocupa: según la Real Academia de la Lengua Española “una
lengua se hace patente en cada acto de comunicación de los hablantes”, es decir, existe siempre y cuando sirve
para poder establecer una comunicación. Es evidente que en esto estamos todos de acuerdo.
Pues bien, basándome en mi propia experiencia les diré que en un reciente vuelo a Méjico, un sobrecargo, de
origen hispano, tuvo la deferencia de comunicarnos las instrucciones típicas del vuelo en “español” ya que la
inmensa mayoría del pasaje éramos hispanohablantes. Su declaración resultó absolutamente incomprensible para
todos los pasajeros que no pudimos más que mirarnos extrañados ante el cambio tan 30 brusco que había
sufrido nuestra lengua.
El spanglish no es por lo tanto una lengua, ni lo será nunca, más bien se trata de un invasor que poco a poco va
minando nuestro bien más preciado, nuestro vínculo más fuerte: el español, y es vital que lo preservemos.
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
•
¿Es el spanglish un idioma?
El spanglish, ese híbrido callejero de español e inglés que se está extendiendo como una plaga entre la
comunidad latina asentada en Norteamérica, constituye un grave peligro para la cultura hispana y para el avance
de los hispanos en la corriente hegemónica de la cultura estadounidense.
Si, como sucede con muchas de las modas de los hispanos en Estados Unidos, el spanglish se extendiera a
Latinoamérica y de allí a España, ello constituiría el golpe definitivo del imperialismo yanqui y la imposición final
de un estilo de vida que aunque es claramente dominante en el plano económico, no es en modo alguno
superior culturalmente.
Me estremezco cuando escucho, cada vez con más frecuencia, que la gente deja de “estar bien” para
“encontrarse o.k.”; no entiendo por qué hay que comprarse un “computer” con lo sencillo que es tener un
“ordenador”; no soporto que me inviten a un “lunch”, que seamos “beautiful people”, que mi vida sea “light” y
que “sea tiempo” cuando para mí simplemente “ya es hora”.
Imagino que mis colegas medievalistas podrán echarme en cara que sin la contaminación del latín por las lenguas
locales no existiría el español ni el francés ni el italiano. Efectivamente, ambas situaciones son semejantes así que
ya sólo nos queda esperar de manera ansiosa a que se publique la primera novela escrita en spanglish,
seguramente la lengua de Cervantes, Lorca, García Márquez y Borges no tendrá nada que envidiar a este “nuevo
idioma”.
Pero, dejémonos de ironías y volvamos a lo que nos ocupa: según la Real Academia de la Lengua Española “una
lengua se hace patente en cada acto de comunicación de los hablantes”, es decir, existe siempre y cuando sirve
para poder establecer una comunicación. Es evidente que en esto estamos todos de acuerdo.
Pues bien, basándome en mi propia experiencia les diré que en un reciente vuelo a Méjico, un sobrecargo, de
origen hispano, tuvo la deferencia de comunicarnos las instrucciones típicas del vuelo en “español” ya que la
inmensa mayoría del pasaje éramos hispanohablantes. Su declaración resultó absolutamente incomprensible para
todos los pasajeros que no pudimos más que mirarnos extrañados ante el cambio tan 30 brusco que había
sufrido nuestra lengua.
El spanglish no es por lo tanto una lengua, ni lo será nunca, más bien se trata de un invasor que poco a poco va
minando nuestro bien más preciado, nuestro vínculo más fuerte: el español, y es vital que lo preservemos.
Revista Letras Libres.
TEMA
•
•
•
•
•
•
•
Denuncia
Elogio
Crítica
Vituperio
Euforia
Alarma
Advetencia
Constatación
Perplejidad
Sorpresa
Defensa
Rechazo
Repudio
Condena
censura
• Intención: denuncia, advertencia, alarma,
rechazo//defensa
• Concreción: el spanglish es un peligro para la
cultura hispana
• Apostilla: porque puede acabar con nuestro
vínculo lingüístico y cultural.
• Denuncia del peligro que supone el spanglish
para la cultura hispana que puede llegar a
suponer el fin de nuestro vínculo cultural.
• El spanglish, ese híbrido callejero de español e
inglés que se está extendiendo como una
plaga entre la comunidad latina asentada en
Norteamérica, constituye un grave peligro
para la cultura hispana y para el avance de los
hispanos en la corriente hegemónica de la
cultura estadounidense.
• Si, como sucede con muchas de las modas de
los hispanos en Estados Unidos, el spanglish
se extendiera a Latinoamérica y de allí a
España, ello constituiría el golpe definitivo del
imperialismo yanqui y la imposición final de
un estilo de vida que aunque es claramente
dominante en el plano económico, no es en
modo alguno superior culturalmente.
• Me estremezco cuando escucho, cada vez con
más frecuencia, que la gente deja de “estar
bien” para “encontrarse o.k.”; no entiendo por
qué hay que comprarse un “computer” con lo
sencillo que es tener un “ordenador”; no
soporto que me inviten a un “lunch”, que
seamos “beautiful people”, que mi vida sea
“light” y que “sea tiempo” cuando para mí
simplemente “ya es hora”.
• Imagino que mis colegas medievalistas podrán
echarme en cara que sin la contaminación del latín
por las lenguas locales no existiría el español ni el
francés ni el italiano. Efectivamente, ambas
situaciones son semejantes así que ya sólo nos
queda esperar de manera ansiosa a que se publique
la primera novela escrita en spanglish, seguramente
la lengua de Cervantes, Lorca, García Márquez y
Borges no tendrá nada que envidiar a este “nuevo
idioma”.
• Pero, dejémonos de ironías y volvamos a lo
que nos ocupa: según la Real Academia de la
Lengua Española “una lengua se hace patente
en cada acto de comunicación de los
hablantes”, es decir, existe siempre y cuando
sirve para poder establecer una
comunicación. Es evidente que en esto
estamos todos de acuerdo.
• Pues bien, basándome en mi propia experiencia les
diré que en un reciente vuelo a Méjico, un
sobrecargo, de origen hispano, tuvo la deferencia de
comunicarnos las instrucciones típicas del vuelo en
“español” ya que la inmensa mayoría del pasaje
éramos hispanohablantes. Su declaración resultó
absolutamente incomprensible para todos los
pasajeros que no pudimos más que mirarnos
extrañados ante el cambio tan 30 brusco que había
sufrido nuestra lengua.
• El spanglish no es por lo tanto una lengua, ni
lo será nunca, más bien se trata de un invasor
que poco a poco va minando nuestro bien más
preciado, nuestro vínculo más fuerte: el
español, y es vital que lo preservemos.
Descargar

pptspanglish - La fotocopiadora