CAPITULO TERCERO
“LA ALEGRÍA DE ANUNCIAR”
• El análisis de la realidad de América Latina y el Caribe (Primera
Parte del Documento) crea en nosotros un estado de
perplejidad y de incertidumbre: qué hacer?
• Jesús nos responde: “Yo soy, el camino, la Verdad y la
vida”(Juan 14,6).Su pasión, muerte y resurrección posibilita la
superación del pecado y la vida nueva para la humanidad.
• La fe en Jesucristo es fuente de vida para los hombres y
mujeres que se unen a El y recorren el camino del discipulado
misionero. Los discípulos reconocemos que El es el Evangelio
de Dios(Cf. Rom 1,3), El es el único Maestro(cf. Mt 23,8). Con la
alegría de la fe, somos misioneros para proclamar el Evangelio
de Jesucristo y , en El, la buena nueva de la dignidad humana,
de la vida, de la familia, del trabajo, de la ciencia y de la
solidaridad con la creación. (DA 103)
3.1. La Buena Nueva de la Dignidad Humana (DA 104-105)
En una sociedad que viola los derechos fundamentales del hombre y de
la mujer, Dios nuestro Padre ha dado a cada hombre y a cada mujer una
dignidad que se concreta principalmente en sus derechos fundamentales
y sobre todo en su redención del pecado. Anunciarlo es una Buena
Noticia para los latinoamericanos.
3.2. La Buena nueva de la Vida (DA 106-113)
En una sociedad en la cual se promueve el proyecto anti-vida desde sus
niveles más altos, la Vida es especialmente una Buena Noticia que
necesita el mundo de hoy. Juan Pablo II decía que la vida es “un
Evangelio”. “Y solo Dios es autor y dueño de la vida. El ser humano, su
imagen viviente, es siempre sagrado, desde su concepción hasta su
muerte natural; en todas las circunstancias y condiciones de su vida.
Ante las estructuras de la muerte, Jesús hace presente la vida plena. “Yo
he venido para dar vida a los hombres y para que la tengan en plenitud”
(Jn 10,10)”. (DA 112)
3.3. La Buena Nueva de la Familia (DA 114-119)
En un mundo que ataca de manera virulenta hasta la misma
naturaleza del matrimonio, todo lo que Dios le ha dado al
hombre y a la mujer para que busquen el uno en el otro su
reciprocidad y complementariedad, el amor conyugal, el
sacramento del matrimonio y todo lo que es la familia católica
puede ser buena noticia
3.4. La Buena Nueva del trabajo (DA 120-122)
En una sociedad de altos índices de desempleo, de economía
informal, de empleos precarios y sin seguridad social el trabajo
es buena noticia ya que “constituye una dimensión
fundamental de la existencia del hombre en la tierra”(LE 9), por
la cual se realizan a si mismos el hombre y la mujer.
3.5. La ciencia y la tecnología (DA 123-124)
Cuando están puestas al servicio del hombre contribuyen a
prolongar la expectativa de vida y su calidad.
3.6. La Buena Nueva del destino universal de los bienes y la
ecología(DA 125-126)
“El discípulo misionero, a quien Dios le encargó la creación, debe
contemplarla, cuidarla y utilizarla, respetando siempre el orden que
le dio el Creador” (DA 125).
3.7. El Continente de la esperanza y del amor (DA 127-128)
También es buena noticia en nuestro continente la presencia de la
Iglesia Católica: sus bautizados, su fe, su religiosidad popular y su
manera propia de vivir la experiencia cristiana comparada con
Iglesias de otros continentes.
SUGERENCIAS Y POSIBLES LÍNEAS
PASTORALES A NIVEL DEL PAIS Y DE
LAS JURIDISCCIONES ECLESIÁSTICAS
1. Anunciar como Buenas Noticias los valores del
Evangelio, propuestos por Aparecida, que
cambiarían las situaciones inhumanas que vivimos
en Colombia y las volverían más humanas. Entre
otros se pueden proponer 10 para ser trabajados en
los próximos diez años: la vida, la paz, la
reconciliación, la justicia, la verdad, el perdón, el
trabajo, la familia, la creación, la libertad.
2. Utilizar sistemáticamente la predicación dominical
para proponer el Evangelio siempre en clave de
Buena Noticia.
3. Proponer todo el proceso catequético en clave de
Buena Noticia.
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