LOS DONES DEL
ESPÍRITU SANTO
MEDITACIÓN Y SÚPLICAS
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Pedro Sergio Antonio Donoso Brant
Mayo 2008
ESPERANDO
PENTECOSTES
El Espíritu Santo, la tercera
persona de la Santísima
Trinidad, es Dios. Verdadero
Dios como lo son el Padre y
el Hijo. Es el Amor del Padre
y el Hijo.
Cristo prometió que este
Espíritu de Verdad iba a venir
y moraría dentro de nosotros.
"Yo rogaré al Padre y les dará
otro Intercesor que
permanecerá siempre con
ustedes.
Este es el Espíritu de Verdad
que el mundo no puede
recibir porque no lo ve ni lo
conoce. Pero ustedes saben
que él permanece con
ustedes, y estará en ustedes"
(Jn 14, 16-17)
El Espíritu Santo vino el día
de Pentecostés y nunca se
ausentará.
Cincuenta días después de la
Pascua, el Domingo de
Pentecostés, los Apóstoles
fueron transformados de
hombres débiles y tímidos en
valientes proclamadores de
la fe; los necesitaba Cristo
para difundir su Evangelio
por el mundo.
El Espíritu Santo está presente
de modo especial en la Iglesia,
comunidad de quienes creen en
Cristo como el Señor. Ayuda a
su iglesia a que continúe la obra
de Cristo en el mundo.
Su presencia da gracia a los
fieles para unirse más a Dios
y entre sí en amor sincero,
cumpliendo sus deberes con
Dios y los demás.
La gracia y vida divina que
prodiga hacen a la Iglesia ser
mucho más grata a Dios; la
hace crecer con el poder del
Evangelio; la renueva con
sus dones y la lleva a unión
perfecta con Jesús.
El Espíritu Santo guía al Papa, a los
obispos y a los presbíteros de la
Iglesia en su tarea de enseñar la
doctrina cristiana, dirigir almas y dar
al pueblo la gracia de Dios por medio
de los Sacramentos.
Orienta toda la obra de Cristo en la
Iglesia: solicitud por los enfermos,
enseñar a los niños, preparación de la
juventud, consolar a los afligidos,
socorrer a los necesitados.
Es nuestro deber honrar al
Espíritu Santo amándole por
ser nuestro Dios y dejarnos
dócilmente guiar por Él en
nuestras vidas.
San Pablo nos lo recuerda
diciendo:
"¿No
saben
ustedes que son templo de
Dios y que el Espíritu de Dios
habita en ustedes?"(1 Cor 3,
16).
Conscientes de que el
Espíritu Santo esta siempre
con
nosotros,
mientras
vivamos en estado de gracia
santificante, debemos pedirle
con frecuencia la luz y
fortaleza necesarias para
llevar una vida santa y salvar
nuestra alma.
CANTAMOS
LA PALABRA DE
DIOS
"En verdad te digo:
El que no nazca
de agua y de
Espíritu no puede
entrar en el Reino
de Dios. Lo nacido
de la carne, es
carne; lo nacido
del Espíritu, es
espíritu (Jn 3, 5-6).
"Os he dicho estas
cosas estando
entre vosotros.
Pero el Paráclito, el
Espíritu Santo, que
el Padre enviará en
mi nombre, os lo
enseñará todo y os
recordará todo lo
que yo os he
dicho" (Jn 14, 2526).
• Al llegar el día
de Pentecostés,
estaban todos
reunidos en un
mismo lugar. De
repente vino del
cielo un ruido
como el de una
ráfaga de viento
impetuoso, que
llenó toda la
casa donde se
encontraban.
Se les aparecieron
unas lenguas
como de fuego
que se repartieron
y se postraron
sobre cada uno de
ellos; quedaron
todos llenos del
Espíritu Santo y se
pusieron a hablar
en otras lenguas,
según el Espíritu
les concedía
expresarse (Hech
2, 1-4
CANTAMOS
" A cada cual se le otorga
la manifestación del
Espíritu para provecho
común.
Porque a uno se le da por el
Espíritu palabra de sabiduría;
a otro, palabra de ciencia
según el mismo Espíritu; a
otro fe, en el mismo Espíritu;
a otros carismas de
curaciones, en el unico
Espíritu;
a otro, poder de milagros; a otro,
profecía, a otro, discernimiento
de espíritus; a otro diversidad de
lenguas; a otro don de
interpretarlas.
Pero todas estas cosas las obra
un mismo y único Espíritu,
distribuyéndolas a cada uno en
particular según su voluntad"
(1Cor 12, 7-11).
CANTAMOS
LOS SIETE DONES DEL
ESPIRTU SANTO
SABIDURIA
• Don de Sabiduría, es concedido por
el Espíritu Santo que nos permite
apreciar lo que vemos, lo que
presentimos de la obra divina.
ENTENDIMIENTO
• Don de entendimiento, es el del Espíritu
Santo que nos lleva al camino de la
contemplación, camino para acercarse
a Dios.
CONSEJO
• Don de consejo, saber decidir con
acierto, aconsejar a los otros fácilmente
y en el momento necesario conforme a
la voluntad de Dios.
FORTALEZA
• Don de Fortaleza, es el don que el
Espíritu Santo concede al fiel, ayuda
en la perseverancia, es una fuerza
sobrenatural.
CIENCIA
• Don de Ciencia, Es el don del Espíritu
Santo que nos permite acceder al
conocimiento. Es la luz invocada por el
cristiano para sostener la fe del
bautismo.
PIEDAD
• Don de Piedad, el corazón del cristiano
no debe ser ni frío ni indiferente. El
calor en la fe y el cumplimiento del bien
es el don de la piedad, que el Espíritu
Santo derrama en las almas.
TEMOR DE DIOS
• Don de Temor de
Dios, es el don
que nos salva del
orgullo, sabiendo
que lo debemos
todo
a
la
misericordia
divina.
CONSAGRACION
REPETIMOS
TODOS
Espíritu Santo,
divino Espíritu de
luz y amor, te
consagro mi
entendimiento, mi
corazón, mi
voluntad y todo mi
ser, en el tiempo y
en la eternidad.
Que mi
entendimiento
este siempre
sumiso a tus
divinas
inspiraciones y
enseñanzas de la
doctrina de la
Iglesia católica
que tu guías
infaliblemente.
Que mi corazón
se inflame
siempre en amor
de Dios y del
prójimo.
Que mi voluntad
este siempre
conforme a tu
divina voluntad.
Que toda mi vida
sea fiel imitación
de la vida y
virtudes de
Nuestro Señor y
Salvador
Jesucristo. A El,
contigo y el Padre
sea dado todo
honor y gloria por
siempre
OREMOS
Dios Espíritu Santo,
infinito amor del
Padre y del Hijo, por
las manos
purísimas de María,
tu esposa
inmaculada, me
pongo hoy y todos
los días de mi vida
sobre tu altar
escogido,
el Sagrado Corazón
de Jesús, como un
sacrificio en tu
honor, fuego
consumidor, con
firme resolución
ahora más que
nunca de oír tu voz y
cumplir en todas las
cosas tu santísima y
adorable voluntad.
CANTAMOS
POR LOS SIETE DONES
Bendito Espíritu de Sabiduría,
ayúdame a buscar a Dios. Que
sea el centro de mi vida,
orientada hacia Él para que reine
en mi alma el amor y la armonia
Bendito Espíritu de
Entendimiento, ilumina mi mente,
para que yo conozca y ame las
verdades de fe y las haga
verdadera vida de mi vida
Bendito Espíritu de Consejo,
ilumíname y guíame en todos
mis caminos, para que yo pueda
siempre conocer y hacer tu santa
voluntad. Hazme prudente y
audaz
Bendito Espíritu de Fortaleza,
vigoriza mi alma en tiempo de
prueba y adversidad. Dame
lealtad y confianza.
Bendito Espíritu de Ciencia,
ayúdame a distinguir entre el
bien y el mal. Enséñame a
proceder con rectitud en la
presencia de Dios. Dame clara
visión y decisión firme
Bendito Espíritu de Piedad, toma
posesión de mi corazón; inclinalo a
creer con sinceridad en Ti, a amarte
santamente, Dios mio, para que con
toda mi alma pueda yo buscarte a ti,
que eres mi Padre, el mejor y más
verdadero gozo.
Bendito Espíritu de Santo Temor,
penetra lo mas intimo de mi corazón
para que yo pueda siempre recordar
tu presencia. Hazme huir del pecado
y concédeme profundo respeto para
con Dios y ante los demás, creados
a imagen de Dios.
ORACIÓN.
Te pedimos, Dios todopoderoso, nos
concedas agradar al Espíritu Santo
con nuestras oraciones de tal modo
que podamos con su gracia vernos
libres de tentaciones y merezcamos
obtener el perdón de los pecados.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen
ORACIÓN.
Te pedimos, Dios todopoderoso, nos
concedas agradar al Espíritu Santo
con nuestras oraciones de tal modo
que podamos con su gracia vernos
libres de tentaciones y merezcamos
obtener el perdón de los pecados.
Por Jesucristo nuestro Señor. Amen
CANTAMOS
ORACIÓN DE LOS FIELES
El Espíritu Santo es el protagonista de la
misión. Sin Él no hay evangelización ni
santificación. Sin Él no podemos llegar a ser
semillas del Reino. El apóstol necesita de esos
regalos divinos para que su vida dé auténtico
fruto para el Reino.
San Pablo, en su carta a los Gálatas (5,22-23)
nos describe el fruto de una vida en el Espíritu.
Vamos a pedir con confianza que nuestras
vidas den esos frutos, signo de la presencia del
Espíritu.
POR EL AMOR:
Es el amor que enamora. Es el amor que
transforma. Es el amor que transciende.
Es el amor que se entrega. El Espíritu es el
Amor de Dios derramado en nuestros
corazones. Haznos, Señor, semillas de tu
Amor.
R: EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU
AMOR.
POR LA PAZ:
El Espíritu huye de la violencia. Donde está el
Espíritu hay libertad y hay unión. Él es el abrazo
de Dios, el que favorece los encuentros, el que
capacita para el perdón. Los que están llenos del
Espíritu lo ponen todo en común, hasta llegar a la
unidad consumada. Haznos, Señor, semillas de tu
paz.
R: EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU AMOR.
POR LA PECIENCIA:
El Espíritu sostiene nuestra espera y
esperanza. No se trata de una paciencia
insensible, sino gozosa y esperanzada. En
medio de las tensiones, pruebas y
dificultades, el Espíritu ora y gime en
nosotros. Haznos, Señor, pacientes
sembradores de tu Reino.
R: EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU
AMOR.
POR LA AFABILIDAD:
El Espíritu nos enseña a no tener malos modos,
a desterrar las groserías, a ofrecer siempre
acogida amable, a ser respetuoso con los
demás, a poner cariño y calor en todas nuestras
relaciones, a ser delicados en nuestro trato.
Haznos,Señor, afables sembradores de tu Reino.
EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU
AMOR.
POR LA BONDAD:
Quizá hoy no está de moda ser bueno. El
Espíritu nos libera de toda maldad, para que
demos siempre buenos frutos. La bondad es
luminosa y se contagia. La persona buena
participa de la bondad y la santidad del
Espíritu. Haznos, Señor, semillas de tu
Bondad.
EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN,
EL ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU
AMOR.
POR LA FIDELIDAD:
Quien lo recibe es fiel, es firme, es respetuoso,
es responsable. Fiel a la persona, fiel a la
palabra, fiel a los compromisos. En una persona
fiel siempre se puede confiar. Haznos, Señor,
fieles sembradores de tu Reino.
EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU
AMOR.
POR LA MANSEDUMBRE:
Fácilmente nos dejamos arrebatar por la pasión
de la ira y la violencia. Perdemos el control en
palabras y acciones. No sabemos sobrellevar las
adversidades y nos ponemos nerviosos. El fruto
de la mansedumbre, muy unido al de la paciencia
y el de la paz, conlleva el dominio de sí, que es
libertad, el respeto, la no-violencia, el perdón. No
es pasiva, sino liberadora. Haznos, Señor,
mansos sembradores de tu Reino.
EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU AMOR.
POR LA TEMPLANZA:
Va relacionada con la austeridad y siempre es saludable.
Podemos utilizar y gozar de todas las cosas, pero sin
que ello nos quite libertad, sin que falsee el auténtico
amor, sin que nos impida ser solidarios. Haznos, Señor,
sencillas semillas de tu Reino.
EL SEÑOR NOS DARÁ SU ESPÍRITU SANTO,
YA NO TEMÁMOS, ABRAMOS EL CORAZÓN, EL
ESPIRITU SANTO DERRAMARÁ TODO SU
AMOR.
PADRENUESTRO
• Con la confianza de hijos pedimos
ahora al Padre que su Reino se
haga realidad en nuestras vidas,
en nuestro mundo. Y que nosotros
seamos humildes semillas de su
presencia.
• PADRE NUESTRO, QUE ESTAS….
LA PAZ
Mi paz os doy
(Jn 14, 27)
Como hermanos, nos damos un
saludo de paz
BENDICIÓN FINAL
El Dios, Padre bueno, que el día
de Pentecostés iluminó las
mentes de sus discípulos
derramando sobre ellos el
Espíritu Santo, nos alegre con
sus bendiciones y n nos colme
de las bendiciones del Espíritu
consolador, R/ AMÉN.
Que el mismo Espíritu Santo
que de manera admirable se
posó sobre los apóstoles
encienda hoy su fuego en
vuestros corazones y nos
haga testigos del amor de
Dios en el corazón del
mundo, R/ AMÉN.
BENDICIÓN FINAL
Que el Espíritu Santo nos haga
conscientes de la misión que
habéis recibido, os fortalezca
en los momentos de dificultad,
nos mantenga vigilantes en el
servicio a los hermanos,
impulse
vuestra
vida
comunitaria y avive vuestra
esperanza, R/ AMÉN.
Y la bendición de Dios ...
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VIGILIA DE PENTECOSTES