“Mami...
única”
Miguel-A.
¡Hola,hijo! ¿Cómo
estás?
¡Hola, mamá! ¡Bien!
¿Y tú cómo estás?
¡Un poco fastidiada
por el reúma!
¡Sí! Es la humedad de
Galicia. ¡En Sevilla hace
un sol esplendido!
He oído que tienes
novia, y te has ido
a un piso a vivir con
ella.
¡No, mamá! Rosa no es
mi novia.Es compañera
de trabajo. Hemos
alquilado un piso.
¿Puedo ir a vuestra
casa de Sevilla este
fin de semana?
¡Bien, mamá! A
condición de que no
menciones nada a Rosa
sobre noviazgo.
Y la señora fue el el fin de semana a Sevilla. Y, como había prometido, no
menciono lo de noviazgo. Aunque a punto estuvo de soltarlo cuando, al
enseñarle el piso, le indicaron una habitación, como de su hijo, con cama
matrimonial... y otra de Rosa, con cama simple. Fue su hijo quien se percató de
la reflexión mental de su madre, y cortó inmediatamente con un:
- Bueno, mamá, el piso es alquilado... y los muebles también han entrado en el
contrato de alquiler.
Cuatro días más tarde, se producía otra conversación telefónica.
Mamá, Rosa y yo, estamos
disgustados. Nos ha
desaparecido una cucharilla de
plata del servicio café. Yo no
estoy diciendo que tu seas una
ladrona, pero Rosa insiste que
tú fuiste la última persona que
utilizó la cucharilla.
Hijo, yo, como te prometí, no
quiero hablar de noviazgo.Y
tampoco estoy diciendo que
Rosa y tú os acostéis juntos.
¡Pero, si Rosa se hubiera
acostado en su cama, ya
habría encontrado la cucharilla
ente sus sábanas!.
Descargar

Slide 1