Aquel Día
 2 Tim. 1:17, “cuando (Onisíforo)
estuvo en Roma, me buscó con afán y
me halló; 18 que el Señor le conceda
hallar misericordia del Señor en aquel
día”.
 Es bueno orar por la salud y vida
larga, pero esta es la oración más
importante … ¡Misericordia en Aquel
Día!
Días muy importantes
 Ha habido varios días muy significativos: la creación, el diluvio, el nacimiento, muerte y resurrección de
Cristo, Pentecostés …
 Pero todos estos eventos apuntaban
hacia Aquel Día, el día final.
 Nos conviene meditar a diario sobre
lo que significa para nosotros.
El Día del Juicio Final
 Mat. 7:22, “Muchos me dirán en
aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre …?
 2 Tes. 1:10, “cuando (Cristo) venga en
aquel día para ser glorificado en sus
santos …”
 2 Tim. 1:12, “estoy seguro que es
poderoso para guardar mi depósito
para aquel día”.
Otros nombres descriptivos
 1 Cor. 3:13, “el día”
 1 Tes. 5:2, “el día del Señor vendrá
así como ladrón en la noche”.
 Fil. 2:16, “para que en el día de Cristo
yo pueda gloriarme de que no he
corrido en vano”.
 Rom. 2:16, “en el día en que Dios
juzgará por Jesucristo los secretos de
los hombres, conforme a mi evangelio”.
Otros nombres …
 Rom. 2:5, “atesoras para ti mismo ira
para el día de la ira y de la revelación
del justo juicio de Dios, 6 el cual
pagará a cada uno conforme a sus
obras”.
 Efes. 4:30, “Y no contristéis al
Espíritu Santo de Dios, con el cual
fuisteis sellados para el día de la
redención”.
Actitud de Pablo hacia el día
 2 Tim. 1:12, “estoy seguro que es
poderoso para guardar mi depósito
para aquel día”.
 2 Tim. 4:8, “Por lo demás, me está
guardada la corona de justicia, la cual
me dará el Señor, juez justo, en aquel
día; y no sólo a mí, sino también a
todos los que aman su venida”.
Propósito de Aquel Día
 Será día para dar cuenta.
 Heb. 13:17, Ancianos “velan por
vuestras almas, como quienes han de
dar cuenta”.
 Maestros darán cuenta. Sant. 3:1, “no
os hagáis maestros muchos de
vosotros, sabiendo que recibiremos
mayor condenación”.
Daremos cuenta de los hechos
 2 Cor. 5:10, “Porque es necesario que
todos nosotros comparezcamos ante
el tribunal de Cristo, para que cada
uno reciba según lo que haya hecho
mientras estaba en el cuerpo, sea
bueno o sea malo”.
Daremos cuenta de las palabras
 Mat. 12:36, “Mas yo os digo que de
toda palabra ociosa (vana) que hablen
los hombres, de ella darán cuenta en
el día del juicio. 37 Porque por tus
palabras serás justificado, y por tus
palabras serás condenado”.
Daremos cuenta de
los pensamientos
 Ecles. 12:14, “Porque Dios traerá
toda obra a juicio, juntamente con
toda cosa encubierta, sea buena o sea
mala”.
 2 Cor. 8:12, “Porque si primero hay la
voluntad dispuesta, será acepta según
lo que uno tiene, no según lo que no
tiene”.
Daremos cuenta del uso de o falta de
uso de nuestras oportunidades
 Col. 4:5, “Andad sabiamente para
con los de afuera, redimiendo el
tiempo”.
 Importa nuestra actitud. Ecles. 12:13,
“El fin de todo el discurso oído es
este: Teme a Dios, y guarda sus
mandamientos; porque esto es el todo
del hombre”.
Será día de rectificación
 Apoc. 6:9, “Cuando abrió el quinto
sello, vi bajo el altar las almas de los
que habían sido muertos por causa de
la palabra de Dios y por el testimonio
que tenían. 10 Y clamaban a gran
voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor,
santo y verdadero, no juzgas y
vengas nuestra sangre en los que
moran en la tierra?” Vea Ap. 20:4
Los desobedientes recompensados
 Rom. 2:5, “por tu dureza y por tu
corazón no arrepentido, atesoras para
ti mismo ira para el día de la ira y de
la revelación del justo juicio de Dios,
6 el cual pagará a cada uno
conforme a sus obras: … 8 ira y
enojo a los que no obedecen a la
verdad”.
Los obedientes recompensados
 Mat. 25:34, “Entonces el Rey dirá a
los de su derecha: Venid, benditos de
mi Padre, heredad el reino preparado
para vosotros desde la fundación del
mundo”.
Los obedientes recompensados
 2 Tim. 4:8, “me está guardada la
corona de justicia, la cual me dará el
Señor, juez justo, en aquel día; y no
sólo a mí, sino también a todos los
que aman su venida”.
Necesidad en aquel día: misericordia
 Nuestra existencia depende de su
misericordia. Hech. 17:28, “Porque
en él vivimos, y nos movemos, y
somos”
 Sant. 1:17, “Toda buena dádiva y
todo don perfecto desciende de lo
alto, del Padre de las luces, en el cual
no hay mudanza, ni sombra de
variación”.
Salvación depende de su misericordia
 Tito 3:4, “cuando se manifestó la
bondad de Dios nuestro Salvador, y
su amor para con los hombres, 5 nos
salvó, no por obras de justicia que
nosotros hubiéramos hecho, sino por
su misericordia, por el lavamiento de
la regeneración y por la renovación
en el Espíritu Santo”.
Salvación eterna la requiere
 Judas 21, “conservaos en el amor de
Dios, esperando la misericordia de
nuestro Señor Jesucristo para vida
eterna”.
 Efes. 2:8, “Porque por gracia sois
salvos por medio de la fe; y esto no
de vosotros, pues es don de Dios; 9
no por obras, para que nadie se
gloríe”.
¿Quiénes recibirán misericordia?
 Mat. 18:32, “Siervo malvado, toda
aquella deuda te perdoné, porque me
rogaste. 33 ¿No debías tú también
tener misericordia de tu consiervo,
como yo tuve misericordia de ti? 34
Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase
todo lo que le debía. 35 Así también
mi Padre celestial hará con vosotros
si no perdonáis de todo corazón cada
uno a su hermano sus ofensas”.
Onesíforo mostró misericordia
 No tuvo nada que ver con perdonar,
sino que en ambiente peligroso le
buscaba para servir a Pablo.
 La gente decía “Ten misericordia”
cuando quería que Jesús les sanara.
 Así también nosotros, mostramos
misericordia cuando ayudamos a
otros, mayormente santos necesitados.
Misericordia se halla en Cristo
 Juan 14:6, “Jesús le dijo: Yo soy el
camino, y la verdad, y la vida; nadie
viene al Padre, sino por mí”.
 Pero millones esperan misericordia
porque son buena gente, van a la
iglesia de vez en cuando.
 Lo opuesto de la misericordia de Dios
es la ira de Dios.
Conclusión
 Muchos aceptan la misericordia de
Dios en cosas materiales, pero la
rechazan en cosas espirituales.
 La llamada del evangelio es la llamada de aceptar la misericordia de Dios
ahora, para que haya misericordia “en
aquel día”.
 ¿La hallaremos nosotros?
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