ESTOS
CHALADOS
Y SUS LOCOS
CACHARROS
Dan Lohaus quería ser un artista rodante y el escaparate de
una tienda de televisores le sirvió de inspiración. “La tele es
el medio más eficaz para ir de interactivo por la vida”, explica
como un presentador más.
Desde que soñó con un tenedor que se clavaba en la chapa de
su coche aparcado en una calle de Londres, el famoso Uri
Geller no se aparta de su cubertería móbil, retorcida hasta la
saciedad
Gustine Castle es una niña grande, mostrar el lado inocente de la
vida es fácil con unos botes de pintura e imaginación. Desde su
limusina familiar, le gusta lanzar besos por las carreteras de
Sunnyvale (California).
Emily Duffy pensó que la mejor manera de exponer su
obra era hacerla rodar por las calles de El Cerrito (California).
Mondrían es su modelo. “Es frío, estéril, intelectual y muy
esnob”, proclama desde su capó.
David Best lleva desde mediados de los 70 metido a decorar
coches y ha creado más de 25 obras. Su método es simple:
primero destruye el auto original, lo hace pedazos y, a partir de
ahí, crea uno nuevo.
Steve Baker es el hombre penique. Su pasión era el golf,
pero acabó en Vietnam. De vuelta a Tucson se convirtió en el
rey del cobre y decoró su furgoneta con 90.526 peniques de
Dolar. Ahora es el centro de atención.
La de Tom Dennedy era una vida ejemplar: casa, esposa
trabajo... Al cumplir los 30 se sintió vacío y lo dejó todo,
salvo a su mujer. Hizo de su Nissan un tiburón y ahora viajan
juntos por EE.UU. aletas al viento.
Presentación creada por: [email protected]
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