Tras
el belén
de mi infancia
(Políticamente
incorrecto)
Hoy quisiera traerte, mi Jesús Niño del alma,
como en los sueños del belén de mi infancia,
árboles, prados y montes, ovejitas y pastores,
y aquellos ríos hechos de papel de plata,
todo a medida de un mundo a colores.
------------------------------------------------------------------
-----------------------------------------------------------------
Mas prefiero traerte a la gente
con sus penas y llantos,
con sus cuitas y amores,
y el dolor prominente
del próximo e inhumano desahucio.
Tú tuviste por cuna un pesebre,
comedero de paja
de mansos y apacibles animales,
y el calor de unos padres,
mas no una posada,
y menos aún un hogar por casa,
porque el mundo te volvió la espalda.
Esta gente que hoy te traigo, es mi gente,
venidos con hambre,
desde lejanos desiertos,
por tierra, o por mar y en pateras,
muchos al borde de toda esperanza,
porque también a ellos
le ha vuelto la espalda
la oligarquía de la banca
y una política hace tiempo desmadrada.
Quisiera poder traerte
un mundo bonito, a colores,
y un manojo de rosas cortadas al alba,
sin embargo, ya ves,
también hoy el mundo está del revés.
Sólo te pido, mi Niño Jesús del alma,
que escampe pronto la niebla,
del resentimiento, del odio o la envidia,
y amanezca cuanto antes
la justicia, la paz, el amor, la esperanza,
y vuelva a salir la estrella
sobre este mundo
que yace envuelto en tinieblas.
Esta es hoy mi plegaria,
más allá del tiempo transcurrido
como un sueño
desde aquel belén de mi infancia
que llenó de inocencia
mi pequeño mundo universo.
Juan Manuel del Río
Hoy quisiera traerte, mi Jesús Niño del alma,
como en los sueños del belén de mi infancia,
árboles, prados y montes, ovejitas y pastores,
y aquellos ríos hechos de papel de plata,
todo a medida de un mundo a colores.
Mas prefiero traerte a la gente
con sus penas y llantos,
con sus cuitas y amores, y el dolor prominente
del próximo e inhumano desahucio.
Tú tuviste por cuna un pesebre,
comedero de paja
de mansos y apacibles animales,
y el calor de unos padres,
mas no una posada,
y menos aún un hogar por casa,
porque el mundo te volvió la espalda.
Esta gente que hoy te traigo, es mi gente,
venidos con hambre desde lejanos desiertos,
por tierra, o por mar y en pateras,
muchos al borde de toda esperanza,
porque también a ellos le ha vuelto la espalda
la oligarquía de la banca
y una política hace tiempo desmadrada.
Quisiera poder traerte un mundo bonito,
a colores,
y un manojo de rosas cortadas al alba,
sin embargo, ya ves,
también hoy el mundo está del revés.
Sólo te pido, mi Niño Jesús del alma,
que escampe pronto la niebla,
del resentimiento, del odio o la envidia,
y amanezca cuanto antes la justicia, la paz,
el amor, la esperanza,
y vuelva a salir la estrella
sobre este mundo que yace
envuelto en tinieblas.
Esta es hoy mi plegaria,
más allá del tiempo transcurrido
como un sueño
desde aquel belén de mi infancia
que llenó de inocencia
mi pequeño mundo universo.
Juan Manuel del Río
Descargar

Tras el belén de mi infancia