El Expreso de Oriente se inauguró en París el 4 de
octubre de 1883, marcando el principio de una leyenda.
En menos de una década, el Expreso se convirtió en
la forma de transporte más rápida y lujosa del mundo,
tanto que fue llamado el “Gran Hotel sobre ruedas”.
Durante cerca de 60 años transportó a todo lujo a su
rica y famosa clientela por toda Europa.
La ruta original dejaba la
estación de Estrasburgo
con destino a Rumania vía
Viena, Budapest, Bucarest,
y los Balcanes.
En 4 días, se recorrían 3200
kilómetros con una
comodidad digna de los
grandes hoteles de lujo.
En la mesa se servía
champaña, caviar y ostras,
y después de la comida los
señores volvían al vagón
fumador para degustar un
coñac de las mejores
cosechas y los más
exclusivos habanos.
El año 1931 marca el apogeo del expreso de lujo
con el movimiento de 2268 coches.
La segunda Guerra
Mundial dio un brusco
fin a la epopeya del
Expreso de Oriente.
Casi la totalidad de los
coches se destruyen o
se requisan.
Para 1970 no quedaba
ya nada del tren,
excepto algunos vagones
dispersados por toda
Europa.
Las guerras sucesivas
fueron las causantes del
fin del mito.
El empresario James Sherwood
adquirió dos vagones, y luego,
poco a poco, fue reuniendo las
partes extraviadas del
rompecabezas.
Varios años y 11 millones de
libras más tarde, logró reunir
35 coches y en 1982 consiguó
por fin hacer realidad el
renacimiento de este mítico tren.
Liza Minnelli viajó en la corrida
de reinaguración.
El Expreso de oriente ofrece
de nuevo una fórmula de viaje
impregnada de romance, placer
y aventura sobre rieles a través
de Europa.
Incluso la Reina Isabel viajó en este tren.
Los pasajeros viajan en cabinas privadas y tienen
a su disposición a lo largo del viaje un sobrecargo
de cabina que garantiza un esmerado servicio.
Cada cabina tiene su cuarto de baño particular y
se transforma en dormitorio para la noche.
Los vagones están revestidos con paneles
laqueados de China o marquetería de madera.
Chefs franceses preparan todos los platillos que
se sirven a bordo, utilizando productos de la mejor
calidad que se compran frescos a lo largo del viaje.
Cuidados y lujosos detalles se encuentran en todos los vagones.
El vagón pianobar es el lugar ideal para relajarse,
un lugar mágico donde se mezclan conversaciones
y romances entre los acordes del piano.
La compañía propone varios itinerarios, desde Londres
hasta Estambul o Roma pasando por Praga, la ciudad de
los cien recorridos, por la Viena imperial, impregnada de
una gran cultura musical o por la bella Venecia.
Las posibilidades del Expreso de Oriente son múltiples.
El itinerario original se mantiene también,
desde París hasta Estambul.
El Expreso de Oriente inspiró
a Agatha Christie una de sus
más famosas novelas policíacas
“Crimen en el Expreso de Oriente”
en la cual aparece su héroe,
Hércules Poirot.
Esta novela fue objeto de una
adaptación cinematográfica,
en 1974.
Esta idea de revivir la edad de oro
de los viajes en ferrocarril se ha
extendido a Asia y Australia.
El lujoso Eastern and Oriental
Express atraviesa la península
malaya de Singapur hasta Bangkok
después de recorrer Malasia.
El viajero puede admirar paisajes
grandiosos, que sólo es posible
admirar en un viaje en tren.
En Australia, el Great South Pacific Express bordea la
costa este del país pasando por Sidney, Brisbane y Cairns.
Las marqueterías satinadas, las divisiones de cedro rojo,
y la decoración interior recuerdan, aunque este tren sea
reciente, a los grandes trenes del pasado.
Una noche, un tren...
Un viaje de amor... Amor de un viaje...
El tren tejiendo eternamente su historia
sobre las vías.
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El tren Expreso de Oriente