Meditaciones para conocer y
amar al Espíritu Santo desde el
Evangelio
Del libro: “Ven Espíritu Santo”
de Concepción Cabrera de Armida
[email protected]
ppt: Mónica
1
LA TRINIDAD CONCIERTA
LA ENCARNACIÓN EN
MARÍA
Jn 1,1-3, 14-15; 3, 16-18
I
"Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único, para
que todo el que crea en él no perezca sino que tenga vida
eterna" Jn 3, 16
La palabra de Dios significa, entre otras cosas, "que se da", es
decir, "que se comunica" en el seno de la Trinidad, eternamente; y lo
mismo antes de los siglos que en el tiempo, porque es el principio
fecundo de toda comunicación íntima y de toda creación. Y Dios se da,
ciertamente, porque su Ser es caridad, amor que se comunica.
Pues bien, figuremos una MIRADA de afecto,
de infinita complacencia,
rebosante de inefable ternura entre las divinas Personas:
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
en el que se comunica mutuamente la vida y el amor …
Contemplemos contristada, en cierto modo, a la Trinidad,
al mirar el pecado del hombre;
y cómo planea la Redención, obra del infinito Amor.
Don del Amor divino, que hizo que todo un Dios se diese al
hombre y tuviera en él sus delicias en la Encarnación del
Verbo … Porque Dios es amor. Y ¡amor que se da!...
II
Imaginemos el siguiente diálogo entre el Padre y su Hijo
divino:
"Padre mío, ¿en qué puedo complacerte?
Te amo con un amor infinito, como sabes,
porque en el principio ya era Contigo y el Espíritu Santo;
Yo vivo de tu vida y darte gloria es mi única delicia.
¿Qué te contrista?"...
"¡La Humanidad!, Hijo mío;
¡pues en esas almas está la imagen de la Trinidad, porque Yo, al
crearlas, puse en ellas mi sello inmortal, una comunicación de mi
mismo Ser,
y las amo como cosa mía!
¡Se necesita redimirlas!
¡El cielo se cerró por el pecado!"
"Lo comprendo todo, Padre, porque Yo amo con tu mismo
amor, con tu infinita caridad.
Bajaré de una Virgen Inmaculada tomaré carne purísima y
así cumpliré la promesa que hiciste en el Paraíso …
¡Tu Justicia quedará satisfecha y la Humanidad salvada!"
- "Hijo mío, la soberbia inunda la tierra".
"Me humillaré sin medida ni límites".
- "La sensualidad y la ambición de riquezas inunda el mundo".
"Naceré en un pesebre de bestias y no tendré dónde reclinar mi
cabeza!".
- "La impureza, comodidades y regalos ahogan el mundo".
"Seré la Pureza por esencia, Padre, no rehusaré ningún sacrificio".
-"¡ La ofensa hecha a Mi es inmensa!".
"La borraré con mi obediencia a tu Voluntad.
¡Así quedarás satisfecho, Padre mío!".
Y entonces,
el Padre envolvería a su Hijo con una mirada de infinita gratitud …
¡Qué abismos de caridad!...
¡Meditemos … y agradezcamos!
III
El Espíritu Santo, que escucharía este diálogo sublime
entre el Padre y el Hijo, a su vez diría:
"Yo realizaré esa Obra; porque es Obra de Amor
– la Encarnación en María –
en esa criatura perfectísima concebida sin pecado y que, en la mente
divina, existe desde toda la eternidad … Yo uniré un Alma preciosísima
al Cuerpo sagrado que formaré de la sangre de una Virgen, y nacerá
de Ella.
Por el mayor de los portentos, quedará la Virgen siempre pura y
verdadera Madre de Dios.
¡Ha llegado el feliz instante! Yo perfeccionaré esa
criatura,
como un pintor enamorado de su obra predilecta;
será concebida sin la mancha original;
en su alma purísima y en su cuerpo mi "templo vivo",
infundiré mis dones y carismas;
y será el trono de la Sabiduría.
Y la Virgen "concebirá y dará a luz un Hijo y se le pondrá
por nombre Jesús" Lc 1,31,
es decir ¡Salvador!...Ya mi gozo es indecible,
consagraré ese Tabernáculo.
Ella será la Rosa mística, la Flor de los campos de la
Iglesia".
¡Cuánto amaba a María desde entonces el Espíritu Santo!
ORACIÓN
¡Trinidad Santísima, te contemplo y te amo en la eternidad de tu
Ser!
En mi humilde pequeñez, te alabo, Padre, porque nos has dado
a tu propio Hijo, al Verbo que bajó al mundo y se ofreció por
nosotros, al Espíritu Santo que realizó la En carnación.
¡Espíritu amadísimo, dame un corazón muy grande que sepa sentir
y agradecer la misericordiosa bondad de la Santísima Trinidad y
que, no con palabras sino con hechos, le pruebe mi fidelidad!.
Amén.
Si deseas recibir mails, relacionados con la Iglesia: que contienen
diapositivas, vida de Santos, Evangelio del Domingo, etc.
Escribe a: [email protected] o a
[email protected], con el título suscripciones.
Servicio Gratuito.
Que Dios te llene de bendiciones.
Y que permanezcamos unidos en el amor de Jesús.
Descargar

Meditaciones para conocer y amar al Espíritu Santo