De exploradores a
cartógrafos
II Encuentro Nacional de EAVs.
Pozuelo, 5-6 de Noviembre 2005
Nuestra gruta
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Ocaso de la cristiandad
Una “gran gotera”: La ausencia de Dios
Sincretismo religioso y espiritual
Necesidad de una profunda experiencia de Dios
que lleve al compromiso
• Necesidad de creer en aquello que anunciamos
La galería de la Pastoral
Vocacional
• La calidad de vida es un elemento esencial en la
promoción vocacional.
• Nadie se alista a un ejército en retirada
• Los jóvenes buscan una identidad clara pero no en lo
teórico sino vivida con transparencia
Y ¿El lenguaje?
Existen dos maneras de hablar de la vida religiosa
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Camaleón
Datos y cifras
Ideas, teorías
Moral
• Sentimientos
• Testimonio
Dos textos
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«¿Qué “espejos” ofrece el lenguaje con el que se habla de la vida religiosa? ¿Qué
sentimientos dejan traslucir? […] Sólo desde el testimonio a corazón abierto, y no con
bellas teorías o ideas, se puede explicar a estos chavales hasta qué punto desconocen el
encanto de la vida religiosa. […] Mostráis el tema de la vida religiosa compartiendo
vuestros sentimientos con imágenes y parábolas, y narrando el testimonio de una vida
compartida…».
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«La verdadera tarea de los religiosos es hoy vivir con hondura y verdad su propio
carisma, su ser de religiosos en la hora presente. Lo que la Iglesia necesita y pide a los
religiosos es que crean en su propio carisma, que lo amen, que lo vivan con nuevo ardor,
descubriendo sus nuevas exigencias, y que, desde su propio ser de religiosos, colaboren
junto a los demás creyentes en el impulso de la acción evangelizadora. No hay excusas
para no vivir ahora mismo con radicalidad el carisma, sin esperar a que cambien las
circunstancias. Nuestro verdadero problema no es el envejecimiento de las comunidades
o el descenso de vocaciones sino la mediocridad y la falta de santidad en estos tiempos
de incertidumbre. Es el momento de reavivar el fuego. La hora de despertar la
determinación de ser auténticamente religiosos. Esa ha de ser la orientación de fondo.
Sólo desde ahí podrán los religiosos poner su aportación original e insustituible en las
iglesias diocesanas. Si esto queda claro en el seno de las comunidades y en el corazón de
los religiosos, será muy fácil luego reavivar, proyectar, crear o abrir nuevas formas y
cauces de colaboración en la acción pastoral y evangelizadora»
Perfil del explorador
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Persona: Adulta, madura, por tanto, cuenta con convicciones firmes; responsable de
todos sus actos; sociable y solidaria; realista, es decir, que ve y juzga la realidad con
sentido crítico y actúa en ella con sentido transformador; tolerante, que sabe
aceptar las convicciones del otro aunque no las comparta
Creyente en Jesús: Comprometido con los valores del Reino, que ha hecho una opción
personal, libre y consciente por Jesús y su mensaje de fraternidad universal; que ve
en Jesús el motor, fundamento y justificación de su entrega generosa a los demás.
Apóstol: Enviado al mundo para descubrir a los hombres la Buena Noticia de Jesús,
que es siempre un mensaje de esperanza, de justicia y de paz. «El apóstol es aquel
que sabe inyectar en las venas del mundo el dinamismo del Evangelio mediante el
testimonio coherente de las bienaventuranzas proclamadas y vividas por Jesús»
La Misión
Juan Pablo II en la Exhortación apostólica Christifideles laici señala los
siguientes ámbitos de actuación:
• Promover la dignidad de la persona humana y aceptar los desafíos de la bioética
• Respetar la dimensión religiosa del hombre así como su libertad de conciencia y su
libertad religiosa
• La familia como primer espacio para el compromiso social de los laicos
• La actividad caritativa y solidaria
• La vida política, económica y social
• La cultura
• Los medios de comunicación social
Cartógrafos
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A la hora de dibujar el “mapa” debemos proceder con la mayor honradez, sencillez y objetividad que nos sea
posible.
Tarea comunitaria: Esta es una labor comunitaria no individual. Y en esto creo que nunca está de menos insistir. El
Equipo de Animación Vocacional o los laicos, no están para descargar nuestras responsabilidades sino para trabajar
juntos de acuerdo a un proyecto común encarnado en nuestro ministerio ya sea una parroquia, un colegio o una
casa de formación. La colaboración de los laicos es algo esencial en su propia condición, no se debe a un
momento de la historia en que su presencia es necesaria para neutralizar la escasez de vocaciones.
A pesar de todo lo que llevamos dicho hemos de tener en cuenta tres fenómenos que dificultan el trabajo
corresponsable:
 La acción pastoral que se realiza está todavía pensada, dirigida y encauzada por los sacerdotes.
 Aunque en los últimos años va creciendo la colaboración pastoral de los laicos, sin embargo aquellos que
colaboran son pocos, casi siempre los mismos y los mismos para todo.
 La gran masa de fieles está instalada en la pasividad sin sentir apenas responsabilidad alguna en la misión
de la comunidad.
El ideal a alcanzar es que todas las comunidades se conviertan en “Comunidades vocacionales” que tanto en su
vivir como en su acción se preocupe de suscitar y acompañar nuevas vocaciones continuadoras de su misión.
Algunos apuntes
Para poner por obra cuanto venimos diciendo tenemos modelar nuestras actitudes de
forma que podamos pasar…
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del culto al yo a la devoción por la fraternidad y la comunidad;
de la comodidad que impide el compromiso a la ascética de aceptar el compromiso y mantenerlo
con fidelidad;
de la incomunicación de pensamientos y sentimientos a la apertura y receptividad hacia los otros;
de la obsesión por la eficacia a la preocupación por la pedagogía;
del egoísmo a la generosidad de compartirlo todo;
de la enemistad, la envidia, el recelo a la confianza y estima hacia los hermanos;
de la amargura de la crítica sistemática a la confianza en el espíritu y en los hermanos;
del miedo por la suerte de la Iglesia a la confianza en el Espíritu y en los hermanos;
del protagonismo personal al servicio silencioso y desapercibido;
de la prisa por el éxito a la paciencia del sembrador y a la gratuidad del servicio
En resumen: Cambiar las actitudes básicas: bajarse de púlpitos, presbiterios, tarimas; dejar a un lado las
autosuficiencias, los presupuestos claros, los saberes exclusivos; abrirse a buscar, escuchar, aprender, conjugar,
persuadir, acompañar. cultivar el espíritu de libertad y responsabilidad al interior y al exterior de la Iglesia; hacer
participar activamente a muchos en diversas tareas. Los espacios que ofrece el Vaticano II han de ser conquistados
por los laicos a base de tesón, de preparación teológica y pastoral, de voluntad de asumir responsabilidades, de
creer en esas múltiples posibilidades de participación.
A nivel comunitario:
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Al comenzar el curso pastoral es importante que en cada comunidad cristiana se reflexione sobre los agentes de
pastoral: comprensión, relación, formación, corresponsabilidad, etc. Se ha de confeccionar un calendario y un plan
de trabajo que habrá que ir evaluando.Los agentes de pastoral de cada uno de los ámbitos de la vida de las
comunidades eclesiales necesitan formación común y específica, que debe constar de formación básica y de
formación permanente.La consideración de agente de pastoral supone que los interesados han hecho el proceso de
iniciación cristiana completo, han sido elegidos por los responsables de la comunidad y han recibido la formación
mínima.
Responsabilidad del ministerio ordenado como servidor de la comunión eclesial, tiene una especial responsabilidad
en la elección, preparación y animación de los agentes de pastoral. Igualmente de ellos dependerá el cómo la
comunidad a la que sirve, entienda la responsabilidad de todos y la corresponsabilidad de algunos.
Los agentes de pastoral actúan como enviados por la comunidad.
Cada comunidad eclesial permanecerá abierta y en comunión con el resto de las comunidades que forman la Iglesia
diocesana.
El Consejo de Pastoral, Equipo directivo (Colegios), es el lugar donde los agentes de pastoral que están en ámbitos
distintos se encuentran, comparten, disciernen y proponen cómo responder a los retos de la nueva evangelización.
Las celebraciones eucarísticas dominicales son el lugar necesario para que aparezca la riqueza de la vida de la
comunidad eclesial; la presencia, participación y animación de los agentes de pastoral ayuda a ver la unidad de la
vida y misión de la Iglesia. Han de favorecerse la acogida y el conocimiento mutuo de forma que podamos
construir una verdadera comunidad.
Una preocupación constante de los agentes de pastoral es la apertura de la comunidad cristiana a lo que sucede a
su alrededor; esto se consigue si los agentes de pastoral hacen análisis crítico – creyente de la realidad y viven con
talante misionero para poder llegar a los muchos que no se acercan a las instituciones eclesiales. Creo que este es
un reto muy importante que tiene que considerar la pastoral educativa pues puede que dentro de las aulas haya un
alto porcentaje de alejados a pesar de estudiar en un Colegio religioso.
Acompañamiento y cercanía. Este acompañamiento, y esto es ya también convicción común, no tiene por qué ser
reservado a sacerdotes. Cualquier persona medianamente inteligente, -sea religioso, religiosa, laico- con una
suficiente experiencia de Dios y de análisis vocacional, con una suficiente sensibilidad y aceptación del mundo
juvenil, es apto para ofrecer este servicio. Siendo este el modo fundamental de una pastoral vocacional nueva, hay
que confesar que es aquí donde reside una de las mayores dificultades y retos para la misma, porque de hecho "la
razón instrumental" sigue pesando tanto sobre los agentes pastorales que apenas se encuentran personas que
tengan tiempo para ello.
Conclusión
Todo lo dicho podemos resumirlo en cinco puntos.
Se necesita…
• Oración, experiencia de Dios
• Recuperar el gozo y el entusiasmo por la propia vocación,
religiosa o laical
• Compromiso comunitario
• Cercanía y acompañamiento
• Acogida
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