Contexto histórico
Ese fenómeno plástico tan importante
por sus valores intrínsecos y por la
enorme influencia que ejerció, tuvo
como antecedente directo la notable
obra del grabador José Guadalupe
Posada (1851-1913), quien supo
condensar lo más incisivo del arte
popular de México especialmente
como ilustrador y caricaturista político
de periódicos opositores al régimen
paternalista y autoritario de Porfirio
Díaz. Su mordaz sentido del humor, su
rica fantasía y muy especialmente sus
compromisos con el hombre mexicano
así como sus profundas inquietudes
político-sociales, constituyeron
lecciones y legados que fueron
recogidos y enriquecidos por los
grandes muralistas, algunos años más
tarde.
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Poco después de la muerte de Posada
regresó a México el Dr. Atl , pintor,
vulcanógrafo y escritor que en Italia se
entusiasmó con la antigua pintura mural y
las ideas socialistas de Enrico Ferri. Dirigió
el periódico revolucionario La Vanguardia, el
que tenía a Orozco entre sus dibujantes,
sostuvo apasionadamente la causa
indigenista y adoptó el seudónimo el que
significa agua en nahua.
Cuando la revolución mexicana ya había
obtenido importantes triunfos y concreciones
políticas, un grupo de jóvenes artistas
revolucionarios fundó, en 1922, el Sindicato
de Pintores, Escultores y Obreros
Intelectuales, con el fin de contribuir al
enriquecimiento de una cultura
auténticamente popular y no individualista,
directamente entroncada con la fuerte
tradición comunitaria de la América
precolombina. Con ello, procuraban
asimismo contribuir como trabajadores de la
cultura, a darle un contenido social a la
revolución
El pensador y político José Vasconcelos,
entonces Ministro de Educación de México,
comprometido con una concepción de la
cultura netamente popular, entendida como
creación colectiva de las grandes mayorías
y por tanto con un denso contenido social y
político, apoyó a los jóvenes del Sindicato
de Pintores y alentó sus ideales. Así fue
como el alto funcionario ofreció a Rivera,
Orozco, Alfaro Siqueiros y otros, la
posibilidad de decorar varios edificios
públicos como la Secretaría de Educación
y la Escuela Nacional Preparatoria, cuya
concreción permitiría que el arte ganara las
calles y los lugares públicos y saliera de su
encierro en lugares sólo accesibles para
las minorías, con el fin de marchar al
encuentro del pueblo. Así se inició en ese
1922 el movimiento muralista mexicano
Principales Representantes
Diego Rivera
•Diego Rivera (1886-1957), Decoró la Escuela
Nacional Preparatoria, paso inicial de un esfuerzo
cuyo fruto sería la creación de un arte profundamente
nacional con resonancias universales. Posteriormente
decoró la Secretaría de Educación, la Escuela
Nacional de Agricultura, el antiguo Palacio de Cortés
en Cuernavaca y el Palacio de Bellas Artes.
José Clemente Orozco
José Clemente Orozco (1883-1949), fue
discípulo de Posada. Orozco está
considerado como el pintor por excelencia
de la revolución mexicana por haber
documentado los aspectos más destacados
de esa gesta, y muy especialmente el
agrarismo de Zapata y de Villa.
José David Alfaro Siqueiros
José David Alfaro Siqueiros (1896-1974),
desde su adolescencia profesó acendradas
ideas políticas y sociales, lo que lo condujo a
luchar denodadamente por sus convicciones
toda su vida, no sólo con su arte, sino también
con las armas. Cuando tenía veinte años
combatió en el ejército constitucionalista de la
revolución mexicana y en 1920 viajó como
miembro del consulado de su país a París,
donde prontamente hizo amistad con Diego
Rivera.
Rufino Tamayo
Procuró no sólo penetrar en lo más
auténtico de las lecciones precolombinas,
sino también enriquecer sin preconceptos
ni inhibiciones las posibilidades
estéticas,.Así fue como en sus obras
intentó una síntesis en la que sobresalen
los caracteres mexicanos adecuadamente
armonizados con influencias muy diversas
–especialmente de Picasso, Braque y los
surrealistas- para lograr expresar un
mensaje alusivo.
Jorge González Camarena
Roberto Montenegro
Nacido en Guadalajara, Jalisco en 1881
Contribuyó con ilustraciones y viñetas
en la Revista Moderna y más tarde se mudó a la
ciudad de México. Estudió en la Academia de
San Carlos bajo la tutela de Julio Ruelas,
Antonio Fabrés y Germán Gedovius.
Manuel Rodríguez Lozano
1896.- Nació en la ciudad de México
el 4 de diciembre. Hijo de Manuel
Rodríguez y Sara Lozano. Crece en
un ambiente de familia citadina
económicamente acomodada. Sus
padres son frecuentados por
intelectuales de la época.
Obra de Diego Rivera
El capataz. 4.78 x 2.13 m Diego Rivera.
El capataz que vigila a los peones,
muestra nuevamente
el tema de la explotación. Se advierte la
maestría con
que el artista liga al personaje del
capataz, en el tiempo
y en el espacio, con la hacienda, la
iglesia y la explotación
de los peones.
Primer nivel. Patio de Las Fiestas.
26. La Fiesta del Maíz. 4.38 x 2.39 m.
Diego Rivera.
En la cruz hecha de
mazorcas y de tallos de maíz
sintetizó el pintor,
simbólicamente, las dos
fuentes de religiosidad del
mexicano: la católica, en
alusión a Cristo, y la
indígena, en la cual el maíz
representa un importante
papel como “masa“ formativa
y como alimento esencial.
Segundo nivel. Patio del Trabajo.
D. La Química.
1.34 x .82 m
(grisalla al fresco).
Diego Rivera.
Rayos X. 1.34 x .60m (grisalla al
fresco). Diego Rivera.
Emiliano Zapata. 2.05 x 1.46 m
(firmado). Diego Rivera.
Físicamente muerto, pero
espiritualmente vivo, Zapata
asiste con su caballo y con
su bandera (“Tierra y
libertad”) a los cánticos que
se le tributan. Al integrar el
“ausente“ a la escena de los
campesinos que glorifican
sus hazañas, Diego Rivera
borra magistralmente la
barrera entre la vida y la
muerte del héroe a quien
aquí inmortaliza.
85. El sueño - La noche de los pobres. 2.06 x 1.59
m
Diego Rivera.
Una de las obras maestras de Diego
Rivera en la SEP, La noche de los
pobres o El sueño, es notable,
particularmente, por la parte inferior del
tablero en al cual se ve, en una
sucesión de ritmos curvilíneos, las
cabezas inclinadas y los brazos caídos
de los que duermen. La ternura con
que Diego Rivera siempre pintó a los
niños está aquí presente en forma
conmovedora. Este fragmento del
mural (el de los niños que duermen)
fue repetido por el pintor en una de sus
más bellas litografías.
EL CENTAURO DE LA
CONQUISTA (ca. 1945)
(Boceto para el mural
Patricios y patricidas)
Piroxilina sobre fibracel
196.5
x
121.8
cm
Colección SAPS
El Muralismo en San Ildefonso
1. MATERNIDAD
2. DESTRUCCIÓN DEL VIEJO ORDEN
3. LA TRINCHERA
4. LA HUELGA
5. LA TRINIDAD REVOLUCIONARIA
6. EL BANQUETE DE LOS RICOS
7. LOS RICOS
8. LA ALCANCÍA
9. LA BASURA
10. LAS ACECHANZAS
11. LA LIBERTAD 12. JEHOVÁ ENTRE LOS RICOS
Y LOS POBRES
13. LA LEY Y LA JUSTICIA
14. REVOLUCIONARIOS
15. LA FAMILIA
16. LA DESPEDIDA
17. TRABAJADORES
18. LA BENDICIÓN 19. EL SEPULTURERO
20. MUJERES
G. ALEGORÍA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE
H. DESEMBARCO DE LA CRUZ
Maternidad
(1923-1924)
Orozco
"Maternidad" es una obra de influencia
renacentista tanto por la temática como por el
acabado preciosista, Orozco realia este mural
con una distribución regida por un eje central
representado por la madre y el niño . Cinco
figuras cicundan a los personajes principales:
abajo, una mujer desnuda, de espaldas al
espectador, sostiene un racimo de uvas sobre su
rostro; en un segundo plano cuatro figuras
femeninas en actitud protectora hacia la madre
y su hijo.
Este mural causó en su época, fuertes polémicas
debido a la apreciación de su contenido: "Les
desagradaba especialmente la figura desnuda de
una mujer con un niño, creyéndola virgen.
Destrucción del viejo orden
(1923-1926)
Orozco
En la "Destrucción del Viejo Orden" Orozco
logra el equilibrio a través de un eje central.
Sobre un primer plano encontramos a dos
hombres firmes y robustos que voltean la
mirada hacia el segundo plano, compuesto
por formas arquitectónicas confusas quedan
la sensación de desplomarse. La solidez de
las figuras masculinas sugiere la estabilidad
a la que aspira el México posrevolucionario,
que contrasta con el pasado en proceso de
destrucción.
La Trinidad Revolucionaria
(1923-1926)
"La Trinidad Revolucionaria" Este fresco sufrió
transformaciones en su concepción inicial, pasando
de un espíritu constructivo a una visión derrotista de
la lucha revolucionaria. Así, tenemos que Orozco en
un principio, pintó del lado izquierdo, a un hombre
sentado que proyecta con planos y escuadras la
construcción de un mundo distinto, mientras la
versión definitiva representa a un hombre hincado en
actitud de desesperanza.
Del lado derecho, la figura inicial era un obrero
sosteniendo sus herramientas, taladro y llave inglesa,
como símbolo del trabajo práctico. Esta figura sería
modificada, convirtiéndose en un hombre mutilado
de las manos, en estado de angustia, volviéndose
hacia el personaje central.
La tercer figura se encuentra en la parte superior y
resalta por una complexión más robusta que las
anteriores, representando respectivamente, a la
"democracia militante" y al movimiento
revolucionario. En ambas versiones una bandera roja
ondeante se transforma en un gorro frigio que cubre
el rostro del personaje, manifestando la
incertidumbre de la lucha. La exagerada forma de
sus brazos tomando un fusil, nos sugiere la fuerza
destructiva del hombre.
Revolucionarios
(1926)
"Revolucionarios o Las Soldaderas" es una obra
que nos muestra a cinco personajes dando la
espalda al espectador se alejan fatigadamente
hacia un destino incierto. En los extremos dos
mujeres cubíertas, una de ellas cargando un niño,
acompañan a los revolucionarios, de sombrero y
fusil al hombro. Sobre la espalda de la figura
central resaltan las cartucheras. La composición
alude a la imagen revolucionaria mexicana, de la
soldadera siguiendo a su hombre. La discreta
diagonal de los personajes nos remite a su
cansancio, y contrasta con la inclinación, casi
horizontal de los fusiles, en sentido opuesto.
La familia
(1926)
"La Familia" Una pintura en la que se puede
observar un eificio, quizá una fábrica, que
completa la escena, en la que cinco personajes
están reunidos para descansar.
En primer plano un hombre reposa sobre el
regazo de una mujer; otra sostiene un niño en
sus brazos, y, atrás una pareja abrazada
contempla la destrucción. Todo el conjunto
transmite una sensación de placidez.
La Bendición
(1926)
"La Bendición"es una pintura en la que
encontramos en el primer plano dos arados
encontrados que nos remiten al ambiente
campesino donde se desarrolla la trama. Se
observa un paisaje, y nos muestra a una
madre dando la bendición a su hijo,
hincado para recibirla.
Tiene obras de las dos últimas
fases del movimiento muralista
de nuestro país: la primera, que
va de 1934 a 1940 y que marca
la consolidación del Muralismo,
fue plenamente reconocida y
fomentada por los grupos de
poder. La segunda, que abarca
de 1940 a 1960, se caracterizó
por una gran producción,
inspirada por el cambio de
rumbo que tomó el país con el
Alegoría del viento "El ángel de la
paz", c. 1928
Roberto Montenegro
fresco sobre bastidor transportable
En esta obra se pueden
observar también algunos de
los estilos en los que
incursionó el pintor: el Art Déco
y el Simbolismo,
principalmente.
La piedad en el desierto, 1942
El mural La piedad en el
desierto, que realizó en
1942, es un claro ejemplo de
la “otra cara del muralismo”.
Este fresco, cabe decir, fue
originalmente pintado sobre
uno de los muros del
“Palacio Negro de
Lecumberri”, entonces
penitenciaría del Distrito
Federal, en la que Rodríguez
Lozano permaneció cuatro
mbre en el cruce de caminos “El hombre
contralor del universo”, 1934
Revela algunas de las
preocupaciones
fundamentales del pintor.
Ideas polémicas que, en
su momento, fueron
censuradas y criticadas
(el capitalismo de un
lado como la opción
equivocada, y el
socialismo marxista
del otro lado como
opción virtuosa
Tercera Internacional “La Revolución rusa”, 1933
Carnaval de la vida
mexicana. “La
dictadura”, 1936
Carnaval de
la vida
mexicana.
“México
folklórico y
turístico”,
1936
Carnaval de la vida
mexicana. “Danza de los
Huichilobos”, 1936
Nueva Democracia, 1944
Se dice que es
uno de los
máximos
expresionistas
mexicanos por la
energía que
muestra su trazo
y por sus colores
violentos. Baste
ver los murales
que acoge el
Museo del
Palacio de Bellas
Artes: Nueva
democracia (al
que acompañan:
Víctimas de la
guerra y Víctima
del fascismo) y El
tormento
Víctimas de la guerra, 1945
Apoteosis de Cuauhtémoc “Cuauhtémoc
redivivo”, 1945
Víctima del fascismo, 1945
Tormento de Cuauhtémoc, 1951
Nacimiento de la nacionalidad, 1952
Tamayo narra la
formación de lo
que es la nación
mexicana.
Nacionalismo
México de hoy, 1953
La Catarsis “Katharsis” 1934-1935
En este cuadro, Oozco quiere representar la catarsis
del ser humano usando como recuso el fuego, en la
esquina inferior izquierda una prostituta, armas por
doquier. La respuesta que llevará al hombre a su
catarsis: la mecanización.
Liberación o La humanidad se libera de la miseria, 1963
Los 12 paneles exteriores del edificio y los 2, 400 metros
cuadrados de pintura mural “La Marcha de la Humanidad” , suman
8,700 metros cuadrados. De los sueños realizados de Siqueiros.
PANEL 1
El hombre
Consta de una sola composición que representa la creación, dominación y
utilización de la ciencia.
PANEL 2
Consta de tres composiciones principales, las cuales son: 1. El volcán, 2. El nahual, 3.
El árbol del veneno.
PANEL 3
Consta de tres composiciones principales, las cuales son: 1. El árbol del
amate, 2. El nuevo líder, 3. El árbol recién germinado
PANEL 4
La mujer
Consta de una sola composición que representa paz, cultura y armonía hacia
una sociedad futura.
PANEL 5
Consta de siete composiciones principales las cuales son: 1. El hombre primitivo, 2.
La mujer proletaria embarazada, 3. El hombre encorvado, 4. La marcha de las
madres, 5. El mestizaje, 6. El negro linchado, 7. Los pimas y los yaquis
PANEL 6
Consta de tres composiciones principales, las cuales son: 1. El
demagogo, 2. Hombres, mujeres y niños, 3. El líder.
PANEL 7
La bóveda
Consta de cuatro composiciones principales, las cuales son:
1. El águila, 2. La estrella roja, 3. Los astronautas, 4. La estrella blanca.
La primera etapa del
muralismo en Ciudad
Universitaria, que
concluyó en 1954, legó
diez murales realizados
por cinco artistas. David
Alfaro Siqueiros obtuvo la
torre de Rectoría, Juan
O'Gorman la Biblioteca
Central y Diego Rivera el
Estadio Olímpico. De
ellos, el único que pudo
completar su proyecto
mural fue O'Gorman. La
torre de Rectoría debía
llevar murales por sus
cuatro costados pero
Siqueiros trazó tres y sólo
pudo terminar uno.
Mural de David Alfaro Siqueiros, ubicado en la Torre de Rectoría
En las inmediaciones de la
plaza de ciencias hay cinco
murales, dos de Francisco
Eppens y tres de José Chávez
Morado. Eppens compuso su
célebre alegoría del mestizaje
en la Facultad de Medicina
(Los cuatro elementos) y La
superación del hombre en el
muro sur del auditorio de la
Facultad de Odontología.
Chávez Morado plasmó La
conquista de la energía en la
cara norte del auditorio
Alfonso Caso, Los
constructores en el oriente del
mismo auditorio y El retorno
de Quetzalcóatl en la Unidad
de Posgrado.
El tema que congrega a los murales de Ciudad Universitaria es el
de la cultura, entendida ya como espiritualidad, saber y forma de
vida. Se representa la cultura en el pasado, fundada en tiempos
prehispánicos y determinada por el mestizaje; la cultura en el
presente, como bandera de la misión universitaria; y la cultura en
el futuro, vinculada a los adelantos científicos contemporáneos. El
aspecto más creativo e innovador de la primera etapa del
muralismo en Ciudad Universitaria, tiene que ver con la
maduración del concepto de integración plástica, los problemas
y soluciones que postuló en relación con el desarrollo de técnicas
y materiales para pintura al exterior, así como la reflexión en torno
a la noción de poliangularidad, es decir el diseño de una obra en
función de los distintos puntos de vista del espectador en
movimiento
BIBLIOGRAFÍA
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http://www.cnca.gob.mx
http://www.polyforumsiqueiros.com/
http://www.unam.mx
El renacimiento del muralismo mexicano, 1920-1925 /
Jean Charlot
Autor: Charlot, Jean, 1898México : Domés, 1985
375 p., [39] p. of plates : ill. ; 23 cm El renacimiento del
muralismo mexicano, 1920-1925 / Jean Charlot
• VISITA A BELLAS ARTES, EL POLYFORUM, EDIFICIO
DE LA SEP.
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