Preludio de un gran amor
Doncella – Ay quien sois vos!!
Se refleja el terror en sus ojos, el desconocido permanece en
silencio, mira su expresión y reflexiona de una manera voraz, la
mira fijamente no parpadea en su dominio, mantiene la postura
desde un principio, La doncella bloqueada por la astucia
evidente del depredador.
Caballero de la noche – No tengáis miedo gentil doncella, no os haré nada
por el momento.
Doncella – Pues me dais miedo estoy muy asustada de veros.
Ambos permanecen uno en frente del otro con expresiones
diferentes, esperando la reacción que pueda tener cada uno de
ellos, la espera se hace eterna y cortante, el silencio perdura,
por fin se decide hablar el desconocido.
Caballero de la noche – Ya sabéis quien soy ….. Y lo ¿Qué pretendo de vos?
La encantadora doncella pone cara de no saber que decir en
ese momento, pues la pregunta no se la esperaba tan de
repente, la verdad se queda inquieta y un tanto desconcertada.
Doncella – Pues a nada bueno creo, esa mirada no me da
confianza, mas espero ser atacada por vos en cualquier
momento, y eso la verdad no me gusta nada.
Caballero de la noche - ¡Tan mala fama tengo que no podéis ver mas que
cosas malas en mi?
Doncella – Pues que queréis que piense cuando se dice, se
comenta que siempre os mostráis así.
Caballero de la noche - ¿Por qué soy diferente, por que me muestro en
silencio, por que no me gusta mi manera de proceder, acaso no soy
educado y correcto?.
Doncella – Si educado sois, y correcto conmigo lo sois de
momento, pero veo que buenas intenciones no tenéis.
Caballero de la noche – Pues os diré de antemano que de vos me he
enamorado, que mi intención no es haceros daño, aunque
resulta un tanto difícil de conseguir mis propósitos, no haré nada
que vos no queráis.
Doncella - ¿Por qué de mi habéis quedado prendado?, no he
hecho nada por esta conquista, soy una simple campesina, de lo
mas normal y sin ningún encanto. El desconocido se dirige hacia ella
con gentil descaro la coge en sus brazos como cualquier muñeca de
trapo, ella se deja llevar por la fuerza de su amado.
Caballero de la noche – Vuestra sutil belleza me ha hechizado, y yo no os
veo en absoluto tan normal y tan mundana, os veo con estos
ojos muy hermosa, aunque sencilla, la princesa de mi corazón.
Doncella - ¡Callad por Dios!. Eso me asusta aun mas no
podemos seguir con esta farsa.
Caballero de la noche - ¡En verdad no os creéis nada de lo que os he
dicho?.
Su decepción le destroza y se refleja en su cara, que ahora
yace cabizbajo. Ella al darse cuenta se siente mal de sus
palabras e intenta arreglar tan enredosa sisa.
Doncella – No es que no crea en vuestras palabras, que por
otro lado agradezco, pero tiene que reconocer que no es muy
normal que vos hayáis quedado enamorado de mi, cuando no
tenemos nada en común, pienso yo.
Caballero de la noche - ¿Y eso que tiene que ver?. Para enamorarme de vos.
¿Diferente?. Que tontería. Cualquiera diría que soy un monstruo
para vos.
La doncella se queda perpleja de pronto se le enciende la luz y
contesta;
Doncella – ¡Un monstruo vos!....pues ahora que lo decís si que
lo pienso, pues os mostráis así. No me digas que no …. Vos
creeis que es normal salir de noche por ahí con el único pretexto
de asustar, de tenernos a vuestra merced cuando guste vos
saciar vuestra sed de aventura. Esa tez bastante pálida y el frío
de vuestro cuerpo, creéis vos que es normal, no hay ser humano
que haga eso, pues que debo de pensar.
Caballero de la noche – Pues soy un ser especial, algo salido de lo típico
pero servicial, creo que de momento no he atacado a nadie, y
siento de veras haberos tenido que asustar, mas no era mi
intención asustar a nadie y menos a vos. No soy asi por gusto
sino por convicción alguien a quien no pude retener me abandono.
aunque no lo creáis yo fui humano un dia, así que creo recordar lo que sentís.
Doncella – Siento haber tenido que pensar asi mas no me
habréis dado elección, la culpa también es de vos porque os
mostráis así de de una manera feroz.
Caballero de la noche – No se mostrarme de otra manera, pues ahora soy asi
no pudiendo hacer nada por dejar de serlo, soy un ser nocturno,
taciturno, sin alma, y que la luz de la luna es mi único alimento.
Caballero y doncella después de sincerarse un rato, parecen mas
tranquilos y menos desafiante que al principio coge a la doncella
la mano y empieza hablarle del pasado.
Caballero de la noche – Pues veréis mi historia con agrado. Yo era un
hombre de un pueblo cercano a este otro, pero me tuve que ir
para no levantar sospechas a todos mis conciudadanos, sobre
todo a mi familia, Desaparecí de pronto sin decir nada y en
silencio. Un atardecer andaba por el bosque cercano cuando una hermosa dama
apareció y cautivándome se hizo dueña de mi corazón y confianza
enamorándome de ella, pasando noches de idilio apasionado.
Un día ella sin mas se fue, dejándome herido mortalmente
sin vida yo creía estar muerto pues el dolor era el dueño y señor
de mi. Cuando reaccione tiempo después era esto que ahora
veis, así que esa es mi historia poco mas a sucedido y me vine
hacia aquí con el simple hecho de rehacer mi nueva vida en una soledad
absoluta, instalándome en la casa que hay a las afueras de este pueblo.
La doncella estaba alucinada, se mostraba mas amable, mucho
menos asustada, y casi prendada de esos ojos y voz que le
adoraban. No le importaba saber que el ser que tenia enfrente era un vampiro.
Doncella – Que triste historia creo yo, y ahora ¿Qué pensáis
hacer con la nueva vida que os a tocado por error?.
Caballero de la noche – Pues vivirla que queréis que haga, no tengo otra
elección.
Doncella – Yo os ayudare en lo que tenga falta, pues sois bueno
conmigo y yo agradecida.
Caballero de la noche – Ya sabéis que quiero de vos linda doncella.
Doncella – Si lo se lo tengo en cuenta, déjame pensar que
hago yo ahora con la suerte que me ha tocado.
Caballero de la noche – Si me amáis nos iremos lejos de este pueblo,
probablemente seria mejor irnos mas lejos a otra ciudad, yo
cuidaría de vos, y vos de mi, claro esta.
Doncella – Pues acepto sin rechistar, mejor proposición no voy
a tener jamás, ser musa de vos me hace muy especial, hasta
me siento mejor de ser vista tal que así, Que mas puedo pedir
que ser mordida por vos para poder vivir otra vida juntos por la
eternidad, aunque sea solo en la oscuridad, no me importa si
vos estáis ahí conmigo.
Se miran los ojos con ternura contenida sobre todo por el
Vampiro, que ahora esta mas enamorado aun, atrae hacia el la
Doncella, la abraza con dulzura cobijándola entre sus brazos,
besándole el cuello, le repite dulcemente, te amo amada mía,
y al momento le clava sus agudos y afilados colmillos.
FIN
Rosana Marti
Ambos permanecen uno en
frente del otro con expresiones
diferentes, esperando la reacción
que pueda tener cada uno de
ellos, la espera se hace eterna y
cortante, el silencio perdura,
por fin se decide hablar el
desconocido.
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Diapositiva 1 - EL GATO DE ALEKHINE