EMERGENCIA EN EL
CUERNO DE ÁFRICA
¿Qué ha ocurrido? Cifras y ubicación
Aunque la crisis saltara a los medios de comunicación a comienzos del
mes de julio de 2011, la emergencia del Cuerno de África hunde sus
raíces en décadas de sequía, malas cosechas y una compleja situación
sociopolítica; un conjunto de factores que han impedido el normal
desarrollo de un país -el de Somalia- y que han obligado a miles de
personas a abandonar sus casas y huir a los países vecinos -Kenia,
Etiopía y Yibuti- en un amago de supervivencia.
La desnutrición, la falta de agua y el brote de algunas enfermedades
asociadas a este tipo de situaciones ha incrementado la desesperación
de los más de 12 millones de personas que se han visto afectadas por
esta grave sequía en el Cuerno de África. Somalia ha sido el país que
más desplazamientos ha motivado, (en los peores momentos, más de
3.000 somalíes abandonaban el país cada día), sin embargo, Kenia,
Etiopía y Yibuti, también están sufriendo el embate de la peor sequía
de los últimos 60 años y eso, unido al desbordamiento que registran
sus campamentos de refugiados, convierte esta crisis en extrema y
urgente.
Los principales campos que están acogiendo a refugiados somalíes se
encuentran en Dadaab (Kenya), Dollo Ado (Ethiopia) y All Addeh
(Yibuti). Todos ellos están dando cabida a una cifra muy superior de la
planificada cuando fueron creados, por lo que el desbordamiento está
obligando a habilitar nuevas áreas de atención.
La respuesta de Entreculturas
Ante esta grave situación, Entreculturas, a través de su principal socio local en el terreno -el Servicio Jesuita a Refugiados
(JRS)- ha tratado de dar una respuesta inmediata a esos millones de personas cuyas vidas se encuentran en serio riesgo.
Aunque el trabajo de Entreculturas se centra habitualmente en defender y garantizar el derecho a la educación de todos y
todas, en situaciones de emergencia, y de la mano del JRS- como ésta se activa un protocolo de emergencia para atender las
necesidades más inmediatas de la población (alimentos, agua potable y cobijo). A continuación, la acción de Entreculturas se
centra en abordar “la educación en situación de emergencia”, entendiendo que, por difícil que sea, procurar la puesta en
marcha de un pequeño sistema educativo en medio de la catástrofe es beneficioso para recuperar una cierta estabilidad
emocional y psicológica de la población, especialmente, de los más pequeños, quienes no suelen entender lo que ocurre a su
alrededor y necesitan un espacio de normalidad y de expresión para evitar posibles traumas.
Dos niños de los campos de refugiados de Dollo Ado, Etiopía
Fuente: JRS-East África
Es en esta tarea donde entra en juego el Servicio Jesuita a Refugiados, cuya experiencia en este ámbito cobra vital importancia
ante cada nueva situación de emergencia. El JRS lleva más de tres décadas trabajando en África con personas refugiadas de todo
el continente. En concreto, desde los años 90 ha desarrollado proyectos en África Oriental, especialmente en Nairobi (Kenia) o
Addis Abeba (Etiopía), donde ha estado atendiendo a refugiados urbanos -curiosamente- procedentes de Somalia.
Mapa de las regiones donde trabaja el Servicio Jesuita a Refugiados. (Fuente: www.jrs.net)
En Etiopía, en la región de Dollo Ado, ya existían cuatro campos de refugiados antes del estallido de esta crisis: Bokolmayo,
Melkadida, Kobe y Helawen. A comienzos de la emergencia, el Centro de Acogida de Dollo Ado recibía unos 1.700 somalíes cada
día, el 70% de los cuales afectados por una fuerte desnutrición. En estos campos, el Estado ofrece los servicios básicos de
alimentación, refugio y atención sanitaria. Sólo en el de Bokolmayo se está ofreciendo una pequeña atención en Educación
Primaria.
A principios del mes de agosto, un equipo del JRS - África Oriental encabezado por su Director, el jesuita Frido Pflüger, viajó a
terreno -a Etiopía- para conocer de primera mano la situación de estos cuatro campos de refugiados.
"Lo que más me ha impresionado ha sido la gran cantidad de niños que hay en cada campo. Más del 80%
de la población es menor de 18 años, y no tienen nada que hacer. La mejor manera de ayudar es
construir escuelas. Si pueden ir al colegio, tienen algo significativo que hacer y están seguros. También
les da una perspectiva de futuro", escribió Frido Pflüger.
El objetivo del JRS era también identificar necesidades concretas en las que la propia organización pudiera apoyar y, a partir de
ahí, elaborar una línea de acción y ponerla en marcha lo antes posible.
Según lo acordado, los planes del Servicio Jesuita a Refugiados (apoyado por Entreculturas) pasarán por ofrecer educación en
los campos de refugiados de Etiopía, lo que llamamos “educación en emergencia”; ofrecer formación a docentes y apoyar en
la creación de materiales didácticos; y en el ámbito del apoyo psico-social, diseñar estrategias de atención individual y apoyo
comunitario mediante actividades como el deporte, el teatro, talleres de artesanía, etc.
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