Llama a Sión, oh Carmelo,
"Llama a Sión, oh Carmelo,
y anuncia las felices nuevas:
¡El que estaba oculto a los ojos mortales
ha venido!
Su soberanía que todo lo subyuga
está manifiesta.
E su esplendor que todo lo abarca
se ha revelado.
En verdad, éste es el Día en que tanto
la tierra como el mar se regocijan ante
este anuncio.
Toda gloria sea para este Día
Toda gloria sea para este Día,
Día en el cual se han esparcido las fragancias de la
misericordia sobre todas las cosas creadas
Un Día tan bendito que las edades y siglos del pasado jamás
podrán rivalizar con él, un Día en el cual el semblante del
Antiguo de los Días se ha vuelto hacia su Santa Sede.
Por tanto, las voces de todas las cosas creadas, y además de
ellas las del Concurso de lo Alto, se oyeron exclamando:
"Apresúrate, oh Carmelo,
Apresúrate porque, he aquí, la luz del semblante de Dios,
Soberano del Reino de los Nombres y Modelador de los
cielos, se ha levantado sobre ti.
Que mi vida sea un
sacrificio a Ti, por haberes
fijado en mí, Tu mirada.
me has otorgado tu munificencia y has dirigido tus pasos
hacia mí. La separación de Ti, oh Fuente de vida eterna,
casi me ha consumido, y mi lejanía de tu presencia
ha devorado mi alma.
Toda alabanza sea para Ti por haberme permitido escuchar
tu llamada, por haberme honrado con tus pasos y por
haber reavivado mi alma con la vivificante fragancia de
tu Día y la estridente voz de tu Pluma
una voz que Tú ordenaste que fuese tu llamada
de trompeta entre tu pueblo.
Y cuando sonó la
hora en que tu irresistible
Fe había de manifestarse,
insuflaste en tu Pluma un
soplo de tu espíritu y, he
aquí, la creación entera se
estremeció hasta sus
mismos cimientos
Desvelaste a la humanidad aquellos misterios que
yacían ocultos en los tesoros de Aquel que es el Poseedor
de todas las cosas creadas."
Oh Carmelo,
Regocíjate, porque en
este Día Dios ha establecido
su trono sobre ti, te ha
hecho el punto del amanecer
de sus signos y la aurora de
las pruebas de su Revelación
Rinde gracias a tu Señor,
¡Oh Carmelo!
Dichoso aquel que te circunde, proclame la revelación de
Tu gloria y relate aquello que la munificencia del Señor
tu Dios ha derramado sobre ti.
Toma el Cáliz de la
inmortalidad en el nombre
de tu Señor,
y dale gracias, ya que Él,
como señal de su
misericordia hacia ti, ha
transformado tu tristeza
en alegría y ha
transmutado tu pena en
maravilloso júbilo
"Llama a Sión,
oh Carmelo,
y anuncia las
jubilosas nuevas
¡El que estaba oculto a los ojos mortales ha venido!
Su soberanía que todo lo subyuga está manifiesta;
Su esplendor que todo lo abarca se ha revelado.
Apresúrate y rodea la
Ciudad de Dios que ha
descendido del cielo,
la Kaaba celestial
alrededor de la cual han
circundado en adoración
los favorecidos de Dios,
los puros de corazón y la
compañía de los más
excelsos ángeles.
Tabla del Carmelo: Baha`u`lláh
Fotos: Santuario do Bab – Haifa
Formatación: Ruth
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