LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
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Museo Arqueológico de Tenerife
(Organismo Autónomo de Museos y Centros. Cabildo de Tenerife)
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Los Museos del Cabildo
En 1990 el Cabildo de Tenerife crea el Organismo Autónomo de Museos y Centros
con el fin de estudiar, catalogar, proteger y conservar el patrimonio cultural y natural
de la isla y, por extensión, del área macaronésica y otras áreas geográficas de interés,
así como la difusión y promoción de la cultura, la ciencia y la educación.
El O.A.M.C. está integrado por:
Museo de la Naturaleza y el Hombre
(Museo Arqueológico de Tenerife, Museo de Ciencias Naturales e
Instituto Canario de Bioantropología)
Museo de Historia de Tenerife
Museo de la Ciencia y el Cosmos
Museo de Antropología de Tenerife
Centro de Documentación de Canarias y América
Centro de Fotografía “Isla de Tenerife”
Instituto Óscar Domínguez de Arte y Cultura Contemporánea
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El Museo Arqueológico de Tenerife
Fue fundado en 1958 por L. Diego Cuscoy con fondos procedentes de otros museos y colecciones.
Desde la década de los 80 inicia una profunda remodelación con la incorporación de personal
científico y la ampliación de sus fondos museísticos.
Cuenta con una colección excepcional compuesta por restos humanos esqueléticos y momificados.
Participa de forma activa en la política patrimonial del Cabildo de Tenerife colaborando en la
realización de cartas arqueológicas y campañas de excavaciones arqueológicas en distintas zonas
de la isla.
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La Didáctica en el MNH
El Museo de la Naturaleza y el Hombre cuenta con un Departamento de Didáctica que tiene como
objetivo servir como elemento motivador y de apoyo en el aprendizaje, fomentando el conocimiento
y respeto de nuestro patrimonio natural y cultural.
El Departamento, bajo la supervisión del equipo técnico e investigador de cada museo, difunde los
contenidos mostrados en las salas expositivas a través de diferentes recursos didácticos:
documentación, materiales de préstamo, presentaciones interactivas, talleres, jornadas, cursos,
charlas, visitas guiadas, encuentros previos con el profesorado...
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I. Nace una sociedad en el Atlántico
II. La sociedad se consolida
III. Pastores guerreros-guerreros pastores
IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
V. Instrumentos de combate
VI. Consecuencia de las peleas
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I. Nace una sociedad en el Atlántico
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LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
I. Nace una sociedad en el Atlántico
I.1 El guanche depende de sí mismo
A partir del s. IV d. C., la pérdida definitiva de la hegemonía romana en el occidente
peninsular y africano trajo consigo el abandono de las islas. Sus habitantes perderán los
contactos culturales con el exterior y se verán abocados a reestructurar su vida política y
social desde el aislamiento creando su propia cultura.
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I. Nace una sociedad en el Atlántico
I.2 Tenerife se fragmenta: los menceyatos
El crecimiento demográfico obligó a la población de la isla a expandirse por “tierra
de nadie” en busca de nuevos espacios y recursos.
Daute
Tegueste
Tacoronte
Taoro
Icod
Anaga
Güímar
Adeje
Abona
Este proceso disgregador será el germen del “menceyato”, pues cada grupo terminará
controlando la porción del territorio donde se ubica.
Muchos años estuvo esta isla y gente de ella sujeta a un solo rey, que era el de Adeje,
cuyo nombre se perdió en la memoria, y como llegase a la vejez, a quien todo se le
atreve, cada cual de sus hijos, que eran nueve, se levantó con un pedazo de tierra.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
II. La sociedad se consolida
...cada reino tenía un hueso del más antiguo rey de su
linaje (...) y convocados los más ancianos al Tagoror,
lugar de junta y consulta, después de elegido rey, dábanle
aquél hueso a besar...
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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II. La sociedad se consolida
II.1 ¿Qué es un menceyato?
Es una demarcación territorial o “reino” donde residen grupos de guanches
en torno a barrancos y poblados de superficie, con una organización
política común bajo la jefatura del mencey.
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II. La sociedad se consolida
II.2 ¿Cómo se articula?
Los grupos de parentesco asociados por lazos matrimoniales se unen en
la residencia paterna a través de vínculos sanguíneos con un ancestro
común masculino (linaje segmentario).
Políticamente es la respuesta adaptativa más adecuada a la isla, pues
ante recursos limitados necesita tener grupos cohesionados y solidarios
para hacer frente a las calamidades.
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II. La sociedad se consolida
II.3 El grupo que lucha unido permanece unido
Las luchas intergrupales son inherentes a las sociedades segmentarias,
porque contribuyen a su articulación y organización a través del
mecanismo de oposición complementaria (los linajes y grupos domésticos
más próximos tienden a aliarse frente a grupos de descendencia más
alejados en el grado de parentesco).
Y cuando tenían guerra, con ahumadas se entendían, y con silbos que
daban de lo más alto; y el que los oía silbaba al otro, y así de mano en mano
en breve tiempo se convocaban y juntaban todos.
(J. Abreu Galindo, 1602)
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II. La sociedad se consolida
II.4 Un largo proceso de luchas intestinas
Las acciones bélicas reiteradas
favorecen las alianzas
coyunturales para atacar o
defenderse, por eso el número
de menceyatos variaba según
las circunstancias: Azurara
(1453) refiere que eran ocho o
nueve y Gomes de Sintra
(1456-62) tres. En el momento
de la Conquista, Tenerife se
hallaba dividida en nueve
menceyatos.
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II. La sociedad se consolida
II.5 La supremacía del Norte: Bencomo
La estructura política y la larga práctica de alianzas preparó a la
población para unirla frente a un enemigo común exterior, el
conquistador, bajo la jefatura de Bencomo, mencey de Taoro:
Taoro
El rey de Güímar […] dio aviso al de
Taoro […] que como más poderoso,
y rey mayor y mejor término, y más
numeroso de vasallos; tenía
sometidos y casi avasallados a los
demás reyes, que le pagan parias y
reconocimiento.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
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LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.1 Los guanches, grandes guerreros
La organización segmentaria y la economía esencialmente pastoril
determinan el carácter guerrero y belicoso del guanche.
...viven en él muchas gentes, que son de pequeña talla, los más
valientes de todos cuantos viven en las islas; y nunca fueron
asaltados ni llevados en esclavitud. (Le Canarien)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.2 El guerrero ¿se nace o se hace?
Los jóvenes eran adiestrados mediante la
imitación de peleas reales, donde el
aprendizaje se convertía en juego:
El ejercicio en que a sus hijos
ocupaban, era en saltar, correr, tirar,
y en ejercitarse para la guerra, que
era muy usada entre ellos.
(Fr. J. Espinosa, 1594)
desde el principio acostumbraban a los hijos pequeños a hurtar el cuerpo a ciertas balas de
tierra, y los adiestraban a que las evitasen con las manos, o con el cuerpo. Después, cuando
habían crecido en edad y habilidad, les tiraban piedras; y últimamente, cuando ya estaban
amaestrados, les lanzaban dardos exactamente como si hubiesen peleado de verdad.
(L. Torriani, 1592)
La situación de conflicto permanente exige desarrollar entre los niños
comportamientos agresivos.
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.3 Hombres de pelea
Constituyen la élite de la sociedad guanche y adquieren el status después de
haber sido instruidos sobre las tradiciones de la tribu, adiestrados en las artes
de la guerra y preparados socialmente para el matrimonio.
Cuando en (...) la edad juvenil iban entrando les informaban con extensa cuenta
la calidad, estado, valor, sangre de sus antepasados (...) de las armas el uso y
ejercício les enseñaban, hasta tanto que de por sí tenían su familia.
(A. de Viana)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.4 Fuerza física y valor
La diferente consideración entre los hombres de pelea se obtiene de diversas maneras:
Por manifestaciones de
fuerza física:
Una piedra guijarro está en
esta isla, en el Término de
Arico, maciza (...) (y) con
aquella piedra iban sus
antepasados a probar sus
fuerzas, y que la levantaban
con las manos y la echaban
sobre la cabeza a las
espaldas con facilidad.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
Por someterse voluntariamente a pruebas que pueden acarrearle la muerte:
... a diez pasos esperaban que les tirase quién quisiese una piedra o lanza, y no había
acertarles, porque hurtaban el cuerpo con mucha destreza. (Fr. A. de Espinosa)
O entrar en territorio hostil y robarle el ganado como ocurre en La Palma:
porque (los hombres) tenían por gentileza y valentía hurtarse los ganados...
(J. Abreu Galindo, 1602)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.5 Una sociedad masculina...
La división del trabajo por sexos desde la infancia reafirma la supremacía social
masculina. Las jóvenes, ocupadas en las tareas más pesadas y penosas, son
alejadas del aprendizaje y de las actividades guerreras, ocupándose, en caso de
conflicto, de recoger y cuidar a los heridos o enterrar a los muertos.
... iban también sus mujeres con ellos, que les llevaban la comida, y para si morían,
que los trajesen a sus entierros y cuevas. (Fr. J. de Espinosa,1594)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.6 ...fuertemente jerarquizada...
Los conflictos permanentes obligan a la sociedad a articularse
a través de fuertes jefaturas hereditarias: el mencey, capaces
de liderar la defensa del territorio propio o el ataque al ajeno.
El rey no casaba con gente baja y, a falta de no haber con quien
casar, por no ensuciar su linaje, se casaban hermanos con
hermanas.
(Fr. J. de Espinosa, 1594)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.7 ...respetada...
Cuando el Rey mudaba casa (...) llevaba los ancianos
consigo y una lanza o banot delante de sí a trecho, para
que supiesen que era el Rey.
(Fr. J. de Espinosa, 1594)
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III. Pastores guerreros-guerreros pastores
III.8 ...y estratificada
El mencey se reafirma a través de una sociedad igualmente jerarquizada
en la que su familia directa (linaje principal) ocupa el lugar más alto. La
estratificación se protege prohibiéndoles casar con mujeres que no son de
su jerarquía, al igual que el mencey.
Era tan inviolable que el hombre
de guerra que topando alguna
mujer en algún camino o en otro
lugar solitario, la miraba o
hablaba, sin que ella primero le
hablase o pidiese algo (...)
muriese luego por ello.
(Fr. J. de Espinosa, 1594)
Había entre ellos hidalgos, escuderos y villanos, y cada cual era
tenido según la calidad de su persona. Los hidalgos se llamaban
Achimencey, los escuderos Cichiciquitzo, y los villanos Achicaxna...
(Fr. J. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de
una existencia
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LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.1 ¿Guerras o peleas?
Se trata de peleas intergrupales de baja intensidad, sin comparación con
los enfrentamientos bélicos dirimidos entre sistemas estatales (guerra),
pues no persiguen la aniquilación o captura del enemigo.
y aunque fuesen vencidos, no hacían daño alguno los vencedores a las
mujeres ni hijos de los vencidos, ni a los viejos y hombre que no fuesen
de guerra, antes los dejaban en paz volver a sus casas.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.2 Paz transitoria, el Beñesmen
El estado belicoso se interrumpe con ocasión de las fiestas
anuales o ante grandes acontecimientos.
Cuando hacían su agosto y recogían los panes, hacian juntas
y fiestas en cada reino (...) y eran estas fiestas tan
privilegiadas, que aunque hubiese guerra se podía pasar de
un reino a otro seguramente a ellas.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.3 Juegos frente a la guerra
El enfrentamiento continuo es demasiado costoso para la sociedad por lo
que ésta puede sustituirlo por juegos intergrupales dentro del menceyato
donde los contendientes representan el valor de cada grupo y el triunfo es
equiparado a un triunfo bélico.
Hacían entre año (...)
muchas juntas generales
(...) y aquí mostraba cada
cual su valor, haciendo
alarde de sus gracias en
saltar, correr, bailar (...)
luchar, y en las demás
cosas que alcanzaban...
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
O entre menceyatos:
Acuden de todas partes (...) y júntase gran número de gente;
ordenan fiestas y regocijos, danzas, bailes, pruebas y saltos de
mucha ligereza, carreras, luchas, tirar la lanza y otros loables
ejercicios con que su mucha agilidad, buena disposición, destreza
de fuerzas cada cual procuraba mostrar.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.4 ¿Cómo pelean?
En grupos de hombres semidesnudos provistos de
lanzas, palos, garrotes y piedras utilizando un pequeño
escudo o el propio tamarco para esquivarlos.
Cuando iban a
pelear, siempre
iban desnudos,
salvo las partes
deshonestas, y su
tamarco llevaban
revuelto al brazo.
(Fr. A. de
Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.5 ¿Por qué pelean?
En un territorio donde los recursos son escasos y variables, la
alimentación del ganado provoca entre los guanches una dura
competencia por los pastos. En tales circunstancias es fundamental
la defensa del territorio propio, localizando y rechazando de forma
violenta a todos los intrusos.
Todas sus guerras y peleas eran por hurtarse los ganados (...)
y por entrarse en los términos.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.6 ¿Cuántos pelean?
La calidad del ofendido y la gravedad de la ofensa determinan
el tamaño de los grupos en litigio ya que desde la familia se
puede ir comprometiendo a otros grupos con vínculos de
sangre hasta abarcar la totalidad de la tribu.
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.7 No ofendas al mencey
La ofensa al mencey compromete a todo el menceyato.
En el episodio de la Virgen de Candelaria, el mencey de
Güímar se cuida de no ofender al rey de Taoro para
evitar la confrontación:
Taoro
Güímar
El rey de Güímar (...) dijo al rey de Taoro que le parecía
sería bien que todos participasen deste bien, y para esto
que partiesen el año y que la mitad de él estuviese aquella
mujer (la Virgen) en su reino de Taoro y la otra mitad en el
suyo...
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.8 ¡Vamos a pelear!
La accidentada orografía y la actividad pastoril obliga a un hábitat y una
actividad dispersa haciendo difícil la reunión de hombres en caso de
conflicto para lo que es necesario valerse de distintas señales:
...y cuando había guerra, con ahumadas y silbos se entendían.
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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IV. Territorio, cabras y ovejas, razones de una existencia
IV.9 Una sola tribu
Las alianzas se deshacen cuando desaparecen los motivos que las han
provocado.
En última instancia, el cese de los litigios
internos es fruto del sentimiento de
pertenencia a la misma etnia, con una
lengua y una cultura comunes.
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LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
V. Instrumentos de combate
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V. Instrumentos de combate
V.1 ¿Con qué pelean? (I)
El guanche utilizó para sus peleas los instrumentos propios del
pastor y como tal hemos de interpretar los diferentes útiles que las
Fuentes presentan como “armas”.
Las armas ofensivas con que peleaban, que
defensivas (si no eran los tamarcos que rodeaban
al brazo unas pequeñas tarjas de drago) no las
tenían, eran una varas tostadas y aguzadas, con
ciertas muesquecitas a trechos y con dos
manzanas en medio en que encajaban la mano,
(...) estas tales varas o lanzas llamaban banot
(...) y en dando el golpe quebraban la
muesquecita, para que la punta quedase en la
herida...
(Fr. A. de Espinosa, 1594)
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V. Instrumentos de combate
V.1 ¿Con qué pelean? (II)
Majido, Magado, Amodeghe,
Amodagac : Lanza larga con la
punta endurecida al fuego, con o
sin regatón de asta (L. Diego
Cuscoy)
Garrote: Vara con
engrosamiento en su
extremo (Gómez
Escudero)
Tezeze: bastón de tres varas de largo
(J. de Viera y Clavijo)
Moca: vara endurecida al fuego y muy
puntiaguda (J. de Viera y Clavijo)
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V. Instrumentos de combate
V.1 ¿Con qué pelean? (III)
En la lucha a distancia:
...usaban de unas pelotas de piedras rollizas que tiraban con
mucha fuerza... (Fr. J. Espinosa, 1594)
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V. Instrumentos de combate
V.2 El banot, una herencia cultural romana
Banot:
 Vara tostada y
aguzada
(J. de Viera y Clavijo)
 Vara tostada y
aguzada con dos
manzanas en medio y
muesquecillas
(Fr. J. Espinosa)
Las características de este
arma señalan al soliferrum
romano como su
antecedente más cercano:
entre 160–180 cm de largo,
punta barbada y
abultamiento o rodete para
agarrarlo.
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V. Instrumentos de combate
V.3 Marcadores ocupacionales (I)
El ejercicio reiterado deja huellas en el hueso. El estudio paleopatológico
de los restos óseos nos permite conocer el tipo de actividad que
realizaba el individuo. Así, tirar piedras, lanzas, el uso de mazas o
boleadoras dejan sus huellas en los miembros superiores, codo y
hombro:
Hipertrofia en la parte superior del
cúbito por lanzamiento de piedras,
lanzas, mazas o boleadoras.
Sobrecrecimiento óseo en la
articulación del cúbito por
lanzamiento de piedras.
Lesión tendinosa en la parte
superior del cúbito por
lanzamiento de piedras.
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V. Instrumentos de combate
V.3 Marcadores ocupacionales (II)
Artrosis del hombro por lanzamiento de
lanzas.
Codo de “golfista” por uso de
boleadoras, maza, espada...
Lesión tendinosa en la parte
superior del cúbito por
lanzamiento de piedras.
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V. Instrumentos de combate
V.4 Armas arrojadizas: Lanzas y jabalinas (I)
Cráneo de varón con fractura en la sutura coronal
izquierda producida posiblemente por un objeto
arrojadizo puntiagudo (lanza) con escasos signos
de supervivencia (2 – 6 semanas).
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V. Instrumentos de combate
V.4 Armas arrojadizas: Lanzas y jabalinas (II)
Cráneo de varón con fractura orbitaria con pérdida
de globo ocular producida por un dardo.
No murió por el traumatismo ya que hay signos de
regeneración ósea de al menos 6 meses de
duración. Sufrió una osteomielitis (infección ósea)
postraumática.
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V. Instrumentos de combate
V.4 Armas arrojadizas: Lanzas y jabalinas (III)
Lesión traumática en vértebra dorsal media
producida por una flecha o dardo que perfora la
lámina vertebral, entra en el canal medular y lo
traspasa produciendo la sección de la médula
espinal.
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V. Instrumentos de combate
V.5 Armas arrojadizas: Piedras y esferoides (I)
Cráneo de varón con fractura del maxilar derecho con
hundimiento producida por un objeto lítico –pedrada-, de
forma ovoide afectando al seno con una sinusitis de origen
traumático en la que se observa una fístula. No produjo la
muerte pues hay signos de regeneración de larga duración.
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V. Instrumentos de combate
V.5 Armas arrojadizas: Piedras y esferoides (II)
Cráneo de varón con fractura de forma circular –esferoideen la zona frontal derecha, sobre la órbita. Presenta
síntomas de regeneración ósea de larga duración (más de
un año).
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V. Instrumentos de combate
V.5 Armas arrojadizas: Piedras y esferoides (III)
Cráneo de varón con fractura de hueso frontal en la zona
de la gabela afectando al seno, producida por objeto lítico
(pedrada) de forma circular –esferoide-. Afecta
igualmente a los huesos nasales produciendo desviación
de tabique. No murió por el traumatismo y la
supervivencia se estima en 3– 6 meses, existiendo
sinusitis postraumática con claros signos de osteomielitis.
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V. Instrumentos de combate
V.6 Otras armas
La huella ósea nos permite reconocer objetos no descritos por las
fuentes y que fueron utilizados como armas: dardos, mazas de
distinta naturaleza...
Fractura con hundimiento en la zona
frontal derecha por un objeto
contundente provisto de filo pues se
observa una línea de fractura en el
fondo de la lesión. Hay signos de
regeneración ósea de larga evolución.
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LA GUERRA ENTRE LOS GUANCHES
VI. Consecuencia de las peleas
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VI. Consecuencia de las peleas
VI.1 Heridos y muertos
En Tenerife las luchas intergrupos no tuvieron carácter de regulador
demográfico pues no se perseguía la muerte del adversario, sólo su
derrota, aunque ello no signifique que no se produjesen como
consecuencia de las heridas.
Los vencedores dejaban
a las mujeres retirar del
campo de batalla a las
víctimas, heridos y
muertos para darles
tratamiento, quirúrgico y
médico, o enterrarlos en
sus lugares de
residencia.
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VI. Consecuencia de las peleas
VI.2 Una cirugía primitiva
El guanche utilizó diversas técnicas de cirugía, algunas de ellas de
aplicación compleja, para devolver la salud a los guerreros heridos.
Entre ellas destacan la trepanación, la cauterización, la sangría o
escarificación y las prácticas traumatológicas.
La existencia de una buena curación
y consolidación de las fracturas
encontradas confirma que los
guanches desarrollaron técnicas
traumatológicas adecuadas que
debieron comprender la reducción, la
inmovilización y el reposo.
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VI. Consecuencia de las peleas
VI.3 Trepanación
Consiste en la apertura del cráneo para comunicar el interior con el
exterior sin tocar la masa encefálica. Los guanches la practicaron con
obsidianas (tabonas) y basaltos siguiendo las técnicas de “barrenado” y
“raspado”.
Cráneo de varón con trepanación por barrenado en parietal izquierdo
próximo a la sutura coronal, presenta signos de regeneración ósea de
media larga evolución (más de 6 meses).
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VI. Consecuencia de las peleas
VI.4 Cauterización
Consiste en aplicar grasa animal hirviendo o material lítico muy caliente sobre
cualquier parte del cuerpo para producir una descarga de corticoides que
actúan a modo de antiinflamatorio y analgésico.
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VI. Consecuencia de las peleas
VI.5 Escarificación
Consiste en hacer sangrar una parte específica del cuerpo
mediante cortes para hacer salir los “humores” que causan
inflamaciones y fiebre.
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VI. Consecuencia de las peleas
VI.6 Terapéutica médica
Entre los remedios de origen animal, las fuentes nos dicen que la
manteca de ganado se utilizaba para el tratamiento de un gran número
de dolencias entre los guanches. Entre las sustancias de origen vegetal,
las fuentes citan el mocán, con propiedades cicatrizantes y
antiinflamatorias, y la sangre de drago, que puede emplearse en el
tratamiento de hemorragias y heridas. Ambas plantas han sido halladas
en yacimientos arqueológicos de la isla.
Otras especies y frutos que forman
parte del registro arqueológico son
los piñones, con propiedades
analgésicas, o la orijama, que pudo
haber sido empleada para bajar la
fiebre.
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