Antes de leer
Lee el título y observa los dibujos. ¿De qué se
trata el relato?
Comenta: ¿tienes hermanos?, ¿cuántos?
Comenta: ¿conoces a alguien que sea adoptado?
Ahora somos dos
Soy Julio y tengo siete años. Hasta hace una semana
era un feliz hijo único. Ahora tengo un horrible
hermano de dos años, Toño.
¿Qué cómo es posible? Mi nuevo hermano es
adoptado. No estuvo en la guatita de mi mamá. Lo
tuvo otra mujer. Pero no podía ocuparse de él. En
cambio mis padres, sí pueden cuidarlo y lo han traído
a casa.
Al principio me pareció estupendo que mi nuevo
hermano no fuera un bebé. Pensé que así podría
jugar con él sin tener que esperar a que
aprendiera a andar y a hablar. Pero se mueve
demasiado y tengo que vigilarlo
constantemente para que no destroce mis
cosas ni se meta en mi dormitorio para tomar
mis juguetes.
Además, mi nuevo hermano es un traidor que
pasa el día besuqueando a mis papás. Mi mamá lo
llama “cielo” y mi papá juega con él durante horas
sin quejarse de su espalda. Toda la familia trae
regalos para el “principito” y ni siquiera es su
cumpleaños. La abuela dice que son regalos de
bienvenida ¡Qué espanto!
Para colmo, el abuelo lo lleva con nosotros al
parque, y ya no me puede contar historias de
cuando él tenía siete años ¡Tiene que vigilar a
Toño!
Estoy rabioso. Hasta pienso en fugarme de casa.
¡Qué se queden con ese pequeño repelente que
me llama Lulio!
Claro que si me voy, me perderé los juegos
con papá y los paseos con el abuelo.
Tampoco recibiré sorpresas de la abuelita,
ni podré ir a patinar con mamá, ni contarle
mis secretos. ¡Estaré solito! Estaré tan
solito y tan triste como estaba mi hermano
antes de que lo
adoptáramos.
Mejor me quedo. Me quedo con
papá con mamá con los abuelos
y con Toño, ni nuevo hermano.
Inma Díaz,
En la Lectura Amigas 1. Primeros pasos,
Santillana, España
Descargar

Diapositiva 1