Roland Barthes,
“el mito hoy”,
en Mitologías, Siglo XXI eds.
Pág. 199-257
El mito es un habla
 El mito constituye un sistema de comunicación, un




mensaje. Se trata de un modo de significación, de una
forma.
La mitología sólo puede tener fundamento histórico,
pues el mito es un habla elegida por la historia: no surge
de la naturaleza de las cosas.
Al ser un mensaje, no necesariamente debe ser oral,
también puede ser escritura o representaciones.
Los materiales del mito, sean representativos o gráficos,
presuponen una conciencia significante que puede
razonar independiente de su materia.
Lenguaje: toda síntesis significativa.
El mito como sistema semiológico
 Semiología: Saussure. Postular una significación.
 La semiología es una ciencia de las formas, puesto que estudia las
significaciones independientemente de su contenido.
 Considera como básica la triada:
significante
el signo
significado
elemento asociativo entre los dos
primeros, la correlación que los une.
 El significado es hueco, el signo es macizo, es un sentido.
 El mito es un sistema que se edifica a partir de una cadena
semiológica: es un sistema semiológico segundo. Lo que constituye
el signo en el primer sistema se vuelve el significante en el segundo.
Significante
significado
signo
significado
signo
 Al primer sistema se le llama lenguaje objeto, porque es el leguaje
del cual el mito se toma para construir su propio sistema
 Al mito mismo se le llama metalenguaje, porque es la segunda
lengua en la cual se habla de la primera.
La forma y el concepto
 Lo que define al mito es el juego entre sentido y forma
 La forma empobrece el sentido, lo aleja, lo mantiene a
su disposición. La forma del mito no es un símbolo
 El concepto nunca es abstracto, restablece una cadena
de causas y efectos, de móviles e intensiones. Se puede
entender como una tendencia
 Al tener el significado varios significantes, el concepto se
considera cualitativamente mucho más pobre que el
significante
 El concepto es un elemento constituyente del mito,
aunque muchas veces los conceptos sean efímeros…
es aquí donde es posible introducir neologismos.
La significación
 La significación es el mito mismo.
 El vinculo que une el concepto del mito al sentido es
esencialmente una relación de deformación. El
significante tiene dos caras: la cara llena que es el
sentido y la cara vacía que es la forma. Lo que el
concepto deforma es el sentido.
 El mito tiene carácter imperativo, de interpretación:
salido de un concepto histórico, surgido directamente de
la contingencia. Pe. El chalet vasco.
 La motivación: la significación mítica nunca es
completamente arbitraria, contiene una dosis de
analogía. Es necesaria a la duplicidad misma del mito, el
mito juega con la analogía del sentido y la forma.
¿cómo es recibido el mito?

Se puede recibir de tres maneras, dependiendo de en qué
elemento se ponga atención:
1.
Poniendo la atención en el significante vacío, dejo que el
concepto llene la forma del mito y la significación se vuelve literal.
Pe. Periodistas.
Poniendo la atención en el significante lleno, en el que distingo el
sentido de la forma y la deformación que uno produce en el otro,
deshago la significación del mito, lo recibo como una impostura.
Pe. El mitólogo.
Poniendo atención en el significante del mito como en un todo
inextricable de sentido y de forma, recibo una significación
ambigua, respondo al mecanismo constitutivo del mito y me
convierto en el lector del mito
2.
3.
 Las dos primeras maneras son de orden estático,
destruyen al mito. La primera es sínica, la segunda
desmitificante.
 La tercera forma es dinámica y consume el mito según
los fines propios de su estructura: el lector vive el mito a
la manera de una historia a la vez verdadera e irreal.
 El mito no es una mentira, ni una confesión: es una
inflexión.
 No hay antipatía entre realismo y mito. El lenguaje del
escritor no tiene como objetivo representar lo real, sino
significarlo.
La burguesía como sociedad anónima
 La burguesía como hecho político, no se reconoce a sí
misma; como hecho ideológico, desaparece
completamente. Se acomoda a los hechos, pero no se
integra con los valores, le inflige a su estatuto una
operación de ex-nominación. La burguesía se define
como la clase social que no quiere ser nombrada.
El mito es un habla despolitizada
 Si nuestra sociedad es objetivamente el campo privilegiado de las
significaciones míticas se debe a que el mito es formalmente el
instrumento más apropiado para la inversión ideológica que la
define.
 El mito está constituido por la pérdida de la cualidad histórica de las
cosas: las cosas pierden en él el recuerdo de sus construcción.
 El mito es un habla despolitizada, entendiendo la política como el
conjunto de relaciones humanas en su poder de construcción del
mundo. Consigue abolir la complejidad de los actos humanos, les
otorga la simplicidad de las esencias: las cosas parecen significar
por sí mismas. Es como cantar las cosas y no para actuarlas.
 Para juzgar la carga política de un objeto y el vacío
mítico que se amolda a ella, nunca hay que situarse
desde el punto de vista del significante, es decir, de la
cosa oculta.
El mito en la izquierda
 Si el mito es un habla despolitizada, existe por lo menos
una habla que se opone al mito: el habla que
permanece política.
 Existe un lenguaje que no es mítico: el lenguaje del
hombre productor. Toda vez que el hombre habla de
transformar lo real y no para conservar lo real como
imagen, el metalenguaje es devuelto a un lenguaje
objeto, el mito es imposible. Pe. La revolución al
proclamarse como tal, logra abolir el mito.
¿Es posible un mito de izquierda?
 Sí, en la medida en la que la izquierda no es la
revolución. Sin embargo, en ningún modo tienen las
mismas cualidades que el mito burgués. El mito de la
izquierda es inesencial; nunca alcanza el inmenso
campo de las relaciones humanas. Es un mito
esencialmente pobre.
 Esa imperfección viene desde la naturaleza de la
izquierda, que siempre se define conforme a la idea del
oprimido y el habla del oprimido es siempre inmediata y
monótona, un habla transitiva
 El mito de la izquierda es un mito artificial y reconstruido.
El mito en la derecha
 Estadísticamente, el mito se encuentra en
la derecha. Su expansión tiene el mismo
alcance que la ex-nominación de la
burguesía.
 Un mito maduro es un mito que tiene las
posibilidades de extenderse.
Figuras de los mitos burgueses:
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
La vacuna: se inmuniza lo imaginario colectivo, se inmuniza
contra el riesgo de una subversión generalizada
La privación de la historia: la historia como “criada ideal”.
Manifiesta la irresponsabilidad del hombre.
La identificación: la imposibilidad de imaginar lo otro, a cambio,
convertirlo en uno mismo o simplemente se ignora.
Tautología: definir lo mismo por lo mismo. Conlleva un doble
asesinato; se mata lo racional y se mata el lenguaje.
Ninismo: consiste en plantear dos contrarios y equiparar el uno
con el otro para al final rechazar ambos. Cuando es incómodo
elegir, no se da razón alguna de las dos partes; se huye de lo
real.
Cuantificación de la cualidad: el mito realiza una economía de
la inteligencia: comprende lo real con menos gasto.
La verificación: el mito tiende al proverbio. El rechazo de la
explicación, una jerarquía inalterable del mundo. El fundamento
de la verificación es el buen sentido. Pe. El refrán.
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