El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una Emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio
venir desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de
ellas.
Un regalo inesperado
Sonó el timbre y corrió hacia la puerta. Estaba siendo un cumpleaños
especial y se le notaba por su sonrisa. Nadie…sólo una enorme caja en el
suelo. La levantó sin dificultad y abrió la tapa: ¡un ramo de flores precioso!
Empezó a imaginar quién lo enviaría mientras buscaba una tarjeta en el
interior. Nerviosa y emocionada la abrió. De repente sintió que le faltaba el
aire, las flores cayeron a sus pies y con ellas la tarjeta: “Feliz último
cumpleaños”.
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
Aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a esas
tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí decidido a andar por
la ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida
que andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba
casi en el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba
por esas calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni a mejor
ni a peor, cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también
había sucedido con ese barrio.
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
Aunque era un día de comienzo del verano —la temperatura era fresca
a esas tempranas horas del día—. Me puse la chaqueta y salí decidido a
andar por la ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a
medida que andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me
encontraba casi en el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no
paseaba por esas calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni
a mejor ni a peor, cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así
también había sucedido con ese barrio.
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
Aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a esas
tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí. decidido a andar por la
ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida que
andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba casi en
el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba por esas
calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni a mejor ni a peor,
cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también había
sucedido con ese barrio.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a
soñar para hacer mis sueños realidad!
Adrenalina
Siento que el momento se acerca lentamente, las manos me sudan, no puedo
dejar de mover nerviosamente los pies, me estoy arrepintiendo de lo que
estoy a punto de hacer, pero ya no hay vuelta atrás. Ojalá lo hubiera
pensado mejor, tengo un nudo en el estómago, ¿y si algo sale mal?
Podría ser el final.
Tres, dos, uno, cero... ¡El Dragón Khan de Port Aventura se pone en
movimiento y sentado en el primer vagón se me van los nervios!
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera.
Tampoco ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de
las inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro.
Puertas que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión.
Metas inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a
soñar para hacer mis sueños realidad!
Broken Heart
Es la final de la copa del mundo y allí. estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del
mundo siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que
sonó el despertador…
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era
inexplicable. Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila Esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso
de un niño con disletria y un padre con disfraxia !
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun Era
inexplicable. Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un
niño con disletria y un padre con disfraxia !
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa,!
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder arrancármelos.
Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis pecados la
permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola, para
enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Risas
Siempre pensé que la manera de reír define a las personas. Quienes, como mis
hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo abundan los
irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son preferibles a los
histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los campechanos “jo, jo, jo” de
mis
vecinos,
me
resultan
entrañables
a
pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido que me sigue desde hace un rato,
me tienen desconcertado.
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría
quererla. Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera.
Tampoco ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Que tu sueño no sea solo un sueño
—Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si
no lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. una
estrella fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era inexplicable.
Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió—. el
niño, mirando hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un niño
con disletria y un padre con disfraxia !
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
Desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
me olvidé de soñar., no me quería atormentar más. Pero una vida sin
sueños, vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro A tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era inexplicable.
Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un niño
con disletria y un padre con disfraxia !
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
Aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a esas
tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí decidido a andar por la
ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida que
andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba casi en
el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba por esas
calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni a mejor ni a
peor, cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también había
sucedido con ese barrio.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero El destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes.
Ambos compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Un regalo inesperado
Sonó el timbre y corrió hacia la puerta. Estaba siendo un cumpleaños especial
y se le notaba por su sonrisa. Nadie…sólo una enorme caja en el suelo. La
levantó sin dificultad y abrió la tapa: ¡un ramo de flores precioso! Empezó a
imaginar quién lo enviaría mientras buscaba una tarjeta en el interior.
Nerviosa y emocionada la abrió. de repente sintió que le faltaba el aire, las
flores cayeron a sus pies y con ellas la tarjeta: “Feliz último cumpleaños”.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes.
Ambos compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder arrancármelos.
Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis pecados la
permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola, para
enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Agua
ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder
arrancármelos. Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis
pecados la permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola,
para enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
El otro. para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el Otro.
Puertas que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Broken Heart
Es la final de la copa del mundo y allí estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del mundo
siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que sonó el
despertador…
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados cada vez mayores,. a la espera de ablandarlos y poder
arrancármelos. Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis
pecados la permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola,
para enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero —No lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
El héroe en la sombra
Él no era un héroe . pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. —Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
Risas
Siempre pensé que la manera de reír define a las personas. Quienes, como
mis hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo
abundan los irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son
preferibles a los histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los
campechanos “jo, jo, jo” de mis vecinos, me resultan entrañables a pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido que me sigue desde hace un
rato, me tienen desconcertado.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder
arrancármelos. Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis
pecados la permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola,
para enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco.
Yo quise besarla, despedirme, liberarla de mí. pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
Tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis
ideas. Aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a
esas tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí decidido a andar por
la ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida que
andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba casi en
el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba por esas
calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni a mejor ni a peor,
cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también había
sucedido con ese barrio.
Adrenalina
Siento que el momento se acerca lentamente, las manos me sudan, no puedo
dejar de mover nerviosamente los pies, me estoy arrepintiendo de lo que
estoy a punto de hacer, pero ya no hay vuelta atrás. Ojalá lo hubiera
pensado mejor, tengo un nudo en el estómago, ¿y si algo sale mal? Podría ser
el
final.
Tres, dos, uno, cero... ¡El Dragón Khan de Port Aventura se pone en
movimiento y sentado en el primer vagón se me van los nervios!
Adrenalina
siento que el momento se acerca lentamente, las manos me sudan, no
puedo dejar de mover nerviosamente los pies, me estoy arrepintiendo de lo
que estoy a punto de hacer, pero ya no hay vuelta atrás. Ojalá lo hubiera
pensado mejor, tengo un nudo en el estómago, ¿y si algo sale mal? Podría ser
el
final.
Tres, dos, uno, cero... ¡El Dragón Khan de Port Aventura se pone en
movimiento y sentado en el primer vagón se me van los nervios!
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro.
Puertas que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Risas
Siempre pensé que la manera de reír define a las personas. Quienes, como
mis hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo abundan
los irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son preferibles a los
histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los campechanos “jo, jo, jo” de
mis
vecinos,
me
resultan
entrañables
a
pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido que me sigue desde hace un rato,
me tienen desconcertado.
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Adrenalina
Siento que el momento se acerca lentamente, las manos me sudan, no puedo
dejar de mover nerviosamente los pies, me estoy arrepintiendo de lo que
estoy a punto de hacer, pero ya no hay vuelta atrás. Ojalá lo hubiera pensado
mejor, tengo un nudo en el estómago, ¿y si algo sale mal? podría ser el final.
Tres, dos, uno, cero... ¡El Dragón Khan de Port Aventura se pone en
movimiento y sentado en el primer vagón se me van los nervios!
Un regalo inesperado
Sonó el timbre y corrió hacia la puerta. Estaba siendo un cumpleaños
especial y se le notaba por su sonrisa. Nadie…sólo una enorme caja en el
suelo. La levantó sin dificultad y abrió la tapa: ¡un ramo de flores precioso!
Empezó a imaginar quién lo enviaría mientras buscaba una tarjeta en el
interior. Nerviosa y emocionada la abrió. De repente sintió que le faltaba el
aire, las flores cayeron a sus pies y con ellas la tarjeta: “Feliz último
cumpleaños”.
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a esas
tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí decidido a andar por la
ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida que
andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba casi en
el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba por esas
calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni a mejor ni a peor,
cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también había
sucedido con ese barrio.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a
soñar para hacer mis sueños realidad!
Risas
Siempre pensé que la manera. de reír define a las personas. Quienes, como
mis hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo abundan
los irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son preferibles a los
histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los campechanos “jo, jo, jo” de
mis
vecinos,
me
resultan
entrañables
a
pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido que me sigue desde hace un rato,
me tienen desconcertado.
Broken Heart
—Es la final de la copa del mundo y allí estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del mundo
siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que sonó el
despertador…
Broken Heart
Es la final, de la copa del mundo y allí estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del mundo
siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que sonó el
despertador…
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder arrancármelos.
Era cuestión de tiempo. antes de que pasara lo inevitable. Mis pecados la
permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola, para
enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡te veo en 12 segundos, preciosa!
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura. de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y La vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí. haber soñado ya. Pero qué es un sueño si
no lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era inexplicable.
Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina La. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un niño
con disletria y un padre con disfraxia !
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Risas
Siempre pensé que la manera de reír define a las personas. Quienes, como mis
hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo abundan los
irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son preferibles a los
histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los campechanos “jo, jo, jo” de
mis
vecinos,
me
resultan
entrañables
a
pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido. que me sigue desde hace un
rato, me tienen desconcertado.
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder arrancármelos.
Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis pecados la
permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola, para
enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a Ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Un regalo inesperado
Sonó el timbre y corrió hacia la puerta. estaba siendo un cumpleaños
especial y se le notaba por su sonrisa. Nadie…sólo una enorme caja en el
suelo. La levantó sin dificultad y abrió la tapa: ¡un ramo de flores precioso!
Empezó a imaginar quién lo enviaría mientras buscaba una tarjeta en el
interior. nerviosa y emocionada. la abrió. De repente sintió que le faltaba
el aire, las flores cayeron a sus pies y con ellas la tarjeta: “Feliz último
cumpleaños”.
Deseo
Como todos los viernes, iba a recogerte para irnos juntos a otra de esas
reuniones con tu grupo de amigos, cuando miré al cielo y la vi. Una estrella
fugaz cruzando raudamente el cielo de Móstoles.
Recordé mi infancia, las noches interminables en el parque contando estrellas
con mi abuelo, y sus sabios consejos.
También Pensé en mi futuro a tu lado.
Cerré los ojos y pedí un deseo.
Y cayó sobre tu casa.
Broken Heart
Es la final de la copa del mundo y allí estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del mundo
siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que sonó el
despertador…
Broken Heart
Es la final de la copa del mundo y allí estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del
mundo. siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que
sonó el despertador…
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era inexplicable.
Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un
niño con disletria y un padre con disfraxia !
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder arrancármelos.
Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis pecados la
permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola, para
enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Risas
Siempre pensé que la manera de reír define a las personas. Quienes, como mis
hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo abundan los
irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son preferibles a los
histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los campechanos “jo, jo, jo” de
mis
vecinos,
me
resultan
entrañables
a
pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido que me sigue desde hace un rato,
me tienen desconcertado.
Agua
Ella era agua fluida, cristalina, que me bañaba, que ponía en remojo mis
pecados, cada vez mayores, a la espera de ablandarlos y poder arrancármelos.
Era cuestión de tiempo antes de que pasara lo inevitable. Mis pecados la
permearon. Entraron en ella haciéndola hervir, vaporizándola, para
enseguida congelarle el alma y dejarla allí, inerte, como un hielo seco. Yo
quise besarla, despedirme, liberarla de mí, pero no lo entendía. Mis labios
quedaron fundidos a ella y nuestra casa se volvió un témpano.
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era inexplicable.
Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un
niño con disletria y un padre con disfraxia !
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
Aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a esas
tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí decidido a andar por la
ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida que
andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba casi en
el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba por esas
calles y la verdad, es que había habido muchos cambios. Ni a mejor ni a
peor, cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también había
sucedido con ese barrio.
Callejeando
Finalmente decidí salir. Necesitaba que me diera el aire y refrescar mis ideas.
Aunque era un día de comienzo del verano la temperatura era fresca a esas
tempranas horas del día. Me puse la chaqueta y salí decidido a andar por la
ciudad, sin rumbo fijo. Al principio me dolían las piernas pero a medida que
andaba me iba encontrando mejor. Sin darme cuenta me encontraba casi en
el otro extremo de la ciudad. Hacía mucho tiempo que no paseaba por esas
calles y la verdad es que había habido muchos cambios. Ni a mejor ni a peor,
cambios en cualquier caso. Como nos sucede a todos así también había
sucedido con ese barrio.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.,
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
Un regalo inesperado
Sonó el timbre y corrió hacia la puerta. Estaba siendo un cumpleaños especial
y se le notaba por su sonrisa. Nadie…Sólo una enorme caja en el suelo. La
levantó sin dificultad y abrió la tapa: ¡un ramo de flores precioso! Empezó a
imaginar quién lo enviaría mientras buscaba una tarjeta en el interior.
Nerviosa y emocionada la abrió. De repente sintió que le faltaba el aire, las
flores cayeron a sus pies y con ellas la tarjeta: “Feliz último cumpleaños”.
Adrenalina
Siento que el momento se acerca lentamente, las manos me sudan, no puedo
dejar de mover nerviosamente los pies, me estoy arrepintiendo de lo que
estoy a punto de hacer, pero ya no hay vuelta atrás. Ojalá lo hubiera pensado
mejor, tengo un nudo en el estómago, ¿y si algo sale mal? Podría ser el final.
Tres, dos, uno, cero... ¡El Dragón Khan de Port Aventura se pone en
movimiento y sentado en el primer vagón se me van los nervios!
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Un regalo inesperado
Sonó el timbre y corrió hacia la puerta. Estaba siendo un cumpleaños especial
y se le notaba por su sonrisa. Nadie…sólo una enorme caja en el suelo. La
levantó sin dificultad y abrió la tapa: ¡un ramo de flores precioso! Empezó a
imaginar quién lo enviaría mientras buscaba una tarjeta en el interior.
Nerviosa y emocionada la abrió. De repente sintió que le faltaba el aire, las
flores cayeron a sus pies y con ellas la tarjeta: “Feliz último cumpleaños”.
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera. Tampoco
ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes mientras que él se conformaba con la
frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Por Dios, vete ya
Doce segundos. Tres abajo. Posesión. Desgraciadamente, nos queda un
tiempo muerto. Miro a Pablo y su pizarra sin esperanza. La última vez se la
jugó el Chacho por detrás del tablero.
Su jugada ensayada:
"Saca Rudy, Mejri sube el balón, amaga el triple y la pasa a Llul al poste bajo.
Se juega el gancho delante de Tomic confiando en recibir falta".
Desconecto. Miro el escote de la chica que anima detrás del banquillo.
—¡Te veo en 12 segundos, preciosa!
El héroe en la sombra
Él no era un héroe, pero el destino le puso en el camino de uno.
Su encuentro fue fortuito y, extrañamente, sus necesidades comunes. Ambos
compartieron senda entonces, pero no la gloria.
El héroe recibía amores y parabienes, mientras que él se conformaba con
la frialdad de las sombras.
Por eso el día que una emboscada amenazó la vida del héroe, él la vio venir
desde las sombras. Lástima que ese día ya fuera tarde para salir de ellas.
Que tu sueño no sea solo un sueño
Una vez tuve un sueño, que creí haber soñado ya. Pero qué es un sueño si no
lo puedes hacer realidad, qué es el amor si no lo puedes disfrutar.
Una vez más lo volví a soñar. Se estaba convirtiendo en una obsesión. Metas
inalcanzables, amores imposibles.
Me olvidé de soñar, no me quería atormentar más. Pero una vida sin sueños,
vacía, sin nada a lo que aspirar me volvió a desesperar.
Tenía que soñar de nuevo pero, esta vez, no iba a ser igual. ¡Comencé a soñar
para hacer mis sueños realidad!
Oiga, doctor
El Dr. Pilila suspiró, cinco años de su vida con este caso y aun era inexplicable.
Se dispuso a entrar en la consulta:
—Buenos días. ¿Qué tal estamos hoy?
—Soneub siad rotcod aliliP. ¡Yoh yotse rojem! —respondió el niño, mirando
hacia su padre.
—¡Energía más mucha con levantado ha se hoy! Efecto haciendo está
medicina la. ¿Avance un es, Doctor?
Pilila esbozó una sonrisa rutinaria. ¡En buena hora aceptó un caso de un niño
con disletria y un padre con disfraxia !
Broken Heart
Es la final de la copa del mundo y allí estoy yo defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del mundo
siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que sonó el
despertador…
El otro para el uno
Él traga saliva. Ella lo mira. Él no se entera. Ella repasa lo suyo. El pasado de
ella tiene aquel algo que tienen los pequeños infiernos. Él sí podría quererla.
Él, llenas las canas de ganas de seguir estando atento, no se entera.
Tampoco ella. Él traga saliva. Ella lo mira y no ve que en ella está la cura de las
inseguridades de él. Desacelera el vagón. Uno de pie. Sentado el otro. Puertas
que al abrirse cierran destinos. Uno baja. El otro permanece.
Risas
Siempre pensé que la manera de reír define a las personas. Quienes, como
mis hijos, emiten “ja, ja, ja”, son inocentes y naturales. En mi trabajo abundan
los irónicos y forzados “je, je, je”. Los detesto, pero casi son preferibles a los
histriónicos “ji, ji, ji” de mi mujer. En cambio, los campechanos “jo, jo, jo” de
mis
vecinos,
me
resultan
entrañables
a
pequeñas
dosis.
Sin embargo, los “ju, ju, ju” del desconocido que me sigue desde hace un rato,
me tienen desconcertado.
Broken Heart
Es la final de la copa del mundo y allí estoy yo. defendiendo a mi país en la
final y ante el portero rival en el último minuto y con el balón en el punto de
penalti, tomo carrerilla…lanzo y ¡gol! Me siento el hombre más feliz del mundo
siento que estoy viviendo un sueño pero era real…real hasta que sonó el
despertador…
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