Lectio divina del Salmo dominical
Domingo XXVI
del T.O.
Ez 18,25-28: Cuando el malvado se convierta de su maldad, salvará su vida.
Sal 24,4bc-5.6-7.8-9: Recuerda, Señor, que tu misericordia es eterna.
Flp 2,1-11: Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús.
Mt 21,28-32: Recapacitó y fue.
Recuerda,
Señor, que
tu
misericordia
es eterna.
Señor, enséñame
tus caminos,
instrúyeme en tus
sendas:
haz que camine con
lealtad;
enséñame, porque
tú eres mi Dios y
Salvador,
y todo el día te
estoy esperando.
Recuerda,
Señor, que
tu
misericordia
es eterna.
Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
no te acuerdes de los pecados
ni de las maldades de mi juventud;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor.
Recuerda,
Señor, que
tu
misericordia
es eterna.
El Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.
Recuerda,
Señor, que
tu
misericordia
es eterna.
Lectio
Ahora leemos el salmo entero, despacio…
Salmo 24 (25)
1 [De
David.] A ti, Señor, levanto mi alma;
mío, en ti confío,
no quede yo defraudado,
que no triunfen de mí mis enemigos;
3 pues los que esperan en ti no quedan defraudados,
mientras que el fracaso malogra a los traidores.
4 Señor, enséñame tus caminos,
instrúyeme en tus sendas:
5 haz que camine con lealtad;
enséñame, porque tú eres mi Dios y Salvador,
y todo el día te estoy esperando.
6 Recuerda, Señor, que tu ternura
y tu misericordia son eternas;
7 no te acuerdes de los pecados
ni de las maldades de mi juventud;
acuérdate de mí con misericordia,
por tu bondad, Señor.
2 Dios
8 El
Señor es bueno y es recto,
y enseña el camino a los pecadores;
9 hace caminar a los humildes con rectitud,
enseña su camino a los humildes.
10 Las sendas del Señor son misericordia y lealtad
para los que guardan su alianza y sus mandatos.
11 Por
el honor de tu nombre, Señor,
perdona mis culpas, que son muchas.
12 ¿Hay alguien que tema al Señor?
Él le enseñará el camino escogido:
13 su alma vivirá feliz,
su descendencia poseerá la tierra.
14 El Señor se confía con sus fieles
y les da a conocer su alianza.
15 Tengo los ojos puestos en el Señor,
porque él saca mis pies de la red.
16 Mírame,
oh Dios, y ten piedad de mí,
que estoy solo y afligido.
17 Ensancha mi corazón oprimido
y sácame de mis tribulaciones.
18 Mira mis trabajos y mis penas
y perdona todos mis pecados;
19 mira cuántos son mis enemigos,
que me detestan con odio cruel.
20 Guarda mi vida y líbrame,
no quede yo defraudado de haber acudido a ti.
21 La inocencia y la rectitud me protegerán,
porque espero en ti.
22 Salva,
oh Dios, a Israel
de todos sus peligros.
Lectio
¿Qué lugar ocupa este salmo en el
salterio?
Según el P. Ramón Ribera, monje de
Montserrat, y otros estudiosos, el orden de
los salmos no se debe al azar sino que hay
toda una estructura interna.
Lectio
¿Qué lugar ocupa este salmo en el
salterio?
Dentro del primer libro, los salmos 3-31
Nuestro
salmo
se
encuentra
en
la
constituyen la 1ª Colección de David. David es
primera
parte de
delestos
salterio,
el protagonista
salmos y dedicado
todos traen a
nombre en ael título
esto no por
quierelos
las susúplicas
Dios,(aunque
formada
decir que los haya escrito él). Toda esta
libros:
Salmo
24:
súplica que
colección está organizada
en 4
septenarios
corresponden a 14+14. individual
Para los hebreos
con el nº 14
1º: salmos
1-40 numérico
es el equivalente
de las letras de la
contenidos
palabra “David.”
2º: salmos 41-71
sapienciales
El Salmo 24 se encuentra en el tercer
Y 3º:septenario
salmos 72-88
(salmos 18-24), en él el salmista
pide al Señor que le enseñe los caminos de la
Ley que tan bellamente ha cantado el salmo 18.
Lectio
¿Qué dice el texto?
Este salmo alfabético es una mezcla de súplica individual con elementos
y contenidos de los salmos sapienciales.
Una persona anciana le pide al Señor que le perdone los pecados y
faltas de su juventud, que le enseñe sus caminos (la Torah) y que lo
libre de las manos de sus enemigos.
El salmo lo podemos estructurar de la siguiente forma:
 Vv. 1-7: el salmista expresa su total confianza en el Señor con la
esperanza de no verse defraudado.
 Vv. 8-15: es una reflexión sapiencial, una meditación acerca del
sentido de la vida.
 Vv. 16-21: retoma la difícil situación en que se encuentra el salmista.
Vuelve a pedir con insistencia el perdón de los pecados y la liberación
de sus enemigos.
 V. 22: es un añadido posterior para el uso litúrgico en común.
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
La liturgia de hoy nos hace pedirle al Señor
con insistencia que recuerde que su
misericordia es eterna.
Sobre todo
pidámosle que
nosotros nunca
nos olvidemos
de su Presencia
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
Todo cuanto somos y hacemos está presente ante el
Señor, Él SIEMPRE nos espera.
¿Nos dejamos enseñar y
corregir para nuestro
bien?
El examen de conciencia
sigue teniendo
actualidad, nos ayuda a
recapacitar y volvernos al
Señor.
Meditatio
Lo propio de este paso es meditar qué me dice a mi el texto.
Esto es algo muy personal por ello aquí para ayudar a esta
meditación relacionamos el salmo con las lecturas del domingo.
Que el Señor nos dé los
sentimientos propios
de una vida en Cristo
Jesús.
¡Así cumpliremos
la voluntad del
Padre e iremos a
trabajar a su viña!
Oratio
¿Qué me hace decirle a Dios este salmo,
la liturgia de este domingo?
Oh Dios, que manifiestas especialmente tu poder con el perdón
y la misericordia,
derrama incesantemente sobre nosotros tu gracia,
para que, deseando lo que nos prometes,
consigamos los bienes del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en
la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los
siglos. Amén.
(Oración del día)
Contemplatio
Miro y me dejo mirar… En esto los Padres de la Iglesia son maestros…
Acuérdate de tus misericordias, Señor: acuérdate de las obras
de tu misericordia, Señor, ya que los hombres creen que te
has olvidado. Y que tus misericordias existen desde siempre:
y acuérdate de esto: que tus misericordias comienzan con
la creación. De hecho nunca has carecido de ellas tú que
incluso al pecador le sometiste al yugo de la vanidad pero
dentro del margen de la esperanza, y que a tu criatura no la
privaste de tantos y tan grandes consuelos.
El Señor es dulce y recto: el Señor es dulce, pues ha usado de
tanta misericordia con los pecadores y los impíos que les ha
perdonado todos los pecados anteriores; pero también es
recto el Señor, pues, tras la misericordia de la llamada y del
perdón que entraña la gracia y no los merecimientos
personales, exigirá en el juicio final los méritos
correspondientes. Por eso impondrá la ley a los que
delinquen en el camino: porque ha dado como garantía la
misericordia para llevarlos al camino.
(SAN AGUSTÍN, Comentario al salmo 24, 6. 8)
Actio
¿Qué me hace vivir el Señor a partir de esta Palabra? Es el momento de la
“obediencia de la Fe”…
Haz, Señor, que camine
con lealtad.
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Domingo XXX del T.O. Año C