EL LIBRO DE RUT
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Durante la época de los Jueces
Quizás durante Gedeón
Escrito en forma narrativa
Bisabuela de David
Tema: La Fidelidad de Dios y
la preservación de la Simiente.
LECTURA DE RUT
CAPITULO 1
1 Aconteció en los días que gobernaban los jueces, que hubo hambre en la tierra. Y un
varón de Belén de Judá fue a morar en los campos de Moab, él y su mujer, y dos hijos
suyos. 2 El nombre de aquel varón era Elimelec, y el de su mujer, Noemí; y los
nombres de sus hijos eran Mahlón y Quelión, efrateos de Belén de Judá. Llegaron,
pues, a los campos de Moab, y se quedaron allí. 3 Y murió Elimelec, marido de Noemí,
y quedó ella con sus dos hijos, 4 los cuales tomaron para sí mujeres moabitas; el
nombre de una era Orfa, y el nombre de la otra, Rut; y habitaron allí unos diez años.
5 Y murieron también los dos, Mahlón y Quelión, quedando así la mujer desamparada
de sus dos hijos y de su marido. 6 Entonces se levantó con sus nueras, y regresó de los
campos de Moab; porque oyó en el campo de Moab que Jehová había visitado a su
pueblo para darles pan. 7 Salió, pues, del lugar donde había estado, y con ella sus dos
nueras, y comenzaron a caminar para volverse a la tierra de Judá. 8 Y Noemí dijo a sus
dos nueras: Andad, volveos cada una a la casa de su madre; Jehová haga con vosotras
misericordia, como la habéis hecho con los muertos y conmigo. 9 Os conceda Jehová
que halléis descanso, cada una en casa de su marido. Luego las besó, y ellas alzaron
su voz y lloraron, 10 y le dijeron: Ciertamente nosotras iremos contigo a tu pueblo.
11 Y Noemí respondió: Volveos, hijas mías; ¿para qué habéis de ir conmigo? ¿Tengo yo
más hijos en el vientre, que puedan ser vuestros maridos?
LECTURA DE RUT
12 Volveos, hijas mías, e
idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque
dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos,
13 ¿habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin
casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras,
pues la mano de Jehová ha salido contra mí. 14 Y ellas alzaron otra vez su voz y
lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella. 15 Y Noemí dijo: He aquí
tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella. 16 Respondió
Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú
fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios
mi Dios. 17 Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y
aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. 18 Y viendo
Noemí que estaba tan resuelta a ir con ella, no dijo más. 19 Anduvieron, pues, ellas
dos hasta que llegaron a Belén; y aconteció que habiendo entrado en Belén, toda la
ciudad se conmovió por causa de ellas, y decían: ¿No es ésta Noemí? 20 Y ella les
respondía: No me llaméis Noemí, sino llamadme Mara; porque en grande amargura
me ha puesto el Todopoderoso. 21 Yo me fui llena, pero Jehová me ha vuelto con las
manos vacías. ¿Por qué me llamaréis Noemí, ya que Jehová ha dado testimonio
contra mí, y el Todopoderoso me ha afligido? 22 Así volvió Noemí, y Rut la moabita su
nuera con ella; volvió de los campos de Moab, y llegaron a Belén al comienzo de la
siega de la cebada.
LECTURA DE RUT
CAPITULO 2
1 Tenía Noemí un pariente de su marido, hombre rico de la familia de Elimelec, el cual
se llamaba Booz. 2 Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo,
y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve,
hija mía. 3 Fue, pues, y llegando, espigó en el campo en pos de los segadores; y
aconteció que aquella parte del campo era de Booz, el cual era de la familia de
Elimelec. 4 Y he aquí que Booz vino de Belén, y dijo a los segadores: Jehová sea con
vosotros. Y ellos respondieron: Jehová te bendiga. 5 Y Booz dijo a su criado el
mayordomo de los segadores: ¿De quién es esta joven? 6 Y el criado, mayordomo de
los segadores, respondió y dijo: Es la joven moabita que volvió con Noemí de los
campos de Moab; 7 y ha dicho: Te ruego que me dejes recoger y juntar tras los
segadores entre las gavillas. Entró, pues, y está desde por la mañana hasta ahora, sin
descansar ni aun por un momento. 8 Entonces Booz dijo a Rut: Oye, hija mía, no
vayas a espigar a otro campo, ni pases de aquí; y aquí estarás junto a mis criadas.
9 Mira bien el campo que sieguen, y síguelas; porque yo he mandado a los criados que
no te molesten. Y cuando tengas sed, ve a las vasijas, y bebe del agua que sacan los
criados. 10 Ella entonces bajando su rostro se inclinó a tierra, y le dijo: ¿Por qué he
hallado gracia en tus ojos para que me reconozcas, siendo yo extranjera?
LECTURA DE RUT
11 Y respondiendo Booz, le
dijo: He sabido todo lo que has hecho con tu suegra
después de la muerte de tu marido, y que dejando a tu padre y a tu madre y la tierra
donde naciste, has venido a un pueblo que no conociste antes. 12 Jehová recompense
tu obra, y tu remuneración sea cumplida de parte de Jehová Dios de Israel, bajo
cuyas alas has venido a refugiarte. 13 Y ella dijo: Señor mío, halle yo gracia delante de
tus ojos; porque me has consolado, y porque has hablado al corazón de tu sierva,
aunque no soy ni como una de tus criadas. 14 Y Booz le dijo a la hora de comer: Ven
aquí, y come del pan, y moja tu bocado en el vinagre. Y ella se sentó junto a los
segadores, y él le dio del potaje, y comió hasta que se sació, y le sobró. 15 Luego se
levantó para espigar. Y Booz mandó a sus criados, diciendo: Que recoja también
espigas entre las gavillas, y no la avergoncéis; 16 y dejaréis también caer para ella algo
de los manojos, y lo dejaréis para que lo recoja, y no la reprendáis. 17 Espigó, pues, en
el campo hasta la noche, y desgranó lo que había recogido, y fue como un efa de
cebada. 18 Y lo tomó, y se fue a la ciudad; y su suegra vio lo que había recogido. Sacó
también luego lo que le había sobrado después de haber quedado saciada, y se lo
dio. 19 Y le dijo su suegra: ¿Dónde has espigado hoy? ¿y dónde has trabajado? Bendito
sea el que te ha reconocido.Y contó ella a su suegra con quién había trabajado, y dijo:
El nombre del varón con quien hoy he trabajado es Booz.
LECTURA DE RUT
20 Y dijo
Noemí a su nuera: Sea él bendito de Jehová, pues que no ha rehusado a los
vivos la benevolencia que tuvo para con los que han muerto. Después le dijo Noemí:
Nuestro pariente es aquel varón, y uno de los que pueden redimirnos.
21 Y Rut la moabita dijo: Además de esto me ha dicho: Júntate con mis criadas, hasta
que hayan acabado toda mi siega. 22 Y Noemí respondió a Rut su nuera: Mejor es, hija
mía, que salgas con sus criadas, y que no te encuentren en otro campo.
23 Estuvo, pues, junto con las criadas de Booz espigando, hasta que se acabó la siega
de la cebada y la del trigo; y vivía con su suegra.
LECTURA DE RUT
CAPITULO 3
1 Después le dijo su suegra Noemí: Hija mía, ¿no he de buscar hogar para ti, para que
te vaya bien? 2 ¿No es Booz nuestro pariente, con cuyas criadas tú has estado? He
aquí que él avienta esta noche la parva de las cebadas. 3 Te lavarás, pues, y te ungirás,
y vistiéndote tus vestidos, irás a la era; mas no te darás a conocer al varón hasta que
él haya acabado de comer y de beber. 4 Y cuando él se acueste, notarás el lugar
donde se acuesta, e irás y descubrirás sus pies, y te acostarás allí; y él te dirá lo que
hayas de hacer. 5 Y ella respondió: Haré todo lo que tú me mandes. 6 Descendió, pues,
a la era, e hizo todo lo que su suegra le había mandado. 7 Y cuando Booz hubo comido
y bebido, y su corazón estuvo contento, se retiró a dormir a un lado del montón.
Entonces ella vino calladamente, y le descubrió los pies y se acostó. 8 Y aconteció que
a la medianoche se estremeció aquel hombre, y se volvió; y he aquí, una mujer
estaba acostada a sus pies. 9 Entonces él dijo: ¿Quién eres? Y ella respondió: Yo soy
Rut tu sierva; extiende el borde de tu capa sobre tu sierva, por cuanto eres pariente
cercano. 10 Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera
bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos.
11 Ahora pues, no temas, hija mía; yo haré contigo lo que tú digas, pues toda la gente
de mi pueblo sabe que eres mujer virtuosa.
LECTURA DE RUT
12 Y ahora, aunque
es cierto que yo soy pariente cercano, con todo eso hay pariente
más cercano que yo. 13 Pasa aquí la noche, y cuando sea de día, si él te redimiere,
bien, redímate; mas si él no te quisiere redimir, yo te redimiré, vive Jehová.
Descansa, pues, hasta la mañana. 14 Y después que durmió a sus pies hasta la
mañana, se levantó antes que los hombres pudieran reconocerse unos a otros;
porque él dijo: No se sepa que vino mujer a la era. 15 Después le dijo: Quítate el manto
que traes sobre ti, y tenlo. Y teniéndolo ella, él midió seis medidas de cebada, y se las
puso encima; y ella se fue a la ciudad. 16 Y cuando llegó a donde estaba su suegra,
ésta le dijo: ¿Qué hay, hija mía? Y le contó ella todo lo que con aquel varón le había
acontecido. 17 Y dijo: Estas seis medidas de cebada me dio, diciéndome: A fin de que
no vayas a tu suegra con las manos vacías. 18 Entonces Noemí dijo: Espérate, hija mía,
hasta que sepas cómo se resuelve el asunto; porque aquel hombre no descansará
hasta que concluya el asunto hoy.
LECTURA DE RUT
CAPITULO 4
1 Booz subió a la puerta y se sentó allí; y he aquí pasaba aquel pariente de quien Booz
había hablado, y le dijo: Eh, fulano, ven acá y siéntate. Y él vino y se sentó. 2 Entonces
él tomó a diez varones de los ancianos de la ciudad, y dijo: Sentaos aquí. Y ellos se
sentaron. 3 Luego dijo al pariente: Noemí, que ha vuelto del campo de Moab, vende
una parte de las tierras que tuvo nuestro hermano Elimelec. 4 Y yo decidí hacértelo
saber, y decirte que la compres en presencia de los que están aquí sentados, y de los
ancianos de mi pueblo. Si tú quieres redimir, redime; y si no quieres redimir,
decláramelo para que yo lo sepa; porque no hay otro que redima sino tú, y yo
después de ti. Y él respondió: Yo redimiré. 5 Entonces replicó Booz: El mismo día que
compres las tierras de mano de Noemí, debes tomar también a Rut la moabita,
mujer del difunto, para que restaures el nombre del muerto sobre su posesión.
6 Y respondió el pariente: No puedo redimir para mí, no sea que dañe mi heredad.
Redime tú, usando de mi derecho, porque yo no podré redimir. 7 Había ya desde
hacía tiempo esta costumbre en Israel tocante a la redención y al contrato, que para
la confirmación de cualquier negocio, el uno se quitaba el zapato y lo daba a su
compañero; y esto servía de testimonio en Israel. 8 Entonces el pariente dijo a Booz:
Tómalo tú. Y se quitó el zapato. 9 Y Booz dijo a los ancianos y a todo el pueblo:
Vosotros sois testigos hoy, de que he adquirido de mano de Noemí todo lo que fue
de Elimelec, y todo lo que fue de Quelión y de Mahlón.
LECTURA DE RUT
10 Y que
también tomo por mi mujer a Rut la moabita, mujer de Mahlón, para
restaurar el nombre del difunto sobre su heredad, para que el nombre del muerto no
se borre de entre sus hermanos y de la puerta de su lugar. Vosotros sois testigos hoy.
11 Y dijeron todos los del pueblo que estaban a la puerta con los ancianos: Testigos
somos. Jehová haga a la mujer que entra en tu casa como a Raquel y a Lea, las cuales
edificaron la casa de Israel; y tú seas ilustre en Efrata, y seas de renombre en Belén.
12 Y sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a luz a Judá, por la
descendencia que de esa joven te dé Jehová. 13 Booz, pues, tomó a Rut, y ella fue su
mujer; y se llegó a ella, y Jehová le dio que concibiese y diese a luz un hijo.
14 Y las mujeres decían a Noemí: Loado sea Jehová, que hizo que no te faltase hoy
pariente, cuyo nombre será celebrado en Israel; 15 el cual será restaurador de tu alma,
y sustentará tu vejez; pues tu nuera, que te ama, lo ha dado a luz; y ella es de más
valor para ti que siete hijos. 16 Y tomando Noemí el hijo, lo puso en su regazo, y fue su
aya. 17 Y le dieron nombre las vecinas, diciendo: Le ha nacido un hijo a Noemí; y lo
llamaron Obed. Este es padre de Isaí, padre de David. 18 Estas son las generaciones
de Fares: Fares engendró a Hezrón, 19 Hezrón engendró a Ram, y Ram engendró a
Aminadab, 20 Aminadab engendró a Naasón, y Naasón engendró a Salmón,
21 Salmón engendró a Booz, y Booz engendró a Obed, 22 Obed engendró a Isaí, e Isaí
engendró a David.
DEUTERONOMIO 25
5 Cuando hermanos
habitaren juntos, y muriere alguno de ellos, y no
tuviere hijo, la mujer del muerto no se casará fuera con hombre
extraño; su cuñado se llegará a ella, y la tomará por su mujer, y hará
con ella parentesco. 6 Y el primogénito que ella diere a luz sucederá en
el nombre de su hermano muerto, para que el nombre de éste no sea
borrado de Israel. 7 Y si el hombre no quisiere tomar a su cuñada, irá
entonces su cuñada a la puerta, a los ancianos, y dirá: Mi cuñado no
quiere suscitar nombre en Israel a su hermano; no quiere emparentar
conmigo. 8 Entonces los ancianos de aquella ciudad lo harán venir, y
hablarán con él; y si él se levantare y dijere: No quiero tomarla,
9 se acercará entonces su cuñada a él delante de los ancianos, y le
quitará el calzado del pie, y le escupirá en el rostro, y hablará y dirá: Así
será hecho al varón que no quiere edificar la casa de su hermano.
10 Y se le dará este nombre en Israel: La casa del descalzado.
CRONOLOGIA DEL CURSO – LIBROS HISTORICOS
Jueces
Josué
Rut
1ero 2do 1ero
Sam Sam Reyes
1ero
Cró
Reino Unido de Israel
Desde muerte de Saul
hasta muerte de David.
Otoniel
Saul
Aod Samgar
David
Débora y Barac
Salomón
Gedeón Abimelec
Josué
Tola y Jair
Samuel
Caleb
Jefté
Ibzán, Elón, Abdón
Sansón
1400
1406
1300
1200
1100
1000
Esdras
Ester
Nehem
2do Crónicas
Desde ungimiento de
Salomón hasta Ocozías 852
A.C.
Desde nacimiento de Samuel
hasta la muerte de Saul.
Desde ungimiento de David
hasta Censo del pueblo.
2do Reyes
Desde Ocozías
hasta el Exilio.
Desde muerte de David
hasta el decreto de Ciro
20 Reyes
Reino del Norte
(Israel) 931-722 AC
Exilio
Post –
70
años
Exilio
20 Reyes
Reino del Sur (Judá) 931-586 AC
900
800
700
600
500
430
LOS FILISTEOS
Gen. 10:1-32
I Cron. 1: 1-33
SEM
Elam Iran
“Elamitas”
CAM
Gomer
Cus
Nimrod
Asur Mesopotamia norte
“Asirios” = ASIRIA
Lud
Turquia
“Lydia”
Aram Norte de Israel
“Arameos” = SIRIA
Arfaxad
JAFET
Mizraim
Casluhim
Filisteos
Fut
Magog
Madai
Javán
Emigran
al oeste,
Europa
Tubal
Mesec
Tiras
Canaán
Sidón
Het
Jebuseos, Amorreos, Gergeseos,
Heveos, Araceos, Sineos, Arvadeos,
Zemareos, Hamateos
LOS FILISTEOS
• Parte de lo que se conoce como “la gente
del mar”.
• Descendientes de Casluhim nieto de Cam,
hijo de Noé (Gén. 10:14).
• Abraham moró “en la tierra de los Filisteos
muchos dias” (Gén. 21:34).
• Muy activos durante el período de los
Jueces (Sansón).
• Enemigos de Israel durante Saúl y David
(Goliat).
• Conquistados por Asiria en 932 A.C.
• Jeremías 47:4 profetiza la destrucción de
los Filisteos.
• Zacarías 9:6 profetiza también la
destrucción de los Filisteos.
LECTURA DE I SAMUEL
CAPITULO 1
1 Hubo un varón de Ramataim de Zofim, del monte de Efraín, que se llamaba Elcana
hijo de Jeroham, hijo de Eliú, hijo de Tohu, hijo de Zuf, efrateo. 2 Y tenía él dos
mujeres; el nombre de una era Ana, y el de la otra, Penina. Y Penina tenía hijos, mas
Ana no los tenía. 3 Y todos los años aquel varón subía de su ciudad para adorar y para
ofrecer sacrificios a Jehová de los ejércitos en Silo, donde estaban dos hijos de Elí,
Ofni y Finees, sacerdotes de Jehová. 4 Y cuando llegaba el día en que Elcana ofrecía
sacrificio, daba a Penina su mujer, a todos sus hijos y a todas sus hijas, a cada uno su
parte. 5 Pero a Ana daba una parte escogida; porque amaba a Ana, aunque Jehová no
le había concedido tener hijos. 6 Y su rival la irritaba, enojándola y entristeciéndola,
porque Jehová no le había concedido tener hijos. 7 Así hacía cada año; cuando subía a
la casa de Jehová, la irritaba así; por lo cual Ana lloraba, y no comía. 8 Y Elcana su
marido le dijo: Ana, ¿por qué lloras? ¿por qué no comes? ¿y por qué está afligido tu
corazón? ¿No te soy yo mejor que diez hijos? 9 Y se levantó Ana después que hubo
comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto
a un pilar del templo de Jehová, 10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró
abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar
a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que
dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no
pasará navaja sobre su cabeza.
LECTURA DE I SAMUEL
12 Mientras ella oraba largamente delante
de Jehová, Elí estaba observando la boca
de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz
no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria?
Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer
atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma
delante de Jehová. 16 No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la
magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora.
17 Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has
hecho. 18 Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su
camino, y comió, y no estuvo más triste. 19 Y levantándose de mañana, adoraron
delante de Jehová, y volvieron y fueron a su casa en Ramá. Y Elcana se llegó a Ana su
mujer, y Jehová se acordó de ella. 20 Aconteció que al cumplirse el tiempo, después
de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo:
Por cuanto lo pedí a Jehová. 21 Después subió el varón Elcana con toda su familia,
para ofrecer a Jehová el sacrificio acostumbrado y su voto. 22 Pero Ana no subió, sino
dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea
presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre.
LECTURA DE I SAMUEL
23 Y Elcana su
marido le respondió: Haz lo que bien te parezca; quédate hasta que lo
destetes; solamente que cumpla Jehová su palabra. Y se quedó la mujer, y crió a su
hijo hasta que lo destetó. 24 Después que lo hubo destetado, lo llevó consigo, con tres
becerros, un efa de harina, y una vasija de vino, y lo trajo a la casa de Jehová en Silo; y
el niño era pequeño. 25 Y matando el becerro, trajeron el niño a Elí.
26 Y ella dijo: !!Oh, señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que
estuvo aquí junto a ti orando a Jehová. 27 Por este niño oraba, y Jehová me dio lo que
le pedí. 28 Yo, pues, lo dedico también a Jehová; todos los días que viva, será de
Jehová. Y adoró allí a Jehová.
LECTURA DE I SAMUEL
CAPITULO 1
1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová;
Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación.
2 No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio
como el Dios nuestro. 3 No multipliquéis palabras de grandeza y altanería;
Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es
Jehová, Y a él toca el pesar las acciones. 4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados,
Y los débiles se ciñeron de poder. 5 Los saciados se alquilaron por pan,
Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete,
Y la que tenía muchos hijos languidece. 6 Jehová mata, y él da vida;
El hace descender al Seol, y hace subir. 7 Jehová empobrece, y él enriquece;
Abate, y enaltece. 8 El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al
menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor.
Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo.
9 El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas;
Porque nadie será fuerte por su propia fuerza. 10 Delante de Jehová serán
quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos;
Jehová juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey,
Y exaltará el poderío de su Ungido. 11 Y Elcana se volvió a su casa en Ramá; y el niño
ministraba a Jehová delante del sacerdote Elí.
LECTURA DE I SAMUEL
12 Los hijos de
Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.
13 Y era costumbre de los sacerdotes con el pueblo, que cuando alguno ofrecía
sacrificio, venía el criado del sacerdote mientras se cocía la carne, trayendo en su
mano un garfio de tres dientes, 14 y lo metía en el perol, en la olla, en el caldero o en
la marmita; y todo lo que sacaba el garfio, el sacerdote lo tomaba para sí. De esta
manera hacían con todo israelita que venía a Silo. 15 Asimismo, antes de quemar la
grosura, venía el criado del sacerdote, y decía al que sacrificaba: Da carne que asar
para el sacerdote; porque no tomará de ti carne cocida, sino cruda. 16 Y si el hombre
le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él
respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza.
17 Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los
hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová. 18 Y el joven Samuel ministraba en
la presencia de Jehová, vestido de un efod de lino. 19 Y le hacía su madre una túnica
pequeña y se la traía cada año, cuando subía con su marido para ofrecer el sacrificio
acostumbrado. 20 Y Elí bendijo a Elcana y a su mujer, diciendo: Jehová te dé hijos de
esta mujer en lugar del que pidió a Jehová. Y se volvieron a su casa. 21 Y visitó Jehová
a Ana, y ella concibió, y dio a luz tres hijos y dos hijas. Y el joven Samuel crecía
delante de Jehová.
LECTURA DE I SAMUEL
22 Pero Elí era
muy viejo; y oía de todo lo que sus hijos hacían con todo Israel, y cómo
dormían con las mujeres que velaban a la puerta del tabernáculo de reunión.
23 Y les dijo: ¿Por qué hacéis cosas semejantes? Porque yo oigo de todo este pueblo
vuestros malos procederes. 24 No, hijos míos, porque no es buena fama la que yo
oigo; pues hacéis pecar al pueblo de Jehová. 25 Si pecare el hombre contra el hombre,
los jueces le juzgarán; mas si alguno pecare contra Jehová, ¿quién rogará por él? Pero
ellos no oyeron la voz de su padre, porque Jehová había resuelto hacerlos morir.
26 Y el joven Samuel iba creciendo, y era acepto delante de Dios y delante de los
hombres. 27 Y vino un varón de Dios a Elí, y le dijo: Así ha dicho Jehová: ¿No me
manifesté yo claramente a la casa de tu padre, cuando estaban en Egipto en casa de
Faraón? 28 Y yo le escogí por mi sacerdote entre todas las tribus de Israel, para que
ofreciese sobre mi altar, y quemase incienso, y llevase efod delante de mí; y di a la
casa de tu padre todas las ofrendas de los hijos de Israel. 29 ¿Por qué habéis hollado
mis sacrificios y mis ofrendas, que yo mandé ofrecer en el tabernáculo; y has
honrado a tus hijos más que a mí, engordándoos de lo principal de todas las ofrendas
de mi pueblo Israel? 30 Por tanto, Jehová el Dios de Israel dice: Yo había dicho que tu
casa y la casa de tu padre andarían delante de mí perpetuamente; mas ahora ha
dicho Jehová: Nunca yo tal haga, porque yo honraré a los que me honran, y los que
me desprecian serán tenidos en poco.
LECTURA DE I SAMUEL
31 He
aquí, vienen días en que cortaré tu brazo y el brazo de la casa de tu padre, de
modo que no haya anciano en tu casa. 32 Verás tu casa humillada, mientras Dios
colma de bienes a Israel; y en ningún tiempo habrá anciano en tu casa.
33 El varón de los tuyos que yo no corte de mi altar, será para consumir tus ojos y
llenar tu alma de dolor; y todos los nacidos en tu casa morirán en la edad viril.
34 Y te será por señal esto que acontecerá a tus dos hijos, Ofni y Finees: ambos
morirán en un día. 35 Y yo me suscitaré un sacerdote fiel, que haga conforme a mi
corazón y a mi alma; y yo le edificaré casa firme, y andará delante de mi ungido
todos los días. 36 Y el que hubiere quedado en tu casa vendrá a postrarse delante de
él por una moneda de plata y un bocado de pan, diciéndole: Te ruego que me
agregues a alguno de los ministerios, para que pueda comer un bocado de pan.
LECTURA DE I SAMUEL
CAPITULO 3
1 l joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová
escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia. 2 Y aconteció un día, que
estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de
modo que no podía ver, 3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde
estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, 4 Jehová llamó
a Samuel; y él respondió: Heme aquí. 5 Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí; ¿para
qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se
acostó. 6 Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel. Y levantándose Samuel, vino a
Elí y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he
llamado; vuelve y acuéstate. 7 Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra
de Jehová le había sido revelada. 8 Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se
levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió
Elí que Jehová llamaba al joven. 9 Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare,
dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar.
10 Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: !!Samuel, Samuel! Entonces
Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye. 11 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo
una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.
LECTURA DE I SAMUEL
12 Aquel
día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde
el principio hasta el fin. 13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la
iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha
estorbado. 14 Por tanto, yo he jurado a la casa de Elí que la iniquidad de la casa de Elí
no será expiada jamás, ni con sacrificios ni con ofrendas. 15 Y Samuel estuvo acostado
hasta la mañana, y abrió las puertas de la casa de Jehová. Y Samuel temía descubrir
la visión a Elí. 16 Llamando, pues, Elí a Samuel, le dijo: Hijo mío, Samuel. Y él
respondió: Heme aquí. 17 Y Elí dijo: ¿Qué es la palabra que te habló? Te ruego que no
me la encubras; así te haga Dios y aun te añada, si me encubrieres palabra de todo lo
que habló contigo. 18 Y Samuel se lo manifestó todo, sin encubrirle nada. Entonces él
dijo: Jehová es; haga lo que bien le pareciere. 19 Y Samuel creció, y Jehová estaba con
él, y no dejó caer a tierra ninguna de sus palabras. 20 Y todo Israel, desde Dan hasta
Beerseba, conoció que Samuel era fiel profeta de Jehová. 21 Y Jehová volvió a
aparecer en Silo; porque Jehová se manifestó a Samuel en Silo por la palabra de
Jehová.
LECTURA DE I SAMUEL
CAPITULO 4
1 l joven Samuel ministraba a Jehová en presencia de Elí; y la palabra de Jehová
escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia. 2 Y aconteció un día, que
estando Elí acostado en su aposento, cuando sus ojos comenzaban a oscurecerse de
modo que no podía ver, 3 Samuel estaba durmiendo en el templo de Jehová, donde
estaba el arca de Dios; y antes que la lámpara de Dios fuese apagada, 4 Jehová llamó
a Samuel; y él respondió: Heme aquí. 5 Y corriendo luego a Elí, dijo: Heme aquí; ¿para
qué me llamaste? Y Elí le dijo: Yo no he llamado; vuelve y acuéstate. Y él se volvió y se
acostó. 6 Y Jehová volvió a llamar otra vez a Samuel. Y levantándose Samuel, vino a
Elí y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Y él dijo: Hijo mío, yo no he
llamado; vuelve y acuéstate. 7 Y Samuel no había conocido aún a Jehová, ni la palabra
de Jehová le había sido revelada. 8 Jehová, pues, llamó la tercera vez a Samuel. Y él se
levantó y vino a Elí, y dijo: Heme aquí; ¿para qué me has llamado? Entonces entendió
Elí que Jehová llamaba al joven. 9 Y dijo Elí a Samuel: Ve y acuéstate; y si te llamare,
dirás: Habla, Jehová, porque tu siervo oye. Así se fue Samuel, y se acostó en su lugar.
10 Y vino Jehová y se paró, y llamó como las otras veces: !!Samuel, Samuel! Entonces
Samuel dijo: Habla, porque tu siervo oye. 11 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo
una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.
EL RECORRIDO
DEL ARCA
DEL PACTO
EL CIRCUITO
DE SAMUEL
EL REINADO DE
SAUL
HUIDAS DE
DAVID