6º Mandamiento
Pureza, castidad, virginidad
PUREZA
Es la virtud que mantiene el propio cuerpo en santidad y respeto.
Esta virtud se da cuando, además de mantenerse la persona ajena a
la perpetración de actos sexuales (pureza de cuerpo), si es persona
soltera, también mantiene la mente y el corazón (afectividad) libre
de deseos, imágenes, pensamientos, conversaciones impuras…
“Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios”. Mt 5, 8
Todo bautizado está llamado por Cristo a la
pureza y a la castidad, según el propio estado
elegido. Cristo es el modelo perfecto de toda
pureza y santidad.
“¿No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que
está en vosotros y habéis recibido de Dios, y que no os pertenecéis?”
1 Cor 6, 18-19
No es fácil a veces
conservarse limpio.
Tanto desde dentro de
uno mismo (las pasiones)
como desde fuera, por
los muchos reclamos de
un ambiente corrompido
que solicita
continuamente a rendirse
ante la tentación.
La pureza no es algo
negativo, sino que es
liberación de hacerse
esclavo de las propias
pasiones.
CASTIDAD
Es la virtud que
regula y
modera el deseo
del placer
sexual según
los
principios de la
fe, los santos
mandamientos y
la propia razón.
CASTIDAD
CONYUGAL
En los casados
se da ésta, si
viven la castidad
conyugal, según
los principios y
normas de la fe.
CASTIDAD DE LOS CÉLIBES y de las personas que han
hecho votos: Es la manera eminente de dedicarse a Dios
y al prójimo con un corazón indiviso. Practican la
castidad en la continencia.
VIRGINIDAD
Virgen: es la persona en quien se da ausencia de relaciones sexuales.
En muchas culturas se refiere particularmente a la virginidad de la mujer, en
la que se conserva intacto su himen (virginidad físicamente hablando).
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EL CIRUJANO CLANDESTINO