www.escuelasabatica2000.org
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos a fin de que llevemos fruto para Dios.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Piensan
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Piensan
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
Piensan
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
Piensan
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
Piensan
Las cosas del Espíritu
Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne;
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
Piensan
Las cosas del Espíritu
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;
porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
Piensan
Las cosas del Espíritu
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;
porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios;
porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el
pecado es infracción de la ley.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el
pecado es infracción de la ley.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el
pecado es infracción de la ley.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el
pecado es infracción de la ley.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Mucha paz tienen los que aman tu ley,
Y no hay para ellos tropiezo.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
Mucha paz tienen los que aman tu ley,
Y no hay para ellos tropiezo.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
Mucha paz tienen los que aman tu ley,
Y no hay para ellos tropiezo.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Porque el ocuparse de la carne es
muerte, pero el ocuparse del Espíritu
es vida y paz.
Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el
Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por
la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de
pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por
la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de
pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por
la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de
pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
La ley no justifica
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Piensan
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por
la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de
pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
La ley no justifica
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por
la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de
pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
La ley no justifica
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis
ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera.
Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco
conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo,
a fin de que fuésemos justificados por la fe.
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están
en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino
conforme al Espíritu
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las
cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley
mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que
resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Las cosas de la carne
No se sujetan a la ley
No pueden guardarla
Comete pecado
El resultado es muerte
La ley no justifica
Muestra el pecado
Nos lleva a Cristo
Las cosas del Espíritu
Dice que la ley es buena
Se deleita en la ley
No comete pecado
El resultado es vida
Cristo justifica
Cristo cambia nuestra vida
Porque mientras estábamos en la carne, las pasiones
pecaminosas que eran por la ley obraban en nuestros miembros
llevando fruto para muerte. Pero ahora estamos libres de la ley,
por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de
modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo
el régimen viejo de la letra.
Descargar

Document