Aaron Copland
Biografía
Fanfare for the common Man
Aaron Copland (1900-1990)
Compositor, educador, escritor y director de orquesta americano.
Copland tuvo una participación crucial para forjar un distintivo estilo americano de
composición, por lo que frecuentemente es llamado el “Patriarca de los
Compositores Americanos”.
Sus primeros trabajos, incluyendo el ballet Grogh (1922), la Sinfonía Danza
(1925), la Oda Sinfónica (1929) y sus Variaciones de Piano (1930), rápidamente le
ganaron la fama en América de ser un atrevido modernista.
Sin embargo, Copland es mejor conocido por el público en general por las obras
que compuso en las décadas de 1930 y 1940, escritas en un estilo deliberadamente
más accesible que sus primeros trabajos.
Entre estas obras podemos mencionar: los ballets “Appalachian Spring”, “Billy the
Kid”, “Rodeo” y sus trabajos orquestales, “Fanfarria para un Hombre Común”,
“Salón México”, y “Un Retrato de Lincoln” para orador y orquesta.
Sus composiciones cubren muy diferentes géneros musicales en diferentes
períodos de su vida. Además de sus ballets y obras orquestales, él produjo música
para orquesta de cámara, obras vocales, ópera y temas musicales para películas.
Copland también fue un activo crítico, educador, promotor, organizador de
conciertos y conferencista en las principales ciudades de Estados Unidos. Él jugo
un papel decisivo en la difusión y el crecimiento de la popularidad de la música
clásica en América en el siglo XX.
Él fue también catedrático de Música Contemporánea en la “New School for
Social Research”, (1927-1937) y en la Universidad de Harvard (1935 & 1944),
director asistente del “Berkshire Music Center” (1940) y tuvo la cátedra “Charles
Eliot Norton” como profesor de poesía en la Universidad de Harvard (19511952).
Copland compuso ocho obras de música para películas entre 1939 y 1961, dos
para documentales y seis para temas de películas, estableciendo nuevos
estándares para el cine americano haciendo una música sutil con una refinada
sensibilidad dramática.
Además, él trató de colaborar transmitiendo sus conocimientos para educar al
público musicalmente, escribió varios libros al respecto, incluyendo un ensayo
autobiográfico.
What to Listen for in Music (1939).
Our New Music (1941).
Music and Imagination (1952).
Copland on Music (1960).
The New Music 1900-1960 (1968).
Copland: 1900 through 1942 (1984).
Educación Musical
Estudió piano con Leopold Wolfsohn, Victor Wittgenstein y Clarence Adler.
Estudió composición con Rubin Goldmark (1917-1921).
Luego se fue a estudiar a Francia en el “American Conservatory” de Fontainbleau
(1921), ahí estudió composición con Antoine Vidal y dirección de orquesta con
Albert Wolff. Después estudió en Paris (1921-1924), composición con Nadia
Boulanger y piano con Ricardo Viñes.
Premios y Reconocimientos
Guggenheim Foundation fellowship (1925 and 1926)
Pulitzer Prize in Music (1945), for Appalachian Spring
New York Music Critics Circle Award (1945), for Appalachian Spring
New York Music Critics Circle Award (1946), for Third Symphony
Academy Award for musical score, “Oscar” for The Heiress (1950)
Gold medal from American Academy of Arts and Letters (1956)
Edward MacDowell Medal, (1961)
Presidential Medal of Freedom (1964)
National Medal of the Arts, (1986)
Congressional Gold Medal (1986).
Appalachian Spring
Variations on a Shaker Hymn
Maestros de Composición
de Aaron Copland
Rubin Goldmark
Nadia Boulanger
Aaron Copland en sus propias palabras:
"Para un compositor, la música es como un lenguaje. Detrás de la partitura
escrita, incluso detrás de los diferentes sonidos que se hacen al tocarla, la
música es un lenguaje de emociones. El compositor tiene el poder de hacer que
la música se exprese de muchas maneras: tierna, áspera, animada, consoladora
y estimulante".
“La mayoría de la gente suele disgustarse por el aspecto a veces complicado y
controversial de la música: no desean ver perturbados sus viejos hábitos. Se
valen de la música como de un sofá de descanso; desean sentir que la música
los mece en suave vaivén, quieren sentirse relajados y consolados de las
tensiones de la vida cotidiana”.
“Pero en realidad la música seria nunca pretendió ser un soporífero. La música
contemporánea, especialmente, ha sido creada para despertar al que escucha,
no para ponerlo a dormir. Pretende sacudirlo y emocionarlo, conmoverlo y quizá
hasta dejarlo exhausto. Acaso no es esa la clase de estímulo que se busca
cuando se asiste al teatro ó por la que se compra un libro?
Entonces, por qué hacer una excepción con la música?”
“La música solo puede estar viva si hay oyentes que estén realmente vivos.
Escuchar atentamente, escuchar conscientemente, escuchar con toda nuestra
inteligencia es lo menos que podemos hacer en apoyo de un arte que es una de
las glorias de la humanidad.”.
Obras más famosas de Aaron Copland:
Opera
The Tender Land
Ballets
Billy the Kid (1938)
Rodeo (1942)
Appalachian Spring (1944).
Trabajos Orquestales:
Symphonic Ode (1929 & 1955)
Suite: Billy the Kid (1938)
El Salon México (1936)
Quiet City (1939)
A Lincoln Portrait for speaker and orchestra (1942)
Fanfarria para un Hombre Común (1942)
Suite, Rodeo (1943)
Suite, Appalachian Spring (1945);
Música para Películas
The Heiress (1949) (Hollywood ‘Oscar’).
Appalachian Spring
The Revivalist and his Flock
Compositores Americanos Contemporáneos de Copland
George Whitefield Chadwick
(1854-1931)
Charles Ives
(1874-1954)
Charles Tomlinson Griffes
(1884-1920)
George Gershwin
(1898-1937)
Roy Harris
(1898-1979)
Duke Ellington
(1899-1974)
Randall Thompson
(1899-1984)
Aaron Copland
(1900-1990)
Samuel Barber
(1910-1981)
Leonard Bernstein
(1918-1990)
Biografía
Sus primeros años
Aaron Copland nació el 14 de noviembre de 1900, en Brooklyn, Nueva York.
Sus padres eran inmigrantes procedentes de pequeños pueblos de Lituania. Su
padre, Harris, llegó a Nueva York pasando por Glasgow y Manchester. Cuando
era un adolescente adoptó una forma inglesa de su apellido original que era
Kaplan.
Su madre, Sarah Mittenthal, había llegado a Estados Unidos siendo una
jovencita y creció en el medio oeste y Texas, antes de establecerse en Nueva
York en 1881.
Desde una temprana edad, Aaron mostró una gran afición por la música,
empezó a componer canciones cuando apenas tenía ocho años y medio de
edad. Su entrenamiento formal, sin embargo, solo comenzó hasta que tenía
trece años.
Aunque fue una edad tardía para comenzar los estudios musicales, el deseo de
Copland y su tenacidad aceleraron su formación musical.
A los quince años, tomó clases de piano de Leopold Wolfsohn, y a los diecisiete
años comenzó a estudiar composición con el compositor, pianista y educador
Rubin Goldmark, quedando bajo su tutela por los próximos cuatro años.
Su Educación Musical en Francia
Las tendencias modernistas del joven Copland entraron en conflicto con el estilo
conservador de Goldmark y en 1921 Copland escapó a Francia para estudiar en
el recién creado Conservatorio Americano en Fontainebleau.
Inició sus estudios de composición con Antoine Vidal, que desafortunadamente
tenía un lenguaje musical similar a Goldmark, por lo que Copland no lograba
liberarse de este estilo, hasta que, a instancias de un amigo, visitó la clase de
armonía de Nadia Boulanger. Fue un momento crucial, que no pasó
desapercibido para el compositor en ciernes.
“El sentido de involucramiento de Boulanger en el conjunto total de la armonía
le da una gran viveza que jamás pensé que podría lograrse. Ella ha creado una
especie de emoción por el tema, haciendo énfasis en que ésta es la base
fundamental de nuestra música, cuando uno realmente lo reflexiona. Yo supe
desde ese primer día, que ahora sí había encontrado mi profesor de
composición."
Copland estudió en París los siguientes tres años con Nadia Boulanger y durante
este tiempo sus sentidos se desarrollaron en medio de un ambiente artístico
modernista e innovador.
A Lincoln Portrait
Voice: Gregory Peck
Convivió con grandes figuras como el poeta y escritor surrealista André
Breton, escritores expatriados como Thomas S. Eliot y Ezra Pound, pintores
como Georges Braque y Max Ernst y los compositores Francis Poulenc y Darius
Milhaud.
Todos ellos luchaban por romper con el pasado y buscar una nueva voz
estética.
Copland relata este ambiente en su autobiografía: "El aire estaba cargado con
discusiones sobre nuevas tendencias y la clave era la originalidad, cualquier
cosa era posible, la tradición no era nada, la innovación lo era todo."
Este ambiente completamente modernista impregnó el espíritu de Copland y
formó parte central de su primera obra orquestal, Grogh (1922-1925).
Antes de abandonar Francia, Nadia Boulanger le había pedido a Copland que
compusiera una pieza orquestal para el órgano para su próxima gira como
solista con varias orquestas de América.
Su regreso a los Estados Unidos en 1924
La obra que le pidió Nadia Boulanger fue terminada y se llamó: ”Sinfonía para
órgano y orquesta“, en su estreno en Nueva York, causó sorpresa y algunas
cejas levantadas”.
Aunque los críticos analizaron y elogiaron la nueva obra, Copland en su
posterior autocrítica, llegó a la conclusión de que había hecho una obra con un
estilo más europeo que americano.
Copland estaba convencido de que tenía que componer música que reflejara la
voz de su país.
Para sus dos siguientes trabajos, “Música para el teatro” (1925) y el Concierto
para piano (1926), incorporó el jazz americano. Pero este intento de incorporar
un sonido Americano fue muy forzado.
El crítico Rothstein expresó en el New York Times que "aunque en la obra se
veía la influencia de una mezcla de ritmos y la libertad métrica, se puede
escuchar en el concierto, como el jazz aparece como un signo característico de
América, más que como una expresión personal del compositor“
Copland promotor de la nueva Música Clásica Americana
Además de su propia música, Copland propagó la voz de América, promoviendo y
haciendo una defensa de las obras de otros compositores estadounidenses jóvenes
en el momento.
Se unió a la “Liga de Compositores”, haciendo buena amistad con el eminente
compositor y promotor de la música moderna, Serge Koussevitzky, y mantuvo y
mejoró sus contactos con otros compositores como Virgil Thomson y Roy Harris.
En 1928, fundó la sociedad de conciertos “Copland-Sessions” junto con Roger
Huntington Sessions, que durante varios años ofreció al público de Nueva York la
oportunidad de escuchar la música americana contemporánea.
Nuevo intento de escribir Música Modernista
Su mayor participación y actividad en la sociedad americana de la música
moderna, vino acompañada de un incremento en la complejidad de su música.
El público quedó perplejo por su Oda sinfónica (1929) y trabajos posteriores.
Copland señala en su autobiografía que "se puede escuchar en la Oda los
comienzos de un estilo más puro no-programático, un intento hacia una economía
de material y transparencia de la textura, que se tomaría de base en los próximos
años para sus “Variaciones de Piano” , la “Sinfonía Corta” y “Declaraciones para
una Orquesta".
Rodeo
Hoe-Down
Composiciones basadas en temas de música regional
Copland continuó cambiando su estilo, influido por el clima social y político de la
década de 1930, buscó una manera de levantar el ánimo del público estadounidense,
así como aumentar sus conocimientos musicales.
"Había un problema con el público de entonces, los compositores escribían música
que la gente no entendía. Escribir música con un atractivo mayor era una especie de
reto para mí”.
El primer trabajo con su nuevo estilo "popular" fue El Salón México (1936). Inspirado
por un viaje a México y específicamente por un salón de baile en la Ciudad de
México, la obra estaba basada en melodías populares mexicanas.
Esto marcó el inicio de su movimiento hacia la incorporación de melodías regionales
en un intento de capturar "ese impacto eléctrico que a veces se encuentra en lugares
fuera de tu país, al conocer de repente la esencia de un pueblo, su humanismo, su
timidez, su dignidad y encanto único."
Luego de este éxito, Copland volvió su mirada hacia Nueva Inglaterra, sus canciones
de vaqueros y los himnos religiosos de los “Shakers”, tratando de capturar la esencia
de América, que había estado buscando desde su regreso de Francia a mediados de
la década de1920.
Este estilo más claro y sencillo trajo como consecuencia la amplia aprobación
pública, aunque también recibió comentarios burlones de sus antiguos
colegas modernistas que lo acusaron de traicionar sus principios.
En este nuevo estilo, Copland compuso obras para diversos ambientes, tales
como:
“El segundo huracán”, obra de teatro-ópera, (1937)
“Obertura al aire libre” (1938).
“Los Cinco Reyes” (1939) obra de teatro.
“Quiet City” (1939), obra de teatro. y emisiones de radio como
“Música para la radio (1937), programa de radio.
“Letter From Home” (1944), programa de radio.
También en esta época, dedicó una buena parte de su tiempo para transmitir
sus conocimientos musicales con el objeto de educar al público en general,
para lo cual publicó dos libros, “Cómo escuchar la música” (1939) y “Nuestra
Nueva Música” (1941).
Música para el Cine
Dos áreas por las que Copland es más ampliamente reconocido, son su música
para películas y ballets.
Después de haber escrito la música para la película documental La Ciudad (1939),
Copland atrajo la atención de Hollywood y compuso la música para cinco películas:
De ratones y hombres (1939)
Nuestro Pueblo (1940)
Estrella del Norte (1943)
El Pony rojo (1948)
La heredera (1949).
Su determinación para ofrecer música de calidad que realzara la acción en la
pantalla, ha sido una piedra angular para la música de cine desde entonces.
Copland recibió una nominación al Oscar a la mejor banda sonora dramática para
sus tres primeras películas y se le dio finalmente el Oscar por “La heredera”(The
Heiress).
Salon Mexico
Música para Ballet
Sus logros en la música de cine no sólo fueron igualados sino superados por sus
obras para ballet.
Las obras más famosas de Copland son sus dos ballets de vaqueros, “Billy the Kid”
(1938) y “Rodeo” (1942) y su obra maestra, “Appalachian Spring” (1944).
Esta última obra, compuesta para la coreógrafa Martha Graham, que eligió el título
de un poema de Hart Crane, ganó el Premio Pulitzer de música en 1944 y el
"Premio de la Críticos de Música de Nueva York” como una composición
excepcional de música para teatro de 1944-1945.
Música Orquestal
Durante este tiempo de la simplicidad, Copland también produjo varias obras en
un tono más serio, tales como:
“Sonata para piano” (1941)
“Sonata para violín” (1943)
“La Tercera Sinfonía” (1946)
Posteriores obras de Copland en las décadas de 1950 y 1960, tales como Fantasía
para Piano (1957), Connotaciones (1962) y Revelación (1967), sólo lograron
satisfacer a un pequeño grupo de seguidores.
Sus últimos años
En la década de 1970, Copland dejó de componer para dedicarse a ser conductor
de orquesta.
Joseph McLellan, en el Washington Post, define la estatura de Copland:
"En ese momento, Copland se había convertido en una especie de monumento
nacional, un estado que requiere a una persona simplemente existir, ser visible y
hacer lo que ya se ha hecho antes."
A mediados de los 70’s, empezó a experimentar lapsos de pérdida de memoria,
que más tarde fueron diagnosticados como Alzheimer ó una condición similar. A
aprtir de los 80’s él estuvo bajo supervisión médica continua.
El 2 de Diciembre de 1990, Aaron Copland murió debido a una falla respiratoria
provocada por una neumonía.
De acuerdo a Clurman Harold, viejo amigo de Copland, “La única ambición del
compositor solo era ser recordado por su música."
F I N
Referencia:
http://www.oxfordmusiconline.com
AVM 060211
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