Luis María Betancor Mateos
 Índice:

Morfología, Anatomía y Biología de los Cetáceos

La Caza de los Cetáceos.

Canarias y los Cetáceos. La apuesta por la Conservación

Película:
La Senda de los Delfines
 El Gran Azul para los Peques
 Testimonios Gráficos, Multiacuatic

MORFOLOGÍA, ANATOMÍA Y BIOLOGÍA DE LOS CETÁCEOS
El Orden de los Cetáceos está formado por un conjunto de mamíferos
admirablemente adaptados a la vida marina, gracias a su morfología, anatomía y fisiología
muy específicas alcanzadas a lo largo de su camino evolutivo. Estas adaptaciones les
confieren un aspecto más parecido al de los peces que al resto de mamíferos "normales".
En la presente nota intentaremos poner de manifiesto únicamente estas
peculiaridades, sin tratar de los rasgos generales característicos de todos los mamíferos.
MORFOLOGÍA EXTERNA
El cuerpo de los cetáceos es "pisciforme", alargado y redondeado, con los
miembros torácicos convertidos en aletas y los pelvianos atrofiados total o parcialmente,
según las especies. La parte dorsal del cuerpo presenta una aleta y la región posterior acaba
en una "cola" o aleta caudal colocada en posición horizontal y no vertical como la de los
peces.
La piel es lisa y carece casi por completo de pelos y glándulas tegumentarias
(excepto, claro está, las glándulas mamarias).
La cabeza es alargada, con un largo y fino morro, que según las especies puede ser
también corto y redondeado. Carecen de pabellones auditivos y los orificios nasales se han
desplazado hasta ocupar una posición dorsal.
Las dimensiones de los cetáceos son muy variables. Oscilan entre los 1,50 m y 25
m. en los Odontocetos (con dientes) y entre los 10 y 30 m. en Misticetos (barbas).
El peso es, lógicamente, muy variable. En los delfines oscila entre los 250 y 300 Kg.
mientras que las ballenas y cachalotes alcanzan pesos de 100 y 120 Tm.
RASGOS ANATOMICOS MAS TIPICOS
TEGUMENTO
De las dos capas que forman la piel, la epidermis es muy fina y está
compuesta de dos láminas bien delimitadas: el Stratum Corneum, finísimo y el
Stratum Germinativum, con células en constante mitosis (división) y pigmentadas. La
dermis por el contrario es muy gruesa, formada por fibras conjuntivas paralelas al eje
longitudinal del cuerpo, con abundancia de capilares e histiocitos. Por debajo de la
dermis se desarrolla una capa de tejido adiposo que puede alcanzar hasta 25 o 30 cm
de espesor en Balaenoptera Musculus.
Los pelos, formación típica de los mamíferos, se encuentran en los cetáceos,
localizados en la barbilla. Son pelos largos y sensitivos (Tipo Vibrisa) y poco
numerosos en los Misticetos. En los Odontocetos, sólo se pueden observar pelos, muy
pocos, en el extremo superior del morro de los embriones.
ESQUELETO
Está formado según el plan general de los mamíferos, pero presenta
numerosas modificaciones. Como rasgo general destaca la escasa longitud y
esponjosidad de los huesos.
El cráneo está muy modificado debido al “Telescopage" de los huesos que lo
constituyen. Este fenómeno de imbricación ósea puede producirse ya sea por
alargamiento hacia atrás de los maxilares y pre maxilares, que incluso pueden ponerse
en contacto con el supra occipital, (caso de los Odontocetos), o bien por crecimiento
hacia delante de los huesos posteriores, occipital y supra occipital, que se alargan hasta
llegar a nivel del inter orbitario (Misticetos).
Tanto en un caso como en otro se consigue un cráneo de bóveda corta, alta y
amplia, con reducción de los temporales, parietales y etmoides y desaparición
prácticamente total de las láminas cribosas del hueso citado en último lugar.
Las mandíbulas no presentan nunca rama ascendente y son rectas y comprimidas.
Pueden estar soldadas una con la otra (Odontocetos), o bien solamente unidas por
fibras de naturaleza conjuntiva (Misticetos) (fig.1).
COLUMNA VERTEBRAL.
Presenta la configuración típica en los animales acuáticos, es decir, sin las regiones
y flexiones que encontramos en los mamíferos terrestres. Las vértebras son
aplanadas, con las apófisis también planas. Las de la región cervical pueden
presentarse libres o bien soldadas en una sola pieza (adaptación a la natación).
En la región Tórax Columbrar, las vértebras no están articuladas
directamente, sino que poseen piezas intervertebrales, lo que permite una gran
flexibilidad a la columna. No existe hueso sacro sino vértebras sacras.
Los cetáceos poseen de 9 a 13 pares de costillas (4-6 verdaderas y 8-9
falsas), con un esternón muy reducido.
Cintura y miembros. La cintura escapular no posee clavícula. La escápula
es plana y muy amplia, con acromion y apófisis coracoidea (en el caso de los
Balénidos, ambos están muy reducidos)(fig.2).
Los miembros anteriores aun y cuando estructurados según el plan
general, presentan un aspecto muy típico. Los huesos son cortos (húmero, cubito y
radio) y carecen de crestas de inserción muscular. Los carpianos y metacarpianos
están incluidos dentro de la masa cartilaginosa. Los dedos, en número variable (5, 4
o 3) presentan generalmente hiperfalangia. No existe articulación carpiana, ni
tampoco la hay entre el húmero y el cubito y el radio. Únicamente la articulación
húmero-cintura posee una gran movilidad. Todo el miembro está recubierto
externamente por la piel y musculatura, adoptando la forma de un típica aleta
(fig.3).
La cintura pélvica se presenta extraordinariamente reducida y sin relación
con la columna vertebral. Los miembros posteriores se han atrofiado por completo
y únicamente se encuentran vestigios de los fémures en el grupo de los Misticetos.
APARATO DIGESTIVO
También presenta adaptaciones a la vida en el mar. Una de las más
peculiares es la de la faringe (de diámetro muy variable según los grupos) la cual
está atravesada por la laringe. Esta posición determina una independencia entre
las vías respiratorias y digestivas de tal manera que los cetáceos pueden deglutir
aunque estén sumergidos, sin que el agua pase nunca a las vías respiratorias.
El estómago es pluriloculado. Por lo general encontramos un estómago
anterior que carece de glándulas digestivas (en realidad no es más que una
dilatación del último tramo del esófago); un estómago medio, más pequeño, con
paredes plisadas y glándulas digestivas, y por último un estómago pilórico,
replegado en "U", que comunica con el intestino.
El intestino es largo y uniforme con una dilatación (ampolla del
duodeno) próxima al estómago, en la que desembocan el canal colédoco
procedente del hígado y el pancreático (fig. 4).
En los Odontocetos no existe un colon diferenciado, mientras que en los
Misticetos es muy clara la diferencia entre el intestino delgado y el grueso.
APARATO RESPIRATORIO
Ya hemos dicho que los poros nasales o espiráculos (dos en los Misticetos y
uno en los Odontocetos) han pasado a una posición dorsal, de manera que los
cetáceos pueden respirar sin necesidad de sacar toda la cabeza del agua.
Las vías respiratorias pueden ser o tubos sencillos (dos en Misticetos) o
tubos con cámaras y cavidades bien diferenciadas y distribuidas a lo largo de su
recorrido (Odontocetos). Estos conductos se cierran durante la inmersión, gracias a
dos o tres válvulas dispuestas desde el exterior hasta la comunicación con la laringe.
Los pulmones no presentan ni un tamaño excesivamente grande, como
sería de esperar, ni excesivas modificaciones. Los alvéolos son muy grandes y existen
esfínteres musculares que permiten dividirlos en compartimentos independientes.
Estos son los rasgos más destacables (fig. 11).
APARATO EXCRETOR Y EXCRECIÓN
Los riñones son muy grandes y de aspecto granuloso. Cada uno de estos
"gránulos" es una pequeña esfera con una constitución histológica y
funcionamiento semejantes al de un pequeño riñón individual, con su propio
sistema de arteriolas y vénulas.
El mayor problema que se presenta a los cetáceos, sobre todo a los
Misticetos, es la gran cantidad de sal que engullen con los alimentos. Este
problema ha sido solucionado, no excretando una orina con alta concentración de
sal, sino excretando una elevadísima cantidad de orina, pero menos concentrada.
APARATO REPRODUCTOR Y REPRODUCCIÓN
En el macho los testículos son siempre internos, y están situados en la
parte dorsal de la cavidad abdominal. El epidídimo carece de "cabeza" y faltan
también las vesículas seminales. El pene, en reposo, queda escondido dentro de la
cavidad abdominal. Únicamente sobresale al exterior en estado de erección
durante el acto sexual o después de la muerte (fig. 6).
Las hembras poseen dos ovarios lisos. El oviducto es fino y largo y el útero
bicorne, con el cuerno izquierdo más desarrollado que el derecho, debido a que es el
único funcional en la mayoría de los casos. La vagina es larga, cilíndrica y en ella
desemboca directamente, el amplio agujero, el útero. La cavidad vulvar es larga,
amplia e interna.
El aparato mamario de los cetáceos está formado por dos mamas lobuladas
colocadas a ambos lados de los órganos genitales externos. Cada una de las mamas
está recubierta por un músculo compresor.
A pesar de que en los últimos años el conocimiento sobre la reproducción de
los cetáceos ha aumentado en gran medida, aún quedan bastantes rasgos por
descifrar.
El acoplamiento tiene lugar siempre en el seno del agua. Los ciclos
reproductores varían mucho de un grupo a otro, pero podemos generalizar diciendo
que oscila entre la primavera, verano y parte del otoño, con épocas más o menos
definidas par cada género.
El período de gestación varía entre 8 y 12-13 meses. Las hembras paren una sola cría.
El recién nacido sale de la vagina con la cola por delante (así disminuye el peligro de
asfixia) y es la misma madre quien corta el cordón umbilical. La placenta se expulsa
más tarde.
El período de amamantamiento oscila entre 8 meses en los Delfinápteros, 10 meses en
los Megápteros y de 5 a 7 en los Balenópteros. El recién nacido mama debajo del agua,
lo cual determina que las mamadas sean cortas ya que el pequeño necesita respirar
cada 30 segundos, más o menos. El pequeño no puede succionar y es la misma madre
quien, mediante la contracción de la musculatura mamaria hace salir la leche que cae en la
boca de su hijo.
La leche de los cetáceos es muy rica en materias grasas (50%), lo cual condiciona
un crecimiento realmente extraordinario de las crías (un recién nacido de Balenópteros
Musculus mide 7 m. al nacer y pesa unos 2000 Kg; a los 7 meses mide 16 m. y a los 2 años, ya
alcanzada la pubertad, mide 24 m. y pesa 79000 Kg.).
Este rápido crecimiento permite a los cetáceos, sobre todo a los Misticetos, que
nacen en aguas templadas, poder adquirir una considerable capa adiposa antes de emigrar
hacia los mares fríos, donde vivirán hasta el momento de la reproducción.
SISTEMA NERVIOSO
El encéfalo tiene un peso relativamente elevado. Morfológicamente es corto,
ancho, redondeado y los hemisferios cerebrales presentan numerosos pliegues. No existen
(o son muy rudimentarios) los lóbulos, nervios y córtex olfativos.
El cerebelo está muy desarrollado en relación con los hemisferios cerebrales.
En el encéfalo de los cetáceos hay una gran preponderancia de los centros acústicos, al
mismo tiempo que están poco desarrollados los centros visuales (fig. 5).
ORGANOS DE LOS SENTIDOS
Olfato. Hemos indicado anteriormente que los centros nerviosos olfativos estaban casi
atrofiados, esto nos induce a creer que los cetáceos son animales anósmicos.
La Visión. El ojo de los cetáceos es relativamente pequeño y aplanado. La esclerótica es
muy gruesa. La coroides está muy irrigada, al igual que la retina la cual posee
abundantes bastones. El cristalino es casi esferoidal. Los nervios ópticos están bien
desarrollados y sus fibras presentan decusación total (por lo menos en Delphinus). Los
procesos ciliares y la musculatura están muy atrofiados, lo que determina que los
cetáceos no puedan realizar la acomodación visual (fig. 8).
Esta falta de acomodación, junto con el índice de refringencia del líquido de
la cámara anterior del ojo igual al del agua del mar, proporciona una buena adaptación
de la visión bajo el agua, mientras que fuera de ella los cetáceos son miopes (fig. 9).
Los párpados no poseen cartílagos ni pestañas, pero son móviles en la
mayoría de especies, de manera que los cetáceos duermen con los ojos cerrados.
Oído. El órgano auditivo de los cetáceos presenta variaciones morfológicas muy
interesantes. El pabellón auditivo ha desaparecido y los conductos auditivos externos
muy finos, se abren al exterior a través de un pequeño orificio. Este conducto o bien
está tapado por una formación cérea (Odontocetos) o bien está interrumpido
(Misticetos). La parte media presenta un grueso tímpano, cónico; la cadena de
huesecillos está soldada y la ventana redonda se encuentra obliterada. La cápsula ótica
está situada fuera del endocráneo y el conjunto petrotimpánico se relaciona con el
cráneo por medio de unos haces de fibras. En la cavidad auditiva se encuentra el
caracol y los canales semicirculares perfectamente desarrollados.
Toda esta disposición anatómica plantea una serie de problemas de tipo
funcional, al menos a la hora de interpretar de qué manera reciben los sonidos los
cetáceos. No hay duda alguna de que la audición está bien desarrollada y que los
animales en cuestión poseen un oído excelente, así como la propia capacidad de emitir
sonidos, gritos e incluso comunicarse entre ellos mediante un lenguaje especial.
APARATO CIRCULATORIO
Es el típico de los mamíferos con el añadido de una "retia mirabilia"
intercalada en el trayecto de las arterias. La más importante es la "retia mirabilia
torácica" situada en la parte ventral de la columna vertebral e incluida, junto con la
red venosa, dentro de una gran masa de tejido adiposo. Esta "retia mirabilia" . llega
hasta la médula espinal comunicándose con las arterias meníngeas espinales.
Un rasgo a destacar es la circulación cerebral, típica de los cetáceos. La
carótida interna queda obliterada en forma de "cul de sac", una vez atravesada la
cavidad timpánica. La rama oftálmica origina una "retia mirabilia" que se comunica
con la arteria meníngea. Al parecer esta disposición está relacionada con la
inmersión.
INMERSIÓN
Capítulo aparte merece la capacidad de resistencia debajo del agua de los cetáceos.
Este hecho nos coloca frente a una serie de problemas biológicos aún no del todo
resueltos. ¿Cómo pueden resistir 30 y hasta 40 minutos sumergidos? ¿Como pueden
resistir presiones tan elevadas como las que se dan a 1000 m. o más, de profundidad?
Explicaciones teóricas e ideas se han dado muchas. Pruebas, hasta el momento,
muchas menos.
Sabemos que los cetáceos poseen un número muy elevado de glóbulos rojos (de 7 a
11,5 millones/cc; que incluso las células musculares poseen hemoglobina (mi
hemoglobina); que en inmersión hay una caída del ritmo circulatorio (de 110 lat/mn,
se pasa a 50 en los Tursiops); que posiblemente y en estas circunstancias de
inmersión, la circulación sanguínea quede restringida solamente a la región cefálica;
que no poseen esternón y que los pulmones no pueden quedar colapsados debido a
la presión; que los centros nerviosos ventriculares son poco sensibles a la
concentración de anhídrido carbónico... todos estos fenómenos pueden ayudar a
aumentar el tiempo de inmersión. Sin embargo, todo ello no es suficiente como para
permitir períodos tan largos de inmersión, sobre todo teniendo en cuenta la gran
masa muscular que presentan los cetáceos y la elevadísima cantidad de oxígeno que
necesitan gastar las células para un esfuerzo como el que representa sumergirse y
volver a ascender. Faltan aún muchos datos de tipo biológico y fisiológico para poder
explicar de qué manera los animales en cuestión pueden permanecer tanto tiempo
sumergidos.
No se poseen tampoco demasiados datos de cómo reposan los cetáceos.
Parece ser que duermen flotando en el agua o bien a unos 30 cm de profundidad,
saliendo de manera automática y mediante un ligero golpe de cola, cada 30-40
segundos para respirar, sin despertarse en absoluto.
MIGRACIÓN Y VIDA SOCIAL
La repartición geográfica de los cetáceos depende de factores tales como la
temperatura de las aguas y de la cantidad de elementos nutritivos que haya en el
mar. Esto determina unos cambios de hábitat estacionales y regulares, cambios que
se realizan mediante migraciones.
Con los datos obtenidos en los últimos años se han podido realizar
importantes precisiones biológicas en relación a las migraciones. Sabemos hoy que
las Megapteras frecuentan el Antártico en verano y regresan al N.W. de Australia y
Madagascar en invierno. Que el rorcual azul (Balaenoptera Musculus) y el Rorcual
común (B. Physalus) van desde las costas africanas, donde viven en invierno, hasta
el Antártico. Los Misticetos por lo general se reproducen en zonas de agua
templadas y después emigran hacia zonas de aguas más frías, etc.
Generalmente, por no decir siempre, los cetáceos llevan una vida gregaria. A pesar
de todo, su organización social ha sido muy poco estudiada. Al parecer dentro del
grupo ( de pocos individuos o de algunos centenares) se establece una jerarquía,
con un macho dominante.
LA CAZA DE LOS CETÁCEOS
Según la SEC ( Sociedad española de cetáceos), las amenazas principales de
los cetáceos de nuestras aguas son la contaminación por residuos tóxicos persistentes,
la contaminación acústica por Sonar en maniobras militares, los varamientos y los
enmallados en redes de deriva, así como la sobrepesca y la degradación del
hábitat. Pero desde hace unos 300 años la reducción de las poblaciones de algunas
especies de cetáceos en el mundo se debió principalmente a la caza indiscriminada.
He aquí su cronología.
Los primeros documentos escritos que señalan la caza de cetáceos fueron
realizados por los vikingos. Las especies cazadas eran la beluga, el narval, la ballena
gris y la ballena franca ártica.
Desde el siglo XI hasta el XVII, los vascos fueron los que dominaron el arte de
la caza de ballenas. Estos empezaron cazando ballenas francas en el golfo de Vizcaya y
en el siglo XV ya las buscaban en las islas Británicas, Islandia y Groenlandia;
establecieron bases en Terranova y en la Península del Labrador. Durante los 80 años
que van desde 1530 hasta 1610, se calcula que cazaron unas 40.000 ballenas francas del
Atlántico.
En 1620 son los ingleses los que comienzan la caza de la ballena, apoyados por
tripulaciones de vascos conocedores de los lugares claves de pesca de las ballenas. A
medida que las poblaciones de la costa iban desapareciendo se fue buscando
poblaciones más al norte y más al oeste. A medida que se van descubriendo el valor
comercial de los productos de la ballena, nuevos países inician su explotación.
Holanda, en el siglo XVII tiene más de 300 barcos persiguiendo ballenas. Por estas
fechas, 27.000 ejemplares de ballena franca ártica suministraban aceite a toda Europa.
Alrededor de 1640 se incorporan a la caza, los colonos americanos desde Long Island,
cazando la ballena franca y la yubarta.
En 1712, se incorpora a lista de ballenas perseguidas los cachalotes. Se
empiezan a perseguir las ballenas por todo el mundo debido al tratamiento adecuado
de los productos de estos animales sobre las embarcaciones. Las Azores, el Golfo de
Guinea, Las Antillas, Las Bermudas, la Patagonia, incluso se llega a las costas
australianas, donde en 1820 ya había más de 100 estaciones balleneras.
En 1846 hay alrededor de 1000 barcos balleneros por todo el mundo. A partir
de algunas estaciones balleneras del pacífico, los balleneros americanos agotaron, unas
tras otras, las poblaciones del ballenas del Pacífico y del Índico. Cuando comienza a
desarrollarse la industria ballenera se calcula que habían entre 15000 y 20000 ballenas
grises, poco después quedaban 2000.
En 1868 se producen dos hechos importantes en pro del declive rápido de
estas poblaciones el invento del arpón-cañón y el cambio de los barcos de vela por
barcos de propulsión a motor de vapor. Esto implicaba la diversificación de la
caza otros cetáceos. Se empieza a perseguir a las especies de rorcuales, el azul, el
común fundamentalmente.
En 1904 los balleneros llegan a los mares antárticos donde descubren un
paraíso poblado de ballenas que cazar. Se establecen bases en tierra firme y comienza la
explotación sistemática de rorcuales y ballenas francas meridionales especialmente.
En 1925 se crean los primeros barcos-factorías que pueden subir las ballenas a
bordo y procesarlas. A partir de este momento el ritmo de capturas se dispara todavía más.
En 1931 son capturadas 29000 ballenas azules y en los años 50 quedaban pocos ejemplares.
Al esquilmar estas poblaciones se perseguían a las ballenas de menor tamaño.
El declive de las poblaciones de cetáceos hizo que decayera el negocio de su caza
de manera que cada vez eran menos los países y las embarcaciones que los cazaban. Estos
hechos llevaron a los primeros intentos de hacer una regulación de la actividad.
En 1935 se pone en marcha la Regulación de la Captura de Cetáceos y en 1937 se
prohíben las capturas de algunas especies y se cierran algunas aguas muy frecuentadas por
ballenas. Estos acuerdos no son firmados por todos los países.
En 1946 se crea la Comisión Ballenera Internacional que, en su inicio, solamente
supervisó la destrucción de las últimas poblaciones de ballenas importantes. No es hasta los
años 80 cuando hay un cambio de conciencia que lleva a la moratoria en la caza de ballenas.
En el año 1986 entra en vigor la moratoria en la caza de ballenas. Este mismo año
Japón y Noruega habían cazado 12000 ballenas. Estos países han continuado la caza hasta
hoy argumentando razones de caza científica. En 1992 la moratoria se amplia un año más y
sólo quedan tres países balleneros: Japón, Noruega e Islandia.
En 1993 Japón intenta levantar la moratoria y Francia pide la creación de una
reserva Austral por debajo del paralelo 40, donde se prohíbe la caza de ballenas y la
prolongación indefinida de la moratoria al resto de los océanos del mundo. Las propuestas
quedan sobre la mesa y se mantiene la moratoria de 8 años más.
El 25 noviembre del 2002 los ministros de Medio Ambiente de Italia, Francia y el
Principado de Mónaco firmaron en Roma un acuerdo por el que se crea una reserva especial
para ballenas y delfines en el Mediterráneo que estará especialmente protegida. Se trata de
un área de 96.000 kilómetros cuadrados entre Liguria, Toscana, Cerdeña (regiones
italianas), Principado de Mónaco y la Provenza (Francia), donde existe una importante
población de mamíferos acuáticos, con aproximadamente un millar de ballenas y varios
millares de delfines
Actualmente continua la moratoria, siempre con la expectativas abierta que, de
una u otra forma, se pueda reiniciar la caza de cetáceos. Actualmente algunas especies se
van recuperando pero otras están en graves peligro de extinción. Esperemos que nuestros
nietos no tengan que ver en documentales, libros, etc., especies de cetáceos desaparecidos,
perdiéndose un acervo genético ya irrecuperable.
LOS CETÁCEOS EN CANARIAS. CANARIAS APUESTA POR LA CONSERVACIÓN
Canarias es una de las zonas del mundo con mayor cantidad de cetáceos,
tanto desde el punto de vista de su cantidad como de su variedad pues en las Islas se
han cifrado hasta 28 especies distintas. Esta riqueza parece deberse a una combinación
de características físicas y biológicas atractivas para estas especies, como una topografía
que les facilita el encuentro con sus presas.
El ser humano siempre se ha sentido fascinado por los cetáceos. Misteriosos,
inteligentes, bellos y tremendamente plásticos, capaces de ejecutar piruetas imposibles
en el aire desafiando la gravedad abandonando por unos segundos su medio natural,
estos mamíferos que pueblan los océanos mantienen aún una relación de amor-odio
con el hombre que pone en peligro su existencia. La necesidad de mantener un
equilibrio entre ambos mundos condenados a entenderse confiere mayor importancia
a la exposición Ballenas y delfines de Canarias. Un mundo por descubrir, organizada
por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Gobierno de
Canarias y Caja Canarias, que reúne un centenar de espectaculares imágenes, la
mayoría de ellas inéditas y realizadas a tamaño natural, tomadas en las aguas canarias.
La instalación, que podrá visitarse en el centro cultural de la entidad de
ahorro en Santa Cruz de Tenerife hasta el 25 de febrero, incluye además una amplia
visión sobre los cetáceos en Canarias y su mundo por medio de paneles explicativos,
textos, vídeos, dibujos y material interactivo que acercan al espectador la vida oculta y
desconocida de estos hermosos mamíferos marinos. Los contenidos de la instalación
abordan cómo viven, de qué se alimentan o cómo se comunican entre ellos, hasta sus
principales amenazas y las medidas de conservación que ha puesto en marcha el
Gobierno de Canarias para garantizar su supervivencia en las Aguas del Archipiélago.
Los cetáceos se convirtieron en el símbolo del conservacionismo en los años
70. Comenzó entonces a investigarse seriamente a estos hermosos y misteriosos
animales que extienden su universo mágico bajo las aguas de los océanos y mares del
planeta y cuyos sonidos, en forma de ecos capturados por el Sonar, pueblan la sala de
exposiciones del centro cultural de Caja Canarias.
Las imágenes en movimiento, en algunos casos a muy pocos metros de la
costa, han sido tomadas por Sergio Hanquet, Bern Brederlan,Vidal Martín, José Chinea
y Teodoro Lucas. Además la muestra incluye fotografías individuales de Melanie
Magvet, Erika Urquiola, Renaud de Stephanis y Noelia Villalba. Curiosamente no fue
hasta el año 1991cuando la consejería de Política Territorial y Medio Ambiente financió
el programa de Estudio de Cetáceos Varados en el archipiélago canario, y
posteriormente, el Informe de Cetáceos Varados en el archipiélago canario durante los
años 1992 y 1993. La investigación realizada contribuyó al mejor conocimiento de las
especies que frecuentan nuestras aguas. Por otra parte, en 1993, la consejería de
Transporte y Pesca financió el Estudio del impacto que provocan las embarcaciones en
la población de calderones tropicales (Globicephala macrorhynchus) residentes en
aguas del suroeste de Tenerife. En él se ponen se ponen de manifiesto los factores que
afectan a la colonia de calderones, del que se desprende la necesidad de emprender
actuaciones específicas de conservación.
Ante la preocupante situación que se había generado en su entorno natural, la
viceconsejería de Medio Ambiente apostó por el desarrollo de un decreto que regulase
la actividad de observación de cetáceos en Canarias, con el objetivo último de la
conservación de las especies y la racionalización del recurso. A raíz de la aprobación del
Decreto 320/1995 por el que se regula dicha actividad, el programa de conservación de
cetáceos emprendió dos líneas de trabajo, por un lado las actuaciones de control y
vigilancia de la actividad de observación de cetáceos que regula el Decreto y, por otra
parte, la atención de cetáceos varados en coordinación con otras instituciones. El
desarrollo exorbitante que ha experimentado la actividad de observación de ballenas y
delfines en Canarias, afecta principalmente a las poblaciones de calderones tropicales y
de delfín mular que residen en las aguas próximas a la costa suroeste de la isla de
Tenerife, concretamente en el canal que existe entre Tenerife y La Gomera. Esta
actividad, que el Gobierno de Canarias no considera negativa en sí misma, puede
convertirse en una seria amenaza si no tiene lugar una adecuada regulación. Cabe
recordar que todas las especies de cetáceos están protegidas tanto por la Ley 4/1989
como por Directivas comunitarias. La Directiva de Hábitat considera además, que el
delfín mular, una de esas especies de cetáceos junto al calderón tropical que mantienen
poblaciones residentes en aguas canarias, merece atención prioritaria. Hay otras
especies como la Yubarta o la gran Ballena Azul presentes en la exposición que utilizan
estas aguas como lugar de paso. Además, Canarias es el único lugar de Europa en el que
podremos encontrar al Delfín de dientes rugosos.
Una síntesis de los datos disponibles, refleja que las Islas Canarias son unos
de los lugares del planeta con mayor diversidad y frecuencia de este grupo, dando fe de
ello, los más de 80 especímenes varados en los últimos 30 años, así como numerosos
avistamientos en el mar. Del Zifio de Gervais existen dos avistamientos constatados en
el Atlántico (la especie sólo se distribuye en este océano) y los dos han sido realizados
en aguas Canarias. Con respecto al Zifio de Cuvier, es interesante mencionar que es la
región con más varamientos de esta especie del planeta, pero sus avistamientos en el
mar son más bien escasos. En cualquier caso, es un hecho que no se han realizado
estudios en áreas en las cuales tenemos evidencias de que la especie puede ser
relativamente frecuente, como la costa sureste de Fuerteventura, el canal Anaga-Agaete
o las aguas de El Hierro. El Zifio de Blainville es observado con relativa frecuencia a lo
largo de todo el año en la costa suroeste de Tenerife y La Gomera. En cambio, del Zifio
de True y del Zifio Calderón sólo existe una cita. Algunos puntos del Archipiélago
Canario, como la costa oriental de Fuerteventura y Lanzarote, o las costas sur
occidentales de Tenerife y La Gomera parecen representar hábitats importantes para
estas especies.
Como conclusión al estudio que hemos expuesto, les quiero
mostrar una Película en la que podemos ver la mejor forma en la que
podemos luchar desde Canarias a favor de la Conservación de los Animales y
más concretamente a la conservación de los Cetáceos Marinos. Que es
dándolos a conocer en su habita natural .
Con esto, no solo contribuimos a que nuestros visitantes
comiencen a plantearse que la causa merece la pena y que esta sea
trasladada a los países de origen, sino que además estamos desarrollando un
negocio a su alrededor que favorece un modo de vida para muchas familias .
Descargar

Los Mamíferos Marinos