Área de Misión y Cooperación
Jornadas para delegados y delegadas de misiones
¿Qué jóvenes,
para qué misión?
26-27 de Octubre de 2013
Canto: Alma misionera
Señor, toma mi vida nueva
antes de que la espera desgaste años en mí.
Estoy dispuesto a lo que quieras,
no importa lo que sea,
Tú llámame a servir.
LLÉVAME DONDE LOS HOMBRES
NECESITEN TUS PALABRAS,
NECESITEN MIS GANAS DE VIVIR,
DONDE FALTE LA ESPERANZA,
DONDE FALTE LA ALEGRÍA
SIMPLEMENTE POR NO SABER DE TI.
Y así, en marcha, iré cantando,
por calles predicando,
lo bello que es tu amor.
Señor, tengo alma misionera,
condúceme a la tierra
que tenga sed de Ti
Oración en común:
Señor Jesús, Tú que guías a la Iglesia
por medio de tu Espíritu
para conducirnos al Padre:
haz que, continuando fielmente tu misión,
abramos tus puertas a nuestros hermanos
y seamos la presencia de tu amor;
que anunciemos de manera convincente,
con las palabras y con la vida,
que Tú eres el único Salvador del mundo;
que demos testimonio de la fe
con caridad, bondad y ternura,
para que todos puedan encontrarte.
Te lo pedimos por intercesión de María,
Madre tuya y nuestra y Reina de las Misiones.
AMÉN
Texto bíblico:
"Ensancha el espacio de tu tienda,
despliega tus toldos sin miedo,
hinca tus estacas y alarga tus cuerdas
porque te extenderás a derecha e izquierda (...)
Yo inspiraré sus obras y pensamientos,
vendré a congregar a pueblos y naciones;
vendrán y contemplarán mi gloria,
dice el Señor"
(Is 54,2-3; 66,18)
Momento de reflexión personal.
Renovamos nuestro compromiso misionero
Canto-Antífona: Alabad al Señor todos los pueblos
Laudate omnes gentes, laudate Dominum (bis)
ORACIÓN DE PETICIÓN:
ASIA:
Lector/a:
Señor, te presentamos a Asia,
continente inmenso y rico en valores espirituales y religiosos...
pero que lucha por salir de su grave situación de pobreza.
Da a todas sus gentes la fuerza para vivir con gran esperanza
en la construcción de la justicia.
Antífona....
Laudate omnes gentes, laudate Dominum (bis)
ÁFRICA:
Lector/a:
Señor, te presentamos a África, continente de la alegría, de la vida y de la esperanza.
Continente empeñado en construirse en paz,
pero que sufre carestía, racismo, olvido y luchas que lo dividen.
Ayuda, Señor, a reconciliar a los pueblos de África.
Haz que descubran la diversidad y el sentirse hermanos,
hijos de un mismo Dios.
Laudate omnes gentes, laudate Dominum (bis)
OCEANIA:
Lector/a:
Señor, te presentamos a Oceanía,
donde se vive una gran variedad de culturas, etnias y religiones.
Ayúdales a descubrir las semillas del Verbo
que tu Espíritu ha depositado en su cultura y su corazón.
Laudate omnes gentes, laudate Dominum (bis)
EUROPA:
Lector/a:
Señor, te presentamos a Europa,
continente del cual han salido los primeros misioneros,
pero que hoy está olvidándose de muchos valores cristianos.
Llena a todas sus gentes de creatividad y generosidad
para compartir y construir un mundo
más unido en la fraternidad.
Laudate omnes gentes, laudate Dominum (bis)
AMÉRICA:
Lector/a:
Señor, te presentamos a América,
continente de la alegría y la esperanza,
pero también oprimido por graves injusticias sociales y políticas.
Da a sus gentes constancia en el esfuerzo
por disminuir las desigualdades
y eliminar las situaciones de muerte y exclusión.
Laudate omnes gentes, laudate Dominum (bis)
ENVIADOS Y COMPROMETIDOS
Lector /a 1:
Como todos los discípulos de todas las épocas,
me acerco a tu templo, a tu casa, a tu evangelio, a tus sacramentos, a tu gente…
y allá donde estás, me asombro y te alabo.
Pero también, como aquellos primeros discípulos, dudo.
¿Estás? ¿No estás? ¿Qué quieres de mí?
Entonces tú te acercas, a tu manera sorprendente, y me dices:
Lector /a 2:
«Me han concedido plena autoridad en cielo y tierra.
Por eso, vete y haz discípulos entre todos los pueblos,
entre la gente con la que la vida te va poniendo en contacto,
jóvenes y mayores, hombres y mujeres,
aquellos que están convencidos y los que viven ajenos a mí.
Háblales con sinceridad, y ayúdales a zambullirse en la vida plena,
esa que se aprende en Mí.
En el amor del Padre, en la entrega del Hijo y en la sabiduría del Espíritu.
Enséñales a vivir a mi manera,
y no tengas miedo si a veces es difícil.
Que, aunque no siempre me sientas,
yo estoy contigo, todos los días, hasta el fin del mundo».
(adaptación del texto de Mt 28, 16-20)
ORACIÓN FINAL
A tiempo y a destiempo,
en cualquier lugar,
a cualquier hora,
con el viento de espalda
o un huracán a la contra;
alegre o afligido,
sereno o exaltado,
descansado o exhausto,
lleva el Amor por bandera.
No cejes en el intento
de compartir la justicia.
No acomodes la Palabra
en nombre de la prudencia,
no adulteres la esperanza,
proclama la Vida plena
de quien con su voz nos llama
y con su historia nos llena.
No niegues que eres apóstol,
no olvides que eres profeta,
portador de una noticia
que ha de atravesar la guerra,
que ha de romper las paredes
y ha de fecundar la tierra.
TRABAJO COMPARTIDO: BUSCANDO CONCLUSIONES
1. Aspectos que nos han iluminado y enriquecido.
2. ¿Qué debemos mejorar en
- el “antes”
- el “durante”
- el “después”
a la hora de proponer las experiencias misioneras
a los jóvenes?
3. ¿Qué interpelaciones, desafíos, retos… nos está
planteando este tema como institución?
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