LOS 40 PRINCIPALES:
Escultores
Gian Lorenzo Bernini (7 de diciembre de 1598-28 de noviembre
de 1680) fue un escultor, arquitecto y pintor italiano, uno de los
artistas más destacados del Barroco. Nació en Nápoles. En 1605
se instalaba en Roma y Pietro, su padre, obtiene la protección
del cardenal Scipione Caffarelli-Borghese y la ocasión de
mostrar el precoz talento de su hijo. Las obras de Bernini
revelaron ya desde un principio su enorme talento.
Durante su vida, Bernini gozó del favor y la protección de siete
papas, para los que realizó numerosas obras. Sin embargo fueron
tres los que mayores obras le encargaron: El papado Barberini,
Inocencio X y Alejandro VII.
“El éxtasis de Santa Teresa” (1647-1651)
“Apolo y Dafne” (1621-1624)
“David” (1623-1624)
Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni (6 de marzo de
1475 – 18 de febrero de 1564), conocido en español como
Miguel Ángel, fue un escultor, arquitecto y pintor italiano
renacentista, considerado uno de los más grandes artistas
de la historia tanto por sus esculturas como por sus
pinturas y obra arquitectónica.
Desarrolló su labor artística a lo largo de más de setenta
años entre Florencia y Roma, que era donde vivían sus
grandes mecenas, la familia Médicis de Florencia, y los
diferentes papas romanos.
Fue el primer artista occidental del que se publicaron dos
biografías en vida.
Fue muy admirado por sus contemporáneos, que le
llamaban el Divino.
Triunfó en todas las artes en las que trabajó,
caracterizándose por su perfeccionismo. La escultura,
según había declarado, era su predilecta.
Alonso Berruguete (1488-1561). Nació en Paredes
de Nava, España. Pintor y escultor manierista
durante el renacimiento europeo. Recibió educación
artística en Italia, donde adoptó el estilo de su
contemporáneo Miguel Ángel. Vivió en Florencia y al
regresar a su tierra natal, trajo consigo el estilo
manierista, el que transmitió a sus pares, época en
que el Renacimiento se introducía poco a poco en
España.
La escultura de Berruguete es ecléctica y mezcla
estilos de varios otros artistas italianos célebres,
entre ellos Rafael y Leonardo. Su especialidad
fueron las obras decorativas para iglesia que
superan largamente a trabajos de otros escultores
ibéricos de la época.
Donatello, (Donato di Betto Bardi) (1386-1466). Nació
en Florencia, Italia. Escultor célebre, preferentemente
de temas religiosos, considerado el máximo exponente
de su disciplina en el Renacimiento italiano. Donatello
sentó bases claras respecto a la escultura renacentista
y fue el estilo a seguir de todos los escultores
posteriores a él. De raíz clásica romana, dejó un
legado magnífico puesto que sus obras fueron
realizadas utilizando una vasta gama de materiales y
técnicas, las que dominó a la perfección.
Contemporáneo del gran escultor y también innovador
Della Robbia, la historia sitúa a Donatello sobre este,
y se basa en el aporte realizado al movimiento de
renovación artística que desterró los estilos
medievales. Prolífico como el solo, el inigualable
Donatello dejó un legado de, piezas de estilo original,
que hasta su aparición nadie había creado. Esculpe,
talla y graba utilizando mármol, metal, madera,
terracota y piedras nobles.
Edmé Bouchardon (1698-1762). Nació en
Chaumont, Francia. Escultor, grabador y
pintor de estilo clásico antiguo dedicado a
la creación de estatuas metálicas, fuentes,
piletas, esculturas religiosas y mitológicas
en mármol. Antes de ser reconocido en su
país estudió y esculpió en Roma por más de
10 años donde recibió la influencia que
muestra en sus obras. De padre y hermano
escultores, Bouchardon fue exponente
emblemático de la corriente artística que
retomaba la forma y pureza del estilo
italiano antiguo en contraposición del
recargado Rococó reinante.
Benedetto Antelami (1170-1230).
Nació en Italia y trabajó en la ciudad
de Parma. Escultor de estatuas y
sobre relieves de mármol en estilo
Romanesque de fines del período
arquitectónico Románico y principios
del Gótico. También arquitecto y
decorador, Antelami y su padre
reinaron en la escultura hasta la
aparición
posterior
del
célebre
maestro Nicola Pisano, referente
principal de la escultura clásica
italiana.
Benedetto Antelami agrega un nuevo
dramatismo a la escenas, desconocido
para su tiempo cuando era popular la
formalidad y sencillez de la escultura
románica.
Antonio Canova (1757-1822). Nació en Possagno, Italia.
Escultor precoz considerado como el más importante del
período Neoclásico. Sus obras más conocidas representan
personajes mitológicos y religiosos, sin embargo su calidad
artística, le permitió abordar todo tipo de temas. Aun niño
(11 años), va a vivir a Venecia y a los 24 a Roma. Para ese
entonces Canova ya deslumbraba con sus obras talladas en
mármol, tanto así, que aun a su corta edad fue contratado
para esculpir la tumba del papa Clemente XIV. En adelante,
Canova fue requerido en toda Europa y trabajó para un sin
número de notables de la época como Napoleón y la
emperatriz Catalina de Rusia.
El prestigio de Canova era inmenso. Ingleses y franceses lo
recibieron con honores cuando visitó Londres y París. Al
observar sus esculturas es fácil concluir que han sido
creadas por un superdotado de las artes. Su estilo y
técnica incomparables lo sitúan entre los más grandes
maestros de la escultura clásica italiana.
Lorenzo Ghiberti (1378-1455). Nació en Florencia,
Italia. Escultor durante la transición entre el período
Gótico y el Renacimiento. Orfebre de escuela
florentina, Ghiberti junto a otros maestros destacados
de la época, como Brunelleschi, fueron pioneros en la
renovación del arte italiano. Aunque en sus obras se
ve con claridad la presencia del estilo Gótico también
se puede observar que sus trabajos están dotados de
alta perfección. Ghiberti esculpe aplicando técnica
impecable y gusto refinado. Esto se transformó en
referente de calidad para los artistas del
Renacimiento que le siguieron.
Su obra más famosa corresponde al tallado en bronce
de dos puertas de iglesia. En ellas ('Las Puertas del
Paraíso'), Ghiberti nos deslumbra hasta hoy con el
perfeccionismo de sus líneas y la expresión que
consigue dar a cada una de las figuras que talla.
Antonio Corradini (1668-1752). Nació en
Pádova, Véneto, Italia. Escultor de escuela
veneciana estilo Rococó. Su calidad le llevó a
realizar obras en países como Austria y
Alemania.
Alegorías, mitología y temas religiosos fueron su
especialidad. El estilo de Corradini no es un
Rococó tan recargado como el clásico. Sus
esculturas son dinámicas y al mismo tiempo
proyectan serenidad. Realizadas con una
perfección que sólo un gran maestro exhibe, en
su época fueron la máxima expresión escultórica
veneciana.
Georg Raphael Donner (1693-1741). Nació
en Esslingen, Austria. Escultor ecléctico,
pintor, grabador y ebanista del período
Barroco, que concilia con refinado buen
gusto los estilos manierista, rococó y
neoclásico. Sus esculpidos principales
incluyen altares tallados en mármol, fuentes
de agua ornamentales, esculturas metálicas
de plomo, bustos de madera y sobre relieves
con cubierta de oro. Las esculturas de
Donner fueron requeridas en Europa central
por nobles, gobiernos e instituciones
religiosas. Viena fue su lugar de trabajo
principal. También realizó obras en
Salzburgo y en Bratislava hoy capital de
Eslovaquia.
Benvenuto Cellini (1500-1571). Nació en Florencia,
Italia. Gran escultor y orfebre de estilo manierista.
Junto al destacado Giambologna, fueron herederos
artísticos de Miguel Ángel, a fines del Renacimiento.
Cellini ocupa un sitial destacado en la historia de la
escultura por la excelencia y perfeccionismo de sus
obras, las que han servido de ejemplo para los escultores
clásicos posteriores a él. Trabajó en Roma, durante el
pontificado de Clemente VII y de Pablo III.
Posteriormente, el rey Francisco I de Francia lo reclutó
para el desarrollo de las artes en su país. Cellini residió
en Paris durante tres años y allí creó sus obras más
destacadas. En esa época se pensaba que después de
Miguel Ángel no existiría nadie que lo superara. Sin
embargo, aunque no alcanzó la misma fama, Cellini
demuestra en sus esculpidos que gozaba de tanta
habilidad como su célebre maestro.
Auguste Rodin (1840-1917). Nació en Francia. Escultor
sobresaliente en mármol y bronce, artífice de la edad
moderna de la escultura. Impulsó su evolución desde un
estilo idealista romántico a uno crudo y realista llamado
naturalismo, que persigue la expresión más libre e
individual.
Este cambio, aunque rechazado por muchos
especialistas de la época, igualmente terminó siendo
ejemplo para los artistas de la escultura moderna que
vinieron.
Rodin fue contemporáneo de los célebres impresionistas
Pissarro y Monet que disentían como él, de los cánones
establecidos para el arte, aun influenciado en esa
época por la formas idealistas a manera de Miguel
Ángel.
Fidias (498-432 Antes de Cristo). Nació en Atenas, Grecia. Artista que
por sus obras es considerado representante emblemático de la escultura
griega. Sus trabajos más importantes y conocidos fueron realizados para
formar parte del templo Partenón, cuya construcción fue ordenada por
Pericles. Fidias fue el arquitecto y decorador a cargo de este proyecto y
para ello esculpió varias obras que en nuestros días aun son ejemplo de
escultura helénica clásica. Debido a los destrozos y saqueos causados por
invasiones extranjeras, pocos trabajos originales del maestro se conservan
hasta hoy. En el interior del Partenón creó dos estatuas gigantes cuyos
originales ya no existen y en su exterior labró el marmol en forma
magistral logrando la combinación perfecta de sus tallados y el estilo
Jónico utilizado en las edificaciones atenienses más refinadas. De estos
esculpidos con escenas históricas, religiosas y mitológicas aun se guardan
fragmentos. Fidias ejecutó sus obras en marmol, bronce y también
materiales de alto valor como marfil y oro. Existen varias réplicas de sus
estatuas, que otros artistas griegos de la antiguedad esculpieron para
mantener vivo su magnífico legado.
La escuela de escultura griega es sin duda parte fundamental del inicio y
desarrollo universal de este arte. De ella nace la corriente inspiradora que
llevó a otros pueblos europeos a conferir a esta plástica una importancia
mayor que a otras artes, a veces incluso cercana a lo divino, y que sólo
fueron logradas por escultores de máximo nivel.
Fidias es un perfeccionista innato y la gracia presente en sus figuras
consigue inmortalizar el sentimiento filosófico y espiritual en el arte de su
época cuyo propósito principal era plasmar los aspectos imperecederos y
permanentes de la belleza humana más que los detalles inherentes del
modelo específico.
Pierre Puget, (1620 - 1694), escultor y
arquitecto francés.
Se desplazó desde su ciudad natal hasta Roma,
donde tuvo a Pietro da Cortona como maestro
entre 1640 y 1643. La potencia de sus
modelados, de una plasticidad cargada de
sentimiento, convierte a las obras de Puget en
unas de las más originales de la escultura
barroca francesa. Desarrolló la mayor parte de
su actividad en la corte de París.
Sus obras constituirán todo un referente para
escultores franceses posteriores, como el
también marsellés Antoine Duparc.
Bertel Thorvaldsen (1770-1844)
Nació en Copenhagen, Dinamarca. Escultor
sobresaliente de origen escandinavo que
emigró a Roma a los 27 años y desarrolló su
escultura en la escuela italiana de estilo
neoclásico. Fue contemporáneo de otros
magníficos escultores como el francés
Bosio, el italiano Cánova, el húngaro
Ferencsy y el inglés Flaxman.
Luca della Robbia (1399-1482)
Nació en Florencia, Toscana, Italia. Escultor religioso de escuela
florentina, impulsor de cambios a principios de la era renacentista.
La historia no guarda información de su juventud. Ya maduro fue
un vanguardista de su época y destaca por la originalidad y
frescura de sus obras que encantan a primera vista. Della Robbia
realiza trabajos en terracota (arcilla al horno), cubierta con barniz
(vitrificado). La técnica utilizada para generar el material básico,
la cocción y el brillo de sus lacas era exclusivo y provenía de una
receta desarrollada por su misma familia, dedicada por
generaciones al uso artístico de la arcilla. Una vez terminada la
escultura, se pintaba de color blanco para simular mármol y
finalmente
se
sellaba
con
esmalte
incoloro.
Contemporáneo de Donatello, igualmente brilló con estilo separado
del gran maestro del Renacimiento. La perfección de las formas
que logra Della Robbia lo sitúan en la historia de la escultura como
uno de los mejores. Su figura representa a aquellos que el arte les
conmueve para actuar con heroísmo. Della Robbia, como buen
pionero, arriesgó todo por innovar los estilos medievales reinantes.
La expresión de sus obras comprueban que valió la pena,
otorgándole sobradamente, un lugar de privilegio en la historia de
la escultura europea.
François Joseph Bosio (1768-1845)
Nació en el principado de Mónaco.
Escultor francés del período neoclásico
europeo que realizó sus estudios en
Francia e Italia. Creador de estatuas
monumentales de metal y mármol como
también de bustos para nobles, que lo
hicieron famoso en su patria. Luís
XVIII y Carlos X monarcas de Francia
lo honraron en vida nombrándolo
escultor oficial de sus respectivas
cortes.
John Flaxman (1755-1826). Nació en York, Inglaterra.
Escultor, grabador y dibujante Neoclásico. Antes de la
escultura trabajó en el diseño de figuras de porcelanas
(Wedgwood), donde demostró su talento y buen gusto
como artista gráfico. Enviado a Italia para representar a
su empleador, vive en Roma por siete años donde su
estilo se inspira cada vez más en el arte de la Grecia
antigua. Allí Flaxman publica dibujos y grabados que
rápidamente son reconocidos por su alta calidad y le
proporcionan fama y reputación de gran artista.
Al volver a Inglaterra es requerido para esculpir
estatuas de personajes, tallar bajorrelieves y realizar
grabados sobre metal que son admirables por la
perfección de sus líneas.
Flaxman, es nombrado profesor de escultura en la
Academia Real de Artes y transmite a sus alumnos la
influencia del arte antiguo, sumándose así a la corriente
artística de la época, denominada Neoclásico, que deja
atrás las formas exageradas del estilo Barroco e impulsa
la utilización de un estilo de escultura que devuelve
suavidad a sus formas y agrega realismo a las figuras.
Francois Duquesnoy (1597-1643). Nació en Bruselas,
Bélgica. Escultor de raíz flamenca, activo durante los inicios
del período Barroco, también conocido como Francesco
Fiammingo. Fue discípulo de su padre que era escultor. A los
21 años emigra a Roma, donde estudia en profundidad la
escultura antigua de griegos e italianos, cuyos estilos en ese
momento, eran considerados caducos por los vanguardistas
del Barroco.
Junto a Algardi, otro escultor italiano y la influencia de su
amigo Poussin que era pintor francés, Duquesnoy se alejó con
éxito de la escuela emergente que comandaba el maestro
Bernini. Su disidencia no impidió que la historia le atribuyera
una importancia similar a la de este último.
Sus primeras esculturas realizadas en Italia son
consideradas hoy como ejemplo de pureza de estilo y sirven
de referente para establecer lo que es una estatua vestida
bien lograda. Ya en ese momento el nivel de virtuosismo de
los escultores clásicos comenzó a ser medido principalmente
por la calidad con que tallaban los pliegues de la vestimenta,
cosa que el artista realizaba magníficamente. Duquesnoy
también esculpió con talento esculturas desnudas al estilo de
los artistas clásicos de la cultura griega.
Alessandro Algardi (1598-1654). Nació en Boloña, Italia.
Arquitecto y escultor de obras en estilo Barroco. Sucesor
de Lorenzo Bernini en la corte papal de León XI.
Primeramente estudió con el pintor y diseñador gráfico
boloñes Agostino Carracci para luego derivar a la escultura
con el maestro Conventi. Ya a los 20 años, sus esculturas
era requeridas por nobles y religiosos. Dentro y fuera de
Roma le fueron encargados múltiples trabajos para iglesias.
La especialidad de Algardi son las escenas y alegorías
religiosas como también mitológicas. Célebres son sus
estatuas de metal, sobre relieves y bustos en mármol.
Algardi muestra un estilo particular en sus obras. Exagera
la expresión corporal de sus personajes, logrando un
realismo innovador para su época, cosa que acompaña con la
perfección de formas y detalles.
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