Lucas Evangelista
Solemnidad:
18 de octubre
Sed misericordiosos como vuestro
Padre Celestial es misericordioso
(San Lucas 6,36).
No juzguéis y no seréis juzgados;
no condenéis y no seréis condenados;
perdonad y se os perdonará.
San Lucas 6, 37
Lucas significa: "luminoso, iluminado“
(viene del latín "luce" = luz).
Era médico.
San Pablo lo llama
"Lucas, el médico muy
amado",
Colosenses 4, 14
y probablemente cuidaba
de la quebrantada
salud del gran apóstol.
Posiblemente escribió entre 70AD y 80AD.
Probablemente en los dos años
que San Pablo estuvo preso en Cesarea
(Hechos 20, 21).
San Lucas escribió dos libros muy famosos:
el tercer Evangelio y Los Hechos de los apóstoles.
Es un escritor muy agradable, y el que tiene el estilo
más hermoso en el Nuevo Testamento.
Sus dos pequeños libros se leen con verdadero agrado.
En la elaboración de su
Evangelio San Lucas hizo una
rica investigación entrevistando
a personas
(incluyendo a los Apóstoles
y a María,
la madre de Jesús),
que fueron testigos de estos
hechos como se puede
encontrar en el prólogo del
Evangelio. Los Hechos de los
Apóstoles es una continuación
del mismo.
Es el más largo y el mejor redactado por su elaboración
exquisita del griego, como sólo una persona culta y sabia
podía hacer en esa época.
Lucanus (Lucas) se hizo
cristiano mucho después
y según la tradición conoció
a María, en una visita que
hizo junto a Pablo.
Al revelarnos los íntimos
secretos de la Anunciación,
de la Visitación, de la
Navidad, él nos hace
entender que conoció
personalmente a María,
madre de Jesús.
Se cree , por esto, que Lucas cite tantos sucesos de la
infancia de Jesús, y que hable de los sentimientos de María.
"María, por su parte, guardaba con cuidado todas estas
cosas, meditándolas en su corazón",
dice Lucas cuando llegan los pastores al pesebre a adorar a
Jesús recién nacido.
Algún exégeta avanza la hipótesis de que fue la Virgen
María misma quien le transcribió el himno del
“Magnificat”, que ella elevó a Dios en un momento de
exultación en el encuentro con su prima Isabel.
Incluso una pintura muy antigua de María en las
catacumbas de Priscila en Roma es atribuida,
según la tradición, al apóstol.
Lucas precisa que fue a indagar el testimonio de los
primeros servidores de la Palabra,
es decir, de los apóstoles.
En efecto, más de una vez fue con Pablo a Jerusalén y
a Cesarea, donde las primeras comunidades guardaban
los documentos en los cuales se inspiraban los tres
primeros evangelios.
Lucas conservó, como Marcos, los dos grandes bloques
en que se basaba esta catequesis primitiva:
la actividad de Jesús en Galilea, y sus últimos días en
Jerusalén, pero insertó entre ellos el contenido de otro
documento que contenía muchas palabras de Jesús.
Las colocó intencionalemente durante la subida de
Jesús de Galilea a Jerusalén para mostrar que la vida
cristiana se desarrolla bajo el signo de la cruz.
Otros documentos de las primeras comunidades de
Palestina le proporcionaron el contenido de sus dos
primeros capítulos consagrados a la infancia de Jesús.
Aquí está el testimonio
de la comunidad primitiva
de la cual formaba parte
María.
Esos capítulos otorgan de
partida al evangelio de Lucas
su carácter propio;
si hubiera que caracterizarlo
con una palabra,
habría que decir que es el
más humano de los cuatro.
Ese sentido profundamente humano de Lucas,
lo vemos por ejemplo en el cuidado que puso para
recordar la actitud de Jesús con respecto a las mujeres.
En su evangelio demuestra una
gran estimación por la mujer.
Todas las mujeres que allí aparecen son amables
y Jesús siempre les demuestra gran aprecio
y verdadera comprensión.
Ya que San Lucas había dejado a su familia para seguir
a Pablo misionero, viviendo en la inseguridad,
recalcó más que otros la incompatibilidad entre el
Evangelio y las posesiones.
San Lucas era compañero de viajes de San Pablo.
En los Hechos de los apóstoles,
al narrar los grandes viajes del Apóstol,
habla en plural diciendo
"fuimos a... navegamos a..."
Y va narrando con todo detalle los sucesos
tan impresionantes que le sucedieron a San Pablo
en sus 4 famosos viajes.
Lucas acompañó a San Pablo cuando éste estuvo
prisionero, primero dos años en Cesarea
y después otros dos en Roma. Es el único escritor del
Nuevo Testamento que no es israelita. Era griego.
Fue partícipe del naufragio y estuvo junto a Pablo en Roma
por un período considerable,
lo que se sabe por la Epístola a los Colosenses
y la Epístola a Filemón,
donde se le menciona en los saludos dados:
"Os saluda Lucas, el médico querido",
"Te saludan... Marcos, Aristarco, Demas y Lucas,
mis colaboradores".
También los estudiosos dicen que los relatos de
los Hechos se hicieron en ese período
y Lucas fue el último fiel compañero de Pablo
hasta su muerte:
"He competido en la noble competición, he llegado a la
meta en la carrera... Apresúrate a venir hasta mí cuanto
antes, porque me ha abandonado Demás por amor a
este mundo... El único que está conmigo es Lucas".
2 Timoteo 4:7-11
El poeta Dante le dio a San Lucas este apelativo:
"el que describe la amabilidad de Cristo".
Y con razón el Cardenal Mercier cuando un alumno le dijo:
"Por favor aconséjeme cuál es el mejor libro que se ha
escrito acerca de Jesucristo", le respondió: "El mejor libro
que se ha escrito acerca de Jesucristo se llama: El Evangelio
de San Lucas". Un autor llamó a este escrito:
"El libro más encantador del mundo".
Su evangelio es el más fácil de leer, de todos los cuatro.
Son 1,200 renglones escritos en excelente estilo literario.
Lo han llamado "el evangelio de los pobres",
porque allí aparece Jesús prefiriendo siempre a los
pequeños, a los enfermos, a los pobres y a los pecadores
arrepentidos. Es un Jesús que corre al encuentro de aquellos
para quienes la vida es más dura y angustiosa.
También se ha llamado: "el evangelio de la oración",
porque presenta a Jesús orando en todos los grandes
momentos de su vida e insistiendo continuamente en la
necesidad de orar siempre y de no cansarse de orar.
Otro nombre que le han dado a su escrito es el
"evangelio de los pecadores",
porque presenta siempre a Jesús infinitamente comprensivo
con los que han sido víctimas de las pasiones humanas.
San Lucas quiere insistir en que el amor de Dios no tiene
límites ni rechaza a quien desea arrepentirse
y cambiar de vida.
Por eso los pecadores leen con tanto agrado y consuelo el
evangelio de San Lucas.
Es que fue escrito pensando en ellos.
Su evangelio
es el que narra los
hechos de la infancia de
Jesús, y en él se han
inspirado los más
famosos pintores para
representar en imágenes
tan amables escenas.
San Lucas siguió predicando en Macedonia, Acaya y
Galacia y supuestamente falleció en Beocia
y fue enterrado en Tebas.
La tradición indica que San Lucas mandó ser enterrado
junto a la imagen tallada de "nuestra Señora"
que él mismo había confeccionado.
Luego, como refiere San Jerónimo (cf. De viris ill. VI, I),
sus huesos fueron transportados a Constantinopla,
a la basílica de los Santos Apóstoles.
Dicen que murió soltero,
a la edad de 84 años,
después de haber gastado su vida en hacer conocer
y amar a Nuestro Señor Jesucristo.
San Lucas
ruega por nosotros.
Si deseas recibir mails,
relacionados con la Iglesia:
que contienen diapositivas, vida de Santos,
Evangelio del Domingo, etc.
Escribe a:
[email protected]
Servicio Gratuito.
Que Dios te llene de bendiciones.
Y que permanezcamos
unidos en el amor de Jesús.
Descargar

Apóstol Lucas - homilias homiletica Jesus