Muéstrame al
Salvador y entonces
veré
Por Heather-Dawn Small
Ministerio de la Mujer de la
Asociación General
Hay un número de personas en la
Biblia que vivieron sanidad
espiritual. Estas son algunas de
ellas:
• La mujer samaritana junto al
pozo–ella vivió sanidad espiritual
y emocional
• El Rey. David–después de su
pecado con Betsabé y el
homicidio de Urías, recibió
sanidad de su culpabilidad y la
vergüenza de su pecado, y la
renovación de su relación con
Dios
• Pedro–después de traicionar a
Jesús, recibió la sanidad de su
culpabilidad y remordimiento
• Noemí–después de perder a su
esposo e hijos, necesitó sanidad
de su amargura y enojo contra
Dios
• Pablo–arrojado en el camino
hacia Damasco, necesitó sanidad
espiritual y una relación personal
con Jesús
Hechos 9:1-6
• Mientras tanto, Saulo respirando aún
amenazas de muerte contra los
discípulos del Señor, se presentó al
sumo sacerdote y le pidió cartas de
extradición para las sinagogas de
Damasco. Tenía la intención de
encontrar y llevarse presos a
Jerusalén a todos los que
pertenecieran al Camino, fueran
hombres o mujeres. En el viaje
sucedió que, al acercarse a Damasco,
una luz del cielo relampagueó de
repente a su alrededor.
• Él cayó al suelo y oyó una voz
que le decía: “Saulo, Saulo,
¿por qué me persigues?”
“¿Quién eres, Señor?”
preguntó.
• “Yo soy Jesús, a quien tú
persigues”—le contestó la
voz—. “Levántate y entra en la
ciudad, que allí se te dirá lo
que tienes que hacer.” (NVI).
Filipenses 3:4-6
• …Yo mismo tengo motivos para tal confianza.
Si cualquier otro cree tener motivos para confiar
en esfuerzos humanos, yo más: circuncidado al
octavo día, del pueblo de Israel, de la tribu de
Benjamín, hebreo de pura cepa; en cuanto a la
interpretación de la ley, fariseo; en cuanto al
celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la
justicia que la ley exige, intachable (NVI).
¿Qué sucedió?
1. Dios entró en la vida de
Pablo de una manera
inolvidable –verso 3
2. Pablo vivió un tiempo de
discapacidad – verso 8
3. Comenzó a verse a sí mismo
como era, y como Dios lo
veía – verso 9
4. Entonces, Dios lo sanó –
verso 17-18
• ¡Ve! —insistió el Señor [a
Ananías] —, porque ese
hombre es mi instrumento
escogido para dar a conocer
mi nombre tanto a las
naciones y a sus reyes como
al pueblo de Israel
Hechos 9:15
• Dios llamó a Pablo “mi
instrumento escogido”
Hechos 9:15
• ¿Les suena familiar
este versículo?
“Pero ustedes son linaje escogido, real
sacerdocio, nación santa, pueblo que
pertenece a Dios, para que
proclamen las obras maravillosas de
aquel que los llamó de las tinieblas a
su luz admirable.”
I Pedro 2:9 (NIV)
Este es nuestro propósito en la
• Intervendrá en nuestra
vida
• A veces permitirá que
vivamos un momento de
“discapacidad.”
• Nos ayudará a vernos
como Él nos ve.
• Nos sana – espiritual y
físicamente, si cree que es
Si queremos ser
victoriosos, debemos
aprender tres cosas
importantes:
1. No debemos huir.
2. No debemos
escondernos.
3. No debemos
guardar las cosas
en el interior.
El Salmista lo dijo bien…
“Confío en ti, Señor.
Me alegro y me regocijo en tu amor,
Porque tú has visto mi aflicción
Y conoces las angustias de mi alma.
No me entregaste al enemigo,
Sino que me pusiste en lugar
espacioso.” Salmos 31:6-8 (NVI)
• El que habita al abrigo
del Altísimo se acoge a
la sombra del
Todopoderoso.
Salmo 91:1 (NVI)
"En Jesucristo, mártir
de paz,
en horas negras y de
tempestad,
hallan las almas dulce
solaz,
grato consuelo,
felicidad.”
Himnario Adventista,
#323
La promesa
No se turbe vuestro corazón; creéis en
Dios,
creed también en mí. En la casa de mi
Padre
muchas moradas hay; si así no fuera,
yo os
lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar
lugar
para vosotros. Y si me voy y os preparo
lugar, vendré otra vez y os tomaré a mí
mismo, para que donde yo esté,
vosotros
también estéis (NVI).
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Show Me the Savior – Then I Shall See