10. LA PASIÓN Y LA MUERTE EN
LA CRUZ
Jesucristo padeció y murió por
nuestros pecados
Como consecuencia del pecado original, los
hombres nacemos esclavos del pecado, del
demonio y de la muerte.
Redimir = Liberar por medio de un rescate
Sólo
podía venir de Dios; los hombres no
podíamos merecer el perdón por nosotros
mismos.
Jesucristo padeció y murió por
nuestros pecados
Dios quiere que todos los hombres se
salven (1Tm 2,4).
Por amor nuestro, Dios Padre entregó a
su Único Hijo (Ef 2,4-5; 1Jn 4,9-10).
Cuando llegó la plenitud de los tiempos,
envió a su Hijo Unigénito, para que,
redimidos del pecado, fuéramos
constituidos hijos de Dios (Ga 4,5),
partícipes de la vida divina.
Jesucristo padeció y murió por
nuestros pecados
Cristo, “por nosotros los hombres y por
nuestra salvación, bajó del cielo... y por
nuestra causa fue crucificado (Credo).
Pecado= desobediencia a la voluntad
divina
Cristo se hizo “obediente hasta la muerte y
muerte de cruz” (Flp 2,8). (CEC, 606-607)
Toda su vida es entrega a la voluntad del
Padre, sobre todo la Cruz.
Jesucristo padeció y murió por
nuestros pecados
Sólo Cristo, por ser Dios y Hombre, podía
pagar el precio de nuestra libertad; y lo
pagó, reparando por nuestros pecados, y
con-siguiéndonos de nuevo la amistad con
Dios.
Lo aceptó libremente, por amor al Padre
y porque nos “amó hasta el extremo” (Jn
13,1) (CEC, 609)
Por esto Jesucristo es nuestro Redentor,
y su obra nuestra Redención.
Jesucristo padeció y murió por
nuestros pecados
El dolor y la muerte habían entrado en el
mundo como justo castigo por el pecado.
Cristo asumió los sufrimientos (los del cuerpo
y los del alma) en su naturaleza humana para
obedecer al Padre y, así, los transformó en
medio para redimirnos.
El ofrecimiento de su vida tuvo un valor infinito
pues era la vida humana del Hijo de Dios.
El sacrificio del calvario
Jesús anticipó en la Última Cena la ofrenda de
su vida, instituyendo la Santísima Eucaristía:
“Este es mi Cuerpo que va a ser entregado por
vosotros” (Lc 22, 19). “Esta es mi sangre de la
Alianza que va a ser derramada por muchos
para remisión de los pecados” (Mt 26, 28).
La
Eucaristía que instituyó en este momento
será el "memorial" (1 Co 11, 25) de su sacrificio.
Jesús incluye a los apóstoles en su propia
ofrenda y les manda perpetuarla: “Hagan esto
en conmemoración mía” (Lc 22, 19).
El sacrificio del calvario
En la Cruz, Cristo se ofreció a sí mismo como
víctima inmaculada a Dios Padre por medio del
Espíritu Santo (Hb 9, 14).
Es Sacerdote y Víctima a la vez, y realizó un
perfecto sacrificio, pues entregó su vida, en un
acto de amor y obediencia a la voluntad del Padre,
y “se ofreció a Dios por nosotros en obla-ción y
hostia de olor suavísimo” (Ef 5,2) (CEC, 613).
Este sacrificio es único, da plenitud y sobrepasa a
todos los sacrificios (Hb 10,10) (CEC, 614).
El sacrificio del calvario
CEC, 616 - El sacrificio de Cristo tiene valor de:
Redención : Porque nos redime (rescata) de la
esclavitud del pecado
Expiación: Expía o sufre en nuestro lugar la pena del
pecado
Reparación :Sana la enfermedad, levanta la caída del
pecado
Satisfacción :Por la ofensa a Dios Reconciliándonos
con Él.
Corredimir con Cristo
La Redención obrada por Cristo en la Cruz es
universal: se extiende a todo el género humano.
Pero es preciso que se aplique a cada uno el fruto
y los méritos de la Pasión y Muerte de Cristo,
principalmente por medio de los sacramentos.
Corredimir con Cristo
Cristo es el único mediador,
Pero el Padre quiere que seamos no sólo
redimidos, sino corredentores (CEC, 618).
Cristo “ofrece a todos la posibilidad de que, en la
forma de Dios sólo conocida, se asocien a este
misterio pascual” (GS, 22).
Corredimir con Cristo
Tomar la cruz y seguirle (Mt 16,24),
Estoy crucificado con Cristo. Vivo, pero ya no soy
yo el que vive, es Cristo quien vive en mí (Ga 2,20)
Porque Él “sufrió por nosotros dejándonos ejemplo
para que sigamos sus huellas (1Pe 2,21)
Completo en mi carne lo que falta a la Pasión de
Cristo, por su Cuerpo que es la Iglesia (Col 1,24)
Corredimir con Cristo
Dios no ha querido librarnos de las penalidades de
esta vida, para que aceptándolas
nos identifiquemos con Cristo
cooperemos en la Redención
merezcamos la vida eterna
En unión con Cristo, la enfermedad, el dolor y la
mortificación voluntaria, libre y por amor (como la
suya), alcanzan un gran valor redentor.
Corredimir con Cristo
En la Cruz, Jesucristo nos da ejemplo de todas las
virtudes: caridad, obediencia, humildad,
desprendimiento de las cosas terrenas...
Quizo asociar a su Madre, más íntimamente que
nadie, al misterio de su sufrimiento redentor (Lc
2,35; CEC, 618): Ella nos enseña a estar junto a la
Cruz de su Hijo.
Jesucristo fue sepultado
Su cuerpo fue sepultado en un sepulcro nuevo,
cerca del Calvario: esa sepultura manifiesta que su
muerte es verdadera.
Dios dispuso que Cristo sufriera el estado de
muerte, es decir, de separación entre el alma y el
cuerpo (CEC, 624).
Jesucristo fue sepultado
Durante ese tiempo, su alma y su cuerpo,
separados entre sí, continuaron unidos a la
Persona divina (CEC, 626).
El Cuerpo de Cristo no sufrió corrupción, a causa
de la unión que conservó con la Persona del Hijo
(CEC, 627; Hch 13,27).
Pasión y muerte de Cristo
Se cumplen todas las profecías
Muere Cristo en cuanto hombre, ya que en cuanto
Dios no puede morir
Relatos en los Evangelios:
Mateo 26 y 27
Marcos 14 y 15
Lucas 22 y 23
Juan 18 y 19
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