EL DÍA DE EXPIACIÓN
ESCATOLÓGICO
Lección 10
para el 7
de diciembre de 2013
La visión de Daniel 8:1-14 está íntimamente ligada al Santuario Celestial.
◊ Se presentan animales que se utilizaban
◊
habitualmente en los sacrificios:
∆ Un carnero, que representa al
imperio medo persa.
∆ Un macho cabrío, que representa
al imperio greco macedónico.
El cuerno pequeño que surge de uno de
los vientos, que representa a Roma
(especialmente en su fase papal) hace
guerra específicamente contra:
∆ El ejército del cielo (Dn. 8:10)
∆ El santuario (Dn. 8:11)
∆ El continuo (Dn. 8:12)
“Y a causa de la prevaricación le fue entregado el ejército
junto con el continuo sacrificio; y echó por tierra la verdad, e hizo
cuanto quiso, y prosperó” (Daniel 8:12)
El “continuo sacrificio” hace referencia a los
sacrificios matutino y vespertino que se
realizaban cada día en el Santuario.
La intención de este cuerno pequeño es
anular la intercesión de Cristo en el Santuario
Celestial sustituyéndola por la intercesión de
sacerdotes humanos, santos y vírgenes.
De esta forma, la cristiandad ha quedado
indefensa y sin conocer durante mucho
tiempo a Jesús, el verdadero mediador.
“Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a
aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio,
y la prevaricación asoladora entregando el santuario y el ejército para
ser pisoteados?” (Daniel 8:13)
Indignados por el engaño al
que Satanás somete a los
hombres en esta Tierra, y
anhelando que Dios y su
pueblo sean vindicados, los
seres celestiales claman:
“¿Hasta cuándo?”.
Éste es un lamento sobre la
continua angustia, es un
ruego por cambios y un
llamado a los juicios divinos.
Es un eco del lamento que
muchos fieles han levantado
ante el pecado, la injusticia y
el deseo de salvación
(Éx. 10:3; Nm. 14:27;
1R. 18:21; Sal. 94:3; Ap. 6:10)
LA PURIFICACIÓN DEL SANTUARIO
“Y él dijo: Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el santuario
será purificado” (Daniel 8:14)
En la respuesta al clamor “¿hasta cuándo?”, Dios nos indica
tanto el tiempo como la manera en que se ha de hacer justicia.
Por un lado nos indica el momento de comenzar el juicio, y lo hace usando la
expresión “tardes y mañanas”, la forma en que Dios llamó por primera vez al día
(Génesis 1:5)
Por otro lado, la restauración del “santo” (o “Santuario”) en Daniel 8:14 abarca la
solución de todos los problemas mencionados anteriormente en la pregunta. No solo
se hará el juicio contra el poder del cuerno pequeño, sino también el Santuario será
purificado, y el pueblo de Dios y el Santuario de Dios llegarán a su condición
correcta. Esto tiene un paralelo en lo que sucede en el Día de Expiación levítico
(Lev. 16:20, 30), cuando el Santuario era purificado.
Al comparar las visiones, llegamos a la
conclusión de que el juicio de Daniel 7:9-10
y los 2.300 días señalan al mismo evento.
Muerte de
la Bestia
Al igual que en el día de la expiación
(Levítico 16) el Santuario era
purificado, el Santuario Celestial
debe ser purificado en el día de la
expiación escatológico (del tiempo
del fin)
Tal como Dios demostraba en el Día
de Expiación que él es justo en su
trato y juicios, perdonando a los
leales y condenando a los desleales
y rebeldes, así el Día de Expiación
escatológico verificará que Dios es
justo cuando salva y cuando castiga.
Según la conversación angelical, la
visión (en hebreo, “hâzôn”) duraría
hasta 2.300 días.
Esto abarca, al menos, el imperio persa,
el griego, el romano y la actividad papal
durante la Edad Media.
Esta sucesión de imperios abarca
mucho más que 2.300 días literales. Por
ello, debemos usar el día profético, es
decir, un día es un año (Ez. 4:5-6;
Nm. 14:34)
La visión que comienza en tiempos del
imperio persa acaba 2.300 años
después, dando comienzo al Juicio
Investigador con el que el Santuario
Celestial quedará purificado.
El comienzo y fin exactos de esta
profecía podemos hallarlos en Daniel 9.
hâzôn
mar’ah
DANIEL 8
1
En el año tercero del reinado
del rey Belsasar me apareció
una visión [hâzôn] a mí, Daniel,
después de aquella que me
había aparecido antes
26
La visión [mar’ah] de las tardes
y mañanas que se ha referido
es verdadera; y tú guarda la
visión [hâzôn], porque es para
muchos días
27
Y yo Daniel quedé
quebrantado, y estuve enfermo
algunos días, y cuando
convalecí, atendí los negocios
del rey; pero estaba espantado
a causa de la visión [mar’ah], y
no la entendía
DANIEL 9
21
aún estaba hablando en oración, cuando
el varón Gabriel, a quien había visto en
la visión [hâzôn] al principio, volando
con presteza, vino a mí como a la hora
del sacrificio de la tarde
23
Al principio de tus ruegos fue dada la
orden, y yo he venido para enseñártela,
porque tú eres muy amado. Entiende,
pues, la orden, y entiende la visión
[mar’ah]
La palabra “visión” que encontramos en Daniel 8
y 9 es la traducción de dos palabras hebreas:
hâzôn y mar’ah.
La palabra mar’ah se usa específicamente para la
visión de las 2.300 tardes y mañanas (8:26). Se
dice que Daniel no la entendió (8:27) y Gabriel
explica esta visión (9:23) en Daniel 9:24-27.
“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para
terminar la prevaricación, y poner fin al pecado, y expiar la iniquidad, para traer la
justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos” (Daniel 9:24)
“determinadas” [châthak] = “cortadas”. Las 70 semanas están cortadas de los 2.300
años. Ámbos periodos comienzan en el mismo momento.
2.300 tardes y mañanas
70 semanas
7 semanas
1844 d.C.
62 semanas
1 semana
½ semana ½ semana
457 a.C. 408 a.C.
27 d.C.
31 d.C. 34 d.C.
Purificación
del santuario
El Mesías
Príncipe
Reconstrucción de
Jerusalén
El decreto
Muerte
de Jesús
Martirio
de
Esteban
“Los que desean participar de los beneficios de la mediación
del Salvador no deben permitir que cosa alguna les impida
cumplir su deber de perfeccionarse en la santificación en el
temor de Dios. En vez de dedicar horas preciosas a los
placeres, a la ostentación o a la búsqueda de ganancias, las
consagrarán a un estudio serio y con oración de la Palabra
de verdad. El pueblo de Dios debería comprender
claramente el asunto del santuario y del juicio investigador.
Todos necesitan conocer por sí mismos el ministerio y la
obra de su gran Sumo Sacerdote. De otro modo, les será
imposible ejercitar la fe tan esencial en nuestros tiempos, o
desempeñar el puesto al que Dios los llama. Cada cual tiene
un alma que salvar o que perder. Todos tienen una causa
pendiente ante el tribunal de Dios. Cada cual deberá
encontrarse cara a cara con el gran Juez. ¡Cuán importante
es, pues, que cada uno contemple a menudo de antemano la
solemne escena del juicio en sesión, cuando serán abiertos
los libros, cuando con Daniel, cada cual tendrá que estar en
pie al fin de los días!”
E.G.W. (El conflicto de los siglos, cp. 29, pg. 542)
Descargar

Diapositiva 1